En algún lugar de la mar océano, en las profundidades abismales, desde hace millones de años, fuerzas inconmensurables fraguaron un tesoro inimaginable, una riqueza inaudita, cuyo resplandor podría iluminar el porvenir de una nación entera…
El video producido por Petróleos Mexicanos difunde un relato fantástico con un final muy feliz en el que todos los mexicanos seremos inmensamente ricos por los siglos de los siglos. Este mensaje multimedia titulado “México tiene un tesoro” reduce a cinco minutos un problema de décadas; la complejidad del sector productivo adquiere la simpleza de un cuento de hadas.
No… la reforma energética no es un episodio más en el culebrón de la parodia nacional, porque las repercusiones de esta reforma incidirán en la vida de todos los mexicanos, y creo que la inmensa mayoría conoce los riesgos implicados. No obstante, esta campaña mediática de idiotización que ha emprendido el gobierno federal se fundamenta en la fugacidad de la memoria colectiva y en la apatía de la ciudadanía.
La exposición simplona de las actuales circunstancias de la industria petrolera demerita a quienes va dirigida, ofende la inteligencia de muchos, provoca irritación en algunos, y en la mayoría de los casos, provoca el escarnio y desencadena la ironía. Los efectos que se esperaban de ese video-mensaje se nulificaron al subestimar la madurez de los receptores.
Por eso ahora, todos los elementos del video se incorporaron al legajo de la fantasía oficial: el tesoro, las aguas profundas, la extracción como epopeya nacionalista y el feliz desenlace, se han incorporado a la realidad virtual difundida exhaustivamente en este sexenio.
La propensión mediática del régimen calderonista trascendió la misión de difundir las acciones de gobierno desde el primer momento del sexenio cuando se instauró la censura de las opiniones adversas y se elaboró una realidad alternativa libre de los estragos de la jodidez. Y ahora, esa versión de un México virtual se extiende más allá de la lógica para oficializar el ámbito de la ficción.
La estrategia del gobierno federal respecto a la reforma energética consiste en divulgar un mensaje extremadamente sencillo para persuadir a la opinión pública de las posibles bondades de la apertura del sector a la iniciativa privada; están realizando un vulgar cabildeo mediático para persuadir y manipular a la población.
Aún no ha sido presentada formalmente por parte del ejecutivo la iniciativa de la reforma energética y ya se están fraguando las concertacesiones en el congreso. Y así, el destino de toda una nación dependerá de las negociaciones en una pequeña élite. He ahí la diferencia entre distribuir la riqueza y administrar la pobreza.
La cuestión del tesoro nacional no reside en la apertura a la inversión privada, en las posibles alianzas, en el intercambio de tecnología, o en el régimen fiscal de PEMEX como entidad productiva: lo indispensable será transparentar el destino de los recursos provenientes de la explotación de los yacimientos abismales.
Durante los setenta años de PEMEX como empresa de todos los mexicanos, las riquezas generadas no se han distribuido equitativamente ni se han destinado a mejorar las condiciones de vida de la población. Los beneficiarios directos de la riqueza producida en PEMEX y el uso, incalculable, que se ha dado a esos recursos, permanecerán en las eternas tinieblas porque ese misterio yace en las profundidades abismales donde nunca llega el sol.
Lo esencial no es determinar cómo se va a extraer el petróleo sino a dónde se van a canalizar los recursos generados, y quienes serán los destinatarios de la riqueza producida. Lo imprescindible es transparentar el destino de los recursos generados en la paraestatal, eliminar las reglas no escritas que establecen que las ganancias de PEMEX se apliquen a solventar el gasto corriente del mecanismo gubernamental, a campañas de proselitismo, a operaciones trianguladas en partidas obscuras y escurridizas, etcétera, etc.
Pero si esa precisión se omite en el proyecto de la reforma energética, la justa distribución de la riqueza será una de tantas quimeras de un relato fantástico, el petróleo será el botín de los piratas desalmados y entonces, la fortuna de una nación se perderá en la inmensidad de la mar océano, se sumergirá en las profundidades abismales, donde alguna vez, fuerzas inconmensurables fraguaron un tesoro inimaginable, una riqueza inaudita, pero dilapidada, porque nunca iluminó el porvenir de una nación entera…
domingo, marzo 30, 2008
sábado, marzo 22, 2008
La conquista de la identidad perdida

En algún lugar deprimente, donde la incomprensión deambula vestida de negro y la marginación se lleva a flor de piel, emergió una identidad lúgubre desafiando a lo socialmente correcto y generalmente aceptado; pero más allá de la protesta, se reinicia el ciclo perenne de un idealismo inmarcesible, vestido de melancolía…
Las autoridades de la capital mexicana están preocupadas por las recientes peleas protagonizadas por bandas juveniles de "punks" y "darks" contra los denominados "emos", por lo que no permitirán concentraciones de grupos antagónicos.
Hace dos semanas en la plaza de Armas de la ciudad de Querétaro, a 211 kilómetros al noroeste de la capital mexicana, unos doscientos jóvenes se reunieron atendiendo a una convocatoria por internet para expulsar a golpes del lugar a los "emos", lo que resultó en algunos heridos y una treintena de detenidos. Estos hechos se repitieron el sábado pasado en la Glorieta de Insurgentes, en la “zona rosa” de la capital mexicana, cuando varios cientos de "emos" se congregaron allí y agredieron a un grupo de "punks".
Los "emos" son una de las tribus urbanas que se caracteriza por hacer una apología de las emociones y la sensibilidad. Sus integrantes se distinguen por utilizar ropa ceñida de tallas pequeñas y colores oscuros combinados con blanco y rosa, y llevan el pelo teñido de negro con flequillo cubriéndoles la mitad del rostro. Estos jóvenes enfrentan un creciente rechazo por parte de grupos que los acusan de ser homosexuales y de copiar el estilo e ideología de los "darks", "punks" y "góticos".
El origen del conflicto entre las tribus urbanas (emos, darketos, punketos) reside en el uso exclusivo de lugares públicos y en la autenticidad los rasgos que los distinguen: se disputan la negrura del cabello lacio, la extensión de los flecos, una mirada profunda bajo un espeso delineador, una actitud depresiva y deprimente, y la extraña fascinación por el dolor y el sufrimiento. El rechazo hacia los “emos” se ha expandido con la virulencia de los prejuicios, ahora globalizados a través de convocatorias en Internet.
La emergencia de estos grupos obedece a la necesidad, propia de la adolescencia y la juventud, y a veces imperiosa e ineludible, de manifestarse contra el criterio socialmente aceptado; hoy por hoy, los emos, darketos y punketos mantienen un bajo perfil y ofrecen una alternativa a la cultura predominante a todos aquellos jóvenes que no coinciden con el estereotipo del éxito; con su imagen exhiben su oposición a la sociedad de consumo y permanecen al margen de la mediocracia.
Pero los movimientos de contracultura portan el gen que los desactiva: suelen ser una minoría relativa respecto a la sociedad en su conjunto, y el apego exacerbado a sus códigos de conducta los radicaliza; es por eso que, más tarde o más temprano, son absorbidos por la super estructura social que los tergiversa hasta convertirlos en modas inofensivas y los incorpora al mercado.
Los emos, como todas las minorías que han percibido hostilidad en el entorno, se fabrican una identidad y la ostentan con orgullo, se inventan un vocabulario propio y comparten pautas de conducta para satisfacer la necesidad de aceptación y pertenencia. Desde los suicidas del romanticismo, hasta los hippies, la generación beat, y ahora los emos, han llevado la simbología del grupo a flor de piel ostentando una posición contraria al orden social imperante.
Por eso, la vestimenta y los accesorios de emos, punketos, darketos son inofensivos; sus tatuajes, sus piercings o estoperoles sólo agreden el paisaje urbano; lo preocupante es el vacío existencial en el que deambulan estos jóvenes introvertidos y su extraña capacidad para causarse lesiones a sí mismos.
La alarma surge en el ambiente social cuyas características provocan que la melancolía somática de la adolescencia se transforme en una visión pesimista de la vida y en una percepción lúgubre de la vida. Y por si fuera poco, ha surgido la intolerancia como un daño colateral en la pugna por una simbología encarnada, y estas tribus están copiando, a través de internet, estilos de confrontación ajenos al país.
A medida que la realidad social se va haciendo más compleja, los signos y símbolos deben reproducir de forma unívoca las realidades del grupo que los porta con el fin de preservar su integridad y su identidad.
Por eso, las tribus urbanas están acostumbradas a la indiferencia social y se engrandecen ante el rechazo; por su vocación para el dolor reciben estoicamente toda clase de insultos y ofensas; pero lo que único que no toleran, es la apropiación de los rasgos que les confieren identidad, esa personalidad lúgubre y sombría de quienes habitan en los márgenes de la sociedad de consumo.
En esa pugna por el derecho a la autenticidad encontraran un móvil para cohesionarse como grupos, en esas trifulcas transcurrirán los días de gloria de las tribus y se escribirá la nueva leyenda urbana; la euforia desaparecerá cuando su idiosincrasia se materialice en artículos de una moda pasajera, cuando escuchen el ritmo inexorable de la vida y un buen día se despierten siendo adultos.
Entonces, darán un salto cuántico y asumirán las responsabilidades que la sociedad les imponga; con la frustración de haberse convertido en aquello que aborrecían, guardarán en el armario la depresión; pero el síndrome de la inadaptación juvenil seguirá latente, la incomprensión permanecerá en animación suspendida hasta la siguiente generación, cuando surja una nueva versión en una identidad lúgubre, que desafíe a lo socialmente correcto y generalmente aceptado; porque más allá de la protesta, se reiniciará el ciclo perenne de un idealismo inmarcesible, vestido de melancolía…
Las autoridades de la capital mexicana están preocupadas por las recientes peleas protagonizadas por bandas juveniles de "punks" y "darks" contra los denominados "emos", por lo que no permitirán concentraciones de grupos antagónicos.
Hace dos semanas en la plaza de Armas de la ciudad de Querétaro, a 211 kilómetros al noroeste de la capital mexicana, unos doscientos jóvenes se reunieron atendiendo a una convocatoria por internet para expulsar a golpes del lugar a los "emos", lo que resultó en algunos heridos y una treintena de detenidos. Estos hechos se repitieron el sábado pasado en la Glorieta de Insurgentes, en la “zona rosa” de la capital mexicana, cuando varios cientos de "emos" se congregaron allí y agredieron a un grupo de "punks".
Los "emos" son una de las tribus urbanas que se caracteriza por hacer una apología de las emociones y la sensibilidad. Sus integrantes se distinguen por utilizar ropa ceñida de tallas pequeñas y colores oscuros combinados con blanco y rosa, y llevan el pelo teñido de negro con flequillo cubriéndoles la mitad del rostro. Estos jóvenes enfrentan un creciente rechazo por parte de grupos que los acusan de ser homosexuales y de copiar el estilo e ideología de los "darks", "punks" y "góticos".
El origen del conflicto entre las tribus urbanas (emos, darketos, punketos) reside en el uso exclusivo de lugares públicos y en la autenticidad los rasgos que los distinguen: se disputan la negrura del cabello lacio, la extensión de los flecos, una mirada profunda bajo un espeso delineador, una actitud depresiva y deprimente, y la extraña fascinación por el dolor y el sufrimiento. El rechazo hacia los “emos” se ha expandido con la virulencia de los prejuicios, ahora globalizados a través de convocatorias en Internet.
La emergencia de estos grupos obedece a la necesidad, propia de la adolescencia y la juventud, y a veces imperiosa e ineludible, de manifestarse contra el criterio socialmente aceptado; hoy por hoy, los emos, darketos y punketos mantienen un bajo perfil y ofrecen una alternativa a la cultura predominante a todos aquellos jóvenes que no coinciden con el estereotipo del éxito; con su imagen exhiben su oposición a la sociedad de consumo y permanecen al margen de la mediocracia.
Pero los movimientos de contracultura portan el gen que los desactiva: suelen ser una minoría relativa respecto a la sociedad en su conjunto, y el apego exacerbado a sus códigos de conducta los radicaliza; es por eso que, más tarde o más temprano, son absorbidos por la super estructura social que los tergiversa hasta convertirlos en modas inofensivas y los incorpora al mercado.
Los emos, como todas las minorías que han percibido hostilidad en el entorno, se fabrican una identidad y la ostentan con orgullo, se inventan un vocabulario propio y comparten pautas de conducta para satisfacer la necesidad de aceptación y pertenencia. Desde los suicidas del romanticismo, hasta los hippies, la generación beat, y ahora los emos, han llevado la simbología del grupo a flor de piel ostentando una posición contraria al orden social imperante.
Por eso, la vestimenta y los accesorios de emos, punketos, darketos son inofensivos; sus tatuajes, sus piercings o estoperoles sólo agreden el paisaje urbano; lo preocupante es el vacío existencial en el que deambulan estos jóvenes introvertidos y su extraña capacidad para causarse lesiones a sí mismos.
La alarma surge en el ambiente social cuyas características provocan que la melancolía somática de la adolescencia se transforme en una visión pesimista de la vida y en una percepción lúgubre de la vida. Y por si fuera poco, ha surgido la intolerancia como un daño colateral en la pugna por una simbología encarnada, y estas tribus están copiando, a través de internet, estilos de confrontación ajenos al país.
A medida que la realidad social se va haciendo más compleja, los signos y símbolos deben reproducir de forma unívoca las realidades del grupo que los porta con el fin de preservar su integridad y su identidad.
Por eso, las tribus urbanas están acostumbradas a la indiferencia social y se engrandecen ante el rechazo; por su vocación para el dolor reciben estoicamente toda clase de insultos y ofensas; pero lo que único que no toleran, es la apropiación de los rasgos que les confieren identidad, esa personalidad lúgubre y sombría de quienes habitan en los márgenes de la sociedad de consumo.
