domingo, marzo 25, 2007

Tienda y trastienda

En algún lugar de la trastienda electoral, en el inventario político bajo el rubro de las “Adquisiciones recientes”, aún sin cuantificar, se encuentra la ética del mercado: ese activo que convierte a la forma en el fondo y al medio en el mensaje; y por eso, cuando se inicia el proselitismo, la imagen trasciende la frontera visual para inmiscuirse en la psique colectiva…

La evidencia del inicio prematuro del proceso electoral en Baja California se encuentra dispersa en el paisaje urbano invadiendo el campo visual de los bajacalifornianos aún antes del principio oficial.

Gracias a las impresiones jurídicas respecto a las precampañas políticas, los rostros de los candidatos y de los aspirantes a las candidaturas surgen en lugares y en momentos inesperados.

Los espectaculares, las mantas, los spots en radio y televisión que perturban desde hace rato el entorno social se justifican y se ajustan a la normatividad con la leyenda “mensaje dirigido a los simpatizante de … X partido” escrita con letras nano-micro-minúsculas prácticamente ilegibles.

A este proceso electoral, aún en ciernes pero ya iniciado (un autentico oxímoron) se ha incorporado la opinión pública como el único factor capaz de equilibrar la contienda.

Las campañas de proselitismo que se avecinan, se caracterizarán por el predominio de la imagen y la ausencia de propuestas, debido a la influencia de la telecracia sobre el comportamiento de la audiencia multitudinaria en la que se circunscribe el electorado.

La mercadotecnia ha permeado en la propaganda política despojándola del contenido, privilegiando la imagen y trivializando el mensaje de los candidatos; el proselitismo es ahora un espectáculo público, sometido a los costos y a los tiempos en los medios.

Por eso, en todos los partidos, la estrategia consistirá en un proceso de comunicación dirigido para configurar la imagen pública del candidato que logre influir en las reacciones del electorado ante un cúmulo de estímulos transmitidos.

La imagen pública es la percepción compartida que produce una respuesta colectiva unificada, la gente decide actuar en forma masiva. Y la imagen de los candidatos se refleja en la opinión pública, cuyas tendencias son captadas en las encuestas.
La primera de ellas, publicada en La Crónica de Baja California, confirma el predominio de la imagen sobre la ideología: un 38.9% de los encuestados decidiría su voto en base al candidato; y también consolida al sector de los indecisos, un extenso 78%, como el objetivo hacia el que deberán dirigirse todas las campañas.

En el entorno del mercado, en la tienda electoral, el voto que se demanda se somete a la libre competencia y la imagen de los candidatos se oferta. Por eso, en la trastienda deberán ponderarse las tendencias de la opinión pública y su impacto de las encuestas.

Aquí y ahora, transcurre unos de esos lapsos esporádicos y excepcionales en los que la ciudadanía tiene la facultad de hacer valer sus demandas y su voluntad. Es ahora, en este periodo de gracia, cuando el electorado se constituye en una unidad multitudinaria y su opinión adquiere valor, volumen y peso específico.

La sociedad demanda transparencia en los actos de gobierno,
democratización en los procesos de información, claridad en el manejo de fondos públicos, luz sobre la actuación de los partidos políticos y sobre todo, participación ciudadana en los destinos de la Nación.

Por eso, la participación ciudadana y la opinión pública constituyen los principales desafíos que debe enfrentar la partidocracia para vender carismas prefabricados y perfiles sin ideas; la campaña política es una lucha por la mente y el corazón de los votantes, una competencia por el razonamiento y las emociones… y por eso, cuando se inicia el proselitismo, la imagen trasciende la frontera visual para inmiscuirse en la psique colectiva…

lunes, marzo 19, 2007

Primera llamada

En algún lugar del teatro político, cuando la función está a punto de empezar, una amalgama de claroscuros perturba el ambiente y ensombrece el escenario; pero en la densa penumbra de la tramoya, mientras se escriben las últimas líneas del drama, pende, implacable, bruñida y luminosa, la legendaria espada de Damocles…

Baja California, primera entidad con alternancia en el poder y bastión del Partido Acción Nacional, es el escenario que ahora se ensombrece por las imprecisiones y las ambigüedades de una reforma electoral deficiente, por la impericia de los operadores políticos y por el celo exacerbado de la militancia.

El tiempo transcurre inexorable y se vislumbra una lucha sin cuartel: el próximo proceso electoral en Baja California ha sido una contienda encarnizada aún antes del inicio oficial de las campañas de proselitismo.

Como preámbulo, la partidocracia ha protagonizado una insufrible secuela se eventos desafortunados: discusiones bizantinas, interpretaciones parcializadas, el jaloneo discrecional de los tiempos oficiales, acusaciones, vericuetos y el predominio del sospechosismo.

Sin embargo, el golpeteo entre los partidos es, hasta cierto punto, un sesgo inevitable de la democracia. Estas trifulcas y llamaradas de petate ya no sorprenden a nadie, pero estos episodios agudizan el desencanto de la ciudadanía.

El impacto de las campañas de encono, beligerantes y polarizantes, derivó en el hartazgo del electorado: lejos de atraer simpatizantes, los ahuyentaron. Y esa apatía generalizada que se expresa en el abstencionismo, tiende a expandirse cuando las ofensas trascienden el entorno de la partidocracia.

La prematura descalificación del Consejo Estatal Electoral por la clase política, las exigencias de la cúpula empresarial, las declaraciones del ejecutivo estatal, las restricciones por parte de la Oficialía Mayor en el presupuesto y la miserable dotación de equipo, tienen como objetivo defenestrar y desacreditar al órgano ciudadano encargado de la logística y la operación de la jornada electoral más reñida en la historia bajacaliforniana.

Desacreditar al CEE es una postura provocadora que encubre la posibilidad de pelear la elección en los tribunales electorales, más allá de las urnas.

Pero las sutilezas del destino son inexpugnables y la crónica de esta contienda aún no concluye. En todos los escenarios, el público que percibe la dramatización configura la llamada “cuarta pared”. Y la escena política no es la excepción: la ciudadanía se erige como esa cuarta pared intangible, como el espectador de un protagonismo desmesurado y una deleznable actuación.

Lo que alguna vez fue una parafernalia para legitimizar una elección de estado mediante circo, maromas y teatro ejecutados ante un auditorio cautivo, ahora es un espectáculo mediático cuyos giros dependen de la opinión pública.

Hoy por hoy, la contienda electoral será percibida, criticada y sancionada por el auditorio multitudinario de la ciudadanía, cuya responsabilidad social estriba en hacer valer su opinión.

Como espectador crítico y perceptivo, como simpatizante indeciso o militante convencido, el electorado tiene el derecho, la facultad y la responsabilidad de señalar las omisiones y los excesos que surjan durante el proceso electoral.

Y no!... No se trata de uno de mis sueños guajiros. La participación ciudadana en la construcción de la certidumbre pública es posible por la eficiencia de la tecnología móvil que capta y transmite imágenes y sonidos, y cuya cobertura ha introducido nuevos usos y costumbres.

Será la ciudadanía quien escriba el desenlace, de su voluntad al escribir la crónica dependerá que ésta sea una contienda justa y épica, una burda comedia o una estruendosa tragedia, porque en el escenario político, la opinión pública pende, implacable, bruñida y luminosa, como la legendaria espada de Damocles…

Primera llamada… Primera.

domingo, marzo 11, 2007

La Verdad está allá afuera

En algún lugar cristalino e imponente, más allá del pánico y el dolor, surgió un concierto de voces e imágenes que describieron aquel fragmento de la realidad que permanecía oculta, y se erigió la figura multitudinaria del periodismo como un arte democrático…

Los reyes de España, altos funcionarios del gobierno y una muchedumbre inauguraron un monumento de cristal guardando tres minutos de silencio en una ceremonia solemne en memoria de los 191 muertos y más de mil 800 heridos en los ataques del 11 de marzo del 2004.

Pero más allá de la estación ferroviaria de Atocha, entre las notas pacifistas de Pablo Casals en “El Canto de los Pájaros” y ante la ausencia de discursos, también se conmemoró el “asalto a la información”, cuando las muchedumbres inteligentes irrumpieron en los medios de comunicación mediante el activismo cívico en Internet exigiendo respuestas y clamando justicia.

La voz ciudadana ante los medios y la política surgió en los testimoniales de video aficionados que atestiguaron el atentado terrorista del 11 de Septiembre a las Torres Gemelas y en los mensajes grabados de las víctimas en teléfonos celulares; posteriormente en la invasión a Irak, los warblogs se convirtieron en una fuente de información alternativa.

El 12 de marzo del 2004 en España la ciudadanía se configuró como el cuarto elemento en el proceso de la comunicación mediante el reenvío de hiper- mensajes y se consolidó en Julio del 2005 en Londres después de los ataques terroristas cuando los medios solicitaron la participación de los todos ciudadanos mediante el envío de la información capturada en fotos y vídeos desde sus teléfonos móviles.

