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domingo, junio 18, 2017

Eufemismos del crimen

“En algún momento dejé de ver archivos y empecé a ver a personas”
Chelsea Manning

            En algún lugar del fanatismo, desde el recoveco de los prejuicios se transmite un código perverso que redefine las percepciones; y así, el mundo se polariza en dos extremos irreconciliables y el adversario es una cosa que debe destruirse…

            Una de las estrategias para infundir el odio hacia un grupo consiste en extirpar la esencia humana de los adversarios, reducirlos a objetos con adjetivos denigrantes. Al designar a los enemigos con palabras distintas y ofensivas o identificarlos por una cifra o una clave, se extermina cualquier posibilidad de empatía, de compasión. Así funcionan las tiranías y los fundamentalismos en todas sus modalidades.

            Pero el uso perverso del lenguaje no es exclusivo de los ejércitos; la mediocracia también sustituye la naturaleza de las personas o de los eventos con eufemismos que minimizan el impacto de la noticia: desde hace algún tiempo, para describir la muerte de algún delincuente se utiliza el verbo abatir para reemplazar la acción de asesinar. En la guerra emprendida contra el narcotráfico en México, la intensidad del conflicto se reduce a cifras que cada día pierden su significado y contundencia.

            La cosificación ha demostrado su eficacia en todas las cruzadas emprendidas a lo largo de los siglos porque los adjetivos concentran el odio y exacerban la violencia: los infieles, los paganos, los herejes, los blasfemos, los luteranos, los rojos, los talibanes, los terroristas, los narcos; y en un proceso alterno y simultáneo, el odio y la crueldad se introducen en las imágenes cotidianas en detrimento de la sensibilidad masiva. Así, nos acostumbramos a la cifra diaria de “elementos abatidos” en la lucha contra terrorismo, contra la delincuencia organizada, contra las buenas costumbres.

            Pero todas las estrategias implican efectos inesperados y en la cosificación suele haber epifanías. Sobre todo ahora, cuando los ciudadanos pueden acceder a la Red para desmentir o refutar las versiones oficiales o mediáticas. Por lo general, quienes logran reconocer los efectos de la cosificación se autocensuran, callan ante las aberraciones que presencian y viven en el  martirio que les infringe su propia conciencia; son pocos, muy pocos lo que se atreven a exhibir los estragos de la guerra y cuando lo hacen, son las víctimas del sistema, los traidores de la patria.

            Cuando Chelsea Manning se percató de la desigualdad en la guerra de Irak no dudó en darla a conocer al mundo entero. Envió archivos clasificados del ejército norteamericano con el siguiente mensaje: “Este es probablemente uno de los documentos más significativos de nuestro tiempo para levantar la niebla de la guerra y revelar la verdadera naturaleza de los conflictos armados desiguales del siglo XX”.  A través de Wikilealks se divulgó el video “Asesinato Colateral”, entre otros archivos, que revela la actuación de las fuerzas armadas estadounidenses contra la población civil.

            Manning fue aprehendido y confinado en solitario durante años. En su última acción ejecutiva, Barak Obama le otorgó la conmutación de la sentencia. Ahora, en libertad, reafirma su convicción por revelar la realidad que suele escabullirse en los titulares de la prensa que  polarizan al mundo en dos extremos irreconciliables y que divulgan el odio sobre el adversario, descrito como una cosa que debe destruirse…





Fuentes

Shaer, Matthew. (2017). El largo y solitario camino de Chelsea Manning. Recuperado el 18 de junio del 2017, de https://www.nytimes.com/es/2017/06/12/chelsea-manning-entrevista/?mcubz=1

Martos, José Ángel. (2014). En la mente del fanático. Recuperado el 18 de Junio del 2017, de http://www.muyinteresante.es/cultura/articulo/en-la-mente-del-fanatico-201464599524

EFE. (2017). Chelsea Manning revela porqué filtró información clasificada. Recuperado el 18 de junio del 2017, de http://www.eluniversal.com.mx/articulo/mundo/2017/06/9/chelsea-manning-revela-porque-filtro-informacion-clasificada



 


  

domingo, abril 10, 2016

No en mi nombre


En algún lugar secreto, lejos de la mirada de los ingenuos se ocultan los detonantes de todos los conflictos; el único indicio de su existencia se escabulle entre las crueles líneas de una declaración de guerra…  



Dicen los que saben que cada época se distingue por las fobias que se inculcan en las masas; que para desencadenar el odio y la beligerancia de los pueblos es necesario señalar al culpable de todos los males pero que lo más importante es encubrir los verdaderos motivos porque el blindaje de la secrecía que los protege se corroe por la acción de los años.