En esa pugna por el derecho a la autenticidad encontraran un móvil para cohesionarse como grupos, en esas trifulcas transcurrirán los días de gloria de las tribus y se escribirá la nueva leyenda urbana; la euforia desaparecerá cuando su idiosincrasia se materialice en artículos de una moda pasajera, cuando escuchen el ritmo inexorable de la vida y un buen día se despierten siendo adultos.
Entonces, darán un salto cuántico y asumirán las responsabilidades que la sociedad les imponga; con la frustración de haberse convertido en aquello que aborrecían, guardarán en el armario la depresión; pero el síndrome de la inadaptación juvenil seguirá latente, la incomprensión permanecerá en animación suspendida hasta la siguiente generación, cuando surja una nueva versión en una identidad lúgubre, que desafíe a lo socialmente correcto y generalmente aceptado; porque más allá de la protesta, se reiniciará el ciclo perenne de un idealismo inmarcesible, vestido de melancolía…
domingo, marzo 16, 2008
Dialogar en el Silencio
En algún lugar virtual, donde converge una miríada de ideas, la realidad se fragmenta en millones de percepciones; y es ahí, en un territorio sin fronteras, donde se esclarecen las versiones oficiales y se derrumba el Monopolio de la Verdad…Desde siempre, la estratificación en los grupos sociales ha surgido por las limitaciones en el acceso a la información, y por eso, los inventos que han influido en el curso de la historia han sido aquellos cuyas bondades se extendieron a la población: la imprenta de Gutenberg permitió la difusión de las ideas y Lutero popularizó al libro como artefacto del conocimiento; la lectura masiva fue primer paso hacia la libertad de la conciencia y el detonante de la primera revolución del pensamiento. Por eso en la Modernidad, los medios de comunicación masiva se erigieron como el cuarto poder, capaz de confrontar y cuestionar a los poderes políticos.
Sin embargo, los medios masivos de comunicación se sometieron al criterio de los regímenes políticos, y esa claudicación fue recompensada con las facultades para ejercer la censura, manipular la opinión pública y desinformar. Por eso, el público ya no confía ni en sus autoridades ni en los medios, y en este entorno de apatía y desconfianza, las innovaciones tecnológicas han logrado que los ciudadanos, en su calidad de cibernautas, se constituyan como el quinto poder, con la prioridad de intervenir en la difusión de noticias, en la divulgación de información y conocimientos, aportando la porción de la realidad que cada uno de ellos atestigua.
Hoy por hoy, la tecnología avanzada permite fragmentar la realidad en una miríada de imágenes -captadas en teléfonos móviles- y refutar los argumentos de la versión oficial, y oficiosa, que tergiversa los acontecimientos y sus circunstancias. Ahora, en la aldea global, la intervención de la ciudadanía en los medios masivos y en la telecracia implica la revolución de las comunicaciones y la democratización de la información.
En esta, como en todas las revoluciones, el proceso inicia cuando los ciudadanos asimilan los avances tecnológicos y adoptan una nueva forma de percibir el mundo y explicarlo; en la actualidad, gracias a la Red, los ciudadanos se han apropiado de la información a través de los medios sociales. La crisis de la credibilidad de la mediocracia tradicional, el cuestionamiento de la objetividad y la aparición de herramientas digitales accesibles a todos, convierten el periodismo en una conversación interactiva entre los ciudadanos.
La blogósfera y el periodismo ciudadano son las consecuencias inmediatas de la revolución de las comunicaciones debido a la transferencia del poder de los medios a la audiencia: el periodismo cívico se dirige al público como ciudadanos participantes en los asuntos públicos y la resolución de problemas apoyada en el criterio social, utiliza la información para intervenir en la vida social, comunitaria y política.
Este nuevo periodismo es la manifestación informativa de la Política, definida por la estructura de redes e internet, por la democratización y la globalización de la información, las ideas, el dinero, el trabajo y el terror. Es el sistema operativo público de la globalización cuyo objetivo es la construcción social de la realidad. La democracia global surge cuando los cibernautas, los protagonistas de esta revolución, entablan diálogos en el silencio para intercambiar ideas, perspectivas y experiencias.
El hito de nuestros tiempos surge en la conexión personal con todo el orbe, en una conversación sin voces que trasciende las distancias, en el silencio de un diálogo asincrónico que esquiva los horarios. La blogósfera es el nuevo entorno en el que se intercambian las ideas y se construye la realidad social con un millón de perspectivas.
¿Yo?… aquí l@ espero, en la blogósfera y l@ invito a construir juntos la porción de la realidad que nos corresponde, a enriquecernos en el libre intercambio de las ideas, a ejercer la tolerancia, a ejercitarnos en el disenso y a fortalecernos al compartir experiencias… para que me diga si está de acuerdo o no conmigo, para me indique qué le sobra o qué le falta a esta columna, para que me aclare si el vaso está medio lleno o medio vacío, para que me detenga cuando mis elucubraciones excedan el límite de la razón…
¿Qué por qué aquí?... pues, porque en la ubicuidad del entorno digital la ciudadanía se despoja de los gentilicios, porque aquí no existe la discriminación y concurren las voces que han eludido las inercias y los obstáculos del mundo material; porque aquí, en un eco inconmensurable, se han incorporado a la virtualidad todas las tonalidades de la palabra para construir la realidad con millones de percepciones; y porque sólo aquí, en este territorio sin fronteras, se esclarecerán las versiones oficiales y se derrumbará el Monopolio de la Verdad… aquí l@ espero…
El hito de nuestros tiempos surge en la conexión personal con todo el orbe, en una conversación sin voces que trasciende las distancias, en el silencio de un diálogo asincrónico que esquiva los horarios. La blogósfera es el nuevo entorno en el que se intercambian las ideas y se construye la realidad social con un millón de perspectivas.
¿Yo?… aquí l@ espero, en la blogósfera y l@ invito a construir juntos la porción de la realidad que nos corresponde, a enriquecernos en el libre intercambio de las ideas, a ejercer la tolerancia, a ejercitarnos en el disenso y a fortalecernos al compartir experiencias… para que me diga si está de acuerdo o no conmigo, para me indique qué le sobra o qué le falta a esta columna, para que me aclare si el vaso está medio lleno o medio vacío, para que me detenga cuando mis elucubraciones excedan el límite de la razón…
¿Qué por qué aquí?... pues, porque en la ubicuidad del entorno digital la ciudadanía se despoja de los gentilicios, porque aquí no existe la discriminación y concurren las voces que han eludido las inercias y los obstáculos del mundo material; porque aquí, en un eco inconmensurable, se han incorporado a la virtualidad todas las tonalidades de la palabra para construir la realidad con millones de percepciones; y porque sólo aquí, en este territorio sin fronteras, se esclarecerán las versiones oficiales y se derrumbará el Monopolio de la Verdad… aquí l@ espero…
domingo, marzo 09, 2008
El legado del Príncipe
En algún lugar maquiavélico, en la catacumba donde se ocultan los misterios inexpugnables de humanidad, entre los manuscritos del Príncipe se conserva el Tratado de Alquimia Existencial, que contiene la fórmula legendaria para transformar a un energúmeno en un político…
Dicen los que saben, que Nicolás Maquiavelo llegó a las profundidades del pensamiento, que conocía los bemoles de la condición humana y que elevó la política al nivel de las artes. Pero suele suceder que la teoría siempre se desvirtúa en la práctica, y durante siglos, la clase política se ha encargado de tergiversar el legado de Maquiavelo. Es por eso que actualmente el adjetivo “maquiavélico” cumple las funciones de un peyorativo o un vulgar despectivo, cuando debería ser un indicativo de sensatez, prudencia y sentido común.
Hoy por hoy, pululan entre los seres humanos los ejemplares de la infra-especie de seres politizados, producto de una mutación social que fusionó los genes de las aberraciones humanas y los estragos del poder. Por la acción inexorable de la ironía sobre los designios de la naturaleza, el credo de los energúmenos de esta infra-especie se fundamenta en una de las cualidades del Príncipe de Maquiavelo: la simulación.
Según Maquiavelo, el que engaña siempre encontrará a quien engañar, y un Príncipe deberá ser un gran simulador porque el hombre siempre sucumbe ante las necesidades apremiantes, sólo ve las apariencias y no se percata del veneno que ocultan. Por esa razón, los sueños guajiros se transforman en las flamantes promesas del discurso político y en el proselitismo abundan propuestas “propositivas”, irrazonables e irrealizables.
Pero la naturaleza siempre busca senderos y crea los atajos necesarios para compensar el desequilibrio entre las fuerzas; si en los tiempos de Maquiavelo el pueblo era una multitud de plebeyos sin rostro, excluida de las decisiones de gobierno por una idiosincrasia simple y una actitud apática, las corrientes del pensamiento han impregnado a la ciudadanía que ahora se configura como el garante de la democracia.
En un anacronismo perdura, y se agudiza, la distancia del pueblo respecto al gobernante, los diputados y senadores se olvidan del electorado que los eligió y de las demandas que recabaron durante sus campañas. Pero la ciudadanía no debe excluirse del proceso de las grandes reformas pendientes; la conformación de la clase política y la regulación de sus atribuciones constituyen la esencia de la reforma electoral.
Hasta el momento, esta reforma se ha enfocado en la duración de las pre-campañas y las campañas, en limitar las erogaciones por concepto de propaganda mediática; pero en estas modificaciones no ha intervenido la ciudadanía.
Los temas recurrentes que no han sido abordados en las iniciativas de la reforma electoral son: la disminución, real y efectiva, del número de legisladores, el establecimiento de reglas para esclarecimiento del resultado de los comicios electorales, el compromiso de los contendientes de reconocer a las autoridades electorales.
Y en el legajo de los pendientes postergados están las cualidades inherentes e inexcusables de los representantes populares: el pleno dominio y conocimiento del Derecho mexicano y el proceso legislativo - aunque sería suficiente que los legisladores conocieran las leyes que pretenden reformar-, el uso correcto del lenguaje en la exposición clara y concisa de las ideas, la imposibilidad ética para hacer promesas cuya realización sea poco menos que imposible, el impedimento moral para cambiar de convicciones y de partido en la víspera de las elecciones y para fraguar alianzas perniciosas, la sensibilidad social, y muchas más.
¿Yo?... sé muy bien que lo químicamente puro sólo existe en la tabla periódica de los elementos y que la neutralidad humana es una quimera; pero también sé que el único recurso contra los príncipes, sean maquiavélicos o perversos, es la participación de la ciudadanía, cuya derecho a participar en la política no termina con su voto, porque es su responsabilidad alejarse del conformismo y emitir su opinión para que los gobernantes se percaten, de una vez por todas, que el pueblo es una multitud de seres pensantes, con memoria y convicciones, y con la facultad de incidir en las decisiones de su gobierno.
Me queda claro que en la actualidad política perduran los preceptos deteriorados de Maquiavelo, que la simulación es una práctica generalizada, que la oscuridad de las negociaciones se pretende esclarecer con el argumento de la pluralidad, que la infra-especie carece de príncipes sensatos y líderes natos, y que por eso aún ahora es tan codiciado… el Tratado de Alquimia Existencial que contiene la fórmula legendaria para transformar a un energúmeno en un político…
Dicen los que saben, que Nicolás Maquiavelo llegó a las profundidades del pensamiento, que conocía los bemoles de la condición humana y que elevó la política al nivel de las artes. Pero suele suceder que la teoría siempre se desvirtúa en la práctica, y durante siglos, la clase política se ha encargado de tergiversar el legado de Maquiavelo. Es por eso que actualmente el adjetivo “maquiavélico” cumple las funciones de un peyorativo o un vulgar despectivo, cuando debería ser un indicativo de sensatez, prudencia y sentido común.
Hoy por hoy, pululan entre los seres humanos los ejemplares de la infra-especie de seres politizados, producto de una mutación social que fusionó los genes de las aberraciones humanas y los estragos del poder. Por la acción inexorable de la ironía sobre los designios de la naturaleza, el credo de los energúmenos de esta infra-especie se fundamenta en una de las cualidades del Príncipe de Maquiavelo: la simulación.
Según Maquiavelo, el que engaña siempre encontrará a quien engañar, y un Príncipe deberá ser un gran simulador porque el hombre siempre sucumbe ante las necesidades apremiantes, sólo ve las apariencias y no se percata del veneno que ocultan. Por esa razón, los sueños guajiros se transforman en las flamantes promesas del discurso político y en el proselitismo abundan propuestas “propositivas”, irrazonables e irrealizables.
Pero la naturaleza siempre busca senderos y crea los atajos necesarios para compensar el desequilibrio entre las fuerzas; si en los tiempos de Maquiavelo el pueblo era una multitud de plebeyos sin rostro, excluida de las decisiones de gobierno por una idiosincrasia simple y una actitud apática, las corrientes del pensamiento han impregnado a la ciudadanía que ahora se configura como el garante de la democracia.
En un anacronismo perdura, y se agudiza, la distancia del pueblo respecto al gobernante, los diputados y senadores se olvidan del electorado que los eligió y de las demandas que recabaron durante sus campañas. Pero la ciudadanía no debe excluirse del proceso de las grandes reformas pendientes; la conformación de la clase política y la regulación de sus atribuciones constituyen la esencia de la reforma electoral.
Hasta el momento, esta reforma se ha enfocado en la duración de las pre-campañas y las campañas, en limitar las erogaciones por concepto de propaganda mediática; pero en estas modificaciones no ha intervenido la ciudadanía.
Los temas recurrentes que no han sido abordados en las iniciativas de la reforma electoral son: la disminución, real y efectiva, del número de legisladores, el establecimiento de reglas para esclarecimiento del resultado de los comicios electorales, el compromiso de los contendientes de reconocer a las autoridades electorales.