Esta tendencia es una de tantas consecuencias de los avances tecnológicos en el entorno global; en la era de la información, el periodismo ciudadano se erige como un contrapeso a los mensajes, seleccionados, editados y jerarquizados, de la telecracia.

Hoy por hoy, la realidad puede capturarse en mensajes multimedia para describir fragmentos de la realidad que han permanecido ocultos detrás de las mentiras verdaderas en las versiones oficiales.

Los hipertextos y los mensajes multimedia trascienden la virtualidad y su impacto configura el imaginario colectivo. Cualquier declaración y versión de los acontecimientos ahora puede desmentirse con la contundencia de un video.

Se inicia una nueva vertiente en el manejo y en el control de la información que ahora vive en la Red a través de la conversación. El mensaje se vuelve dinámico por la retroalimentación de los lectores.

Aquellos 15 minutos de fama que para cada individuo estipuló Andy Wharhol sucumbieron ante el minuto de gloria en televisión, que ahora se difuma en la blogosfera.

Con la aparición del ciber-periodismo se globaliza el uso de una voz más humana y más confiable, la interactividad es rápida y poderosa; la convocatoria para la participación ciudadana en la política enfatiza que la ética es fundamental en los medios de comunicación masiva.

La conciencia cívica del electorado se manifestará en un entorno paralelo al proselitismo político en los medios electrónicos difundiendo un mensaje multitudinario construido con la verdad de todos. Estas circunstancias son favorables para que el ejercicio de las libertades individuales cristalice en una cultura democrática, como lo declaró recientemente el Dr. Jaime Hurtado de Mendoza, aspirante a la candidatura ciudadana para la alcaldía de la ciudad fronteriza de Mexicali, en el estado mexicano de Baja California.

De ahora en adelante, no podremos eludir nuestra responsabilidad en la arquitectura del futuro común porque somos dueños de una porción alícuota de la verdad desde aquel momento en que… se erigió la figura multitudinaria del periodismo como un arte democrático y surgió un concierto de voces e imágenes para describir aquel fragmento de la realidad que permanecía oculta…

domingo, marzo 04, 2007

Diestra y siniestra

“La democracia es el lugar donde
los extremistas no prevalecen
(y si lo hacen, se acabó la democracia)”
Norberto Bobbio


En algún lugar de la geometría política, donde prevalecen las indefiniciones y germina el oportunismo, las coordenadas elementales sobre el eje del poder se diluyeron, y ahora, en el limbo de la posmodernidad surge una reinterpretación donde se invierten los valores…

La reconfiguración del Estado mexicano no sólo implica la actualización de la norma constitucional y la reestructuración de los poderes, también involucra la redefinición inmediata de todas las instancias en el poder, sus prioridades y sus objetivos.

El proceso de las redefiniciones en el espectro político ya se ha desatado, y ahora resulta que ningún partido coincide con el ideario de la derecha y que todos tienen el corazón en la izquierda.

Y así, ante el desencanto del electorado por las promesas que jamás se cumplieron, la partidocracia intenta redefinirse y reinterpretarse. En todos los partidos se ha instituido la tendencia hacia una izquierda, nueva y renovada, recién descubierta y nunca bien ponderada.

La nueva definición de la derecha y de la izquierda que se está fraguando es la consecuencia de la ineficiente gestión del foxismo y de la pésima reputación que la derecha adquirió durante el régimen de la pareja presidencial; también obedece al impacto causado por los 15 millones de votos a favor de Andrés Manuel López Obrador, el paladín de las causas populares cuyos excesos alejaron al perredismo de la auténtica izquierda, dejando esta ubicación vacante y disponible.

En la interpretación etimológica y clásica la derecha se asociaba con la voz latina “dexter” que significa “dirigir”, “docto”, “decoro”; mientras su contraparte, la izquierda, se asociaba a la voz latina “sinister” que designaba a lo “adverso” y “malicioso”.

Hoy por hoy, en la jerga política contemporánea se ha producido una auténtica inversión de los términos, una nueva transvaloración nietzscheana por la cual ‘izquierda’ va a convertirse en una palabra talismán con connotaciones positivas permanentes y, por un despliegue antitético, la ‘derecha’ va a heredar aquel rastro de connotaciones negativas que en un principio tuvo la izquierda.

Desde el primer día de su mandato, Felipe Calderón se deslindó de la derecha que acaparó posiciones de poder durante el foxismo y emprendió el curso con la decisión de rebasar a la izquierda por la izquierda.

Justamente ahora, a 78 años de su fundación en el poder, el Partido Revolucionario Institucional se enfrentó a esta disyuntiva existencial en su Cuarta Asamblea Nacional Extraordinaria. Incluso, el presidente de la Internacional Socialista para América Latina, Rolando Araya, ante la discusión del priismo sobre ubicarse como un partido de izquierda, opinó que basta con que una organización se sintonice con los sentimientos y las posiciones de su pueblo y se le puede llamar como se quiera. En su opinión, la derecha no tiene nada que hacer en Latinoamérica, porque a donde ha llegado ha empobrecido a los pueblos, ha creado mayores necesidades sociales, mayores tensiones y una gran ingobernabiliad.

Y en esta tendencia, Carlos María Abascal Carranza, ex secretario de gobernación, abad del foxismo y monseñor por el Partido Acción Nacional, citando a los fundadores del panismo, predica que su partido es una auténtica fuerza de izquierda.

Me queda claro que los motivos para ese súbito viraje responden a la necesidad apremiante de cambiar la imagen anacrónica de los partidos y disfrazar su podredumbre; y que el oportunismo galopante busca apropiarse de la única ubicación legítimamente vacía en la geometría política… porque las coordenadas elementales sobre el eje del poder se diluyeron, y ahora, en el limbo de la posmodernidad surge una reinterpretación donde se invierten los valores…

jueves, marzo 01, 2007

Ellos y Nosotros

En algún lugar del organigrama social, en un espacio aislado, sin conexión alguna con el resto de los grupos en la comunidad humana, en un sombrío recuadro se circunscribe la clase gobernante...

Los acontecimientos recientes, en los tres niveles de gobierno, confirman mis sospechas respecto a la naturaleza biológica y mental de todos aquellos que se dedican al ejercicio de la política.

Si alguna vez sospeché que los políticos pertenecían a otra especie, ahora ya no tengo la menor duda, todos esos energúmenos forman parte de una subespecie animal híbrida: Poseen rasgos de los parásitos, de los grandes depredadores, de los carroñeros y de los reptiles; y en su actividad cerebral se han identificado los procesos mentales característicos de los psicópatas, mercenarios y criminales.

Es evidente que en el caso de los políticos se distorsiona el diagrama del genoma humano y que de esta mutación genética surge una seudo-raza de seres degenerados. Aún no se han logrado unificar los criterios, pero la opinión generalizada entre los científicos establece que estos especimenes se crean por generación espontánea, porque todas sus acciones y decisiones confirman que no tienen madre.

Esta hipótesis también se sustenta en los índices de la calidad del aire en los recintos políticos, pues en todas las dependencias de gobierno, en todas las oficinas bajo el emblema nacional o de partidos políticos, en todas sin excepción alguna, se respira aire pútrido. Los únicos seres con la capacidad fisiológica para sobrevivir en la inmundicia son los entes políticos.

Respecto al origen de esta subespecie, todo parece indicar, que adquieren sus rasgos distintivos a la sombra del poder: Si algún ser humano, normal pero incauto, sucumbe a las canonjías y adulaciones emanadas del un cargo público, sufre una metamorfosis inexorable hasta convertirse en un funcionario prepotente, en un dictadorzuelo, o en un jefazo; el efecto será irreversible en cuanto ponga el pie encima de alguien más débil, y ya jamás podrá recuperar su condición humana.

Paulatinamente, aquella persona que alguna vez caminara erguida con la frente en alto, adquirirá la habilidad de reptar y arrastrarse, de soltar lisonjas y promesas, de mentir y exagerar. La última pizca de dignidad se pierde en el preciso momento en que desaparecen las convicciones.

En cuanto alguien se integra a la clase política se adquiere la cómoda capacidad de los parásitos, porque el erario es la fuente de los ingresos y el presupuesto se constituye en el modus vivendi. Simplemente por el hecho de existir en la nómina se adquiere una inexplicable solvencia económica; posteriormente, si se accede a posiciones estratégicas del poder, se desarrolla la habilidad depredadora de recursos; y el apetito carroñero aparece cuando se aprovecha la desgracia de los adversarios.

Normalmente, existe una distancia infranqueable entre el ámbito de los seres humanos y la polución de la subespecie política; sin embargo, de vez en cuando, los entes políticos invaden el entorno de los seres humanos con falacias y demagogia; y por eso, en la época de proselitismo todo es confuso.

Pero gracias al equilibrio natural, durante las campañas políticas los ciudadanos adquieren una extraordinaria facultad que les permite contener los excesos en el poder; y por eso, el voto es la expresión de la soberanía y de la voluntad de un pueblo.

