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domingo, agosto 27, 2017

Roca, papel o nube


            La preservación de las ideas y los mitos compartidos ha sido una prioridad desde que el mundo es mundo; los materiales elegidos en la antigüedad para preservar los registros aún desafían las inclemencias del tiempo y la tinta de los primeros libros conserva su nitidez y brillo. Ahora, la inscripción de las ideas y el reflejo de los tiempos se traslada paulatinamente a un lienzo digital y llegará el día en que el acervo de la humanidad se conserve en un diminuto pergamino intangible.

            Desde hace años se vislumbró la desaparición de los libros y los periódicos impresos y aunque ya se considera inminente, las visiones difieren: Umberto Eco auguró la persistencia del papel y Ross Dawson pronosticó que la última edición de un periódico impreso en el mundo será en el 2040. Por lo pronto, este mes el periódico alternativo The Village Voice publicó su último ejemplar impreso porque la publicación continuará solo en la versión digital. En esta disyuntiva se encuentra la mayoría de los periódicos y editoriales que extienden su cobertura y su existencia al combinar el tiraje impreso y la edición electrónica que ofrece una propagación inmediata en las redes sociales.

En todas las épocas, la adopción de nuevos materiales, artificios y códigos obedece a la necesidad de preservar la memoria colectiva en un lienzo a prueba del tiempo pero la transición del papel al hipertexto se distingue de todas las anteriores por la intensa y constante innovación en los dispositivos digitales cuya capacidad de almacenamiento se expande a un ritmo vertiginoso pero encriptado en una de las paradojas de la virtualidad porque el mayor inconveniente de las herramientas tecnológicas es su brevedad: cada vez, la obsolescencia llega más pronto y caducan los registros que se creían perdurables imponiendo la necesidad de trasladar nuevamente todos los archivos a nuevos formatos con dispositivos diferentes actualizando programas en una secuencia frenética de conversiones y respaldos que garanticen el acceso a los recuerdos. No sé cuántas imágenes, videos y textos he perdido en el vertiginoso cambio de las cámaras y de los ordenadores, de los floppy a los CD, a los USB y de ahí a la nube a través de los teléfonos inteligentes por bluetooth o por airdrop y estoy a una pisca de la saturación mental por el exceso de claves y contraseñas. 

            Pero además de su efímero predominio, los archivos digitales son legajos muy frágiles porque difícilmente resisten los estragos del descuido, no son inmunes a la erosión y son susceptibles a los caprichos de la Red, a los ataques virulentos y a todo lo que se invente la próxima semana. Ahora, en el entorno digital, resurge la necesidad de registrar la crónica de nuestros tiempos y afanes en un material con la consistencia exacta, la capacidad idónea y un blindaje a prueba de desastres. Tal vez descubran una fibra indestructible o inventen una tablilla inmutable, mientras tanto y aunque parezca anacrónico, la versión impresa es, todavía, una alternativa contra el tiempo y el olvido. Sea cual fuere el lienzo, la lecto escritura es una habilidad que debemos ejercitar, conservar y fortalecer porque es el artificio prodigioso que elude el transcurso del tiempo, el cofre que resguarda a perpetuidad el tesoro de la memoria colectiva y el vínculo humanizante que extingue la distancia entre las épocas…


Fuentes


Cerón, Brenda. (2013) ¿Qué futuro le das al periódico impreso? Recuperado el 26 de agosto del 2017, de http://artcom.um.edu.mx/transiciondigital/?p=615
Leland, John y Mashlin Nir, Sarah. (2017). After 62 yeasr and many battles, Village Voice Will end print publication. Recuperado el 25 de agosto del 2017, de https://www.nytimes.com/2017/08/22/nyregion/village-voice-to-end-print-publication.html
Lucas, Antonio. (2017). Los periódicos ante el abismo: ¿lograrán sobrevivir? Recuperado el 25 de agosto del 2017, de http://www.elmundo.es/papel/historias/2017/02/19/58a5a91e468aeb9d608b4579.html
Mauro, Santiago. (2016). Diario en papel vs diario digital. Recuperado el 26 de agosto del 2017, de http://www.catedracosgaya.com.ar/tipoblog/2016/diario-en-papel-vs-diario-digital/
Notimex. (2010). Umberto Eco reflexiona sobre el futuro del libro. Recuperado el 26 de agosto del 2017, de http://archivo.eluniversal.com.mx/notas/661316.html
Olivas, Oswaldo. (2017) ¿Cuándo se extinguirán los periódicos impresos? Un experto hizo el cálculo. Recuperado el 26 de agosto del 2017, de https://www.merca20.com/cuando-se-extinguiran-los-periodicos-impresos-un-experto-hizo-el-calculo/
Pozzi, Sandro. (2017). El ‘The Village Voice’ abandona el papel. Recuperado el 25 de agosto del 2017, de https://elpais.com/cultura/2017/08/23/actualidad/1503498208_189036.html
Sagan, Carl. (1999). La persistencia de la memoria. En C. Sagan Cosmos. Editorial: Planeta; México. Pp. 279-282.
Sagnelli, M. (2017). ‘El periódico impreso tiene futuro, pero debe cambiar’: Encuentro entre grandes de las editoriales. Recuperado el 25 de agosto del 2017, de http://www.vanguardia.com.mx/articulo/el-periodico-impreso-tiene-futuro-pero-debe-cambiar-encuentro-entre-los-grandes-de-las
Sanclemente, José. (2017). Tendencias y predicciones en los periódicos. Recuperado el 26 de agosto del 2017, de

