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domingo, febrero 10, 2013

En la estrechez de la cúspide


En algún lugar insólito, en la estrechez de los ángulos obtusos y eludiendo todas las fórmulas, las líneas se distorsionan y los valores se tergiversan; en ese pequeño espacio se restringen todos los juicios y las cifras adquieren valores ambiguos…

 

            El modelo actual del Instituto Federal Electoral se sustenta en la participación de la ciudadanía en todas las fases del proceso electoral en cada uno de los distritos, como capacitadores, supervisores, funcionarios de casilla, consejeros y representantes de los partidos políticos. Pero éste es un modelo piramidal. En los 300 distritos que cimentan la pirámide electoral se realizan tareas específicamente arduas en procesos estrictamente controlados que generan información profusa y detallada. La eficiencia y efectividad del mecanismo electoral en los 300 distritos se debe a la actuación de ciudadanos éticamente comprometidos con las labores que el IFE les encomienda. Pero al trascender el ámbito de los distritos la intervención ciudadana se desvanece.

 

Una distancia abismal separa a los distritos de la  cúspide de la pirámide, donde se ubica la Junta General Ejecutiva y  sesiona el Consejo General. Ahí se acata la normatividad que rige al instituto y ahí funciona la Unidad de Fiscalización de los Recursos de los Partidos Políticos. A esas alturas, la participación ciudadana se reduce significativamente a 9 consejeros  y al estrecho margen que les concede la legislación electoral, consensuada por los partidos políticos en el congreso.

 

En esa estrechez, los 9 consejeros deben asumir la ética de la imparcialidad para interpretar leyes y reformas ambiguas, reglamentos complejos pletóricos de palabrejas domingueras con procedimientos algebraicos que determinan  tiempos exactos para la ejecución de movimientos precisos  (pero uno de ellos, Sergio García Ramírez, sesgó su juicio para favorecer y exonerar al Partido Revolucionario Institucional, PRI).  Y desde esa cúspide,  la visión del proceso se restringe y es ahí, muy lejos de la realidad y  en el ángulo más obtuso de la geometría electoral, donde funciona la Unidad de fiscalización, responsable de la “quiebra moral del IFE” por los insólitos dictámenes sobre los gastos de campaña que determinan un dispendio de 63 millones de pesos del Movimiento Progresista de Andrés Manuel López Obrador pero que no detectan ningún exceso en los gastos de campaña de la coalición del Revolucionario Institucional y el Partido Verde Ecologista de México (PRI-PVEM).

 

Las cantidades son ridículas, la actuación de García Ramírez es deleznable y el daño infringido es alarmante porque las decisiones y las cifras emitidas por la cúspide del IFE no corresponden con la realidad galopante de las campañas y la credibilidad del instituto como órgano ciudadano está a punto de evaporarse.  Desde la estrechez que lo  margina, el Consejo General rechazó el dictamen de la Unidad fiscalizadora; se pospuso la discusión pero también se postergó la atención a un legítimo reclamo de la ciudadanía que rechaza el dispendio de recursos públicos en campañas políticas. Mientras tanto, la confianza del electorado se reduce  lamentablemente en la misma proporción en que crece su desencanto porque  la voluntad popular se  diluye en el  pequeño espacio donde se restringen todos los juicios y las cifras adquieren valores ambiguos…

domingo, julio 15, 2012

Voces, ecos y silencios


En algún lugar legendario, entre los genes y los memes de la esencia humana perdura inmarcesible, inalterable, incólume, la única certeza de una especie inconclusa; por eso, todos los capítulos de historia se han escrito por la convicción de construir un mundo mejor…



            La idea de una democracia sin oposición ni disidencia es impensable. Si se pretendiera materializar a la democracia moderna en un objeto, ese artefacto sería una balanza, y el punto de equilibrio reflejaría los efectos del disenso respecto al criterio predominante.  



En la Modernidad, las transformaciones que configuraron a los Estados nacionales y al Estado de bienestar fueron posibles por el impacto de las voces disidentes que confrontaron al tono impositivo de los absolutismos. Hoy por hoy, en los regímenes democráticos la oposición no debe entenderse como la negación absoluta y radical sino como la crítica constructiva y creativa, como  la búsqueda de posibilidades de transformación a partir de lo existente.



La protesta, sea cual fuere su expresión, irrumpe en el eco de la conformidad y altera los acordes de la sumisión con las voces de la rebeldía, la herejía y la disidencia;  la disonancia en el concierto de complicidades se considera una amenaza que es preciso acallar. En el mejor de los casos, el criterio predominante se flexibiliza con el afán de mantener la armonía para  restablecer el orden público. Las conquistas sociales y liberales son concesiones desde el poder  para atenuar el disturbio de las protestas.  Ese es el impacto de la disidencia y este silogismo desglosa  las repercusiones de todas las voces opositoras. 



En el momento más álgido del actual proceso electoral, las fuerzas del disenso inciden en los efectos de la mercadotecnia política, denuncian de la compra-venta de voluntades y la alienación multitudinaria a través de los monopolios en los medios masivos de comunicación. Se exhibe uno de los mecanismos más efectivos de la modernidad: el condicionamiento masivo a través de mensajes simples pero incesantes y  cifras infundadas en una estrategia mediática que transforma mentiras en verdades.



Sí!... Es cierto que  la denuncia es un ejercicio desgastante y que suele provocar la sensación de impotencia porque sus efectos son pequeños ante la magnitud de los poderes fácticos. Es verdad que la exhibición de los vicios en el círculo del poder no los inhibe ni los erradica y que la denuncia  sin consecuencias causa desánimo y hartazgo. Pero también es cierto que el afán por lograr una sociedad más equitativa y justa es imperecedero en algunos especímenes de la humanidad, que siempre habrá leyes que reformar y procesos que depurar porque la sociedad, como el hombre, es una obra inconclusa pero perfectible.