Me queda claro que la clase política es una subespecie de seres sin escrúpulos que pululan alrededor del poder. Pero la naturaleza es sabia: en este ecosistema, esa fauna híbrida cumple la función prioritaria de ser motivo del escarnio popular, son los personajes de parodias y leperadas y el detonante de nuestro sentido del humor; y nosotros, los seres de condición humana, tenemos la facultad de reconfigurar el organigrama social y recluir en un sombrío y alejado recuadro a la clase gobernante...

domingo, febrero 18, 2007

Cuestión de Conciencia

En algún lugar del proselitismo, fuera de legendaria tensión entre los opuestos, surge la esperanza ante una opción diferente, una nueva perspectiva que se define lejos de la beligerancia y que se construye sin enconos…

El 14 de Febrero se inició oficialmente la contienda por la gubernatura y el congreso local en el estado mexicano de Baja California. Mucho antes del principio, este proceso electoral ha causado polémica y ha generado expectativas contrastantes debido a las circunstancias de la confrontación del Partido de Acción Nacional (PAN) como partido en el gobierno y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) como partido de oposición que intenta recuperar el poder perdido hace 18 años. Cualquier pronóstico es aventurado, pero esta confrontación será una lucha sin cuartel.

Esta contienda se realizará en un marco jurídico plagado de ambigüedades e imprecisiones y será calificada por una institución cuya imparcialidad ha sido cuestionada.

Pero al margen de la lucha entre los opuestos y ajena a la dicotomía izquierda-derecha, que ya resulta arcaica y perniciosa, se construye una opción diferente dirigida al inmenso sector de electores desilusionados.

La geografía electoral del Partido Alternativa Socialdemócrata refleja que, a pesar del alto índice de abstencionismo en Baja California en la elección federal del 2006, existe un amplio sector que les favoreció con el voto.

Por eso ahora, este partido se ubica en una esfera ajena a las campañas de encono y al proselitismo beligerante y presenta un proyecto, realmente alternativo, que consiste en dignificar la política, promoviendo la responsabilidad social como un valor compartido por la ciudadanía.

A partir del reconocimiento de la crisis de convivencia que actualmente flagela a la sociedad bajacaliforniana, el partido Alternativa Socialdemócrata postula que el humanismo debe impregnar las actividades cotidianas en todos los ámbitos, para lograr un desarrollo social sustentado en valores y no en intereses.

Pero si la tendencia ideológica del Partido Socialdemócrata causa una percepción fresca y gratificante, su logística y su funcionamiento son realmente encomiables. De su debilidad financiera surge una de sus fortalezas e intentarán demostrar que la eficacia de una campaña electoral no se sustenta en gastos estratosféricos erogados en la compra masiva de votos.
El objetivo de su proselitismo será la conciencia ciudadana y buscarán la simpatía de un electorado pensante y conciente. Fuera de las instancias en el poder y muy lejos de un feminismo rampante, su oferta implica congruencia, sustentada en la ética como principio rector de su ideología.

Será imprescindible atender el desenvolvimiento del Partido Alternativa Socialdemócrata en el actual proceso electoral, porque este partido navegará contra la corriente: se enfrentará a las inercias del pasado, a la solvencia financiera de sus adversarios, a los privilegios del partido en el gobierno, a un consejo electoral estatal de dudosa imparcialidad y a una institucionalidad sorda que sólo le concede voz.

Sin optimismos exacerbados, creo es posible que las próximas elecciones en Baja California sienten un precedente y sean un referente obligado en el futuro. Desprendiéndome de mis habituales sueños guajiros, considero que las circunstancias actuales, por adversas que parezcan, propiciarán la participación del electorado conciente y espero que la ciudadanía ejerza su capacidad de discernimiento y razone su voto.

Porque en la privacidad de la mampara, el voto no es un producto derivado de la plutocracia ni un engrane en la maquinaria del poder, es la libre manifestación de la conciencia de cada elector, es la expresión del hartazgo por la legendaria tensión entre los opuestos y de la esperanza ante una opción diferente, una nueva perspectiva, lejos de la beligerancia y los enconos…

miércoles, febrero 14, 2007

El amor en los tiempos de Internet

“Los invisibles átomos del aire
en derredor palpitan y se inflaman,
el cielo se deshace en rayos de oro,
la tierra se estremece alborozada,
oigo flotando en olas de armonías
rumor de besos y batir de alas,
mis párpados se cierran... ¿Qué sucede?
—¡Es el amor que pasa!”

Gustavo Adolfo Bécquer


En algún lugar de la fatalidad, en el sitio más inesperado y en el momento menos oportuno, suelen producirse las coincidencias donde se desvanece la soledad existencial; y entonces, cuando los recuerdos se disuelven entre las sombras del porvenir, el amor surge como un sentimiento que abraza la totalidad del destino humano, suspendido del hilo de dos eternidades…

Una de estas tardes, poco antes del ocaso, mientras contemplaba la inverosímil quietud del viento, descubrí a Cupido. Lo encontré al seguir el vuelo caprichoso de los colibríes. Estaba en un árbol, sentadito en una rama buscando un sitio donde guardar su arco y sus flechas, porque aquel, era el último día de sus andanzas como emisario del amor. Cuando notó mi extrañeza ante semejante noticia, me dijo que había decidido cambiar su modus operandi porque ahora el romance surge en la Red en citas a ciegas donde se conectan miles de corazones solitarios. Y que además, ya no quiere desperdiciar el encanto de sus flechas, porque desde que salió a la venta el perfume de feromonas ya nadie cree en el amor a primera vista. Me confesó su desesperanza por la tremenda devaluación que han sufrido los besos, que ahora son tan sólo un gesto frívolo y vacío, porque dejaron de ser aquella incomprensible fusión de dos vidas en el mismo instante.

Me dijo que su desilusión es inmensa porque ya ningún mortal se atreve a tomar la ilógica decisión de sacrificar la libertad en un desplante de pasión y libre albedrío. Añoró aquellos tiempos cuando los poetas escudriñaban, sin éxito, la inexplicable transformación de la posesión en entrega. Recordó la etérea atmósfera del romanticismo, donde se percibía la libertad del espíritu y cuando la fortaleza provenía de la certeza de saberse amado.

Pero me aseguró, que ni tecnología avanzada, ni el mapa del genoma humano lograrían descifrar los misterios del amor; y que no obstante el vertiginoso ritmo de la vida actual, los mortales siempre serán susceptibles a sus estragos, porque el indescriptible juego de influencias entre la atracción y el destino, será una de las grandes incógnitas de la humanidad.

Ese sublime sentimiento que se apodera de nuestra voluntad, que altera la percepción del mundo y que nos enaltece como seres humanos y nos obsesiona con dar lo mejor de nosotros mismos, ya se ha incorporado al hiper espacio: desde una conexión transformará paulatinamente a los cibernautas en enamorados, los besos serán asincrónicos, el romance será ubicuo y el sexo virtual Aquella noche, antes de partir y con un dulce gesto de desconsuelo, Cupido se quitó sus alas y las guardó en el haz del primer rayo de Luna, donde se confunden la realidad y la ficción. Y desde entonces, Cupido es un experto en Informática que navega a través de la anchura de banda disparando saetas de silicio a los incautos, pero ningún ordenador ha logrado codificarlos.

Porque aun en la ubicuidad del Internet… en el sitio más inesperado y en el momento menos oportuno, se producirán las coincidencias donde se desvanecerá la soledad existencial; y entonces, cuando los recuerdos se disuelvan entre las sombras del porvenir, el amor resurgirá como un sentimiento que abraza a la totalidad del destino humano, suspendido en el hilo de dos eternidades…


A todos, absolutamente todos mis lectores:

Ojalá que oigan flotando en olas de armonía,
el rumor de los besos y el batir de las alas de Cupido,
y que el amor sea siempre su fiel compañero.


¡Feliz Día del Amor y la Amistad!

domingo, febrero 04, 2007

La Nueva Semántica

En algún lugar de la academia, cuando los sabios escudriñaban los discursos políticos, descubrieron, entre líneas, una semántica alterna que tergiversa las verdades y una simbología exasperante que codifica las intenciones ocultas…

El lenguaje es el reflejo de la idiosincrasia, es el mosaico donde se amalgaman todos los colores y todas las imágenes de un pueblo, es una expresión viva y cambiante, que se adapta a las circunstancias, las describe y las preserva.

Los vaivenes del pensamiento, las prioridades, las percepciones y las creencias se cristalizan en el lenguaje, y entonces, algunas palabras adquieren una inusitada e impresionante carga significativa en un contexto determinado.

Es por eso, que desde hace siete años, los lingüistas y gramáticos de la Asociación de Academias de la Lengua Española, emprendieron, con rigor y detalle, la actualización de las características gramaticales de la lengua española.