Cuarenta años fueron necesarios para desvanecer el blindaje de la Guerra contra las drogas emprendida por Richard Nixon durante su mandato; ahora se sabe que no eran cuestiones de salud pública sino el combate a los pacifistas y a los negros, considerados como enemigos del régimen. En el artículo “¿Cómo ganar la guerra contra las drogas?” publicado en la edición de abril de la revista Harper’s Magazine, Dan Baum revela las declaraciones de John Ehrlichman, asistente y asesor de Richard Nixon, quien afirma que la guerra contra las drogas fue un “invento, una cínica arma política” que logró inculcar en el público una imagen deteriorada de los hippies y los negros con una campaña mediática que los exhibía como adictos a los narcóticos y que ésta imagen les permitió criminalizarlos y atacarlos por la vía legal arrestando  a sus líderes, cateando sus hogares y deshaciendo sus mítines.



Hoy por hoy, el terrorismo es la amenaza que flagela al mundo, el Estado islámico es el artífice de catástrofes imperdonables y la islamofobia es un prejuicio galopante que se arraiga en todos los rincones de la hostilidad. El detonante de la guerra contra el terrorismo es un dogma distorsionado con devotos creyentes en todo el mundo, por lo que ahora es imposible asociarlo con los rasgos étnicos de una nacionalidad o con el acento de un idioma. El fantasma de la islamofobia no tiene rostro y su presencia es indetectable.



En un esfuerzo por deslindar los motivos de la fe en la guerra contra el Estado Islámico, los devotos reivindicaron la esencia pacifista del Islam con la campaña “No en mi nombre”; recientemente, en su visita a una mezquita en Washington, Barak Obama condenó la islamofobia y alentó a los creyentes a no abrazar una visión del mundo que los obligue a elegir. 



 Quiero creer que el tiempo es cada vez más relativo y que no falta mucho para conocer el verdadero origen del Estado Islámico y sus motivos para erigirse como el enemigo global número Uno. Espero impaciente el derrocamiento de los argumentos fundamentalistas que aluden a la religión para distinguirnos, satanizar nuestras diferencias y envilecernos. Ojalá que muy pronto dejemos de invocar a la furia divina para esgrimir un arma, ojalá que se levante el velo que encubre las razones financieras para estigmatizar a un enemigo y que se descubran los indicios  se escabullen entre las crueles líneas de una declaración de guerra… 



Fuentes

Álvarez, Carmen. (2016). Guerra antidrogas tuvo origen político. Recuperado el 10 de abril del 2016, de http://www.excelsior.com.mx/global/2016/04/10/1085599

Faus, Joan. (2016). Obama condena la islamofobia en su primera visita a una mezquita en EEUU. Recuperado el 10 de abril del 2016, de http://internacional.elpais.com/internacional/2016/02/03/estados_unidos/1454534552_279519.html

González de Alba, Luis. (2016) ¿Islamofobia? ¡No: islamo-odio! Recuperado el 10 de abril del 2016, de http://www.milenio.com/firmas/luis_gonzalez_de_alba_lacalle/Islamofobia-islamo-odio-islam-terrorismo_en_Bruselas-musulmanes_18_706909309.html

Proceso. (2016). “Guerra contra las drogas” de Nixon en los 70’s, plan para controlar a hippies y negros. Recuperado el 10 de abril del 2016, de http://www.proceso.com.mx/434621/guerra-contra-las-drogas-nixon-en-los-70s-plan-controlar-a-hippies-a-negros

RT. (2014). “No en mi nombre”: Musulmanes lanzan una campaña en la Red contra el Estado Islámico. Recuperado el 10 de abril del 2016, de https://actualidad.rt.com/sociedad/view/141064-campana-red-ei-musulmanes

domingo, noviembre 15, 2015

Meridiano cero




            En algún lugar del planeta se extiende una línea sinuosa y esquiva; trazada con los devaneos de la ambición y  beligerancia oportunista, esa frontera intangible decreta el color de la justicia, la esencia de las afrentas y la intensidad del dolor…



            Los atentados terroristas perpetrados en París y reivindicados por el Estado Islámico (ISIS) provocaron una ola incontenible de miedo e indignación. Mandatarios, ministros y celebridades enviaron mensajes de apoyo al pueblo francés, en esa empatía galopante surgieron miles  de imágenes emblemáticas de París, varias ciudades se  iluminaron con los colores de la bandera francesa y esa ola de protesta se agigantó con los titulares en la prensa y de los noticieros que enfatizaron el horror provocado simultáneamente  por 8 yihaidistas.