Y en el legajo de los pendientes postergados están las cualidades inherentes e inexcusables de los representantes populares: el pleno dominio y conocimiento del Derecho mexicano y el proceso legislativo - aunque sería suficiente que los legisladores conocieran las leyes que pretenden reformar-, el uso correcto del lenguaje en la exposición clara y concisa de las ideas, la imposibilidad ética para hacer promesas cuya realización sea poco menos que imposible, el impedimento moral para cambiar de convicciones y de partido en la víspera de las elecciones y para fraguar alianzas perniciosas, la sensibilidad social, y muchas más.
¿Yo?... sé muy bien que lo químicamente puro sólo existe en la tabla periódica de los elementos y que la neutralidad humana es una quimera; pero también sé que el único recurso contra los príncipes, sean maquiavélicos o perversos, es la participación de la ciudadanía, cuya derecho a participar en la política no termina con su voto, porque es su responsabilidad alejarse del conformismo y emitir su opinión para que los gobernantes se percaten, de una vez por todas, que el pueblo es una multitud de seres pensantes, con memoria y convicciones, y con la facultad de incidir en las decisiones de su gobierno.
Me queda claro que en la actualidad política perduran los preceptos deteriorados de Maquiavelo, que la simulación es una práctica generalizada, que la oscuridad de las negociaciones se pretende esclarecer con el argumento de la pluralidad, que la infra-especie carece de príncipes sensatos y líderes natos, y que por eso aún ahora es tan codiciado… el Tratado de Alquimia Existencial que contiene la fórmula legendaria para transformar a un energúmeno en un político…
domingo, marzo 02, 2008
Política y ficción
“Si el hombre es formado por las circunstancias,
entonces es necesario formar las circunstancias humanamente.”
K. Marx y F. Engels
En algún lugar ficticio, donde el futuro es predecible y el pasado se compendia en la primera frase de un relato, la historia transcurre en espirales recurrentes y la especie humana se propaga en procesos excluyentes; entonces, por los efectos de un artífico y por los caprichos del poder, el pasado legendario se actualiza en el mundo posmoderno y el porvenir se vislumbra en un horizonte virtual…
El proceso neoliberal y la tecnocracia son realidades contundentes, no pertenecen a la ficción política aludida por Carlos Salinas de Gortari pero aparecen en el capítulo actual del relato de la nación, que podría empezar así:
“Había una vez, un país cuya riqueza natural sólo era equiparable a la perversión de su elite política. Tonto el que no entienda: cuenta la leyenda, que fue en el régimen salinista cuando se realizaron las reformas constitucionales que insertaron al país en uno de los márgenes de la aldea global. Fue en aquel entonces cuando los regímenes se sometieron a la tendencia neoliberal y a los caprichos del mercado, y la sensibilidad social desapareció paulatinamente en los rubros de la administración pública”.
En el mundo real, la indiferencia de los regímenes respecto a las necesidades apremiantes en los sectores de la salud y la educación pública se manifestó con los estragos causados por el enjambre sísmico en la ciudad de Mexicali, Baja California, donde además, las instalaciones de escuelas y hospitales ostentan el deterioro causado por la falta de mantenimiento, de vigilancia y de control interno, secuelas inexorables de presupuestos precarios y consecuencias lacerantes de una extinta sensibilidad social.
Se han reportado 54 escuelas con daños severos por los sismos y las condiciones del Hospital General provocan desconfianza en el personal y los pacientes. Esta lamentable situación provocó la suspensión de clases y la desatención a pacientes en el área de urgencias, lo que pretende solucionarse con aulas y quirófanos móviles.
Esto es así, porque la tendencia predominante aleja al régimen de las necesidades elementales de la población, y porque se ha iniciado una transferencia de funciones de la gestión pública a la iniciativa privada. Y en el relato:
“Fue entonces cuando el medioevo reapareció en la faz del planeta: la geografía se reconfiguró en feudos posmodernos donde se concentraron los empleos, la educación y la salud. En un capricho de la historia, la servidumbre medieval se transformó en el capital humano, y el humanismo se tergiversó en la producción de mano y mente de obra.”
Sí… la ficción deja de serlo cuando se materializa en la realidad. Y aunque parezca desconcertante, este relato será ficticio por poco tiempo. Los estados nacionales se someten paulatinamente a los mega-consorcios, que han acaparado el poder generador de empleos y cuyo apogeo ya se percibe en el paisaje urbano: glorietas, estadios, centros de espectáculos, museos, parques, con el nombre y el logotipo de las empresas cuyos recursos se invirtieron en su edificación.
Hoy por hoy, debido a la indiferencia gubernamental hacia la educación surgieron las campañas en el sector empresarial como el Redondeo, Lazos, Bécalos; y recientemente, en su primera centena de acciones, el gobierno de Baja California presentó a la iniciativa privada el programa Adopta una Escuela, que en este relato de política ficción, podría ser el prólogo a los programas Adopta una Colonia, Adopta un Hospital, Adopta una Ciudad, Adopta un Yacimiento, Adopta una Refinería…
No… no todo está escrito; existe la posibilidad de un feliz desenlace porque aún no se extingue la extraordinaria capacidad de los seres humanos para construir su propio destino. Dicen los que saben, que el antídoto se obtiene de la quintaesencia del veneno; y en la esencia de la globalización se está configurando una conciencia masiva con el poder de incidir en el destino.
Y así, por el artificio colectivo, este relato continuaría “al margen del feudo globalizado, en la etérea sustancia de la blogósfera se entrelazaron miles de ideas; con una miríada de pensamientos y con una inmensidad de signos solitarios se escribió la crónica del mundo, desafiando a… los caprichos del poder, cuando el pasado legendario se actualizaba en el mundo posmoderno y el porvenir se vislumbraba en un horizonte virtual”…
entonces es necesario formar las circunstancias humanamente.”
K. Marx y F. Engels
En algún lugar ficticio, donde el futuro es predecible y el pasado se compendia en la primera frase de un relato, la historia transcurre en espirales recurrentes y la especie humana se propaga en procesos excluyentes; entonces, por los efectos de un artífico y por los caprichos del poder, el pasado legendario se actualiza en el mundo posmoderno y el porvenir se vislumbra en un horizonte virtual…
El proceso neoliberal y la tecnocracia son realidades contundentes, no pertenecen a la ficción política aludida por Carlos Salinas de Gortari pero aparecen en el capítulo actual del relato de la nación, que podría empezar así:
“Había una vez, un país cuya riqueza natural sólo era equiparable a la perversión de su elite política. Tonto el que no entienda: cuenta la leyenda, que fue en el régimen salinista cuando se realizaron las reformas constitucionales que insertaron al país en uno de los márgenes de la aldea global. Fue en aquel entonces cuando los regímenes se sometieron a la tendencia neoliberal y a los caprichos del mercado, y la sensibilidad social desapareció paulatinamente en los rubros de la administración pública”.
En el mundo real, la indiferencia de los regímenes respecto a las necesidades apremiantes en los sectores de la salud y la educación pública se manifestó con los estragos causados por el enjambre sísmico en la ciudad de Mexicali, Baja California, donde además, las instalaciones de escuelas y hospitales ostentan el deterioro causado por la falta de mantenimiento, de vigilancia y de control interno, secuelas inexorables de presupuestos precarios y consecuencias lacerantes de una extinta sensibilidad social.
Se han reportado 54 escuelas con daños severos por los sismos y las condiciones del Hospital General provocan desconfianza en el personal y los pacientes. Esta lamentable situación provocó la suspensión de clases y la desatención a pacientes en el área de urgencias, lo que pretende solucionarse con aulas y quirófanos móviles.
Esto es así, porque la tendencia predominante aleja al régimen de las necesidades elementales de la población, y porque se ha iniciado una transferencia de funciones de la gestión pública a la iniciativa privada. Y en el relato:
“Fue entonces cuando el medioevo reapareció en la faz del planeta: la geografía se reconfiguró en feudos posmodernos donde se concentraron los empleos, la educación y la salud. En un capricho de la historia, la servidumbre medieval se transformó en el capital humano, y el humanismo se tergiversó en la producción de mano y mente de obra.”
Sí… la ficción deja de serlo cuando se materializa en la realidad. Y aunque parezca desconcertante, este relato será ficticio por poco tiempo. Los estados nacionales se someten paulatinamente a los mega-consorcios, que han acaparado el poder generador de empleos y cuyo apogeo ya se percibe en el paisaje urbano: glorietas, estadios, centros de espectáculos, museos, parques, con el nombre y el logotipo de las empresas cuyos recursos se invirtieron en su edificación.
Hoy por hoy, debido a la indiferencia gubernamental hacia la educación surgieron las campañas en el sector empresarial como el Redondeo, Lazos, Bécalos; y recientemente, en su primera centena de acciones, el gobierno de Baja California presentó a la iniciativa privada el programa Adopta una Escuela, que en este relato de política ficción, podría ser el prólogo a los programas Adopta una Colonia, Adopta un Hospital, Adopta una Ciudad, Adopta un Yacimiento, Adopta una Refinería…
No… no todo está escrito; existe la posibilidad de un feliz desenlace porque aún no se extingue la extraordinaria capacidad de los seres humanos para construir su propio destino. Dicen los que saben, que el antídoto se obtiene de la quintaesencia del veneno; y en la esencia de la globalización se está configurando una conciencia masiva con el poder de incidir en el destino.
Y así, por el artificio colectivo, este relato continuaría “al margen del feudo globalizado, en la etérea sustancia de la blogósfera se entrelazaron miles de ideas; con una miríada de pensamientos y con una inmensidad de signos solitarios se escribió la crónica del mundo, desafiando a… los caprichos del poder, cuando el pasado legendario se actualizaba en el mundo posmoderno y el porvenir se vislumbraba en un horizonte virtual”…
domingo, febrero 24, 2008
Vivir para contarlo
En algún lugar del relieve, cuando se disipa el letargo milenario y se desencadenan las fuerzas de la naturaleza, resurge el instinto y se revitaliza el influjo del entorno; y entonces, el conocimiento es el único refugio donde es posible adaptarse y sobrevivir…
El enjambre de sismos registrados en Mexicali Baja California desde del 8 de febrero ha reactivado las inercias sociales que permanecían en animación suspendida: el instinto de conservación y la imperiosa necesidad de abrigo y protección. Pero también se refrendó el valor de la información y sus efectos: el conocimiento que lo científicos han recopilado a través de los años no permite entender el entorno y adaptarnos a él.
El pánico provocado por las manifestaciones de la naturaleza sísmica de esta región, aunado al desconocimiento y a la desinformación, produjeron un sinfín de versiones alarmistas y presagios desconcertantes que se esparcieron con la velocidad de un rumor infundado.
A pesar de los esfuerzos realizados por las autoridades que integran la Unidad de Protección Civil no se contuvieron los estragos del enjambre de la desinformación y circularon diversas medidas de seguridad.
Algunos esperaban el súbito desprendimiento de la península de Baja California, otros aprovisionaron un refugio improvisado y hubo quienes advirtieron el inminente advenimiento de una catástrofe. Porque el desconocimiento de la litósfera suscitó toda clase de presagios, reacciones exacerbadas y zozobras estratosféricas.
Pero el antídoto del desconcierto es el conocimiento, la herramienta para sobrevivir en un entorno veleidoso surge de la razón instrumental, producto de la ciencia aplicada. Y la demostración que reafirma esta hipótesis sucedió en la reciente Mesa de Redacción en las instalaciones del periódico La Crónica de Baja California.
Durante la presentación de Luis Mendoza Garcilazo, Maestro en Ciencias de la Tierra del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) se produjo un sismo de 4.7 grados en la escala de Richter. Ante el asombro de todos los participantes, el científico describió tranquilamente el fenómeno sísmico y logró infundirnos la calma que las circunstancias imponían.
El comportamiento de la litósfera en el sistema de fallas de San Andrés debería incluirse en las lecciones elementales de geografía en el estado; comprendiendo las características geológicas de la región podremos edificar una ciudad más segura y construir un futuro sin grandes riesgos.
Cuando se fundó Mexicali, y hasta hace poco, no se conocía el comportamiento del suelo, pero ahora, el conocimiento generado en el CICESE deberá aplicarse en los proyectos de ingeniería, en las futuras construcciones y en la adecuación de las ya existentes.
Hoy por hoy, es imperativo conocer nuestro entorno, asimilar y aplicar los conocimientos científicos, ya sea en las instancias gubernamentales, en la iniciativa privada y en la ciudadanía. Creando conciencia a través de la ciencia, sensibilizando a la población proporcionándole el legado de los investigadores y científicos. Sólo así se evitarán, en lo humanamente posible, tragedias y calamidades.
La única facultad que compensa las carencias físicas del hombre frente a su ambiente natural es la inteligencia. Ese atributo que nos distingue de los demás seres vivos y que nos ha permitido eludir los estragos de las leyes darwinianas, sigue siendo el único recurso en pleno siglo XXI.
Por eso, más allá de las tendencias, de los regímenes y de la política, el conocimiento debería considerarse una prioridad social y no supeditarse al criterio de los gobiernos en turno. La única forma de vencer los tabúes de la ignorancia es comprendiendo las manifestaciones naturales y los fenómenos de nuestro ambiente.
Incluyendo la sismicidad en los usos y costumbres de los mexicalenses podremos grabarla en la memoria colectiva y transmitirla a futuras generaciones. El conocimiento desvanecerá los rumores y los presagios, bajo su luz se atenúan los instintos y desaparecen las supersticiones y el temor ancestral a la muerte, porque ahí se encuentra… el único refugio donde es posible adaptarse y sobrevivir…
El enjambre de sismos registrados en Mexicali Baja California desde del 8 de febrero ha reactivado las inercias sociales que permanecían en animación suspendida: el instinto de conservación y la imperiosa necesidad de abrigo y protección. Pero también se refrendó el valor de la información y sus efectos: el conocimiento que lo científicos han recopilado a través de los años no permite entender el entorno y adaptarnos a él.
El pánico provocado por las manifestaciones de la naturaleza sísmica de esta región, aunado al desconocimiento y a la desinformación, produjeron un sinfín de versiones alarmistas y presagios desconcertantes que se esparcieron con la velocidad de un rumor infundado.