La Nueva Gramática de la Lengua Española contendrá una descripción de áreas dialectales, niveles de lengua y registros. También incluirá la descripción de las principales variedades americanas del español, ejemplos y recomendaciones de uso. La obra de consulta contendrá 50 capítulos, índice temático y glosario de voces técnicas, y su publicación se realizará en la primavera del 2008

Sin embargo, este mega proyecto no ha concluido, porque los sabios pretendieron descifrar el código de un lenguaje alterno, que se practica en el ámbito político. Creyeron imprescindible asignar una infinidad de sustantivos para describir esa realidad paralela habitada por una infra-especie humana que muta cada sexenio y que cada régimen cambia de piel.

Consideraron que en el inframundo de la política han surgido palabrejas que designan por igual, tanto a la insensatez del hablante como a las aberraciones del entorno: verbigracia “sospechosismo” y “compló”.

Analizaron la re-configuración interna de los partidos políticos rumbo a los procesos electorales donde se disputarán ferozmente gubernaturas estatales, como los bastiones de un poder fragmentado, donde han surgido nuevos significados para los sustantivos abstractos “lealtad” y “disciplina”, que ahora designan a la sumisión incondicional.

Establecieron que en la nueva definición del concepto “convicción” desapareció por completo la firmeza y no queda rastro alguno de los ideales. También determinaron que ahora, los adjetivos “militante”, “simpatizante” y “adherente” califican el mimetismo de todos los aspirantes a puestos de elección popular, quienes después de una increíble metamorfosis cambian de partido.

Concluyeron que subsisten aquellos sinónimos que se pretendía archivar en el cajón de los olvidos, como “dedazo” y “candidato oficial”, y que además, ha surgido el pernicioso eufemismo “carisma” para evitar una referencia forzada a la solvencia económica.

Dicen los que saben, que el proyecto avanzaba con el viento en popa, hasta el fatal momento en que los sabios, después de quemarse las pestañas y exprimirse los sesos tratando de descifrar los poemínimos “inefable tarúpido”, “frutal idiotejo”, “iridiscente pendejérrimo”, decidieron por unanimidad, mandar al averno las palabrejas de la demagogia mexicana y excluirlas de la nueva gramática de la lengua española.

Hoy por hoy, el electorado en México, es el único grupo calificado para interpretar todas las voces y para descifrar todos los gestos de la nueva significancia política; labor que exige mucha concentrancia y la combinación de ingenio e ingenuidad para interpretar el sentido de palabras ambiguas en leyes electorales mal redactadas, en normas jurídicas sin lógica, sin gramática ni sintaxis, que exhiben la ineptitud de los legisladores, quienes al conjugar los adverbios inventaron… una semántica alterna que tergiversa las verdades y una simbología exasperante que codifica las intenciones ocultas…

domingo, enero 28, 2007

La Profecía de Comala

En algún lugar de la desolación, entre murmullos y retazos de suspiros, cuando la sombra del olvido cubrió todas las parcelas, las ilusiones se diluyeron en la pobreza, y ahora, en los ejidos se respira el inminente retorno del pasado…

Hoy por hoy, en plena posmodernidad, cuando la globalización impone nuevos paradigmas, las ficciones de antaño abandonan el ámbito literario para transformarse en realidades cotidianas: la ingeniería mecatrónica ha desarrollado los robots que funcionaban solamente en la imaginación de Isacc Asimov; debido a la actual insuficiencia de la industria alimentaria,
ya no parece tan descabellada la idea del soylent green como el insumo básico propuesta por Harry Harrison en los 70`s.

Cuando Juan Rulfo describió el encuentro entre la nostalgia por Comala y el rencor viviente de la miseria, reflejó el olvido que prevalecía en el campo mexicano hace cincuenta años y los estragos del abandono institucional después del reparto agrario. Ahora, en retrospectiva, el relato de Rulfo adquiere cualidades proféticas: el yermo donde deambulaba Pedro Páramo se actualiza en la crisis del agro mexicano.

Pero cualquier fantasía literaria y todas las licencias poéticas serán trascendidas por la inminencia del futuro, que ahora nos alcanza.

La reforma agraria fue la culminación de la revolución mexicana como movimiento social sustentado en el sector campesino y la instauración oficial de un modelo de producción cuya finalidad primordial fue controlar a los trabajadores del campo.

Fue también, el inicio del olvido provocado por el mito de la industrialización como sinónimo de modernidad y progreso. La ineficacia de las políticas públicas para el fomento y el desarrollo de las actividades agropecuarias empobrecieron a los ejidatarios y pequeños propietarios.

La desolación en el agro mexicano es el panorama idóneo para el retorno de los lugartenientes, ahora globalizados. Una de las evidencias de este fenómeno es la privatización paulatina de los ejidos.

Por eso, justamente ahora, cuando se conmemora el septuagésimo aniversario del Asalto a las Tierras en el ejido Michoacán de Ocampo, la cuna del movimiento agrarista en el Valle de Mexicali, en el estado mexicano de Baja California, el 90% de las parcelas funcionan mediante arrendamiento y la mayoría de los ejidos se han transformado en propiedades de dominio pleno total y parcial debido a la inminente urbanización.

En 1992, en el régimen de Carlos Salinas se realizaron, sin contratiempos ni oposiciones, las modificaciones estratégicas a la ley Agraria que permiten la privatización y venta de los ejidos. La Delegación del Registro Agrario Nacional en Mexicali reporta que desde entones se han privatizado totalmente 21 ejidos y 13 en forma parcial debido al desarrollo de proyectos de la iniciativa privada y a la inminente urbanización.

Otra evidencia es el actual aumento en el precio de la tortilla. Solamente las cadenas de supermercados pueden ofrecer el kilo de tortilla al precio pactado con la administración federal, y en ocasiones por debajo del precio tope.

La competitividad y la cooperación como nuevos ideales en la producción globalizada se materializan en los clusters y en la economía regionalizada; en la ética del mercado, la figura del moderno latifundista será el paladín que recatará al yermo mexicano de la desolación, actualizando la legendaria diferencia entre propietarios y desposeídos, agudizando la marginación.

De persistir el enfoque globalizante en las políticas públicas que beneficia a los monopolios de la industria alimentaria, se esparcirá la desolación de Comala, el yermo se extenderá desde la Media Luna a todo el territorio…y entre murmullos y retazos de suspiros, cuando la sombra del olvido cubra todas las parcelas, las ilusiones se diluirán en la pobreza, y en los ejidos se respirará el inminente retorno del pasado…

domingo, enero 21, 2007

El Efecto Golem

“¿Por qué di en agregar a la infinita
serie un símbolo más? ¿Por qué a la vana
madeja que en lo eterno se devana
di otra causa, otro efecto y otra cuita?”
Jorge Luis Borges.


En algún lugar de las paradojas, en el punto sin retorno, los efectos reales de una idea exceden cualquier ficción y a todas las expectativas; y entonces, en un proceso inexorable e incontenible, se revierten los resultados, los beneficios se distorsionan y en el balance predominan los estragos…

En la actividad humana, existe un proceso paradójico que transforma los beneficios presupuestados y desencadena consecuencias trágicas e incontrolables.

En la ficción literaria, este proceso ha sido magistralmente descrito por Mary Shelley en “El Moderno Prometeo” y por Jorge Luis Borges en su poema “El golem”. En ambos casos, tanto el Doctor Víctor Frankenstein como el rabí Judá León en Praga, las iniciativas del intelecto humano pretendieron traspasar los límites de la naturaleza, de las leyes universales y divinas, con resultados catastróficos.

En la realidad, superando a las ficciones literarias, abundan los ejemplos de los proyectos gubernamentales que, al implementar soluciones extremas para un problema específico, han generado conflictos y tragedias verdaderamente épicas.

El plan del Tercer Reich para exterminar a la comunidad judía provocó un conflicto bélico mundial cuyo desenlace fue la división del planeta en dos hegemonías antagónicas; el diseño biogenético de un virus letal como arma química degeneró en el VIH, un virus inexpugnable que ha flagelado a la humanidad; de la misma manera, las estrategias militares que en el papel producían invasiones contundentes y negocios exitosos han resultado en devastaciones y masacres, como en Viet-Nam y, actualmente, en Irak.

Pero si algún proyecto ha desencadenado el efecto Golem, es sin duda, la operación Irán-Contras durante la administración Reagan: una red de tráfico ilegal de armas con destino a Irán, en ese entonces en guerra con Irak, cuyas ganancias fueron destinadas a financiar a la Contra nicaragüense y a la realización de acciones terroristas contra el gobierno constituido por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). El aspecto más turbio de esta triangulación fue el uso de cocaína de los carteles colombianos para financiar a la Contra, con el apoyo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA); en esa época, los colombianos adquirieron por lo menos un rancho para almacenar cocaína traída de Colombia por mar y aire, y reenviarla a Florida y Georgia en pequeños aviones.

