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domingo, marzo 06, 2016

El contendiente




            En algún lugar irracional deambulan las frustraciones y pululan los sentimientos reprimidos, su intensidad aumenta en cada momento  inflamando y envileciendo las ideas; entonces, el grado de descomposición es incontenible y  por cualquier grieta se escapan los fervores perversos que contaminan épocas enteras…

           

Las aspiraciones de Donald Trump a la candidatura por el Partido Republicano se fortalecen ante la incredulidad del establishment, del tea party, de los demócratas y: ¡del mundo entero!  La participación de Trump parecía una burla inofensiva en el inicio de la contienda por la candidatura  y  la mediocracia se encargó se divulgar las aberraciones de sus discursos ante el silencio o la indiferencia de quienes lo repudian; tal vez, la ausencia de la crítica obedeció a la idea generalizada de que un personaje como Trump jamás sería un candidato a la presidencia.



Pero el triunfo de Trump en las elecciones primarias del martes 1º de Marzo confirmó lo improbable y este energúmeno se consolida como el paladín de la frustración, de la ignorancia y del racismo. Y es hasta ahora cuando se escuchan los argumentos que lo descalifican: el excandidato Mitt Romney  dirigió un inflamado discurso a sus correligionarios para frenar el avance de Trump  a quien califica como “un embustero y  un fraude”. También surgieron las comparaciones con el ascenso de Adolf Hitler porque ambos despertaron la rabia que permaneció reprimida y la dirigieron la frustración masiva  a un grupo al que le adjudicaron las culpas de todos los males. Las ideas, estrafalarias pero sencillas de Trump han convencido a un amplio sector poblacional, confirmando una de las reglas de oro de Goebbels.  



Noam Chomsky explica que Donald Trump se ha fortalecido porque dirige su mensaje a “las personas que se sienten aisladas, desamparadas y víctimas de fuerzas más poderosas, a las que no entienden ni pueden influenciar".  Pero todas las advertencias y las críticas más razonadas quedan relegadas por la cobertura y el impacto de la mediocracia; la nota más comentada el fin de semana fue el vulgar incidente durante el debate entre republicanos el jueves 3 de marzo. Marco Rubio relacionó la pequeñez  de las manos con la credibilidad por lo que Trump respondió “"Él se refirió a mis manos como un: 'si son pequeñas, algo más debe ser pequeño'. Te garantizo que no hay problema con eso. Te lo garantizo".  Y así, entre vulgaridades, aberraciones y sorpresas, el riesgo sigue latente: victoria tras victoria, Donald Trump se afianza y ya cunde el pánico entre los republicanos.



El contendiente se ha desplazado de la ridiculez al facismo, se sospecha que su fuente de inspiración son los tiranos y dictadores más perversos de la historia por eso, las voces de alarma deben sacudir la conciencia de los norteamericanos y exhibir las aberraciones que ya muchos aplauden y vitorean. El error de los republicanos fue subestimar a Trump, a quien veían como un vulgar payaso y lo dejaron crecer;  ahora, ese payaso ha resucitado las frustraciones, inflama y envilece las ideas de los incautos; el grado de descomposición es incontenible y por cualquier grieta escaparán los fervores perversos que contaminan épocas enteras…









Fuentes:





Agencias. (2016). Noam Chomsky: Trump es el resultado de una “sociedad quebrada". Recuperado el 6 de marzo del 2016, de http://www.clarin.com/mundo/Noam-Chomsky-Trump-resultado-quebrada_0_1529247297.html

BBC Mundo. (2016). Elecciones EE.UU.: la rebelión dentro del Partido Republicano para frenar el avance de Donald Trump. Recuperado el 6 de marzo del 2016, de http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/03/160303_eeuu_elecciones_romney_republicanos_contra_trump_ep

Bryant, Nick. (2016). Primarias en EE.UU.: por qué no debe sorprendernos el ascenso de Donald Trump. Recuperado el 6 de marzo del 2016, de http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/03/160302_eeuu_elecciones_ascenso_donald_trump_bd