A pesar de los esfuerzos realizados por las autoridades que integran la Unidad de Protección Civil no se contuvieron los estragos del enjambre de la desinformación y circularon diversas medidas de seguridad.
Algunos esperaban el súbito desprendimiento de la península de Baja California, otros aprovisionaron un refugio improvisado y hubo quienes advirtieron el inminente advenimiento de una catástrofe. Porque el desconocimiento de la litósfera suscitó toda clase de presagios, reacciones exacerbadas y zozobras estratosféricas.
Pero el antídoto del desconcierto es el conocimiento, la herramienta para sobrevivir en un entorno veleidoso surge de la razón instrumental, producto de la ciencia aplicada. Y la demostración que reafirma esta hipótesis sucedió en la reciente Mesa de Redacción en las instalaciones del periódico La Crónica de Baja California.
Durante la presentación de Luis Mendoza Garcilazo, Maestro en Ciencias de la Tierra del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) se produjo un sismo de 4.7 grados en la escala de Richter. Ante el asombro de todos los participantes, el científico describió tranquilamente el fenómeno sísmico y logró infundirnos la calma que las circunstancias imponían.
El comportamiento de la litósfera en el sistema de fallas de San Andrés debería incluirse en las lecciones elementales de geografía en el estado; comprendiendo las características geológicas de la región podremos edificar una ciudad más segura y construir un futuro sin grandes riesgos.
Cuando se fundó Mexicali, y hasta hace poco, no se conocía el comportamiento del suelo, pero ahora, el conocimiento generado en el CICESE deberá aplicarse en los proyectos de ingeniería, en las futuras construcciones y en la adecuación de las ya existentes.
Hoy por hoy, es imperativo conocer nuestro entorno, asimilar y aplicar los conocimientos científicos, ya sea en las instancias gubernamentales, en la iniciativa privada y en la ciudadanía. Creando conciencia a través de la ciencia, sensibilizando a la población proporcionándole el legado de los investigadores y científicos. Sólo así se evitarán, en lo humanamente posible, tragedias y calamidades.
La única facultad que compensa las carencias físicas del hombre frente a su ambiente natural es la inteligencia. Ese atributo que nos distingue de los demás seres vivos y que nos ha permitido eludir los estragos de las leyes darwinianas, sigue siendo el único recurso en pleno siglo XXI.
Por eso, más allá de las tendencias, de los regímenes y de la política, el conocimiento debería considerarse una prioridad social y no supeditarse al criterio de los gobiernos en turno. La única forma de vencer los tabúes de la ignorancia es comprendiendo las manifestaciones naturales y los fenómenos de nuestro ambiente.
Incluyendo la sismicidad en los usos y costumbres de los mexicalenses podremos grabarla en la memoria colectiva y transmitirla a futuras generaciones. El conocimiento desvanecerá los rumores y los presagios, bajo su luz se atenúan los instintos y desaparecen las supersticiones y el temor ancestral a la muerte, porque ahí se encuentra… el único refugio donde es posible adaptarse y sobrevivir…
domingo, febrero 17, 2008
Desde siempre y desde entonces
En algún lugar del entorno, las inclemencias del clima y los caprichos de la naturaleza resucitan la legendaria fragilidad de los seres humanos: la vulnerabilidad sale de la cueva en que yacía confinada, el pánico resurge removiendo el subsuelo y sus estragos se reproducen entre los escombros y las ruinas…
El hombre trasciende al tiempo por la vigencia de sus obras: una obra de arte que logra el mismo impacto generación tras generación; una decisión cuyos efectos se perciben más allá de su época; una edificación incólume que resiste los caprichos de la naturaleza año tras año.
En la antigüedad y hasta cierto momento en la modernidad tardía, la grandeza de la humanidad se expresaba en obras inmortales. Pero ahora, tal vez por la velocidad vertiginosa con que se desplaza el tiempo, las obras han perdido aquella consistencia que las inmortalizaba. En la posmodernidad, todo es temporal, nada es indispensable, todo es desechable, nada es para siempre.
El dominio del hombre sobre el hábitat natural no será ni completo ni perdurable; aunque las manifestaciones del entorno sean esporádicas, nunca desaparecerán. El enjambre de sismos registrado en la ciudad de Mexicali, en el estado mexicano de Baja California, así lo demuestra: se registraron más de trescientas réplicas posteriores a un sismo de 5.5 en la escala Richter en el lapso de una semana, debido a una falla geológica que se origina en el volcán de Cerro Prieto, cuarenta kilómetros al sur de la ciudad.
Y con los exabruptos de la naturaleza sísmica de esta región emergió el olvido social respecto a las medidas de precaución que deben tomarse en situaciones de riesgo, quedaron expuestas las deficiencias estructurales en edificaciones de toda índole y se detectó la ausencia de rutas de evacuación y salidas de emergencia en instalaciones donde concurre una gran cantidad de usuarios.
Desde siempre, las fallas geológicas han asolado esta región, y desde entonces, sus pobladores se han adaptado a este entorno; sin embargo, la adaptación al medio ambiente no se ha reflejado en las edificaciones recientes ni en la cultura de la precaución: se ha construido sin atender a las especificaciones que la naturaleza del suelo exige respecto a los materiales, cimientos y dimensiones.
Entre innumerables planes, programas y proyectos se perdió la perspectiva y las edificaciones se incorporaron al devenir de los regímenes; con la obra pública se justifica la aplicación de los recursos del erario, se consolida la imagen del gobierno en turno y se garantiza la continuidad.
Hoy por hoy, se construye para cumplir en forma y tiempo con lo presupuestado en los planes de gobierno, aunque para lograrlo deban eludirse ciertos requerimientos técnicos. Por eso, abundan las instalaciones del sector público en pésimas condiciones: escuelas, hospitales, oficinas, dependencias y despachos de administración pública.
Pero también en los mega-proyectos de la iniciativa privada se omiten acotaciones y predomina la ética de lucro: se ignoran las limitaciones impuestas por el entorno, se evaden las dimensiones donde una vivienda adquiere dignidad, se reduce la estructura que aporta firmeza a un patrimonio y seguridad a un hogar.
Ya no se construye para soportar los embates de la naturaleza, ni para resistir las inclemencias del tiempo, mucho menos para escribir un capítulo en la historia. Ahora la construcción es un negocio lucrativo, es una ostentosa acción de gobierno, y en ambos casos, se excluye la trascendencia de las edificaciones, ya sea como patrimonio familiar o como obra pública.
La dimensión temporal de los regímenes se ha filtrado hasta los cimientos de las edificaciones, se ha extinguido el afán de trascender al tiempo y resistir al entorno, el instinto de conservación y el amparo de un hogar se someten al juego de la oferta y la demanda en un mercado inclemente como clima, insensible como el acero.
Si en los proyectos de construcción se omite la amenaza sísmica latente en esta región, la sociedad mexicalense se expondrá a una tragedia colectiva. Si se edifica solamente para justificar el gasto público y para lucrar con la necesidad de abrigo, una y otra vez resucitará la fragilidad humana… la vulnerabilidad saldrá de la cueva en que yace confinada, el pánico resurgirá removiendo el subsuelo, y sus estragos se reproducirán entre los escombros y las ruinas…
El hombre trasciende al tiempo por la vigencia de sus obras: una obra de arte que logra el mismo impacto generación tras generación; una decisión cuyos efectos se perciben más allá de su época; una edificación incólume que resiste los caprichos de la naturaleza año tras año.
En la antigüedad y hasta cierto momento en la modernidad tardía, la grandeza de la humanidad se expresaba en obras inmortales. Pero ahora, tal vez por la velocidad vertiginosa con que se desplaza el tiempo, las obras han perdido aquella consistencia que las inmortalizaba. En la posmodernidad, todo es temporal, nada es indispensable, todo es desechable, nada es para siempre.
El dominio del hombre sobre el hábitat natural no será ni completo ni perdurable; aunque las manifestaciones del entorno sean esporádicas, nunca desaparecerán. El enjambre de sismos registrado en la ciudad de Mexicali, en el estado mexicano de Baja California, así lo demuestra: se registraron más de trescientas réplicas posteriores a un sismo de 5.5 en la escala Richter en el lapso de una semana, debido a una falla geológica que se origina en el volcán de Cerro Prieto, cuarenta kilómetros al sur de la ciudad.
Y con los exabruptos de la naturaleza sísmica de esta región emergió el olvido social respecto a las medidas de precaución que deben tomarse en situaciones de riesgo, quedaron expuestas las deficiencias estructurales en edificaciones de toda índole y se detectó la ausencia de rutas de evacuación y salidas de emergencia en instalaciones donde concurre una gran cantidad de usuarios.
Desde siempre, las fallas geológicas han asolado esta región, y desde entonces, sus pobladores se han adaptado a este entorno; sin embargo, la adaptación al medio ambiente no se ha reflejado en las edificaciones recientes ni en la cultura de la precaución: se ha construido sin atender a las especificaciones que la naturaleza del suelo exige respecto a los materiales, cimientos y dimensiones.
Entre innumerables planes, programas y proyectos se perdió la perspectiva y las edificaciones se incorporaron al devenir de los regímenes; con la obra pública se justifica la aplicación de los recursos del erario, se consolida la imagen del gobierno en turno y se garantiza la continuidad.
Hoy por hoy, se construye para cumplir en forma y tiempo con lo presupuestado en los planes de gobierno, aunque para lograrlo deban eludirse ciertos requerimientos técnicos. Por eso, abundan las instalaciones del sector público en pésimas condiciones: escuelas, hospitales, oficinas, dependencias y despachos de administración pública.
Pero también en los mega-proyectos de la iniciativa privada se omiten acotaciones y predomina la ética de lucro: se ignoran las limitaciones impuestas por el entorno, se evaden las dimensiones donde una vivienda adquiere dignidad, se reduce la estructura que aporta firmeza a un patrimonio y seguridad a un hogar.
Ya no se construye para soportar los embates de la naturaleza, ni para resistir las inclemencias del tiempo, mucho menos para escribir un capítulo en la historia. Ahora la construcción es un negocio lucrativo, es una ostentosa acción de gobierno, y en ambos casos, se excluye la trascendencia de las edificaciones, ya sea como patrimonio familiar o como obra pública.
La dimensión temporal de los regímenes se ha filtrado hasta los cimientos de las edificaciones, se ha extinguido el afán de trascender al tiempo y resistir al entorno, el instinto de conservación y el amparo de un hogar se someten al juego de la oferta y la demanda en un mercado inclemente como clima, insensible como el acero.
Si en los proyectos de construcción se omite la amenaza sísmica latente en esta región, la sociedad mexicalense se expondrá a una tragedia colectiva. Si se edifica solamente para justificar el gasto público y para lucrar con la necesidad de abrigo, una y otra vez resucitará la fragilidad humana… la vulnerabilidad saldrá de la cueva en que yace confinada, el pánico resurgirá removiendo el subsuelo, y sus estragos se reproducirán entre los escombros y las ruinas…
domingo, febrero 10, 2008
Línea ejecutiva
En algún lugar de la política, entre las reglas no escritas, en el capítulo de las tendencias, se estipula que el criterio presidencial es el origen de una línea clara y precisa, exacta y contundente, cuya observancia es ineludible…
No hay duda alguna: la línea trazada por el criterio del Ejecutivo federal converge hacia el gobierno bajacaliforniano, bastión del panismo rampante, donde se adoptan y se reproducen las pautas del régimen calderonista. La primera de muchas evidencias que confirmarán la adhesión incondicional del gobierno de Baja California a las tendencias dictadas desde la presidencia de la República, es la difusión mediática de la gestión pública.
Recientemente se pregonaron las cien acciones realizadas en los primeros cien días del gobierno del Lic. Osuna Millán en Baja California aplicando una estrategia mediática que suele tergiversar el orden lógico de los acontecimientos, y por eso, el futuro se antepone al presente, y los resultados esperados se difunden como hechos consumados antes de iniciar la implementación de los planes.
Hoy por hoy, cuando la administración estatal se encuentra, apenas, en la fase de diseño, la frase publicitaria “100 días, 100 acciones” de los promocionales difundidos en los medios no especifica que una parte sustancial de la centena consiste en la elaboración de proyectos, programas y presupuestos, en la presentación de iniciativas al legislativo, y en decenas de planes, ajustes y restructuraciones.
Debido al optimismo exacerbado que suele embargar a los gobernantes en ciernes, se hace alarde de los resultados antes de realizar los esfuerzos. La realidad es que pocas acciones de la famosa centena se han concretado literalmente, sus efectos aún no inciden en la cotidianidad de la ciudadanía ni se reflejan en las condiciones de vida de la población; la gran mayoría de esas acciones se ha realizado en un escritorio en los despachos de las oficinas de gobierno, y muchas de ellas dan seguimiento a los proyectos inconclusos del gobierno anterior.
Verbigracia: Una de las primeras acciones del Lic. Osuna Millán, en noviembre del 2007, fue la espectacular eliminación de las cuotas escolares como condicionante para la inscripción de los alumnos en escuelas públicas; en promocionales se divulgó que se destinarán 200 millones de pesos para el mantenimiento de las instalaciones educativas.
Sin embargo, en esos anuncios no se precisó que los fondos asignados empezarán a llegar a las escuelas hasta el mes de abril del 2008 y que aún será necesaria la participación de los padres de familia para la solución de necesidades específicas, como la compra de aparatos de refrigeración que no está contemplada en el presupuesto.
En estricto apego a la línea presidencial se modificó el proyecto de la construcción de la planta generadora de energía eléctrica; prometida en el fragor de la campaña, esa planta tendría una vida útil de cuarenta años, funcionaría con gas natural en ciclo combinado y hubiese subsidiado a cada familia mexicalense con quinientos kilowatts mensuales durante el verano.
Cuando el ahora gobernador Osuna Millán sometió este proyecto a la consideración del presidente Calderón, surgieron mil y un inconvenientes, y ahora, la flamante promesa del entonces candidato de la Alianza por Baja California deambula en el limbo inconmensurable de los “quizás”.