Hoy por hoy, la guerra contra el crimen organizado que han emprendido las autoridades norteamericanas es el desesperado intento por contener los estragos causados por el “monstruo” que ellos mismos crearon. El mercado de estupefacientes ha desbordado todas las expectativas y ha superado cualquier pronóstico.

Y al esfuerzo por someter y contener al mercado de estupefacientes se añade la configuración del nuevo orden legal: las leyes supranacionales legitiman la intervención jurídica del poder hegemónico en el estado de derecho de los países sometidos. La reciente extradición de los capos del narcotráfico en México a Estados Unidos es la evidencia clara de este fenómeno.

En una falacia global, el derecho a la intervención es concebido como la obligación de los estados dominantes en el orden mundial de intervenir en los territorios de los países sometidos con el supuesto interés de prevenir o resolver problemas humanitarios, garantizar acuerdos e imponer la paz.
Es muy posible que el nuevo orden legal supranacional sea la causa de un nuevo monstruo, de un golem globalizante y pernicioso que aún no somos capaces de imaginar… pero sus efectos reales excederán cualquier ficción y expectativa; y entonces, en un proceso inexorable e incontenible, los beneficios se distorsionarán y en el balance predominarán los estragos…

domingo, enero 14, 2007

Virus Total Adquirido

En algún lugar del inconsciente, donde yacen los vicios que denigran la condición humana, cuando el poder infecta al pensamiento, las convicciones colectivas se transforman en un mecanismo de control que impregna todo el espacio social...

Es, humanamente, inevitable. Aún no hemos logrado aislar el virus que provoca las crisis compulsivas del poder, y por eso, de cuando en cuando, surgen líderes que se transforman en tiranos.

Son muchos los que han sucumbido al culto de la personalidad y a la tentación de concentrar en su persona todo el poder, demasiados han justificado su actuación política mediante una doctrina global que se manifiesta en todas las esferas de la actividad humana, y ya son más que suficientes aquellos que han empleado sistemáticamente el terror para eliminar a la disidencia y acallar la oposición.

Los estragos que un estado totalitario infringe han sido extensamente expuestos y documentados; tras el derrocamiento de las dictaduras modernas y con la debacle del bloque soviético se exhibieron los excesos y abusos cometidos.

Por eso ahora, pueden identificarse las restricciones y las imposiciones utilizadas en las estructuras totalitarias: la ausencia extrema en las libertades de conciencia y políticas, un partido único, economía centralizada y una organización policial aterrorizante como garantía de la efectividad del régimen.

Además, el fundamento de toda dictadura es una ideología oficial elevada a un nivel de cosmovisión social global y globalizante que se impone de manera incondicional y coercitiva por el soberano.

Paradójicamente, es la ideología lo que forja a los líderes y lo que sustenta al dictador, pero también es la ideología lo que derroca a los regímenes totalitarios.

Porque las dictaduras surgen en cualquier tendencia del espectro político, desde la ultra-derecha hasta la izquierda radicalizada, pasando por el centro, por encima de la democracia, y asumen posturas intolerantes, provocan polémica y polarización aplicando criterios fundamentalistas.

En la esquina del socialismo tropical, Hugo Chávez, con su anuncio de crear la República Socialista de Venezuela radicalizó las opiniones: unos lo ven como un político lenguaraz del trópico y otros como el caudillo capaz de enfrentar al neoliberalismo depredador.

Mientras en la esquina del capitalismo global, George W. Bush, ha mantenido su política de exterminio lanzada en Irak, disfrazando la venganza como el combate al terrorismo internacional, y en el último intento por sostener a su régimen se responsabilizó de los errores cometidos en su cruzada en Medio Oriente.

Pero si la figura del dictador y toda la parafernalia que lo sustenta son aberrantes, son verdaderamente desconcertantes el convencimiento que estos pseudos-caudillos logran en la ciudadanía, el nivel de aceptación que alcanzan y el proceso que los encumbra, y/o perpetúa, en el poder.

No he logrado identificar el momento preciso en el que la simpatía de los militancia se trasforma en fanatismo, ni cuando la razón de la disidencia se tergiversa en una ciega obstinación.

Los procesos durante los cuales se configuran los dictadores potenciales nunca han sido muy difundidos fuera de sus fronteras porque generalmente surgen en la oposición; generalmente, la noticia se expande hasta que el carisma de un líder logra derrocar al régimen establecido y se perfila hacia una soberanía totalitaria.

La exploración del pensamiento aun no ubica la frontera entre la genialidad y la locura, la cartografía de las ideas no ha precisado el meridiano donde emigran las esperanzas de un pueblo para residir entre las líneas de un discurso demagógico, y mientras el inconsciente colectivo sea manipulable, no se erradicará el virus del totalitarismo… que transforma las convicciones colectivas en un mecanismo de control que impregna todo el espacio social...

domingo, enero 07, 2007

Paseos y Callejones

En algún lugar de la realidad, las costumbres han configurado la geografía social donde coexisten los vicios y las virtudes; por eso, existe un espacio para todas las expresiones de la condición humana, desde las sublimes hasta las perversas…

Históricamente, todas las sociedades han comprendido la existencia de diversos grupos humanos que realizan alguna función específica. Así surgieron los ámbitos identificados por la antropología social: el clero, la milicia, la política, la academia, la cultura y el pueblo, pero también surgió la ilegalidad.

Circunscrita a las zonas de tolerancia, la esfera de la ilegalidad albergó a indigentes y mendicantes, traficantes y prostitutas, vagales y maleantes, delincuentes y viciosos: todos esos personajes sombríos que Naguib Mahfouz describió magistralmente en “El Callejón de los Milagros”.

De esta forma, adquirió vigencia el principio no escrito que determinaba que cada una de las actividades debería realizarse dentro de un espacio exclusivo y específico, sin intervenir en los demás y sin permitir incursiones ajenas.

Todos los poderes coexistieron en armonía, cada cual en su esfera respectiva: el Estado, la religión, la cultura, la ciencia y la academia, pero también el vicio y el placer.

La gran diferencia entre las actividades socialmente aceptadas y las ilícitas se ha ubicado en su difusión: las virtudes siempre han sido públicas y se ostentan en los grandes paseos y avenidas; mientras los vicios siempre son privados y se mantienen en la oscuridad de los callejones.

Pero las perversiones no son la exclusividad del ámbito de la ilegalidad: también se han realizado abusos aberrantes bajo la aureola de la religión, tras bambalinas, en la sombra de la política y con el pretexto de la fama.

La esfera de la ilegalidad cobró un poder inusitado debido a la dualidad de la condición humana y a su capacidad para impregnar subrepticiamente a los demás esferas.

Porque los seres humanos tenemos una extraña aptitud: somos capaces de crear y percibir lo sublime, pero también somos aptos para la degradación. Y si a eso se le agrega la urgente necesidad de sobrevivir, entonces es lógica y comprensible la expansión de la esfera de la ilegalidad.

Hoy por hoy, los operativos de seguridad nacional implementados por el gobierno federal en los estados mexicanos de Michoacán y Baja California responden precisamente al desbordamiento de los límites establecidos entre los ámbitos del poder.

El crimen organizado ha permeado en todas las esferas sociales; abandonó el territorio de la clandestinidad debido a la falta de un verdadero estadista al frente del gobierno federal, a la ausencia de liderazgo del expresidente Vicente fox y al vacío de autoridad durante su régimen.

La inseguridad y la corrupción son una generalidad y no un vicio exclusivo de un partido o de algún gobierno estatal. El flujo de dinero y mercancías ilícitas ha sobrepasado con creces la gestión de los gobiernos para generar empleos y mejorar el nivel de vida de la población. El crimen organizado traspasó los límites tradicionales, se incrustó en los sectores más jóvenes y se adueñó de las ciudades.

Por eso, para evitar que alguno de los poderes fácticos se extienda a las esferas sociales y apaciguar la actual lucha por el monopolio de la violencia, es necesario recuperar el equilibrio ancestral, redefinir las fronteras y reubicar a cada una de las instancias del poder en su propio entorno.

Sólo así se recuperará la armonía, y en el balance podrán compartir la realidad tanto los justos como los bandidos, los ignorantes y los cultos, los políticos y los ciudadanos, los creyentes y los herejes… configurando la geografía social donde coexisten los vicios y las virtudes, delimitando un espacio para todas las expresiones de la condición humana, desde las sublimes hasta las perversas…

domingo, diciembre 31, 2006

Los Círculos del Tiempo

En algún lugar de la Enciclopedia Histórica Ilustrada, en el Tomo de las Grandes Crónicas, el penúltimo legajo correspondiente a los Ciclos Perennes, concluye con un dictamen que confirma la tendencia repetitiva de las acciones y reacciones humanas en las coordenadas del tiempo.

En la historia de la humanidad, las epopeyas y los grandes errores tienden a repetirse, porque la memoria generalmente se disuelve a corto plazo, y por eso, se tropieza con la misma piedra y se comete el mismo error una y otra vez.