            La muerte de 129 civiles es una afrenta que estremece a las naciones de la porción “libre y civilizada” del mundo, cuyos representantes se reunieron en Turquía para discutir el futuro del conflicto en Siria decididos a terminar con el extremismo y el radicalismo donde quiera que germinen. Fue en una cumbre similar pero en 1916  cuando Siria surge como una de las naciones que se repartieron como botín de la Primera Guerra; en un frívolo juego de mesa, los vencedores  trazaron la línea imaginaria que surca el planeta delimitando el bien y el mal.



A partir de ese meridiano, el sufrimiento de los pueblos, el dolor de miles y miles de civiles pasan desapercibidos por la omisión deliberada de la mediocracia. Al oeste del meridiano cero: se condenan los ataques terroristas en que murieron 129 parisinos y la Marsellesa evoca la solidaridad; pero después del meridiano: la muerte de 250,000 sirios y el desplazamiento de once millones de refugiados no desencadena ninguna reacción masiva, el terror es cotidiano en los territorios controlados por ISIS pero no genera una tendencia  de indignación en las redes sociales y nadie sabe cuál es el himno de Siria    



            La existencia de ese fatal meridiano fue ratificada por el presidente sirio quien declaró  que "Francia conoció ayer lo que vivimos en Siria desde hace cinco años". El predominio de un enfoque occidental es una evidencia más del control que se ejerce sobre las masas divulgando sólo una versión de los hechos, la de los vencedores. Francia participa con Estados Unidos  y Gran Bretaña en la coalición contra el Estado Islámico que recientemente atacó la ciudad siria de Raqqa con un escuadrón de drones en una misión cuyo objetivo era eliminar al líder británico de ISIS conocido como Yihaidista John. Hasta el momento no se ha confirmado la muerte del Yihaidista y se desconoce el número de víctimas o daños colaterales.



            La guerra santa invocada por el Estado Islámico ha devastado ciudades y pueblos enteros cuyo dolor es algo impensable, inimaginable en Occidente, pero éste es apenas el inicio de las agresiones. La influencia de ISIS se expande  como virus en corazones dañados y resentidos y es imperativo erradicar el fundamentalismo del planeta, pero en este conflicto, como en todos, se agudizarán los estragos perversos del nacionalismo;  las hazañas y el heroísmo se escribirán en el idioma del vencedor porque los adversarios serán siempre aquellos personajes de creencias incomprensibles y fanatismos exacerbados que viven más allá de la frontera  intangible que decreta el color de la justicia, la esencia de las afrentas  y la intensidad del dolor…



Fuentes




Avignolo, María Laura. (2015). En un ataque con drones, EE. UU. Bombardeó a “Jihadi John”, el decapitador de rehenes. Recuperado el 14 de Noviembre del 2015, de http://www.clarin.com/mundo/EEUU-bombardeo-Jihadi-John-decapitador_0_1466853547.html

BBC Mundo. (2015) ¿Qué significan los ataques de París? Recuperado el 14 de Noviembre del 2015, de http://prodigy.msn.com/es-mx/noticias/parisattacks/%C2%BFqu%C3%A9-significan-los-ataques-de-par%C3%ADs/ar-BBmZPAP?ocid=spartandhp

BBC Mundo. (2015). “Es la guerra”: el relato de los testigos en París. Recuperado el 14 de Noviembre del 2015, de http://prodigy.msn.com/es-mx/noticias/parisattacks/es-la-guerra-el-relato-de-los-testigos-en-par%c3%ads/ar-BBmZrKQ?ocid=spartandhp

EFE. (2015). EE UU considera <>. Recuperado el 14 de Noviembre del 2015, de http://www.diariodeleon.es/noticias/internacional/ee-uu-considera-todas-opciones-guerra-siria_1023140.html

El País. (2015). Atentados en París: el día después. Recuperado el 14 de Noviembre del 2015, de http://prodigy.msn.com/es-mx/noticias/parisattacks/atentados-en-par%C3%ADs-el-d%C3%ADa-despu%C3%A9s/ss-BBmZZTg?ocid=spartanntp#image=14