Es inexorable el transcurso del tiempo, como inexorable es la transformación de las promesas en llamaradas de petate; la realidad y la contundencia del sentido común, tarde o temprano, aterrizan a los sueños más guajiros y postergan los proyectos inviables.
El cierre triunfal de la dichosa centena, la acción número cien corresponde a la reforma electoral; pero lo que sería realmente un triunfo, es que en esta iniciativa no se reprodujera el criterio predominante en el gobierno federal, y que el congreso local se alejara de la férrea línea que conduce a la desnaturalización del Instituto Electoral como órgano ciudadano.
Bajo una alegórica unanimidad se ocultaron las negociaciones en el Congreso de la Unión para la designación de los títeres que habrán de calificar las próximas elecciones; la tendencia en el régimen calderonista implica la eliminación de cualquier rasgo de autonomía, imparcialidad e independencia del Instituto Electoral, y su transformación en un apéndice de la partidocracia mediante la designación de consejeros por cuotas partidistas.
Sea como fuere, por un entusiasmo desbordante, por la contundencia de la realidad o por un criterio imperativo, persisten vicios ancestrales que se creían erradicados y se actualizan aquellas reglas no escritas de la política… que estipulan que el criterio presidencial es el origen de una línea clara y precisa, exacta y contundente, cuya observancia es ineludible…
No hay duda alguna: la línea trazada por el criterio del Ejecutivo federal converge hacia el gobierno bajacaliforniano, bastión del panismo rampante, donde se adoptan y se reproducen las pautas del régimen calderonista. La primera de muchas evidencias que confirmarán la adhesión incondicional del gobierno de Baja California a las tendencias dictadas desde la presidencia de la República, es la difusión mediática de la gestión pública.
Recientemente se pregonaron las cien acciones realizadas en los primeros cien días del gobierno del Lic. Osuna Millán en Baja California aplicando una estrategia mediática que suele tergiversar el orden lógico de los acontecimientos, y por eso, el futuro se antepone al presente, y los resultados esperados se difunden como hechos consumados antes de iniciar la implementación de los planes.
Hoy por hoy, cuando la administración estatal se encuentra, apenas, en la fase de diseño, la frase publicitaria “100 días, 100 acciones” de los promocionales difundidos en los medios no especifica que una parte sustancial de la centena consiste en la elaboración de proyectos, programas y presupuestos, en la presentación de iniciativas al legislativo, y en decenas de planes, ajustes y restructuraciones.
Debido al optimismo exacerbado que suele embargar a los gobernantes en ciernes, se hace alarde de los resultados antes de realizar los esfuerzos. La realidad es que pocas acciones de la famosa centena se han concretado literalmente, sus efectos aún no inciden en la cotidianidad de la ciudadanía ni se reflejan en las condiciones de vida de la población; la gran mayoría de esas acciones se ha realizado en un escritorio en los despachos de las oficinas de gobierno, y muchas de ellas dan seguimiento a los proyectos inconclusos del gobierno anterior.
Verbigracia: Una de las primeras acciones del Lic. Osuna Millán, en noviembre del 2007, fue la espectacular eliminación de las cuotas escolares como condicionante para la inscripción de los alumnos en escuelas públicas; en promocionales se divulgó que se destinarán 200 millones de pesos para el mantenimiento de las instalaciones educativas.
Sin embargo, en esos anuncios no se precisó que los fondos asignados empezarán a llegar a las escuelas hasta el mes de abril del 2008 y que aún será necesaria la participación de los padres de familia para la solución de necesidades específicas, como la compra de aparatos de refrigeración que no está contemplada en el presupuesto.
En estricto apego a la línea presidencial se modificó el proyecto de la construcción de la planta generadora de energía eléctrica; prometida en el fragor de la campaña, esa planta tendría una vida útil de cuarenta años, funcionaría con gas natural en ciclo combinado y hubiese subsidiado a cada familia mexicalense con quinientos kilowatts mensuales durante el verano.
Cuando el ahora gobernador Osuna Millán sometió este proyecto a la consideración del presidente Calderón, surgieron mil y un inconvenientes, y ahora, la flamante promesa del entonces candidato de la Alianza por Baja California deambula en el limbo inconmensurable de los “quizás”.
Es inexorable el transcurso del tiempo, como inexorable es la transformación de las promesas en llamaradas de petate; la realidad y la contundencia del sentido común, tarde o temprano, aterrizan a los sueños más guajiros y postergan los proyectos inviables.
El cierre triunfal de la dichosa centena, la acción número cien corresponde a la reforma electoral; pero lo que sería realmente un triunfo, es que en esta iniciativa no se reprodujera el criterio predominante en el gobierno federal, y que el congreso local se alejara de la férrea línea que conduce a la desnaturalización del Instituto Electoral como órgano ciudadano.
Bajo una alegórica unanimidad se ocultaron las negociaciones en el Congreso de la Unión para la designación de los títeres que habrán de calificar las próximas elecciones; la tendencia en el régimen calderonista implica la eliminación de cualquier rasgo de autonomía, imparcialidad e independencia del Instituto Electoral, y su transformación en un apéndice de la partidocracia mediante la designación de consejeros por cuotas partidistas.
Sea como fuere, por un entusiasmo desbordante, por la contundencia de la realidad o por un criterio imperativo, persisten vicios ancestrales que se creían erradicados y se actualizan aquellas reglas no escritas de la política… que estipulan que el criterio presidencial es el origen de una línea clara y precisa, exacta y contundente, cuya observancia es ineludible…
domingo, febrero 03, 2008
Paladines y pendones. Adalides y estandartes
En algún lugar del discurso, entre las líneas y las palabras, yace un mensaje dirigido a los sobrevivientes inmersos en la pesadilla de un sueño imposible: quienes soportan la discriminación y la explotación, aquellos que aún no se resignan al duelo infringido por la guerra, y los que aún conservan la esperanza en un futuro mejor…
El 5 de febrero del 2008, el esperado “supermartes” en los Estados Unidos de Norteamérica, los precandidatos por los partidos Republicano y Demócrata se confrontarán en las elecciones primarias. Todos los pronósticos son reservados porque estos comicios serán los más reñidos en la historia reciente de ese país debido a la personalidad y al extracto social de los precandidatos.
En el preámbulo de la contienda electoral se ha generado una lucha por la mente y el corazón de los electores norteamericanos, y por eso, el discurso de los precandidatos intenta provocar la empatía y generar sinergia en los sectores que tradicionalmente eran ignorados por la elite política norteamericana.
En la batalla del supermartes participarán los paladines de las minorías que luchan por el pendón demócrata: Hillary Clinton por el género femenino y Barack Obama por las etnias reprimidas. Mientras el estandarte republicano lo disputan los adalides de las mayorías: John McCain, un aguerrido veterano de guerra, y el empresario y exmisionero mormón Mitt Romney.
Por primera vez, los comicios electorales permitirán ponderar el estado de fuerza de los sectores que se compendian en una sociedad heterogénea en todo sentido. Los criterios, las ideologías, los proyectos y las propuestas implícitas en las campañas de los precandidatos así lo demuestran. El género que lucha por la equidad y los sectores marginados se enfrentarán a los simpatizantes de la milicia y de la religiosidad exacerbada.
Pero además, se calificará la transparencia del proceso democrático. El curso de la historia norteamericana dependerá del sector electoral más fuerte, es por eso, que en aquella polifonía de voces discordantes se difunde exhaustivamente… un mensaje dirigido a los sobrevivientes inmersos en la pesadilla de un sueño imposible: quienes soportan la discriminación y la explotación, aquellos que aún no se resignan al duelo infringido por la guerra, y los que aún conservan la esperanza en un futuro mejor…
El 5 de febrero del 2008, el esperado “supermartes” en los Estados Unidos de Norteamérica, los precandidatos por los partidos Republicano y Demócrata se confrontarán en las elecciones primarias. Todos los pronósticos son reservados porque estos comicios serán los más reñidos en la historia reciente de ese país debido a la personalidad y al extracto social de los precandidatos.
En el preámbulo de la contienda electoral se ha generado una lucha por la mente y el corazón de los electores norteamericanos, y por eso, el discurso de los precandidatos intenta provocar la empatía y generar sinergia en los sectores que tradicionalmente eran ignorados por la elite política norteamericana.
En la batalla del supermartes participarán los paladines de las minorías que luchan por el pendón demócrata: Hillary Clinton por el género femenino y Barack Obama por las etnias reprimidas. Mientras el estandarte republicano lo disputan los adalides de las mayorías: John McCain, un aguerrido veterano de guerra, y el empresario y exmisionero mormón Mitt Romney.
Por primera vez, los comicios electorales permitirán ponderar el estado de fuerza de los sectores que se compendian en una sociedad heterogénea en todo sentido. Los criterios, las ideologías, los proyectos y las propuestas implícitas en las campañas de los precandidatos así lo demuestran. El género que lucha por la equidad y los sectores marginados se enfrentarán a los simpatizantes de la milicia y de la religiosidad exacerbada.
Pero además, se calificará la transparencia del proceso democrático. El curso de la historia norteamericana dependerá del sector electoral más fuerte, es por eso, que en aquella polifonía de voces discordantes se difunde exhaustivamente… un mensaje dirigido a los sobrevivientes inmersos en la pesadilla de un sueño imposible: quienes soportan la discriminación y la explotación, aquellos que aún no se resignan al duelo infringido por la guerra, y los que aún conservan la esperanza en un futuro mejor…
domingo, enero 27, 2008
La inercia de la continuidad
En algún lugar de la continuidad, cuando los gobiernos obedecen a un proyecto que trasciende los sexenios y las gestiones, se disuelve la frontera entre los regímenes, y por eso, el deslinde entre los mandatos y los mandatarios es una línea difusa entre fechas escurridizas y plazos esquivos, es un dato confuso entre los principios y los fines…
Cuando el partido gobernante conserva el poder, todos los proyectos que quedaron pendientes en el régimen anterior se concretarán en el actual; y en esta secuencia ininterrumpida, es muy difícil establecer el origen de los programas de un gobierno.
Generalmente, las inercias de la continuidad se generan en tres tiempos y se manifiestan en épocas de proselitismo: el partido en el gobierno tiene acceso a información privilegiada y se realizan estudios y análisis de viabilidad de los que surgen los grandes proyectos; el candidato por el partido gobernante tiene acceso a esos estudios y a esos proyectos, con los que diseña su plataforma electoral; cuando el partido conserva el poder, el nuevo gobernante implementa los programas y realiza los proyectos que prometió en campaña, y el ciclo se reinicia hasta que se produzca la alternancia en el poder.
Y así, el plan de gobierno trasciende los sexenios, la tendencia permanece intacta y todo lo programado se realizará, en un gobierno o en el siguiente. Esa es una característica del continuismo.
Verbigracia: las cien acciones realizadas en los primeros cien días del gobierno del Lic. Osuna Millán en Baja California corresponden a planes, proyectos, iniciativas, programas, y al diseño del actual régimen, ajustes y restructuraciones. Pero en esta centena de acciones no se establece cuáles, ni cuántas de ellas corresponden al seguimiento de proyectos y programas que quedaron inconclusos en el gobierno anterior, tampoco se identifica cuáles ni cuántas de ellas surgieron de los estudios realizados con anterioridad.
Me queda claro que un gobierno obedece a un proyecto mayor establecido por una elite y que ese es el legado de regímenes anteriores, que al realizar esos planes se fortalece esa secuencia ininterrumpida en la que… se disuelve la frontera entre los regímenes, y que por eso, el deslinde entre los mandatos y los mandatarios es una línea difusa entre fechas escurridizas y plazos esquivos, es un dato confuso entre los principios y los fines…
Cuando el partido gobernante conserva el poder, todos los proyectos que quedaron pendientes en el régimen anterior se concretarán en el actual; y en esta secuencia ininterrumpida, es muy difícil establecer el origen de los programas de un gobierno.
Generalmente, las inercias de la continuidad se generan en tres tiempos y se manifiestan en épocas de proselitismo: el partido en el gobierno tiene acceso a información privilegiada y se realizan estudios y análisis de viabilidad de los que surgen los grandes proyectos; el candidato por el partido gobernante tiene acceso a esos estudios y a esos proyectos, con los que diseña su plataforma electoral; cuando el partido conserva el poder, el nuevo gobernante implementa los programas y realiza los proyectos que prometió en campaña, y el ciclo se reinicia hasta que se produzca la alternancia en el poder.
Y así, el plan de gobierno trasciende los sexenios, la tendencia permanece intacta y todo lo programado se realizará, en un gobierno o en el siguiente. Esa es una característica del continuismo.
Verbigracia: las cien acciones realizadas en los primeros cien días del gobierno del Lic. Osuna Millán en Baja California corresponden a planes, proyectos, iniciativas, programas, y al diseño del actual régimen, ajustes y restructuraciones. Pero en esta centena de acciones no se establece cuáles, ni cuántas de ellas corresponden al seguimiento de proyectos y programas que quedaron inconclusos en el gobierno anterior, tampoco se identifica cuáles ni cuántas de ellas surgieron de los estudios realizados con anterioridad.
Me queda claro que un gobierno obedece a un proyecto mayor establecido por una elite y que ese es el legado de regímenes anteriores, que al realizar esos planes se fortalece esa secuencia ininterrumpida en la que… se disuelve la frontera entre los regímenes, y que por eso, el deslinde entre los mandatos y los mandatarios es una línea difusa entre fechas escurridizas y plazos esquivos, es un dato confuso entre los principios y los fines…
domingo, enero 20, 2008
Albores y estertores
En algún lugar de la agenda presidencial, en las semanas de todos los meses, la configuración de la hegemonía aparece marcada como una prioridad inminente; por eso, todas las acciones de la elite gobernante tienden a la conservación del poder recién adquirido…
Los regímenes adquieren el matiz que caracteriza su estilo en el gobierno por los efectos de sus acciones y por las repercusiones sociales de sus decisiones; hoy por hoy, se confirma que la estrategia del calderonismo persigue la consolidación del grupo en el gobierno y la conservación del poder.
