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domingo, abril 13, 2014

Un estado paradójico

“El papel de los medios de comunicación en la política contemporánea nos obliga a preguntar por el tipo de mundo y de sociedad en los que queremos vivir, y qué modelo de democracia queremos para esta sociedad.”
Noam Chomsky
                     
            En algún lugar ingenioso, el aliento tiránico impulsa los engranes de un mecanismo legendario que fabrica el consenso y, por un artificio inexorable, las ideas deben subordinarse a un criterio imperante…

            La desinformación y la fabricación del consentimiento han sido las estrategias más eficaces para controlar la opinión pública, la actitud masiva y las pautas de conducta; el éxito se logró por el nexo entre el gobierno y los consorcios mediáticos, al que  Juan Villoro denomina “telecracia”. Hoy por hoy, en el umbral de la “sociedad del conocimiento” se vislumbra la realización de una utopía gracias a los avances en la tecnología de la comunicación: la realidad global se configura con los testimonios y vivencias de los prosumidores en las redes sociales en un mosaico que admite todas las visiones en un proceso de comunicación que elimina las distancias, agiliza los tiempos y elude el control de las ideas. La intervención de los usuarios para rectificar los mensajes emitidos por la telecracia indicaría el final de un criterio único sustentado en el condicionamiento de los espectadores y el inicio de una sinergia digital y democratizadora. Por esa razón, los insólitos beneficios del intercambio de vivencias y la libre circulación de ideas constituyen una amenaza que se ha conjurado en los regímenes dictatoriales restringiendo el acceso a la Red. Ahí se ubican algunos de los riesgos implicados en la iniciativa de la ley secundaria en materia de telecomunicaciones propuesta por el presidente Enrique Peña Nieto al Senado de la República1.  

Entre imprecisiones y criterios ambiguos, la iniciativa establece como una de las obligaciones de los concesionarios “bloquear, inhibir o anular de manera temporal las señales de telecomunicaciones en eventos y lugares críticos para la seguridad pública y nacional a solicitud de las autoridades competentes". La iniciativa de la ley también vulnera el derecho a la privacidad de los usuarios porque obliga a los concesionarios de telecomunicaciones a conservar un registro de la actividad en cualquier dispositivo y bajo cualquier modalidad y deberán entregar los datos conservados a las instancias de procuración de justicia e instancias de seguridad que lo requieran. Además, reaparece la figura del “gran censor” cuando  establece que podrá bloquearse “el acceso a determinados contenidos, aplicaciones o servicios a petición expresa del usuario, cuando medie orden de autoridad o sean contrarios a alguna normatividad”.

Entre líneas se detecta la pretensión de consolidar a los medios como “fabricantes de consentimiento y su compromiso con el orden social del que son beneficiarios para fomentar la indiferencia y la apatía políticas e impedir el pensamiento y la acción independientes”. La aprobación de la iniciativa implicaría un grave retroceso y México se integraría a la comunidad internacional de totalitarismos que pretenden obstruir el avance lógico del progreso fortaleciendo a la “telecracia” en un estado paradójico que  vulnera la libertad de expresión y restringe el derecho a la información2.

Es evidente que estamos al borde de la paradoja: discutiendo la vigencia de garantías constitucionales y derechos humanos que se suponen inalterables en un contexto donde el conocimiento es una prioridad global. El umbral del porvenir utópico se alejará mientras funcionen las fábricas del consenso y persista el artificio que subordina las ideas al criterio imperante…





Notas:

1 La iniciativa puede consultarse en http://www.senado.gob.mx/sgsp/gaceta/62/2/2014-03-24-1/assets/documentos/Ini_Telecomunicaciones.pdf

2“La manipulación consciente e inteligente de los hábitos y opiniones organizados de las masas es un elemento de importancia en la sociedad democrática. Quienes manipulan este mecanismo oculto de la sociedad constituyen el gobierno invisible que detenta el verdadero poder que rige el destino de nuestro país”. Edward Barneys


Fuentes:

ADN Político. (2014). 5 críticas de la OCDE a propuesta de Peña Nieto en telecom. Recuperado el 12 de Abril del 2014, de http://www.adnpolitico.com/gobierno/2014/04/08/5-criticas-de-la-ocde-a-iniciativa-de-ley-en-telecom-de-pena
Aristegui Noticias. (2014). ¿Censurar el internet? y otros riesgos de la propuesta de EPN en telecom. Recuperado el 12 de Abril del 2014, de http://aristeguinoticias.com/0804/mexico/censurar-el-internet-y-otros-riesgos-de-la-propuesta-de-epn-en-telecom/
Aristegui Noticias. (2014). Gobierno y Televisa preparan contrarreforma en telecomunicaciones: Villamil. Recuperado el 12 de Abril del 2014, de http://aristeguinoticias.com/0302/mexico/gobierno-y-televisa-preparan-contrarreforma-en-telecomunicaciones-villamil/
Aristegui Noticias. (2014) ¿Censurar el internet? y otros riesgos de la propuesta de EPN en telecom. Recuperado el 13 de Abril del 2014, de http://aristeguinoticias.com/0804/mexico/censurar-el-internet-y-otros-riesgos-de-la-propuesta-de-epn-en-telecom/
Cabrera, Rafael. (2014). Bloqueo, censura… ¿Qué propone Peña Nieto para internet? Recuperado el 12 de Abril del 2014, de http://www.animalpolitico.com/2014/03/bloqueo-de-senal-censura-que-propone-pena-nieto-para-internet/#ixzz2yjk0PXz
Chávez, Gabriela. (2014). 5 riesgos de censura en internet en la iniciativa de telecom. Recuperado el 12 de Abril del 2014, de http://www.adnpolitico.com/gobierno/2014/04/07/5-riesgos-de-censura-en-internet-en-la-iniciativa-de-telecom
Chomsky, Noam. (2014). El control de los medios de comunicación. Recuperado el 12 de Abril del 2014, de http://www.laeditorialvirtual.com.ar/pages/Chomsky/Chomsky_ManufacturandoConsenso.htm
Estrop, Armando. (2014). En la Telecom… el sol sale para Slim. Recuperado el 12 de Abril del 2014, de http://www.reporteindigo.com/reporte/mexico/en-la-telecom-el-sol-sale-para-slim?%24Path=%22%2F%22&%24Domain=%22www.reporteindigo.com%22
Granados, Omar. (2014). Protestan frente al Senado contra Ley de Telecom. Recuperado el 12 de Abril del 2014, de http://www.animalpolitico.com/2014/04/protestan-frente-al-senado-contra-ley-de-telecomunicaciones/#ixzz2yjkLCatB
Howard, Georgina. (2014) ¿Vuelta a la ‘ley mordaza’? Recuperado el 12 de Abril del 2014, de http://www.reporteindigo.com/reporte/mexico/vuelta-la-ley-mordaza
Sánchez, Julio. (2014). Leyes de telecom crean Internet contra el ciudadano. Recuperado el 13 de Abril del 2014, de http://eleconomista.com.mx/industrias/2014/04/09/leyes-telecom-crean-internet-contra-ciudadano
Villamil, Jenaro. (2014). Ley Peña-Televisa, alta traición. Recuperado el 12 de Abril del 2014, de http://www.proceso.com.mx/?p=368680
Villoro, Juan. (2014). Telecracia #NoMásPoderAlPoder. Recuperado el 13 de Abril del 2014, de http://redesquintopoder.com/villoro-telecracia/
Yañez de Ordaz, Iñigo. (2014). La opinión pública como control social. Recuperado el 12 de Abril del 2014, de http://www.arbil.org/(16)cont.htm

domingo, junio 02, 2013

El cinismo del magnate


El fenómeno de la televisión demuestra que la gente

está dispuesta a ver cualquier cosa con tal de no verse a sí misma

 

En algún lugar insólito pero cotidiano, la desventura y las angustias se desvanecen por los artificios de un placebo visual y todos los sinsabores de la realidad se endulzan con la fascinación de la mirada…

 

La invención del daguerrotipo transformó la emisión de los mensajes en un proceso cautivador  porque las imágenes llegan instantáneamente al cerebro llevando consigo una pequeña inmensidad de ideas y significados.  El éxito de los mensajes o signos visuales obedece a la capacidad del cerebro para decodificar las imágenes percibidas en una fracción de segundo, pero en esta inmediatez no hay espacio para el discernimiento. Y así, las razones y los argumentos fueron desplazados en los mensajes visuales dirigidos a audiencias masivas y la televisión es el invento que confirma esta premisa.

 

Aunque existe una brillante excepción que confirma la regla: en 1949 Guillermo González Camarena, inventor de la televisión a colores, la presentó como un instrumento esencial para la enseñanza de la Medicina en la 9ª. Asamblea Nacional Cirujanos. Durante algún tiempo, las señales de televisión transmitieron clases de educación primaria y secundaria a todo el territorio nacional en un esfuerzo por llegar a  los rincones inaccesibles de la geografía mexicana donde aún se carecía de escuelas.

