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domingo, julio 01, 2018

Crónicas electorales. México: creo en ti


“Ir a votar es afirmarnos como miembros de un pacto colectivo,
de ese conjunto de anhelos y sueños, de emociones y razones
que integran nuestra vida cotidiana y nuestro futuro.”
Lorenzo Córdova Vianello

En algún lugar de la madrugada, mientras los contendientes velaban sus armas, la luz de la Luna resaltaba la metáfora más bella de los pueblos;  al amanecer, emergió un derecho primigenio y la soberanía de la nación se reflejó en 89 millones de fragmentos…  
            Escribo esta columna en la madrugada del domingo 1 de Julio con la misma convicción que me ha impulsado desde el primer día del proceso electoral: la participación ciudadana es el garante de los comicios. Todas las actividades en la preparación de la jornada electoral se someten al escrutinio de l@s consejer@s, l@s capacitador@s, l@s funcionari@s de casilla, l@s representantes de partidos políticos y l@s observador@s acrededitad@s. 
En estas crónicas electorales compartí lo que he constatado durante el proceso electoral y describí sus etapas y actividades, la magnitud de los esfuerzos realizados, la convicción de l@s participantes, los sistemas y los programas de información. Como estas crónicas, hay miles de fuentes con información veraz y verificable porque ésta, la elección más grande de nuestra historia  será también la elección más explicada y más vigilada.
Sin embargo, durante la veda que precede al domingo electoral proliferó la desinformación en todas sus modalidades: ilustres desconocidos revelaron datos escalofriantes para fundamentar suposiciones espeluznantes y circularon testimonios apócrifos denunciando las perversidades cometidas por los esbirros de los poderes siniestros infiltrados en el INE.
Por ejemplo, los portadores de la neta del planeta revelaron que durante el traslado del material electoral, los camiones se detuvieron “en medio de la nada” para sustituir las boletas en limpio por boletas previamente marcadas a favor de un partido político porque la empresa  que se encargó del traslado es propiedad de Vicente Fox. En estos momentos abundan los videos de falsos testimoniales sobre el marcador para votar, del voto de los mexicanos en el extranjero, de los paquetes electorales, de la ubicación de las casillas, y de todo lo relacionado con la elección.
Las redes sociales están saturadas de memes, documentos, imágenes y videos desacreditando la organización de la jornada electoral; en los portales informativos se destaca el robo o la destrucción de boletas y paquetes electorales; los más audaces, ya descubrieron el hilo negro y la ruta crítica del fraude por venir; y no faltan las almas caritativas que alertan a la población de un levantamiento armado, de un boicot o de una amenaza imprecisa pero inminente contra la seguridad nacional por lo que aconsejan no salir de casa.

Lamento que estas falsedades sean aceptadas como verdades absolutas pero lo que más me duele, es que desacreditan al único organismo ciudadanizado de la administración pública. Si algo me consta es el apego a la legalidad y la imparcialidad de l@s funcionari@s,  consejer@s, capacitador@s y asistentes del INE.
Y aquí es necesaria una precisión: cuando algunos “reveladores” descubren los artificios del “fraude electoral” lo que describen es la compra de votos, las amenazas o la coacción, delitos electorales que cometen las huestes partidistas antes de la emisión del voto, manipulando la actitud y condicionando la decisión de los ciudadanos. El fraude se comete fuera de las casillas  y lejos del ámbito de competencia del INE;  si usted es testigo o víctima de la compra o coacción de su voto, denúncielo a la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales FEPADE al 01 800 833 72 33 o en el portal www.fepadenet.gob.mx
En estos momentos el desenlace del proceso electoral aún no se escribe; espero que impere la prudencia y todos,  los electores, los contendientes, los medios y las encuestadoras, aguarden los resultados de la sesión del cómputo en el INE; ojalá que los contendientes se comporten a la altura de las circunstancias y que ninguno incida en la patética estrategia de auto proclamarse vencedor.
La madrugada está en calma. Y yo, quiero creer que el valor cívico es mucho más que una probabilidad, que la apatía de pocos ya no será suficiente para opacar el entusiasmo de muchos, que el desencanto puede revertirse, que el porvenir es una construcción social que exige la reconstrucción de los cimientos culturales. Quiero creer que la ciudadanía acudirá a las urnas y  emitirá su voto libremente ejerciendo su derecho primigenio porque la soberanía de la nación se reflejará en 89 millones de fragmentos…    
Porque mi país me importa: Voto libre!

domingo, agosto 14, 2011

El undécimo mito


En algún lugar fantástico, en las profundidades del dominio existe un mecanismo con miles y miles de engranes que se concatenan y se mueven por la fuerza impositiva del silencio; esa inmensa maquinaria ha producido las ficciones oficiales y ha destrozado las evidencias que surgen en la realidad…

El aparato ideológico de todos los regímenes produce la versión oficial de la realidad y censura todas las contradicciones; gracias a este mecanismo se eleva una falsedad al grado de las verdades absolutas mientras se adjudica la etiqueta de la locura subversiva a todos los que advierten la imposición de una mentira. Durante mucho tiempo, se descalificó y se ridiculizó la visión de quienes detectaron la intención del gobierno estadounidense de intervenir, incursionar y definir la agenda pública mexicana. Las advertencias fundamentadas del sometimiento incondicional de la nueva clase gobernante a los intereses norteamericanos fueron consideradas como peroratas inútiles de izquierdosos radicalistas, como exageraciones recalcitrantes y anacrónicas de macuarros alarmistas y resentidos.

Pero la ley universal de las ficciones es implacable y el ciclo de las farsas es inexorable: tarde o temprano la verdad emerge desde las mazmorras que pretendieron contenerla. El New York Times publicó recientemente que “Estados Unidos está expandiendo su papel en el sangriento combate contra las organizaciones del narcotráfico enviando nuevos agentes de la CIA y personal militar retirado a México, y considera planes para desplazar contratistas privados en seguridad con la esperanza de darle la vuelta a la campaña multimillonaria que hasta ahora ha dado pocos resultados”. La instalación de bases de inteligencia norteamericana en territorio mexicano vulnera los preceptos de la soberanía nacional y desobedece los acuerdos internacionales que defienden la facultad de todos los pueblos para determinar el curso de su historia. Esta estrategia sólo puede explicarse, pero jamás justificarse, con la existencia de un Estado fallido que ha emprendido la lucha contra un sector específico de la población que representa un riesgo estratégico para la seguridad nacional… pero estadounidense.

Sí! … en el manejo de la información se advierte el control del discurso social, por eso, esta revelación tuvo un impacto moderado y se disolverá rápidamente. Tal vez sea desmentida desde el portal de la Presidencia de la República como el undécimo mito de la lucha contra la inseguridad, es probable que se emprenda una campaña mediática para difundir los horrores del narcotráfico e infundir un miedo infundado, para fabricar un falso consenso y censurar todas las discrepancias. Si así sucede, la ciudadanía aceptará que es más importante extirpar la amenaza del narcotráfico que combatir la pobreza y la ignorancia, que debe anteponerse la satisfacción de los intereses extranjeros al mejoramiento de las condiciones de vida de los mexicanos, y todos los que opinen en contra serán unos insensatos con alucinaciones rojizas y guajiras porque una vez más, los engranes del dominio se reactivarán por la fuerza impositiva del silencio, y esa inmensa maquinaria impondrá las nuevas ficciones oficiales y destrozará las evidencias que surgen en la realidad…