Tal vez, las reminiscencias se disuelven para mitigar el dolor y sobrevivir a una desafortunada experiencia. Quizás, el olvido es el mecanismo de autodefensa que nos permite vislumbrar el futuro y seguir adelante sin mirar atrás. Pero es innegable que la mejor conjugación del verbo vivir corresponde al tiempo presente, que el “hubiera” no existe y que los seres humanos sólo somos capaces de vivir en el momento actual, un día a la vez, y día a día.

Pero este mecanismo de defensa implica el riesgo de cometer el mismo error que nos llevó al infortunio. Es algo así como un ciclo interminable.Los seres humanos somos incapaces de aprender de nuestra propia historia porque no somos genéticamente aptos para escarmentar en cabeza ajena, aunque nos lo propongamos y lo juremos una y mil veces.

Y así, en la línea del tiempo, en siglos distantes y en periodos diferentes, aparecen los grandes tiranos, los dictadorzuelos, los líderes perversos y todo el contingente multitudinario que los apoya, los encumbra y los derroca.

Esta tendencia hacia la repetición también incluye al inconsciente colectivo: las tendencias del pensamiento social también se renuevan. Así como la frivolidad de la moda, los prejuicios reaparecen década tras década satanizando todo lo que no se comprende.

De la misma forma en que la Inquisición persiguió a Galileo y condenó a Copérnico, igualmente ahora, con los mismos argumentos del Santo Oficio, se condenan los avances de la ciencia. Si el siglo XIX en el territorio mexicano transcurrió entre guerras civiles y la búsqueda de la identidad nacional, igualmente ahora, los opositores políticos son los adversarios civiles y el bando enemigo en una lucha sin cuartel.


Incapaces de capitalizar el pasado, condenamos al limbo todas las luchas históricas, todas las causas y las guerras, las victorias y las derrotas, los acuerdos y las usurpaciones, las negociaciones y las invasiones. Parece que los políticos nacieron ayer.

Los grandes caciques, el maximato, los exilios, asesinatos y ejecuciones que empedraron el camino hacia la silla presidencial, ya quedaron en el pasado remoto en aquel México Bárbaro del que nadie se acuerda. Ahora, la muerte de los rivales hostiles e incómodos llega en la forma de suicidios premeditados y convenientemente anunciados en una poética carta que aparece de la nada.

Los mártires, poetas y próceres de la lucha social, los grandes cambios en el régimen socialista, la renovación de la izquierda y la tercera vía, forman parte de una utopía guajira y trasnochada que no coincide con el ideario perredista, porque para ellos, la lucha social es el instrumento para ascender al poder.

Y los errores históricos se repiten porque la condición humana sigue igual: el hombre ha sido desde siempre un animal político, el poder ha sido siempre, el móvil de todas sus ambiciones y perversiones; los vicios de los hombres persisten y se adaptan al entorno actual; pero también perduran las virtudes, y en este caso, si los humanos caemos, tenemos esa extraña capacidad de levantarnos y volver a empezar una y otra vez.

Porque para continuar en el trayecto inexorable del tiempo hacia un futuro incierto, es necesario despojarse de las fatalidades ya irremediables del pasado y aceptar que lo mejor de la vida está siempre por llegar.

¡Feliz Año Nuevo!

sábado, diciembre 23, 2006

Una Luz en el Invierno

En algún lugar del invierno, cuando las noches son más largas que los días, suele instalarse la nostalgia; por eso, cuando el ambiente se enfría y el horizonte se nubla, la condición humana es la única fuente de calor que logra escabullirse por los resquicios de la soledad…

Las leyes de la naturaleza siempre han doblegado a los seres humanos; desde siempre, el clima invernal ha despertado el instinto de conservación que nos impulsa a buscar calor y cariño.

Pero ahora, a los efectos que provoca la madre naturaleza en la especie humana se agregan los síntomas causados por las leyes del mercado en el mundo posmodernista.

En las fiestas decembrinas se registra un doloroso incremento en los casos de depresión. La tristeza inexplicable y el síndrome del corazón roto son algunas manifestaciones de la depresión de invierno o estacional.

Tal vez, los estragos causados por la soledad son el resultado de un estilo de vida extremadamente individualista; quizás, el entorno materializado y deshumanizante inhibe la calidez que podría unirnos; posiblemente, la adicción al trabajo y la obsesión por el éxito han tergiversado la prioridad de los valores; y es muy probable que en una de las utopías de la posmodernidad las redes afectivas sean más extensas que las autopistas de la información.

Hoy por hoy, la cercanía emocional y el contacto físico se diluyen inexorablemente, aislándonos y alejándonos los unos de los otros. Es una ironía, que en la era de la información globalizada los seres humanos estemos incomunicados y que la soledad se esparza como una epidemia.

Porque no existe en el mercado ningún producto que pueda sustituir la calidez de un abrazo; la empatía y la sinceridad, la lealtad y el cariño no se fabrican. Por eso, en Navidad, en el invierno y en cualquier época del año, los regalos más valiosos son las expresiones intangibles.

Lo mejor de los seres humanos reside en las entrañas de su humanidad: en la tolerancia para comprendernos, en la solidaridad para fortalecernos y en la lealtad para engrandecernos.

En las inclemencias del clima y aún en las circunstancias más adversas, la luz de la esperanza siempre encuentra un resquicio en las penumbras de la soledad para iluminar nuestra existencia.

Inexplicablemente, la capacidad de soñar es también un mecanismo de defensa que nos fortalece. En la hostilidad de la sierra tarahumara, en el olvido de la selva lacandona, en la desventura y en la marginación, en la injusticia y en la miseria, en la guerra y en la devastación, en la incertidumbre y en el terror, siempre habrá un motivo para seguir adelante, para creer que lo mejor de la vida está en el porvenir.

Por eso, sea cual fuere la circunstancia, la vida es una bendición que debe valorarse; la compañía y el tiempo deberían ser los obsequios más apreciados; y la calidad humana debería ser el único criterio para diferenciarnos y estratificarnos.

Lo ideal sería recuperar la disposición para escuchar a los demás y conceder una pizca de atención a nuestros semejantes, porque la tolerancia y la generosidad son los únicos antídotos eficaces contra la nostalgia… porque cuando el ambiente se enfría y el horizonte se nubla, la condición humana es la única fuente de calor que logra escabullirse por los resquicios de la soledad…



En algún lugar del silencio,
en el momento más sereno de la Nochebuena,
cuando se hayan dispersado el eco de las risas
y el calor de los abrazos,
y solamente pueda percibirse la tersura de un suspiro:
busca en la memoria la niño que alguna vez fuiste,
recupera tu esencia y escucha la voz de tu corazón.

Cuando tu realidad y tus anhelos se reconcilien,
encontrarás la esperanza para soñar de nuevo,
y en la Navidad al despertar sabrás…
¡que la vida es un milagro!


¡Feliz Navidad!



Mis ideas y mis palabras cobran vida cuando su mirada las recorre.

Muchas gracias por la atención que me ha brindado.

martes, diciembre 19, 2006

El Niágara en Bicicleta

En algún lugar de la tiranía, bajo las sombras siniestras del poder, perduran las redes del crimen que han obstaculizado la justicia; en la elite política subsiste un perverso tejido de intereses y complicidades, y por eso, condenar a los criminales más detestables de la historia ha sido más difícil que cruzar el Niágara en bicicleta…

Gracias a las bondades de la impunidad pactada desde Washington, los tiranos y criminales más perversos de la historia reciente han logrado evadir la justicia de los hombres. En agosto de este mismo año, en un placentero exilio en Brasil, falleció Alfredo Stroessner, el dictador y criminal que permaneció treinta y cinco años en el poder en Paraguay. Hace unos días, el tirano chileño Augusto Pinochet murió dejando pendientes varios procesos judiciales. Y todo parece indicar, que al expresidente Luís Echeverría jamás se le podrá adjudicar el cargo de genocidio durante la Guerra Sucia y que morirá sin poner un pié en la cárcel.

Hoy por hoy, para miles de chilenos y latinoamericanos, el juicio por crímenes de lesa humanidad a Augusto Pinochet era el último resquicio para encontrar el consuelo y la resignación, para restituir la dignidad ultrajada a la lucha por la democracia.

Como un fugitivo, Pinochet deja pendientes los procesos judiciales por el golpe militar, el bombardeo al palacio de La Moneda y la muerte del presidente Salvador Allende, por las ejecuciones sumarias perpetradas por la “Caravana de la Muerte”, por las exhaustivas sesiones de tortura en “Villa Grimaldi”, por la percusión a los disidentes y por su colaboración en la “Operación Cóndor”, por los asesinatos encubiertos en la “Operación Colombo”, por los millones de dólares en cuentas secretas en el Banco Riggs de Washington, por el atentado y la muerte del canciller Orlando Letelier en el exilio, por el atentado y el asesinato de Carlos Prats, entre muchos otros más.