 

Pero sucedió lo inevitable: el auge de la industria del entretenimiento propagó ilusiones como placebos existenciales y erigió a la televisión como el medio masivo por excelencia que se convierte en la única vía para escapar de las angustias de la realidad. La eficacia del placebo de la televisión es una certeza incuestionable: una y otra y otra vez, los telespectadores imitan conductas  y actitudes  de personajes de la programación televisiva; durante las campañas de linchamiento mediático, los entrevistados en sondeos de opinión repiten textualmente las notas informativas  de los noticieros en televisión. Y recientemente, en la ciudad de Tijuana, Baja California, se aplazó la fecha para la terminación de transmisiones analógicas por las protestas de los habitantes que aún no cuentan con aparatos decodificadores o televisores digitales que representan el 7% de la población.  

 

Cómo debe entenderse este suceso?  Podría ser un episodio en una distopía que refleje la sumisión de una sociedad teledirigida: la digitalización de la señal de televisión es un avance tecnológico pero la calidad del audio y el video no significan la calidad de los contenidos; simplemente habrá más opciones idiotizantes. También podría ser la secuela infame en la biografía de los magnates: “para Emilio Azcárraga Milmo, como para su padre Emilio Azcárraga Vidaurreta, y para su hijo Azcárraga Jean, la televisión simplemente es un gran negocio: venderle espectáculo a los pobres y, a cambio, garantizarle al sistema la sumisión de los “jodidos” y el control político por la vía de la información”. La prioridad de la televisión comercial es divertir, distraer, enajenar  a los pobres  e incorporarlos  a la sociedad de consumo, su función no es mejorar su condición ni  mucho menos instruirlos.  

 

Cuando el porcentaje de los hogares mexicanos con televisor asciende al 95%, el cinismo del magnate adquiere la contundencia de una condena. La gran mayoría de los mexicanos olvida sus problemas al oprimir un botón y entonces, la desventura y las angustias se desvanecen por los artificios de un placebo visual y todos los sinsabores de la realidad se endulzan con la fascinación de la mirada…

 

domingo, marzo 24, 2013

La idiotez en el rango constitucional


“Reducir todos los valores a un signo de compra-venta es una degradación.

Los medios tratan a las ideas, a las opiniones y a las personas como noticias

 y a éstas como productos comerciales.”

Octavio Paz

 

            En algún lugar distante y ajeno a la realidad, en un giro intempestivo del progreso surgió un código intangible y persuasivo; desde entonces, los atributos del pensamiento fueron desplazados por la fascinación de la mirada…  

 

La reforma constitucional en materia de telecomunicaciones presentada por el presidente Enrique peña Nieto postula la desaparición de monopolios como requerimiento para liberar la competencia y  facilitar el acceso a los medios electrónicos. En el cabildeo se defendieron los intereses de los gigantes mediáticos en México y en el debate se manejaron cifras, cantidades y porcentajes pero jamás se mencionó la calidad de los contenidos y se eliminó del artículo 6º. Constitucional el adjetivo “veraz” como requerimiento de la información transmitida.  Interpretando literalmente el texto modificado del artículo: se garantiza el libre acceso a la información transmitida en los medios electrónicos pero esta información está exenta de los requerimientos éticos de la comunicación: la veracidad, la imparcialidad y la objetividad. Luego entonces: se garantiza el libre acceso a noticias editadas, a los contenidos superfluos y a los datos triviales de un criterio idiotizante. Porque lo que se legisla en estos momentos es la recomposición del imperio mediático  (su funcionamiento, sus atribuciones y sus ganancias) y la reconfiguración del estado como el rector de las telecomunicaciones que recuperará el dominio sobre el “cuarto poder” a través de organismos (supuestamente) autónomos.

 

Es por eso que las expectativas que esta reforma ha generado son de índole económico. Con un optimismo desbordante, se  espera una reducción significativa en las tarifas de los servicios de internet y telefonía: México tiene la banda ancha más cara por Megabit por segundo (Mbps) y las tarifas más elevadas en telefonía de los 30 países que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El libre acceso a los medios electrónicos y la reducción en las tarifas facilitarán la conexión de los mexicanos con la aldea global; pero la conexión no debe equipararse con la comunicación y tampoco debe confundirse la información con el conocimiento. Los contenidos difundidos en la telecracia están (y estarán) diseñados para incidir en la opinión pública y condicionar las pautas de conducta, el control social se logra por la persuasión mediática en un simulacro de comunicación. Es ahora, cuando se aprecia nítidamente el efecto de la telecracia descrito por Octavio Paz: “Nada menos democrático y nada más infiel al proyecto original del liberalismo que la ovejuna igualdad de gustos, aficiones, antipatías, ideas y prejuicios de las masas contemporáneas.”

 

Aunque sería un gran avance, reducir los beneficios de la telecomunicación a las facilidades de acceso y al abatimiento de costos y tarifas es trivializar la curiosidad intelectual y perpetuar la estrategia que controla a las masas y a los pueblos con un código intangible y persuasivo que desplaza los atributos del pensamiento con la fascinación de la mirada…