Es por eso que la pobreza extrema, la inseguridad, la salud y la educación pública están debidamente relegadas en la lista de las prioridades de la actual elite gobernante, cuyo único asunto apremiante es configurar el ámbito de su influencia, y para lograrlo, han imitado, con maestría y virtuosismo, las tácticas del Priato.
El neo-presidencialismo que Felipe Calderón pretende instituir, conserva y perpetúa las condiciones que predominaron durante el apogeo de la Revolución Institucionalizada cuando el presidente controlaba al gabinete, al legislativo, al poder judicial y a su partido.
Los recientes cambios en el gabinete de Felipe Calderón obedecen a ese objetivo y bloquean aquella iniciativa en la Reforma del Estado que postula la conformación de un régimen parlamentario con un Jefe de Gobierno en el legislativo como contrapeso a la presidencia.
Pero además, para consolidar al grupo hegemónico en el poder es indispensable la continuidad; de ahí que las únicas fechas importantes en la agenda nacional sean los próximos comicios: las elecciones intermedias en el 2009, las elecciones estatales y la elección presidencial en el 2012.
El matiz del calderonismo refleja un régimen que no gobierna, enfocado exclusivamente en el surgimiento de una nueva elite, y revela el proceso lógico de la alternancia cuando se han superado la inoperancia y el desgobierno posteriores a la caída del Priato.
Desafortunadamente, a los albores del neo-presidencialismo le corresponden los estertores de la oposición: no se vislumbran los rasgos de un antagonismo maduro y firme, y la disidencia partidista es obtusa y anacrónica, incapaz de detener la consolidación de la nueva hegemonía… esa prioridad inminente de la elite gobernante para conservar del poder recién adquirido…
Los regímenes adquieren el matiz que caracteriza su estilo en el gobierno por los efectos de sus acciones y por las repercusiones sociales de sus decisiones; hoy por hoy, se confirma que la estrategia del calderonismo persigue la consolidación del grupo en el gobierno y la conservación del poder.
Es por eso que la pobreza extrema, la inseguridad, la salud y la educación pública están debidamente relegadas en la lista de las prioridades de la actual elite gobernante, cuyo único asunto apremiante es configurar el ámbito de su influencia, y para lograrlo, han imitado, con maestría y virtuosismo, las tácticas del Priato.
El neo-presidencialismo que Felipe Calderón pretende instituir, conserva y perpetúa las condiciones que predominaron durante el apogeo de la Revolución Institucionalizada cuando el presidente controlaba al gabinete, al legislativo, al poder judicial y a su partido.
Los recientes cambios en el gabinete de Felipe Calderón obedecen a ese objetivo y bloquean aquella iniciativa en la Reforma del Estado que postula la conformación de un régimen parlamentario con un Jefe de Gobierno en el legislativo como contrapeso a la presidencia.
Pero además, para consolidar al grupo hegemónico en el poder es indispensable la continuidad; de ahí que las únicas fechas importantes en la agenda nacional sean los próximos comicios: las elecciones intermedias en el 2009, las elecciones estatales y la elección presidencial en el 2012.
El matiz del calderonismo refleja un régimen que no gobierna, enfocado exclusivamente en el surgimiento de una nueva elite, y revela el proceso lógico de la alternancia cuando se han superado la inoperancia y el desgobierno posteriores a la caída del Priato.
Desafortunadamente, a los albores del neo-presidencialismo le corresponden los estertores de la oposición: no se vislumbran los rasgos de un antagonismo maduro y firme, y la disidencia partidista es obtusa y anacrónica, incapaz de detener la consolidación de la nueva hegemonía… esa prioridad inminente de la elite gobernante para conservar del poder recién adquirido…
domingo, enero 13, 2008
Piedras nucleares
En algún lugar de la pobreza, donde colindan la marginación y la esperanza, se confrontan dos mundos opuestos; pero en ambos lados de la frontera, la desventura y la desesperación pasan desapercibidas…
Agentes de la Patrulla Fronteriza en San Ysidro California lanzaron gases lacrimógenos hacia Tijuana, México; dispararon balas de goma e hirieron a un joven que se encontraba en la avenida Internacional, donde se han registrado al menos siete incidentes de este tipo en los últimos dos meses. Portavoces de la Patrulla Fronteriza dijeron que sus agentes solo se defendieron de las agresiones de traficantes de indocumentados que los atacaron con piedras. El ataque ocurrió a unas horas de que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) emitiera una enérgica protesta del gobierno mexicano contra este tipo de incidentes en la frontera con Estados Unidos.
La discriminación es un vicio que no se extirpado en aquel país y ahora se dirige hacia las nuevas minorías en evidente desventaja. Se han recrudecido las acciones contra los migrantes indocumentados equiparándolos con una amenaza a la paz social, exponiendo un criterio retrógrado. La perspectiva de la patrulla norteamericana corresponde a la xenofobia que se expande y se generaliza, argumentando que una piedra es tan peligrosa y letal como un misil y esa agresión debe responderse con toda severidad alegando legítima defensa.
En este lado de la frontera, la cancillería condenó con extrema tibieza los ataques de la patrulla fronteriza, cuando lo mínimo deseable hubiera sido un despliegue de la fuerza pública para proteger a los ciudadanos mexicanos que han sido atacados.
Pero este incidente, que bien podría ser el pretexto para que las autoridades estadounidenses incursionen en territorio mexicano, será atendido con la eficiente parsimonia del gobierno mexicano. La indiferencia gubernamental hacia los abusos que padecen indocumentados sólo cedió cuando los envíos de remesas se incorporaron al producto interno bruto.
La vulnerabilidad de las colonias marginales ante el exceso de fuerza de la patrulla fronteriza no es un rubro rentable y la indiferencia oficial se ocupará de esa zona perdida… donde colindan la marginación y la esperanza y se confrontan dos mundos opuestos, porque en ambos lados de la frontera, la desventura y la desesperanza pasan desapercibidas…
Agentes de la Patrulla Fronteriza en San Ysidro California lanzaron gases lacrimógenos hacia Tijuana, México; dispararon balas de goma e hirieron a un joven que se encontraba en la avenida Internacional, donde se han registrado al menos siete incidentes de este tipo en los últimos dos meses. Portavoces de la Patrulla Fronteriza dijeron que sus agentes solo se defendieron de las agresiones de traficantes de indocumentados que los atacaron con piedras. El ataque ocurrió a unas horas de que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) emitiera una enérgica protesta del gobierno mexicano contra este tipo de incidentes en la frontera con Estados Unidos.
La discriminación es un vicio que no se extirpado en aquel país y ahora se dirige hacia las nuevas minorías en evidente desventaja. Se han recrudecido las acciones contra los migrantes indocumentados equiparándolos con una amenaza a la paz social, exponiendo un criterio retrógrado. La perspectiva de la patrulla norteamericana corresponde a la xenofobia que se expande y se generaliza, argumentando que una piedra es tan peligrosa y letal como un misil y esa agresión debe responderse con toda severidad alegando legítima defensa.
En este lado de la frontera, la cancillería condenó con extrema tibieza los ataques de la patrulla fronteriza, cuando lo mínimo deseable hubiera sido un despliegue de la fuerza pública para proteger a los ciudadanos mexicanos que han sido atacados.
Pero este incidente, que bien podría ser el pretexto para que las autoridades estadounidenses incursionen en territorio mexicano, será atendido con la eficiente parsimonia del gobierno mexicano. La indiferencia gubernamental hacia los abusos que padecen indocumentados sólo cedió cuando los envíos de remesas se incorporaron al producto interno bruto.
La vulnerabilidad de las colonias marginales ante el exceso de fuerza de la patrulla fronteriza no es un rubro rentable y la indiferencia oficial se ocupará de esa zona perdida… donde colindan la marginación y la esperanza y se confrontan dos mundos opuestos, porque en ambos lados de la frontera, la desventura y la desesperanza pasan desapercibidas…
domingo, enero 06, 2008
El monopolio de la censura
En algún lugar de la acústica, donde deberían armonizar las voces y concatenarse las opiniones, ha resurgido la censura: esa tendencia expansiva que propaga el predominio del criterio oficial omitiendo a la crítica y exterminando al disenso…
La configuración del calderonismo como el monopolio del poder se inició incorporando a las fuerzas vivas del añejo corporativismo del priato vencido; fueron evidentes los efectos de la alianza con el sindicato de trabajadores de la educación en el resultado de la jornada electoral.
Con una estrategia hegemónica, el calderonismo pretende consolidarse como el centro neurálgico de la red de monopolios que usufructúan los recursos de la nación, y en la lista de subordinados potenciales al neo-presidencialismo figuran los concesionarios de la radio y la televisión. La reciente reforma a la legislación electoral es la evidencia contundente del predominio recuperado por el estado sobre el cuarto poder.
Como respuesta, un grupo de intelectuales solicitó un amparo contra las reformas al Código Federal de Procedimiento Electorales argumentando que “conculca su libertad de expresión y de asociación, porque nadie puede obligarlos a pertenecer a un partido a fin de defender sus ideas”.
Pero en otra trinchera la batalla está prácticamente perdida; el calderonismo incursiona en la telecracia con la incorporación de Juan Ignacio Zavala en Radiópolis, donde se ha perpetrado un auténtico atentado contra la libertad de expresión, aludiendo incompatibilidad editorial para finiquitar los contratos con los baluartes del periodismo mexicano. El caso más reciente es el de la periodista Carmen Aristegui, quien recientemente manifestó que la pelea por la libertad de expresión debe ser irrenunciable porque de su sano ejercicio depende el funcionamiento de la vida democrática.
Este incidente confirma que el calderonismo pretende asumir las anacrónicas atribuciones del presidencialismo revolucionario para adjudicarse el control de la información, para redactar la versión oficial de los hechos y editar la realidad.
Se pretende uniformar el criterio editorial para condicionar la opinión pública y proteger a la partidocracia, al clero, al ejército, esgrimiendo la censura…esa tendencia expansiva que propaga el predominio del criterio oficial omitiendo a la crítica y exterminando al disenso…
La configuración del calderonismo como el monopolio del poder se inició incorporando a las fuerzas vivas del añejo corporativismo del priato vencido; fueron evidentes los efectos de la alianza con el sindicato de trabajadores de la educación en el resultado de la jornada electoral.
Con una estrategia hegemónica, el calderonismo pretende consolidarse como el centro neurálgico de la red de monopolios que usufructúan los recursos de la nación, y en la lista de subordinados potenciales al neo-presidencialismo figuran los concesionarios de la radio y la televisión. La reciente reforma a la legislación electoral es la evidencia contundente del predominio recuperado por el estado sobre el cuarto poder.
Como respuesta, un grupo de intelectuales solicitó un amparo contra las reformas al Código Federal de Procedimiento Electorales argumentando que “conculca su libertad de expresión y de asociación, porque nadie puede obligarlos a pertenecer a un partido a fin de defender sus ideas”.
Pero en otra trinchera la batalla está prácticamente perdida; el calderonismo incursiona en la telecracia con la incorporación de Juan Ignacio Zavala en Radiópolis, donde se ha perpetrado un auténtico atentado contra la libertad de expresión, aludiendo incompatibilidad editorial para finiquitar los contratos con los baluartes del periodismo mexicano. El caso más reciente es el de la periodista Carmen Aristegui, quien recientemente manifestó que la pelea por la libertad de expresión debe ser irrenunciable porque de su sano ejercicio depende el funcionamiento de la vida democrática.
Este incidente confirma que el calderonismo pretende asumir las anacrónicas atribuciones del presidencialismo revolucionario para adjudicarse el control de la información, para redactar la versión oficial de los hechos y editar la realidad.
Se pretende uniformar el criterio editorial para condicionar la opinión pública y proteger a la partidocracia, al clero, al ejército, esgrimiendo la censura…esa tendencia expansiva que propaga el predominio del criterio oficial omitiendo a la crítica y exterminando al disenso…
domingo, diciembre 23, 2007
Al abrigo de la gratitud
En algún lugar del invierno, en todos los rincones del destino, sean cuales fueren la condición y las circunstancias, aún en la adversidad y el desconsuelo, existe un motivo para celebrar, porque en todos los senderos de la vida siempre hay bendiciones que agradecer…
Durante el invierno, y a partir del solsticio, la naturaleza ejerce su inexorable influencia sobre los seres humanos: la reflexión destierra de la guarida al mundanal ruido, y bajo el cielo estrellado la levedad del ser adquiere trascendencia, porque en el recoveco más intrincado de la conciencia surge milagrosamente la quintaesencia que confiere la calidad “humana” a la especie más controversial del planeta.
En la época navideña, obedeciendo al imperioso llamado del instinto, todos los seres humanos nos recluimos, y al calor del hogar, recuperamos la parte sustancial de nuestra identidad.
Por salud mental, olvidamos temporalmente las frivolidades de la política; en estos días poco importan los devaneos en el Congreso, pasarán desapercibidas la fama y la reputación del cardenal Norberto Rivera y las apariciones de Carlos Salinas de Gortari, y las grandes reformas pendientes están muy lejos de nuestra consideración.
Hoy por hoy, en la inclemencia del invierno, el mejor abrigo se encuentra en la calidez de la gratitud; cuando todo tiende a asumir su justo valor, es menester agradecer el milagro de la vida y el privilegio de incidir en nuestro entorno. Porque cada uno de nosotros es una parte alícuota, portadora de la parte proporcional del poder necesario para influir en el presente y en el porvenir de esa entidad inconmensurable llamada nación.