Durán, Agustín. (2016). Por qué la gente apoya a Trump.  Recuperado el 6 de marzo del 2016, de http://www.hoylosangeles.com/opinion/hoyla-voc-por-que-la-gente-apoya-a-trump-20151022-column.html

Impacto. (2016). Donald Trump, el  nuevo líder de los supremacistas blancos. Recuperado el 6 de marzo del 2016, de http://www.impactony.com/donald-trump-el-nuevo-lider-de-los-supremacistas-blancos/#sthash.E7MAe1fC.dpbs

Krieg, Gregory. (2016). Donald Trump defiende el tamaño de su pene durante debate republicano. Recuperado el 6 de marzo del 2016, de http://cnnespanol.cnn.com/2016/03/03/donald-trump-defiende-el-tamano-de-su-pene-durante-debate-republicano/#0









           

domingo, octubre 06, 2013

Fundamentalismo occidental


En algún lugar obtuso, en lo más recóndito de la crueldad  donde se extinguen las divergencias y se enardecen las obsesiones, yacen los motivos irracionales del encono y la intolerancia…

 

            Los dogmas se caracterizan por la estricta observancia a postulados incuestionables, por la severa aplicación de castigos a quienes se atreven a reflexionar y a pensar en forma diferente. Por el apego incondicional a las verdades absolutas surgen actitudes exacerbadas y fanatismos irracionales. Luego entonces: la intolerancia es la secuela indeseada pero incontenible de los dogmas.  Tradicionalmente, los episodios violentos desatados por la intolerancia se registraron  en el ámbito religioso y el motivo de todas  las guerras santas  fue  la imposición de un dogma sobre otro. El terrorismo islámico es el ejemplo que se ha condenado recientemente en el mundo libre y civilizado del hemisferio occidental, pero hoy por hoy, la intolerancia trasciende el territorio de la santidad para satanizar a las minorías, a quienes no coinciden con los estereotipos socialmente aceptados y/o políticamente correctos.

 

            La contraparte del terrorismo islámico en el imperio occidental es el Tea party, el sector más conservador de los republicanos norteamericanos que encarnan todas las regresiones del ideario político. Pregonan el racismo como una virtud y condenan a los migrantes, satanizan la homosexualidad con un encono medieval y obtuso,  condenan el libre albedrío como un pecado de conciencia; este sector alberga a férreos defensores de la venta y posesión de armas y apoya ferozmente a la guerra como la industria más rentable de Norteamérica.

 

            Los fundamentalistas republicanos del gobierno estadounidense, erigidos como el Santo Oficio Internacional, pretenden imponer su visión del mundo como el mercado donde se diluyen los motivos primigenios del estado moderno porque definen la administración pública como un rubro del mercado que genera riqueza a un sector privilegiado. Para la elite republicana, las políticas públicas, el derecho al empleo, a la salud y a la educación, son lastres de la Modernidad que deben extirparse de una vez por todas.

 

            Pero todos los excesos provocan la debacle de los fundamentalismos: el cierre de actividades en el gobierno estadounidense es la represalia del radicalismo republicano por la reforma sanitaria en la gestión de Barak Obama al frente del gobierno de Estados Unidos,  con la promulgación de la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible (The Patient Protection and Affordable Care Act), conocida como ObamaCare. 

 

            El forcejeo en el presupuesto y el cierre de labores en el gobierno estadounidense actualizan la eterna confrontación de criterios excluyentes en la arena pública donde el fundamentalismo anacrónico republicano  de una élite ultraconservadora predomina sobre una visión humanitaria de la política y entorpece todos los intentos por construir una sociedad más equitativa. El modelo político de la nación estadounidense es un paradigma en la aldea global y el destino del Estado como garante de la vida y la dignidad de los ciudadanos dependerá de la firmeza de los demócratas para erradicar  los motivos irracionales del encono y la intolerancia…