Europa Press. (2015). La coalición contra el Estado Islámico lanza 27 nnuevos ataques en Siria e Irak. Recuperado el 14 de Noviembre del 2015, de http://www.economiahoy.mx/internacional-eAm-mexico/noticias/7147461/11/15/La-coalicion-contra-el-Estado-Islamico-lanza-27-nuevos-ataques-en-Siria-e-Irak.html

Informador. (2015). Cumbre sobre Siria comienza tras ataques en París. Recuperado el 14 de Noviembre del 2015, de http://www.informador.com.mx/internacional/2015/626383/6/cumbre-sobre-siria-comienza-tras-ataques-en-paris.htm

Reinares, Fernando. (2015). La amenaza yihaidista en Francia. Recuperado el 14 de Noviembre del 2015, de http://elpais.com/elpais/2015/11/14/opinion/1447518425_406428.html

RT. (2015). Al Assad: “Francia conoció ayer lo que vivimos en Siria desde hace 5 años. Recuperado el 14 de Noviembre del 2015, de https://actualidad.rt.com/actualidad/191427-presidente-siria-assad-declaraciones-francia


domingo, septiembre 11, 2011

Una pálida sombra

En algún lugar de la condición humana, entre el raciocinio y la emoción, eludiendo todas las mutaciones, perduran los genes del dominio; justamente ahí, donde las razones sobran y los sentimientos estorban, surgen los imperativos instintivos de la bestia que yace en el interior del hombre…

El hito más reciente en la historia de la humanidad se registró el 11 de Septiembre del 2001. A partir de ese momento el aire respirable se impregnó de miedos exacerbados, de indignante repudio y miradas discriminatorias. Se materializaron los peores presagios y en una cruzada de odio y venganza se confrontaron dos versiones del mundo. El atentado perpetrado al World Trade Center desencadenó un bombardeo incesante e implacable de mensajes mediáticos que introdujeron la sensación de vulnerabilidad y despertaron una enfermiza xenofobia en la mente de todos los habitantes de la porción “civilizada” del mundo. Desde entonces, año tras año, se conmemora ese brutal ataque para mantener viva a la incertidumbre y resucitar al temor.

Hoy por hoy, la secuela destructiva de aquel atentado aún no concluye. La cruzada posmoderna emprendida por las huestes de la ambición en nombre de la libertad y la democracia ha producido un ejército de mutilados y paranoicos, las diferencias se han agudizado y el planeta se divide ahora en dos hemisferios dogmáticos: el hemisferio del mercado y el hemisferio del fanatismo. La porción terrestre donde residen los últimos especímenes de la esperanza es cada vez más reducida, es por eso que el Dalai Lama es un templo itinerante, la encarnación de la ética que camina por el mundo con el alma envuelta en el ombligo. En el umbral de la sociedad del conocimiento, el raciocinio es una habilidad en peligro de extinción, y es por eso que cada día es más dolorosa la ausencia de José Saramago, el profeta del pesimismo que inquietaba las conciencias cuando pregonaba los estragos del lucro y del odio en la explanada del absurdo.

En aquel septiembre del 2001, Saramago deslindó de culpas a todos los dioses cuando identificó al “Factor Dios, ese que es terriblemente igual en todos los seres humanos donde quiera que estén y sea cual sea la religión que profesen, ese que ha intoxicado el pensamiento y abierto las puertas a las intolerancias más sórdidas, ese que no respeta sino aquello en lo que manda creer, el que después de presumir de haber hecho de la bestia un hombre acabó por hacer del hombre una bestia.”

En su visita a México, el Dalai Lama logró mantener encendida la esperanza con la luz de una ética laica basada en la conciencia del bien común, muy diferente a la moral religiosa fundamentada en el castigo divino, porque “los problemas siempre serán algo natural, pero su solución no vendrá de los gobiernos, sino de cada uno de los integrantes de la sociedad que actúen con ética y responsabilidad, independientemente de cuál sea su religión.”

En este mundo devastado por la ética del lucro la esperanza es apenas un pálida sombra que yace olvidada en el fondo del ánfora de Pandora, pero aún existe la remota posibilidad de rescindir los genes del dominio para erradicar el vacío existencial donde las razones sobran y los sentimientos estorban, y en un salto evolutivo, domesticar a la bestia que yace en el interior del hombre…