Por eso ahora, lejos de la banalidad del consumismo, indiferente a la materialidad del mercado… en todos los rincones del destino, sean cuales fueren la condición y las circunstancias, aún en la adversidad y el desconsuelo, existe un motivo para celebrar, porque en todos los senderos de la vida siempre hay bendiciones que agradecer…
Con mi sincero agradecimiento a:
todos mis lectores, por la valiosa atención que me conceden;
a mis editores, por la invaluable oportunidad que me brindan al esparcir mis ideas;
y a las letras, por el inaudito privilegio de configurar mi propia visión del mundo.
Que esta navidad los abrigue
la calidez de la gratitud,
y que todos los días del Año Nuevo
sean una oportunidad para ser feliz!
Durante el invierno, y a partir del solsticio, la naturaleza ejerce su inexorable influencia sobre los seres humanos: la reflexión destierra de la guarida al mundanal ruido, y bajo el cielo estrellado la levedad del ser adquiere trascendencia, porque en el recoveco más intrincado de la conciencia surge milagrosamente la quintaesencia que confiere la calidad “humana” a la especie más controversial del planeta.
En la época navideña, obedeciendo al imperioso llamado del instinto, todos los seres humanos nos recluimos, y al calor del hogar, recuperamos la parte sustancial de nuestra identidad.
Por salud mental, olvidamos temporalmente las frivolidades de la política; en estos días poco importan los devaneos en el Congreso, pasarán desapercibidas la fama y la reputación del cardenal Norberto Rivera y las apariciones de Carlos Salinas de Gortari, y las grandes reformas pendientes están muy lejos de nuestra consideración.
Hoy por hoy, en la inclemencia del invierno, el mejor abrigo se encuentra en la calidez de la gratitud; cuando todo tiende a asumir su justo valor, es menester agradecer el milagro de la vida y el privilegio de incidir en nuestro entorno. Porque cada uno de nosotros es una parte alícuota, portadora de la parte proporcional del poder necesario para influir en el presente y en el porvenir de esa entidad inconmensurable llamada nación.
Por eso ahora, lejos de la banalidad del consumismo, indiferente a la materialidad del mercado… en todos los rincones del destino, sean cuales fueren la condición y las circunstancias, aún en la adversidad y el desconsuelo, existe un motivo para celebrar, porque en todos los senderos de la vida siempre hay bendiciones que agradecer…
Con mi sincero agradecimiento a:
todos mis lectores, por la valiosa atención que me conceden;
a mis editores, por la invaluable oportunidad que me brindan al esparcir mis ideas;
y a las letras, por el inaudito privilegio de configurar mi propia visión del mundo.
Que esta navidad los abrigue
la calidez de la gratitud,
y que todos los días del Año Nuevo
sean una oportunidad para ser feliz!
domingo, diciembre 16, 2007
Secuencia inversa
En algún lugar del cabildeo, en los terrenos subrepticios de la política ficción, existe un código de reglas no escritas para la toma de decisiones, y aunque aquí no se acostumbran las coronas, aún perdura el perfil del testaferro…
Los madruguetes decembrinos suelen ser la estrategia favorita de los legisladores porque casi nadie repara en las resoluciones que se toman en el Congreso, generalmente, la incauta y cándida ciudadanía se percata de los efectos de las nuevas disposiciones cuando ya son normas vigentes y obligatorias.
Este diciembre, el tema de álgidas discusiones en el Congreso ha sido la designación del consejero presidente provisional en el Instituto Federal Electoral. La reforma electoral se ha reducido a la urgencia por esta designación, y se ha postergado la resolución de cuestiones prioritarias, como lo son, las reglas pragmáticas para garantizar la autonomía e independencia del IFE.
Esto es así, porque el proceso de la reforma electoral sigue una secuencia inversa: la prioridad es designar a consejeros afines a los intereses de la partidocracia, quienes apoyarán las disposiciones del Congreso respecto a la legislación electoral, confeccionando así, leyes a la medida de la partidocracia.
Por eso, la designación del presidente provisional se ajustará a las normas no escritas de la Revolución Institucionalizada aplicadas en el Priato, cuando los interinos en la presidencia fueron personajes sumisos e inofensivos, producto de las circunstancias, en un cargo público sin autoridad.
Hoy por hoy, y para evitar una cena de negros, los consejeros del IFE establecieron las limitaciones del próximo presidente provisional, quien durante mes y medio deberá comprometerse a no remover ni nombrar funcionarios nuevos, tampoco podrá despachar en las oficinas del consejero presidente y mucho menos ejercer el presupuesto del Instituto. El presidente provisional ostentará un cargo sin derechos ni obligaciones, sin responsabilidades ni atribuciones
De acuerdo con esta lógica inversa, y aviesa, el presidente provisional del IFE es un requisito legal ineludible, y será un parapeto sin poder de acción ni decisión, un funcionario sin atribuciones, un testaferro. Ahí reside la trascendencia de este nombramiento, porque la política es una farsa descomunal… y aunque aquí no se acostumbran las coronas, aún perdura el perfil de los testaferros…
Los madruguetes decembrinos suelen ser la estrategia favorita de los legisladores porque casi nadie repara en las resoluciones que se toman en el Congreso, generalmente, la incauta y cándida ciudadanía se percata de los efectos de las nuevas disposiciones cuando ya son normas vigentes y obligatorias.
Este diciembre, el tema de álgidas discusiones en el Congreso ha sido la designación del consejero presidente provisional en el Instituto Federal Electoral. La reforma electoral se ha reducido a la urgencia por esta designación, y se ha postergado la resolución de cuestiones prioritarias, como lo son, las reglas pragmáticas para garantizar la autonomía e independencia del IFE.
Esto es así, porque el proceso de la reforma electoral sigue una secuencia inversa: la prioridad es designar a consejeros afines a los intereses de la partidocracia, quienes apoyarán las disposiciones del Congreso respecto a la legislación electoral, confeccionando así, leyes a la medida de la partidocracia.
Por eso, la designación del presidente provisional se ajustará a las normas no escritas de la Revolución Institucionalizada aplicadas en el Priato, cuando los interinos en la presidencia fueron personajes sumisos e inofensivos, producto de las circunstancias, en un cargo público sin autoridad.
Hoy por hoy, y para evitar una cena de negros, los consejeros del IFE establecieron las limitaciones del próximo presidente provisional, quien durante mes y medio deberá comprometerse a no remover ni nombrar funcionarios nuevos, tampoco podrá despachar en las oficinas del consejero presidente y mucho menos ejercer el presupuesto del Instituto. El presidente provisional ostentará un cargo sin derechos ni obligaciones, sin responsabilidades ni atribuciones
De acuerdo con esta lógica inversa, y aviesa, el presidente provisional del IFE es un requisito legal ineludible, y será un parapeto sin poder de acción ni decisión, un funcionario sin atribuciones, un testaferro. Ahí reside la trascendencia de este nombramiento, porque la política es una farsa descomunal… y aunque aquí no se acostumbran las coronas, aún perdura el perfil de los testaferros…
domingo, diciembre 09, 2007
El factor climático
En algún lugar de la naturaleza, cuando las fuerzas incontenibles devastan todo lo vulnerable y destrozan lo precario, exhiben la ineficiencia de la infraestructura y la negligencia de las políticas públicas…
La verdadera eficiencia en la administración pública se traduce en el bienestar generalizado de la ciudadanía, y más allá del discurso, uno de los indicadores más severos de la funcionalidad de una ciudad son las contingencias climáticas.
La reciente inundación en Tabasco fue el fatal resultado de una secuencia de negligencias, corruptelas y omisiones en la realización de proyectos considerados prioritarios. La tragedia por las catástrofes naturales se agudiza por las pérdidas humanas y materiales que pudieron haberse evitado.
No obstante, aún prevalece la indiferencia de los gobiernos ante los proyectos de urbanización que pretenden eliminar las amenazas provenientes del clima, pero se privilegian obras de ornato que, irónicamente, llegan a constituir un peligro en una tormenta.
En Mexicali, las inundaciones en calles y avenidas desmienten la supuesta calidad del pavimento público y la limpieza del alcantarillado. Las rachas del viento han derribado semáforos, árboles, espectaculares, postes y cables del alumbrado público. Cuando el invierno se recrudece, se registran incendios en viviendas precarias donde se usa el anafre como calefacción. El golpe de calor en el verano cobra la vida de ancianos, indigentes y niños. Y en todas las épocas del año se mantienen constantes el índice de los delitos del orden común y la cifra negra.
En estas condiciones es donde debiera evaluarse la eficiencia de un municipio, sin embargo, se extiende la tendencia de magnificar la imagen del mandatario, de gobernar al pendiente de la popularidad. La mediatización que predomina en la administración pública la banaliza y la desvía del sentido social.
Por eso, la gestión gubernamental, en los tres niveles, debería iniciar con un deslinde de la partidocracia, porque mientras el gobierno sea un escaparate para posicionar a un partido, el bienestar social seguirá estancado, se postergarán las prioridades y seguiremos a merced de los designios de la naturaleza… de las fuerzas incontenibles que devastan todo lo vulnerable y destrozan lo precario, y que exhiben la ineficiencia de la infraestructura y la negligencia de las políticas públicas…
La verdadera eficiencia en la administración pública se traduce en el bienestar generalizado de la ciudadanía, y más allá del discurso, uno de los indicadores más severos de la funcionalidad de una ciudad son las contingencias climáticas.
La reciente inundación en Tabasco fue el fatal resultado de una secuencia de negligencias, corruptelas y omisiones en la realización de proyectos considerados prioritarios. La tragedia por las catástrofes naturales se agudiza por las pérdidas humanas y materiales que pudieron haberse evitado.
No obstante, aún prevalece la indiferencia de los gobiernos ante los proyectos de urbanización que pretenden eliminar las amenazas provenientes del clima, pero se privilegian obras de ornato que, irónicamente, llegan a constituir un peligro en una tormenta.
En Mexicali, las inundaciones en calles y avenidas desmienten la supuesta calidad del pavimento público y la limpieza del alcantarillado. Las rachas del viento han derribado semáforos, árboles, espectaculares, postes y cables del alumbrado público. Cuando el invierno se recrudece, se registran incendios en viviendas precarias donde se usa el anafre como calefacción. El golpe de calor en el verano cobra la vida de ancianos, indigentes y niños. Y en todas las épocas del año se mantienen constantes el índice de los delitos del orden común y la cifra negra.
En estas condiciones es donde debiera evaluarse la eficiencia de un municipio, sin embargo, se extiende la tendencia de magnificar la imagen del mandatario, de gobernar al pendiente de la popularidad. La mediatización que predomina en la administración pública la banaliza y la desvía del sentido social.
Por eso, la gestión gubernamental, en los tres niveles, debería iniciar con un deslinde de la partidocracia, porque mientras el gobierno sea un escaparate para posicionar a un partido, el bienestar social seguirá estancado, se postergarán las prioridades y seguiremos a merced de los designios de la naturaleza… de las fuerzas incontenibles que devastan todo lo vulnerable y destrozan lo precario, y que exhiben la ineficiencia de la infraestructura y la negligencia de las políticas públicas…
domingo, diciembre 02, 2007
A toda máquina
En algún lugar del mercado, la desventura y la pobreza se erigen como un sector prioritario porque en la ética del lucro las carencias se transforman en oportunidades…
Los consorcios que se han fortalecido en México son aquellos que han lucrado, desorbitadamente, con la prestación de servicios financieros y el otorgamiento de créditos en el extenso sector de la población que no tiene acceso al sistema bancario.
Específicamente, el Grupo Salinas ha lucrado con el sector más desvalido de la población, funcionando como una alternativa fuera del sistema bancario. Las utilidades de este consorcio se generan por los despiadados intereses que cobra el Grupo Elektra en la venta a plazos de mobiliario y electrodomésticos, y por las exorbitantes comisiones en el envío de remesas de los connacionales desde Estados Unidos a la provincia mexicana.
La estrategia de mercado del Grupo Salinas ha confirmado que el sector de la población que labora en la informalidad aglomera a miles de consumidores que cumplen en tiempo y forma las inicuas condiciones del crédito que se les otorga. Así, quienes menos tienen, gastan más.
Ahora, la visión del Grupo Salinas se enfoca nuevamente en la inmensidad de la jodidez: estimaron que el 80% de los diez millones de clientes cautivos en el Grupo Elektra no tienen automóvil; por lo que ofrecerán vehículos compactos y sub-compactos de fabricación china a los consumidores que a la fecha no tienen acceso a un crédito automotriz y también vislumbran construir una planta para la fabricación de motocicletas.
Los felices propietarios de los automóviles chinos podrán recibir planes de financiamiento con "atractivas tasas de interés" y un seguro para el vehículo. Una multitud de peatones podrá realizar el sueño guajiro de adquirir un automóvil y un inmenso contingente de bicicleteros se incorporará a las huestes motorizadas.
Esta secuencia mercadológica se inicia con la creación de una falsa prioridad: la facilidad para adquirir un automóvil lo hace un bien necesario e indispensable. Y así, embelleciendo la oferta se fabrica la demanda. Poco importan los estragos que estos créditos produzcan en la escasa solvencia de los compradores, porque la inclemencia del mercado es un clima sin moral donde… la desventura y la pobreza se erigen como un sector prioritario y en la ética del lucro las carencias se transforman en oportunidades…
Los consorcios que se han fortalecido en México son aquellos que han lucrado, desorbitadamente, con la prestación de servicios financieros y el otorgamiento de créditos en el extenso sector de la población que no tiene acceso al sistema bancario.
Específicamente, el Grupo Salinas ha lucrado con el sector más desvalido de la población, funcionando como una alternativa fuera del sistema bancario. Las utilidades de este consorcio se generan por los despiadados intereses que cobra el Grupo Elektra en la venta a plazos de mobiliario y electrodomésticos, y por las exorbitantes comisiones en el envío de remesas de los connacionales desde Estados Unidos a la provincia mexicana.
La estrategia de mercado del Grupo Salinas ha confirmado que el sector de la población que labora en la informalidad aglomera a miles de consumidores que cumplen en tiempo y forma las inicuas condiciones del crédito que se les otorga. Así, quienes menos tienen, gastan más.
