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domingo, mayo 17, 2015

Verdades evidentes

En ningún momento de la historia, en ningún lugar del planeta,
 las religiones han servido para que los seres humanos se acerquen unos a los otros. Por el contrario, sólo han servido para separar, para quemar, para torturar.”
José Saramago

            En algún lugar de la oscuridad, protegida por la estrechez de un recinto íntimo, la esencia de una personalidad permanece en silenciosa secrecía para eludir el flagelo de los estigmas y el escarnio…

Hace  25 años la homosexualidad dejó de considerarse como una enfermedad y una vez más, en el Día Internacional contra la Homofobia,  se confrontan las aspiraciones humanizantes y las inercias ancestrales que glorifican la bestialidad como atributo de los creyentes.  La homofobia es una de las evidencias más crueles de un dogma radicalizado: según las cifras de “Family Acceptance Proyect” realizado por Universidad de San Francisco, el rechazo a la homosexualidad en familias devotas (en cualquier religión) aumenta en un 80% las probabilidades de que un adolescente se suicide. El temor al rechazo familiar no es infundado porque los exabruptos de bestialidad emitidos por autoridades religiosas inciden en la proliferación de los prejuicios que satanizan la homosexualidad. En el 2010, cuando el Gobierno del Distrito Federal aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo, el cardenal Norberto Rivera lo calificó como “aberrante e inmoral”; Hugo Valdemar, vocero de la Arquidiócesis afirmó que “la reforma de los matrimonios gay daña más que el narco” y llamó a no votar por los partidos políticos que la aprobaron.

El peso de las inercias suele ser hiriente y aplastante: los resultados de la Encuesta Nacional sobre Discriminación revelan la persistencia de la discriminación hacia los migrantes, los indígenas, las trabajadoras domésticas,  agudizándose contra la homosexualidad: 4 de cada 10 mexicanos no permitiría que un homosexual viviera en su casa. La primera encuesta sobre homofobia laboral en México señala que el 35%  de los encuestados reconoció haber sido discriminado en su empleo por su preferencia sexual.

Pero la cifra que no aparece en las encuestas es el porcentaje de la impunidad: a los personajes que incurren en prácticas discriminatorias no se les impone ningún tipo de sanción. Las manifestaciones discriminatorias solo ameritan una notificación para asistir a un curso de sensibilización en Cenapred . Irónicamente, los argumentos a favor del respeto a la homosexualidad  surgen en el ámbito económico: el Índice Global de Reconocimiento Legal de la Orientación Homosexual (GILRHO) demuestra que aquellos países con una mayor protección legal de derechos de los homosexuales presentan un nivel más elevado de Producto Interno Bruto per cápita y de Índice de Desarrollo Humano.

Sea como fuere, es imperativo tipificar la discriminación como un delito y castigarlo con el rigor proporcional al  daño que infringe. Desde hace dos siglos luchamos por la igualdad como una de las verdades evidentes que nos humaniza pero no es suficiente, debemos desprendernos del egoísmo predominante y recuperar la capacidad primigenia para la empatía y la compasión porque el estigma religioso castiga a una proporción inconmensurable de seres humanos que ocultan la esencia de su personalidad en una silenciosa secrecía para eludir el flagelo del escarnio…



Fuentes:


Animal Político. (2012). Homofobia en frases para recordar. Recuperado el 17 de Mayo del 2015, de http://www.animalpolitico.com/2012/03/homofobia-en-frases-para-recordar/
Gómez Lovera, Marco Antonio. (2014) ¿Cuál es el impacto de la homofobia en el desarrollo económico? Recuperado el 17 de Mayo del 2015, de http://www.dineroenimagen.com/2014-03-25/34688
Gómez Lovera, Marco Antonio. (2014). Comunidad LGBT impacta positivamente en el desarrollo económico. Recuperado el 17 de Mayo del 2015, de http://www.dineroenimagen.com/2014-11-16/46432
Gómez Lovera, Marco Antonio. (2015)  ¿Qué tan marcada está la homofobia laboral en México? Recuperado el 17 de Mayo del 2015, de http://www.dineroenimagen.com/2015-05-17/55649
Parlamento Europeo. (2015). Día contra la homofobia: “La lucha por la igualdad continúa”. Recuperado el 17 de Mayo del 2015, de http://www.europarl.europa.eu/news/es/news-room/content/20150511STO54582/html/D%C3%ADa-contra-la-homofobia-La-lucha-por-la-igualdad-contin%C3%BAa
Saavedra, Jorge. (2015). Matrimonio gay en todo el páis, la reforma faltante. Recuperado el 17 de Mayo del 2015, de http://www.milenio.com/firmas/jorge_saavedra/Matrimonio-gay-pais-reforma-faltante_18_519728046.html
Segob, Conapred. (2014). Día Nacional de la Lucha contra la Homofobia. Recuperado el 17 de Mayo del 2015, de http://www.conapred.org.mx/documentos_cedoc/Dossier%20Homofobia_INACCSS.pdf
SFSU. (2015). The Family Acceptance Proyect. Recuperado el 17 de Mayo del 2015, de http://familyproject.sfsu.edu/

Tillet Wright, iO. (2012). 50 sombras de gay. Recuperado el 17 de Mayo del 2015, de https://www.ted.com/talks/io_tillett_wright_fifty_shades_of_gay?language=es#t-756742

domingo, noviembre 24, 2013

El porcentaje de la crueldad


 

“Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás,

también he de tolerar los defectos del mundo

hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio.”

Mahatma Gandhi

 

            En algún lugar de la estadística, entre las curvas de los resultados y las parábolas de las probabilidades, en el eje de una coordenada intangible se detecta el factor humano de las cifras y se ponderan los estragos de un flagelo social…

 

Los números son fríos porque reflejan objetivamente resultados, carencias o  excesos pero el impacto de una cifra reside en las implicaciones emocionales. Hoy por hoy, los porcentajes relativos a la violencia entre semejantes reflejan el incremento de la  crueldad y su contagio social, porque es una práctica que se incorpora paulatinamente en la cotidianidad. Y la frialdad de las cifras es devastadora: los estudios realizados en  la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), indican que México ocupa el primer lugar internacional en casos de bullying entre estudiantes de secundaria. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), señaló que 11%  de los estudiantes mexicanos de primaria han robado o amenazado a algún compañero, mientras que en secundaria es el 7%. Y la incidencia de casos de acoso escolar va en aumento: 4 de cada 10 niños son victimizados por sus compañeros.

 

            El dramatismo implícito en estas cifras se revela con las muertes provocadas por el acoso, ya sea físico o virtual. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), detectó que en las tres últimas décadas, la tasa de suicidios en México se cuadruplicó al pasar de dos por cada 100 mil habitantes a 7.6, hasta el 2011, según las últimas cifras disponibles.  Según datos oficiales, cada día, en promedio, al menos 20 personas en el país intentan suicidarse y el  42% de los casos de suicidio se registró en jóvenes entre 15 y 24 años de edad. Cada 24 horas fallecen alrededor de 16 jóvenes por esta causa y el sector más susceptible de tomar esta decisión son las mujeres que cursan el nivel secundaria.

 

            Los estragos de la crueldad y el acoso ascienden al nivel de una tragedia social porque las ofensas y los daños a las personas “diferentes” o en evidente desventaja, sea cual fuere el motivo, no son tipificadas como conducta delictuosa y no existe la normatividad jurídica que la sancione o la castigue.  Además, la sensibilización social es intermitente porque sólo se produce  cuando se divulgan los casos de acoso y sus consecuencias.  Durante algún tiempo la mediocracia describe exhaustivamente los pormenores de algún incidente de acoso provocando el desconcierto general pero la constante exhibición de episodios violentos reduce significativamente la capacidad de asombro en la población, y los eventos posteriores que logren provocar indignación y alarma serán cada vez más grotescos.

 

            La crueldad hacia los débiles es la manifestación más perversa de la fuerza y las estadísticas del acoso y la crueldad entre semejantes reflejan la pérdida, al parecer, inexorable de la empatía como el móvil de la socialización, el contagio virulento de la intolerancia y la impunidad predominante a los trasgresores. La frialdad de las cifras describe un entorno hostil y deshumanizado donde se esparcen y proliferan  los estragos de un flagelo social…