Pero además, el tirano quedó impune al cargo de alta traición perpetuado contra la soberanía de la patria chileña: practicó la “Teoría de Seguridad Nacional” que sembró las dictaduras del Cono Sur y América Latina en los años setenta; y también creó la siniestra Dirección Nacional de Inteligencia, organismo a cargo del plan secreto de la “Operación Cóndor” que abarcó a Chile, Paraguay, Brasil, Uruguay, Argentina y Bolivia, contando con la bendición de William Colby, el entonces Director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) quien declaró que “Estados Unidos tiene derecho de actuar ilegalmente en cualquier región del mundo, acumular investigaciones en los demás países y hasta llevar a cabo operaciones como la intromisión en los asuntos chilenos”.

Ahora, en la memoria colectiva su nombre representa todas las aberraciones del poder, la aniquilación de la libertad, del proyecto cultural y de la condición humana, porque el implacable juicio de la posteridad escapa al control que ejercen, aún ahora, los descendientes de la estirpe que ha acaparado el poder desde hace siglos.

Ese tejido de complicidades ancestrales permitió la peor de todas las injusticias: las cenizas del tirano permanecerán custodiadas en el seno familiar mientras miles de deudos y sobrevivientes pierden la esperanza de localizar los restos de las víctimas y los desparecidos durante el régimen de Pinochet.

Cuando se cortaron los retoños de la democracia, se extirpó la primavera chilena, y desde entonces, las naciones de América Latina han sucumbido a los intereses de la hegemonía norteamericana.

Hoy como ayer, el proyecto más ambicioso de las democracias emergentes latinoamericanas es erradicar los vestigios de la tiranía, los estragos de la corrupción y la cobardía; aunque, tal vez, disipar las sombras siniestras del poder y deshacer el perverso tejido de intereses y complicidades sea un poco más difícil que cruzar el Niágara en bicicleta…

sábado, diciembre 09, 2006

El Obligo del Mundo

En algún lugar del hemisferio donde se invierten las estaciones, allá donde la fuerza centrífuga se desplaza en el sentido opuesto, desde la Patagonia y a través de la hispanidad, con la aurora austral resurge el sueño postergado de la integración panamericana…

En la ciudad boliviana de Cochabamba concluyó la II Cumbre Sudamericana de Naciones con fuertes críticas al neoliberalismo y haciendo un llamado a desechar proyectos imperialistas y trabajar más por la integración.

Las propuestas de los mandatarios del Cono Sur coincidieron en la urgencia de configurar y fortalecer esta región en el nuevo orden mundial; la integración del Bloque Sudamericano sería la contraparte del proyecto que pretende imponer Estados Unidos conocido como el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

La integración del Bloque Sudamericano se sustentaría en mecanismos de cooperación opuestos a los conceptos neoliberales y a la lógica capitalista; podría implementarse un sistema de financiamiento recíproco y una moneda única para evitar la dependencia con el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
En el cónclave de Cochabamba se revisó la estrategia del Bloque Sudamericano que establece los ejes centrales de la integración en esta parte del mundo. Para lograr una efectiva unidad sudamericana, la integración debe abarcar el sector energético, la interconexión vial, el comercio, la agenda social y la educación.
Ante el rezago y la pobreza que el modelo neoliberal ha provocado en los países latinoamericanos y los efectos de la geografía del mercado global, el proyecto de la integración sudamericana cobra especial importancia.
El legendario sueño bolivariano, que se sustentaba en los lazos culturales entre los pueblos, en el respeto y el apoyo mutuo entre naciones libres, se transforma ahora en un proyecto viable y en un sueño posible que implica todas las esferas de la actividad humana.
Y para que la utopía adquiera la consistencia de la probabilidad es necesario el esfuerzo compartido y la coincidencia de los criterios; será indispensable invertir audacia, talento e inteligencia para conformar el bloque latinoamericano que habrá de detener los estragos infringidos por el modelo del mercado.
El proceso de globalización no ha sido un proceso homogéneo, ha tenido un desarrollo muy desigual, generando tres polos dominantes en la economía mundial: América del Norte, Europa y la zona Asia-Pacífico, y en el seno de esta tríada se multiplican y se intensifican los intercambios, mientras el resto de los países (en particular los del África negra) son cada vez más pobres, marginados, y excluidos del comercio mundial y de la modernización tecnológica.

Las escenas de empobrecimiento y de impotencia son el resultado de la decadencia económica propiciada paradójicamente por el modernismo que, como alguna vez se creyó, solucionaría los problemas que más aquejan al mundo: el hambre y pobreza.

Hoy por hoy, las condiciones económicas que padece toda América Latina obligan a buscar nuevas oportunidades de desarrollo como la integración del Bloque Sudamericano.

Sin embargo, la integración del Cono Sur habrá de resistir la oposición de la política exterior norteamericana y la incursión de los consorcios financieros en las soberanías de los países involucrados. Ubicarse en el mapa de la economía global será un desafío que exige el compromiso no solo de los gobiernos y los mandatarios sino de la ciudadanía sudamericana.

Para borrar de la faz del planeta el centro estratégico, el ombligo del mundo desde donde se dirige el destino de los pueblos, la única opción posible es la integración comprometida y solidaria para alcanzar la dignidad y la prosperidad… la consolidación de un nuevo bloque desde la Patagonia y a través de la hispanidad, que con la aurora austral hará resurgir el sueño postergado de la integración panamericana…

domingo, diciembre 03, 2006

Principios y Fines

En algún lugar del calendario, entre los meses y los días, aguardan las fechas impostergables que delimitan el ocaso y el umbral de los ciclos; impasible e inexorable, el porvenir siempre se abre paso, aún entre las penumbras de la incertidumbre…

Una de las constantes ajenas a la voluntad humana es el simple transcurso del tiempo. El último día del foxismo antecedió al primer día del régimen calderonista, estableciendo la división histórica entre sexenios, delimitando la vigencia de los criterios predominantes.

La presencia de Felipe Calderón en la tribuna del congreso de la Unión para rendir la protesta protocolaria como presidente fue el primer gesto de firmeza del sexenio; el discurso en el Auditorio Nacional envió el primer mensaje del régimen, un mensaje conciliatorio e incluyente que incorpora propuestas que alguna vez fueron exclusivas de la izquierda.

Y mientras se iniciaba oficialmente el mandato presidencial de Felipe Calderón, en San Francisco del Rincón, Guanajuato, ante una lánguida porra de los vecinos, la señora Martha anunció que ya trabaja en el cambio de domicilio de la Fundación Vamos México a esa distinguida ranchería; y en el primer día de su expresidencia, Vicente Fox emprendió un voto de silencio que durará un año e invitó a los reporteros a la misa de todos los domingos.

Pero, más allá de la parafernalia oficial, cuando se extinguió el eco de los veintiún cañonazos en honor al nuevo Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, no sólo inició un nuevo sexenio: comenzó el proceso ineludible de la auto-crítica.

Llegó el momento de dejar atrás el conflicto postelectoral para diseñar la insoslayable reforma del estado y adecuar nuestro caduco marco jurídico a las vicisitudes de la actualidad.

En las todas las trincheras de las fuerzas políticas, ya sea en el partido gobernante o en la oposición, están plenamente conscientes de las causas del actual caos político.

El equipo de Felipe Calderón inicia la gestión gubernamental aceptando que sólo un tercio de la población los favoreció con su voto, que una tercera parte del país se siente agraviada y que al resto no le importa ni le interesa.

En el PRI están reuniendo los pedazos de su partido invocando a la unión de sus militantes para fortalecerse bajo un nuevo concepto y una nueva imagen. El Comité Ejecutivo Nacional propuso a Felipe Calderón la construcción de un pacto nacional que replantee la relación entre los poderes para reconstruir la gobernabilidad democrática.

El líder de los senadores del PRD, Carlos Navarrete, reconoció que el régimen político está fracturado y destacó la necesidad de pasar al periodo de las grandes reformas que requiere el país.

Andrés Manuel López Obrador deberá dejar las lamentaciones y los reclamos que lo han convertido en su propia parodia, repensar su discurso y replantearlo hacia una disidencia razonada e inteligente para dignificar su movimiento y funcionar como el contrapeso indispensable de la derecha en el poder.

Del éxito en esta crítica reconstructiva dependerá la fortaleza del régimen. Si la oposición no se reconstruye, se auto-excluirá y perderá la oportunidad de intervenir en la transformación del país, cediendo ese privilegio a una sola de las fuerzas políticas.

De ser así, se diluirá la tensión esencial en la dialéctica política y se instaurará la derecha hegemónica, lo que sería catastrófico. Todas las fuerzas en el espectro político son necesarias y en el equilibrio que se construya entre ellas deberá fundamentarse el nuevo régimen.