Sarmiento, Sergio. (2017). Spots y medios. Recuperado el 25 de agosto del 2017, de https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1361277.spots-y-medios.html

domingo, octubre 26, 2008

Hiper terrorismo

En algún lugar del hiperespacio, cuando se diluyeron las fronteras entre la realidad y las ficciones, emergió un imperio ubicuo que entronizó a la imagen como el origen y el destino de la verdad; desde entonces, deambulan en el mismo sendero las certezas absolutas y falacias atroces, los más altos preceptos y los embustes más ruines comparten el mismo rango…

Hace apenas unos días en la Red, se activó un detonante en una progresión geométrica, expandiendo factorialmente una falsa alarma: a través de una vertiginosa cadena en el correo electrónico circuló un video de nueve minutos propagando la inminencia de una conspiración para sustituir al dólar por una nueva moneda llamada “amero”; Hal Turner, el protagonista del video, advierte sobre la hecatombe del 2009 y la suplantación masiva del dólar por el amero, fijando en niveles escalofriantes la paridad entre las dos divisas.

El desconcierto implícito en este mensaje se expandió a la enésima potencia, con el agravante de las supuestas medidas de seguridad que Hal Turner publicó en su blog. Este pseudo periodista predice un clima inexorable de anarquía, caos y terror, y aconseja abandonar la ciudad, conseguir víveres y provisiones, comprar armas, aprender a cazar y perder el miedo a matar.

Sí… el rumor es infundado, la idea es descabellada, pero el motivo es espeluznante: provocar el pánico, generalizar el temor, aterrorizar a una multitud de incautos e ingenuos. Sí algún día estas acciones se tipificasen jurídicamente, equivaldrían al delito de terrorismo en su modalidad virtual, con el agravante de lesiones a la sensatez social.

La charlatanería ha existido en todos los lugares y en todas las épocas, y sus estragos varían en función del alcance de los embelecos y las supercherías. Hoy por hoy, la magnitud de los embustes es imponderable; cualquier farsante puede incursionar en la Red y circular en las autopistas de la desinformación, divulgando cualquier cantidad de imbecilidades disfrazadas de veracidad.

Los impostores deambulan vestidos de profetas en épocas de incertidumbre, provocando ansiedad y angustia, esparciendo el temor por el advenimiento de catástrofes apoteósicas, y lo que es peor, despertando el salvajismo inherente en los hombres con el pretexto del instinto de conservación.

Los embelecos y las falsas alarmas cobran sentido cuando no existen certidumbres socialmente compartidas, cuando ninguna de las instancias de poder, fáctico o legítimo, ofrece una perspectiva viable. Actualmente, abundan versiones contradictorias, se improvisan medidas correctivas ante la emergencia, pero la fuerza del mercado ha excedido cualquier intento de contenerlo.

“La conspiración del amero” que sorprendió a muchos y alarmó a cientos de usuarios en la Red, debe su éxito a las características del entorno virtual; en este incidente se confirma la sentencia de McLuhan y la espectacularidad del medio ha desplazado al contenido del mensaje. En el imperio de la imagen, en la hipermedia y en la telecracia, se ha erigido a la pantalla (del monitor o del televisor), como la única fuente de información fidedigna, tendencia capturada en la cínica frase de Brozo, el Payaso Tenebroso: “si no lo ha visto aquí (en televisión), es porque no ha sucedido”.

Pero la ofensiva contra la sensatez es una realidad. La conspiración del amero y el pánico ante la pauperización de todo el continente son embustes vertiginosos y escalofriantes, pero además, desde la trinchera de la telecracia, se difunde una melcocha de cursilerías, un merengue insufrible de fatuos alientos. En un infame testimonial de Televisa, supuestas celebridades actúan un mensaje pletórico de sentimentalismos baratos, para minimizar el impacto de la actual crisis financiera y suavizar sus estragos en la economía real, en una evidente exhibición del servilismo de la cadena al régimen.

Ya sea desde la virtualidad de la Red o a través de promocionales televisivos, el único afectado es el espectador, a quien pretenden despojar, poco a poquito, de sus atribuciones de receptor. La ofensiva contra el discernimiento es paulatina y se recrudece en esta época de crisis e incertidumbre cuando los ataques contra la capacidad crítica se implementan en varias versiones y se difunden desde varias trincheras.

¿Yo?... pues le confieso que un solo día recibí dieciocho veces la cadena con el mensaje del amero; lo alarmante fue la cantidad de los mensajes, la velocidad con que se esparce una mentira debidamente disfrazada. La madurez mental como ciudadanos del entorno digital se logrará fortaleciendo el discernimiento y reactivando el hábito de la duda, sólo así será posible conservar intacta la cordura en un mundo hiper-mediatizado… donde deambulan en el mismo sendero las certezas absolutas y falacias atroces, los más altos preceptos y los embustes más ruines comparten el mismo rango…