Ahora, la visión del Grupo Salinas se enfoca nuevamente en la inmensidad de la jodidez: estimaron que el 80% de los diez millones de clientes cautivos en el Grupo Elektra no tienen automóvil; por lo que ofrecerán vehículos compactos y sub-compactos de fabricación china a los consumidores que a la fecha no tienen acceso a un crédito automotriz y también vislumbran construir una planta para la fabricación de motocicletas.
Los felices propietarios de los automóviles chinos podrán recibir planes de financiamiento con "atractivas tasas de interés" y un seguro para el vehículo. Una multitud de peatones podrá realizar el sueño guajiro de adquirir un automóvil y un inmenso contingente de bicicleteros se incorporará a las huestes motorizadas.
Esta secuencia mercadológica se inicia con la creación de una falsa prioridad: la facilidad para adquirir un automóvil lo hace un bien necesario e indispensable. Y así, embelleciendo la oferta se fabrica la demanda. Poco importan los estragos que estos créditos produzcan en la escasa solvencia de los compradores, porque la inclemencia del mercado es un clima sin moral donde… la desventura y la pobreza se erigen como un sector prioritario y en la ética del lucro las carencias se transforman en oportunidades…
domingo, noviembre 25, 2007
Falacia en primer grado
En algún lugar de la Enciclopedia Política, entre la demagogia y la intolerancia, aparece el populismo como el concepto más evasivo y maleable, enarbolado por todas las causas, invocado con fines diversos, aludido con resultados esquivos…
Hoy por hoy, el populismo se ha configurado como un estilo declinable y adaptable a las más diversas circunstancias, y por eso, el concepto “pueblo” aparece con la misma frecuencia e intensidad en todos los discursos políticos; lo invocan por igual en la derecha conservadora, en la izquierda radicalizada y en la tibieza moderada del centro.
El exceso y el abuso provocaron la connotación peyorativa, y ahora el populismo implica a las medidas de gobierno para atraer y conservar la simpatía del electorado; el populismo se ha transformado en el instrumento idóneo para preservar el poder y la hegemonía política mediante la popularidad entre la ciudadanía.
Y más allá del discurso, trascendiendo los límites de la demagogia, el populismo ya no alude a una ideología y se concreta en obras públicas, cuya finalidad es justificar la actuación de la clase gobernante y la aplicación de los recursos del erario. Actualmente, esta es una táctica de uso ilimitado y aplicación permanente para hacer política.
En los tres niveles, la eficiencia del gobierno suele ponderarse con el índice de la obra pública; por eso, la lucha por alcanzar y mantener un índice aceptable de popularidad se ha traducido en la lucha por el presupuesto para realizar obras que magnifiquen la imagen del mandatario. Y la asignación de los recursos del erario no es proporcional a las necesidades ni a los proyectos, porque obedece a los intereses de la partidocracia.
La ecuación gobierno – obra pública es en realidad una falacia de primer grado porque es la expresión material de la visión del grupo en el poder, la manifestación de su existencia y la ostentación de su influencia en la vida de una ciudad.
Cuando la eficiencia de un gobierno se califique por la calidad de vida de su población, por las soluciones a las necesidades apremiantes, por los índices en salud y educación, habremos ascendido a la escala superior de la política, donde el bienestar común es la prioridad de un gobierno inmune al populismo, ese el vicio político… evasivo y maleable, enarbolado por todas las causas, invocado con fines diversos, aludido con resultados esquivos…
Hoy por hoy, el populismo se ha configurado como un estilo declinable y adaptable a las más diversas circunstancias, y por eso, el concepto “pueblo” aparece con la misma frecuencia e intensidad en todos los discursos políticos; lo invocan por igual en la derecha conservadora, en la izquierda radicalizada y en la tibieza moderada del centro.
El exceso y el abuso provocaron la connotación peyorativa, y ahora el populismo implica a las medidas de gobierno para atraer y conservar la simpatía del electorado; el populismo se ha transformado en el instrumento idóneo para preservar el poder y la hegemonía política mediante la popularidad entre la ciudadanía.
Y más allá del discurso, trascendiendo los límites de la demagogia, el populismo ya no alude a una ideología y se concreta en obras públicas, cuya finalidad es justificar la actuación de la clase gobernante y la aplicación de los recursos del erario. Actualmente, esta es una táctica de uso ilimitado y aplicación permanente para hacer política.
En los tres niveles, la eficiencia del gobierno suele ponderarse con el índice de la obra pública; por eso, la lucha por alcanzar y mantener un índice aceptable de popularidad se ha traducido en la lucha por el presupuesto para realizar obras que magnifiquen la imagen del mandatario. Y la asignación de los recursos del erario no es proporcional a las necesidades ni a los proyectos, porque obedece a los intereses de la partidocracia.
La ecuación gobierno – obra pública es en realidad una falacia de primer grado porque es la expresión material de la visión del grupo en el poder, la manifestación de su existencia y la ostentación de su influencia en la vida de una ciudad.
Cuando la eficiencia de un gobierno se califique por la calidad de vida de su población, por las soluciones a las necesidades apremiantes, por los índices en salud y educación, habremos ascendido a la escala superior de la política, donde el bienestar común es la prioridad de un gobierno inmune al populismo, ese el vicio político… evasivo y maleable, enarbolado por todas las causas, invocado con fines diversos, aludido con resultados esquivos…
domingo, noviembre 18, 2007
Senderos subrepticios
En algún lugar mediatizado, donde la realidad se comprime en la pantalla de un televisor, se ha instalado un dique para contener el flujo indiscriminado de imágenes, pero
suele suceder que la fortaleza en la contención produce vertientes alternas…
El régimen mediatizado de Felipe Calderón se enfrenta a su primera gran disyuntiva: ya está vigente la prohibición constitucional a los medios electrónicos, impresos, espectaculares e Internet, para difundir publicidad política que promueva a algún servidor público. Ningún anuncio oficial debe incluir nombres, imágenes, voces o símbolos que impliquen la promoción de funcionarios de los tres niveles de gobierno.
La reforma electoral al 134 constitucional entró en vigor cuando estaba en su apogeo la campaña de promoción de la imagen presidencial en Tabasco. Ahora, deberán eliminarse los elementos alusivos de todos los mensajes promocionales de la Presidencia de la República y transmitirse en los espacios determinados por la nueva legislación.
Dicen los que saben que no es suficiente la intención de la reforma, porque la prueba de fuego, de ésta y de cualquier ley, es su aplicación. He ahí la disyuntiva: el régimen calderonista se ha definido desde el primer minuto por el imperio de la imagen, pretendiendo negar la existencia de todo aquello que no se transmite. Desde la ceremonia del cambio de poderes fue posible detectar los sutiles efectos de la censura indirecta, los que se confirmaron en el Primer Informe del gobierno calderonista. Mediáticas han sido las estrategias para combatir al crimen organizado y la difusión de los nuevos colores de una policía federal que aún no entra en funciones.
Pero en la política como en la hidrostática, existen principios fundamentales y perennes: si la fortaleza de un dique logra contener el curso de un río, la vertiente abrirá nuevos senderos. Y los nuevos recovecos en la vertiente de la propaganda política son aquellos espacios en la mediocracia que no fueron afectados por la reforma electoral, como los espacios informativos, las entrevistas, las mesas redondas, etc.
Se aplicará la nueva normatividad, lo que no impide que los funcionarios públicos acudan a programas en televisión, ni que los espacios informativos incluyan sus declaraciones, provocando un flujo subrepticio de recursos, porque… la fortaleza en la contención producirá vertientes alternas…
suele suceder que la fortaleza en la contención produce vertientes alternas…
El régimen mediatizado de Felipe Calderón se enfrenta a su primera gran disyuntiva: ya está vigente la prohibición constitucional a los medios electrónicos, impresos, espectaculares e Internet, para difundir publicidad política que promueva a algún servidor público. Ningún anuncio oficial debe incluir nombres, imágenes, voces o símbolos que impliquen la promoción de funcionarios de los tres niveles de gobierno.
La reforma electoral al 134 constitucional entró en vigor cuando estaba en su apogeo la campaña de promoción de la imagen presidencial en Tabasco. Ahora, deberán eliminarse los elementos alusivos de todos los mensajes promocionales de la Presidencia de la República y transmitirse en los espacios determinados por la nueva legislación.
Dicen los que saben que no es suficiente la intención de la reforma, porque la prueba de fuego, de ésta y de cualquier ley, es su aplicación. He ahí la disyuntiva: el régimen calderonista se ha definido desde el primer minuto por el imperio de la imagen, pretendiendo negar la existencia de todo aquello que no se transmite. Desde la ceremonia del cambio de poderes fue posible detectar los sutiles efectos de la censura indirecta, los que se confirmaron en el Primer Informe del gobierno calderonista. Mediáticas han sido las estrategias para combatir al crimen organizado y la difusión de los nuevos colores de una policía federal que aún no entra en funciones.
Pero en la política como en la hidrostática, existen principios fundamentales y perennes: si la fortaleza de un dique logra contener el curso de un río, la vertiente abrirá nuevos senderos. Y los nuevos recovecos en la vertiente de la propaganda política son aquellos espacios en la mediocracia que no fueron afectados por la reforma electoral, como los espacios informativos, las entrevistas, las mesas redondas, etc.
Se aplicará la nueva normatividad, lo que no impide que los funcionarios públicos acudan a programas en televisión, ni que los espacios informativos incluyan sus declaraciones, provocando un flujo subrepticio de recursos, porque… la fortaleza en la contención producirá vertientes alternas…
domingo, noviembre 11, 2007
Medios y mensajes
En algún lugar del mensaje fluctúa una línea que separa la información del sensacionalismo; esa línea suele ser tenue y frágil, por eso, es muy fácil tergiversar el objetivo de la información; es entonces cuando se ofende a la inteligencia y se desvanece el respeto ante el dolor ajeno…
La sutileza de la frontera entre la información y la mediatización se confirma en la famosa sentencia de Mashall McLuhan “el medio es el mensaje”. Esta dupla indisoluble entre el mensaje y el medio provoca un cambio en las pautas de conducta en una sociedad, y para lograrlo, el contenido del mensaje se distorsiona hasta el grado de convertirse en un espectáculo mediatizado.
Hoy por hoy, en la aldea global de McLuhan los postulados de la ética en la difusión informativa son más frágiles que la línea divisoria entre el medio y el mensaje. Así lo demuestra la exhaustiva y extenuante cobertura televisiva al desastre que naturaleza causó en Tabasco.
Durante varios días, los medios se concentraron en las inundaciones en Tabasco y Chiapas; abundaron las fotografías aéreas y los videos de una ciudad entera por debajo de la línea de flotación. La noticia provocó el asombró y surgieron la empatía y la solidaridad, lo que se materializó en toneladas de ayuda para los damnificados.
Pero la catástrofe en Tabasco no fue un obstáculo para que se difundieran hasta el hartazgo las escenas del quebranto moral de sus habitantes. En cuanto se cumplió el objetivo de transmitir la noticia, los dos monopolios televisivos en México iniciaron una verdadera cruzada sensacionalista, lucrando con el dolor y la desesperación.
Cámara y micrófonos, conductores y reporteros se trasladaron al lugar de la catástrofe para transmitir su paseo en balsa por Villahermosa ó dentro una bodega inundada; sin respeto, ni pizca de piedad, entrevistaron a los damnificados enfocando la angustia en sus ojos.
Cuando la radio y la televisión incursionan en el morbo mediatizado, degradan lo importante por el sensacionalismo. Con la repetición extenuante se inicia una espiral perniciosa que conduce a la mediocridad en los contenidos, anula la capacidad selectiva de los receptores, genera una obsesión por notas inauditas y provoca la pérdida irremediable de sensibilidad, porque… es muy fácil tergiversar el objetivo de la información, ofender a la inteligencia y perder el respeto ante el dolor ajeno…
La sutileza de la frontera entre la información y la mediatización se confirma en la famosa sentencia de Mashall McLuhan “el medio es el mensaje”. Esta dupla indisoluble entre el mensaje y el medio provoca un cambio en las pautas de conducta en una sociedad, y para lograrlo, el contenido del mensaje se distorsiona hasta el grado de convertirse en un espectáculo mediatizado.
Hoy por hoy, en la aldea global de McLuhan los postulados de la ética en la difusión informativa son más frágiles que la línea divisoria entre el medio y el mensaje. Así lo demuestra la exhaustiva y extenuante cobertura televisiva al desastre que naturaleza causó en Tabasco.
Durante varios días, los medios se concentraron en las inundaciones en Tabasco y Chiapas; abundaron las fotografías aéreas y los videos de una ciudad entera por debajo de la línea de flotación. La noticia provocó el asombró y surgieron la empatía y la solidaridad, lo que se materializó en toneladas de ayuda para los damnificados.
Pero la catástrofe en Tabasco no fue un obstáculo para que se difundieran hasta el hartazgo las escenas del quebranto moral de sus habitantes. En cuanto se cumplió el objetivo de transmitir la noticia, los dos monopolios televisivos en México iniciaron una verdadera cruzada sensacionalista, lucrando con el dolor y la desesperación.
Cámara y micrófonos, conductores y reporteros se trasladaron al lugar de la catástrofe para transmitir su paseo en balsa por Villahermosa ó dentro una bodega inundada; sin respeto, ni pizca de piedad, entrevistaron a los damnificados enfocando la angustia en sus ojos.
Cuando la radio y la televisión incursionan en el morbo mediatizado, degradan lo importante por el sensacionalismo. Con la repetición extenuante se inicia una espiral perniciosa que conduce a la mediocridad en los contenidos, anula la capacidad selectiva de los receptores, genera una obsesión por notas inauditas y provoca la pérdida irremediable de sensibilidad, porque… es muy fácil tergiversar el objetivo de la información, ofender a la inteligencia y perder el respeto ante el dolor ajeno…
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