Ahora, después de la impactante protesta ante el congreso, las fuerzas de la oposición deberán asumir responsablemente su papel en el proceso de la conciliación nacional y delimitar el ocaso y el umbral de los ciclos; de lo contrario, fuerzas ajenas decidirán nuestro destino y un porvenir adverso se abrirá paso entre las penumbras de nuestra incertidumbre…

viernes, diciembre 01, 2006

Tramoya Presidencial

En algún lugar del recinto legislativo, entre las bambalinas y muy cerca de la puerta detrás de las Banderas, en medio del caos y la confrontación se orquestó la primera táctica del sexenio calderonista…

El sensacionalismo mediático difundió hasta el más mínimo detalle de la trifulca que protagonizaron ayer los valedores perredistas y panistas en los corredores y sobre las curules, repitiendo todas las cachetadas guajoloteras, trompones y jaloneos.

Todo indicaba que la toma de protesta de Felipe Calderón como presidente de México era poco menos que imposible. Sin embargo, en un estratégico salto en la señal, mientras la transmisión comercial se alineaba con la cadena nacional, en cuestión de minutos se conjuraron todas las amenazas.

Mientras un par de sonrientes presentadores improvisaban sandeces, fuera de cuadro y de la transmisión, el Estado Mayor Presidencial, que juró lealtad Felipe Calderón y que entró en funciones justo en el primer minuto del primero de Diciembre, realizó la maniobra que permitió a los presidentes, entrante y saliente, subir a la tribuna del recinto legislativo para realizar el protocolo frente a un congreso dividido y enardecido.

Lo que sucedió durante ese intermedio en la transmisión deberá registrarse como el primer evento censurado del sexenio; y la cobertura mediática del día de ayer marcará el principio de la labor de legitimización de la mediocracia a favor del actual régimen.

domingo, noviembre 26, 2006

El Viernes Negro

En algún lugar de la mañana, ante las puertas doradas del mercado, en largas y exasperantes filas, se congregó una multitud enajenada de compradores, manifestando así, su lealtad compulsiva a una idiosincrasia superflua…

La cena de Acción de Gracias en Norteamérica, tradición cuyo origen es esencialmente histórico, ha derivado en el Viernes Negro, una nueva costumbre sustentada en el mercado.

La venta del día siguiente al cuarto jueves de Noviembre en Norteamérica, consiste en una oferta desmesurada de productos con descuentos espectaculares; el porcentaje en la rebaja de los precios se compensa con creces mediante el estratosférico volumen de las ventas, por lo que difícilmente se registra un déficit contable, tradicionalmente expresado con números rojos.

El Viernes Negro surgió en los libros contables cuando se registraron con números negros las ganancias extraordinarias de ese día, feriado en Norteamérica.

Con la tradicional venta de Acción de Gracias se inicia la temporada navideña, reduciendo las tradiciones a eventos mercantilizados, pues las dos fechas más significativas (el Sábado previo a la Nochebuena y el Viernes Negro) coinciden con las mayores ventas del año.

Aquel legendario encuentro entre los indios americanos y los pioneros e inmigrantes europeos celebrando el levantamiento de la primera cosecha fue el motivo para el principal día festivo en Norteamérica. Por muchos años, esta celebración tuvo un matiz eminentemente sentimental porque usualmente consistía en la reunión familiar y en el reencuentro con los seres queridos.

Hasta hace poco tiempo, el transporte de pasajeros y el comercio de ropa y alimentos eran las únicas áreas económicas que osaban registrar ganancias en esos días de asueto.

Pero un buen día, surgió la flamante idea de intercambiar regalos después de la Cena de Acción de Gracias, y desde entonces, el comercio ha ido desplazando paulatinamente al motivo original de la celebración.

Hoy por hoy, poco importa quien viene a cenar, no es indispensable vestirse de gala esa noche ni expresar el cariño con bagatelas, porque lo realmente importante es levantarse temprano al día siguiente para ser los primeros en entrar al paraíso del consumo.

Ya se han generalizado las trifulcas en los centros comerciales porque los compradores enardecidos pelean entre sí por los productos y artefactos con descuentos inauditos.

Durante el Viernes Negro se manifiestan los estragos que infringe en la conciencia colectiva la actual ética del lucro. Los seres humanos se transforman en compradores compulsivos: se compra por el placer de aprovechar una mega-oferta y se adquieren productos que generalmente no se necesitan.

El fenómeno del mercado y el consumo galopante es más poderoso que la trans-culturalización. A pesar de la amalgama de las culturas en la frontera, la celebración de la cena de Acción de Gracias no ha trascendido el ámbito norteamericano; quienes lo celebran en México lo hacen por una simple imitación, sin conocimiento de causa y sin convicción.

Ah! Pero en las ventas registradas el Viernes Negro en Calexico y El Centro California, los principales protagonistas de la rebatinga fueron compatriotas y mexicalenses.

Ahora que la cultura del mercado se expande, cuando la tradición del consumo es un patrón que tiende a homogeneizarnos, es necesario recordar que el valor de los seres humanos es intangible porque nunca traspasa los límites de la piel y que es la calidad humana lo único que nos hace diferentes y nos estratifica.

Si ejercitamos el músculo atrofiado de la reflexión comprenderemos que un alma plena vive en espacios vacíos y quien más tiene es aquel que menos objetos codicia, y entonces… podremos alejarnos de las puertas doradas del mercado, y escapar de la multitud enajenada de compradores, manifestando así, el desapego a una idiosincrasia superflua…

domingo, noviembre 19, 2006

Avatares

En algún lugar del patriotismo, donde nacen los héroes y se conmemoran las epopeyas, los capítulos de la memoria colectiva se han relatado con la caligrafía de los vencedores, pero el efecto de la historia oficial no es inmutable y tampoco indeleble…

Durante el trayecto de un modelo a otro, en los periodos comprendidos entre el fin de una época y el principio de otra, suelen coincidir la crisis de un paradigma y los hitos que definen el rumbo de la historia.

Los usos y costumbres, las tradiciones y los ritos confieren identidad a una sociedad y unifican las visiones de la realidad en torno a un criterio único. Sin embargo, en la memoria colectiva no sólo fluyen las experiencias individuales; la versión de los vencedores influye en forma decisiva en la configuración de la historia oficial, de los paradigmas y el criterio dominante.

Durante el Priato se evocaba la gesta heroica de la revolución porque ahí reside origen de ese partido, y por eso, se instauró una versión oficial de la historia y un protocolo que entronizaba al presidencialismo.

La hegemonía del PRI y aquella ideología de la revolución mexicana perecieron ante la tecnocracia que entronizó a Carlos Salinas, al neoliberalismo capitalista. Desde entonces, las leyes del mercado han sido más poderosas que cualquier proyecto de nación, incluyendo al paradigma del Priato.

Ahora que el grupo en el poder desciende de los principales afectados por la revolución mexicana y la guerra cristera, herederos de la estirpe latifundista, es evidente el desapego del régimen foxista hacia los rituales revolucionarios institucionalizados durante el Priato.

Este desdeño se ha expresado, en estricto orden retroactivo: con la cancelación del desfile oficial conmemorativo de la Revolución Mexicana, con el repentino traslado del séquito presidencial a Dolores Hidalgo para la ceremonia del grito de Independencia, y con la deslucida entrega del VI Informe del Gobierno de Vicente Fox en el vestíbulo del Congreso de la Unión.

No obstante, éste lunes, que será el último 20 de Noviembre en la administración foxista reviste especial importancia: porque vamos a tener la oportunidad inaudita de atestiguar las manifestaciones de las corrientes que luchan por el poder político.

Por la derecha, el gobierno federal ya tiene todo listo para un discreto acto oficial ante una estatua de Francisco I. Madero, dentro del estrecho círculo del poder y dentro del perímetro de máxima seguridad en Los Pinos.

Por la vertiente del gobierno perredista del Distrito Federal, la cabalgata revolucionaria culminará con el desfile deportivo, sucedáneo de la conmemoración cancelada por el gobierno federal. Además, por la tarde y bajo la vigilancia de efectivos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, se llevará a cabo en el Zócalo capitalino la ceremonia donde se ungirá como Presidente Legítimo a Andrés Manuel López Obrador. Distanciado del clero pero con la bendición de la Iglesia Cristiana del Pentecostés, se establecerá esta fecha como la iniciación de un movimiento de oposición y resistencia civil, que deberá sobrevivir fuera de las instituciones oficiales y, peor aún, fuera del presupuesto.

Así pues, el ritual de la revolución mexicana heredado del Priato adquiere dos connotaciones diferentes: será el deslinde del PRD y López Obrador, y será la denostación del gobierno federal al populismo asistencialista.

Los avatares en la ideología política se reflejarán en el paradigma de la revolución mexicana, porque las mudanzas en Los Pinos implican un cambio en la visión del país, en la significación del pasado, de su realidad y de su porvenir… tal vez, nacerán otros héroes y se conmemorarán otras epopeyas, porque la tinta oficial no es indeleble y los capítulos de la memoria colectiva que se relatan con la caligrafía de los vencedores no son, ni serán, inmutables…