Tal vez, las impugnaciones a la elección no culminen en la invalidez pero exhiben los efectos intangibles del condicionamiento mediático  que se concreta en pautas predecibles de conducta. Si como consecuencia se restringen las atribuciones de los medios masivos, si  se regulan la publicación de encuestas y las estrategias de la mercadotecnia política, esta impugnación no habrá sido en vano. Y otra vez, en las voces de protesta se percibirán los bemoles de la esencia humana que perduran inmarcesibles, inalterables, incólumes y el eco de la sumisión se disolverá por la disidencia  porque la única certeza de nuestra especie que se ha mantenido vigente desde la oscuridad de los tiempos es la posibilidad de romper el silencio para construir un mundo mejor…

domingo, julio 08, 2012

300



            En algún lugar del océano, surcando los mares del tiempo y en la búsqueda del consenso, navega una embarcación que se construye incesantemente en la travesía y que se reconstruye sobre las olas…



            Dicen los que saben que la democracia es la única embarcación que se construye sobre la línea de flotación,  y que por eso, se perfecciona en cada trayecto. Por la incertidumbre que surgió en la jornada electoral del 2006, y que prevaleció durante todo el sexenio,  se modificó la legislación electoral que ahora permite y regula la apertura de paquetes para recontar los votos.



De acuerdo al ordenamiento legal, el recuento se realizó en forma ininterrumpida a partir de las 8:00 horas del 4 de Julio ante la presencia de los representantes de los partidos políticos.  Voto por voto, casilla por casilla, distrito por distrito, en el  Instituto Federal Electoral (IFE), vocales, consejeros, técnicos y asistentes electorales realizaron la epopeya del recuento y la concluyeron antes del término fatal que marca la ley. Durante el esclarecimiento de las cantidades emanadas de los comicios, en los 300 distritos se omitieron miles de horas de sueño, se soportaron toda clase de señalamientos, se recibieron mil y un agravios y se resolvieron centenas de recelos y sospechas. 



El recuento de los votos emitidos en las elecciones del primero de Julio ratificó las cifras de las actas elaboradas por los funcionarios de casilla y las modificaciones a las cifras  capturadas en el Programa de Resultados Electorales Preliminares representan un porcentaje mínimo. Si se pondera el factor humano de estas cifras, se obtiene un grado significativo de certeza y se eleva considerablemente el índice de transparencia en los comicios. Hasta este momento, como consejera electoral  y testigo presencial del proceso electoral puedo afirmar que en cada voto se materializó la voluntad del electorado. No obstante, el resultado de este proceso indica que aún queda mucho por hacer para perfeccionar la legislación referente al proselitismo.



Cuando ha concluido la extenuante tarea del recuento es menester identificar  los  aspectos mejorables del proceso electoral. Al margen de las casillas y en la esfera del proselitismo existen actos y conductas que deben regularse, como la publicación y difusión de las encuestas que presentaron cifras sin sustento, la diferenciación en el trato a los candidatos en los medios masivos y las estrategias del marketing político. Se ha logrado transparentar la emisión, el escrutinio y el cómputo del voto; queda pendiente regular  las causales intangibles que inciden en la emisión del voto.



Y es justamente ahora, al emprender una nueva travesía rumbo al ideal democrático, cuando  es imperativo reconocer la actuación de los ciudadanos como uno de los rasgos notables del proceso electoral. En cada uno de los 300 distritos fueron ciudadanos quienes supervisaron la actuación del IFE, los que capacitaron a los funcionarios de casilla y  recontaron los votos.  Por todas las actividades en que participé y  por todo lo que atestigüé, este proceso electoral es la sumatoria de las voluntades que coincidieron en 300 puntos de la geografía nacional, es el resultado del ejercicio ético de la ciudadanía que asumió el compromiso  con un ideal alcanzable, que es imperativo perseverar en la búsqueda del consenso  a bordo de una embarcación que se reconstruye incesantemente sobre las olas…



Con mi sincero reconocimiento a la labor realizada en los 300 distritos electorales.

domingo, junio 24, 2012

Crónicas distritales. El nudo del relato


En algún lugar diligente, justo antes del momento decisivo  se reafirma el ideal y se afianzan las convicciones; por los azares del destino coincidieron voluntades dispersas que abrazando el bien común resistieron las inclemencias de la apatía y la desconfianza…

                                                                                                      

            Dicen los que saben que la historia es una narración perpetua escrita por los pueblos; afirman que el nudo de todos los relatos es un momento de decisión; y que por eso, los finales felices son la afortunada secuela de las esperanzas y los esfuerzos.

           

            El relato de este proceso electoral inició en  Octubre del 2011 con las convocatorias para la conformación de los consejos locales, y posteriormente, de los consejos en cada distrito; en Diciembre del 2011 se impartieron cursos para capacitar a todos los consejeros distritales. En Enero del 2012 se realizó un sorteo entre los doce meses del año; el resultado del sorteo fue un listado inmenso con todos los ciudadanos que nacieron en el  mes de Diciembre. En ese entonces, se realizó un proceso exhaustivo para contratar a los capacitadores y supervisores electorales. En Marzo se realizó un segundo sorteo para elegir una de las veintinueve letras del alfabeto y la lista de redujo a los ciudadanos nacidos en el mes de Diciembre cuyo apellido paterno inicia con la letra S.  A todos ellos se les  invitó a participar como funcionarios de casilla; después de desaires, rechazos y desprecios, logró integrarse un grupo aún más pequeño con los ciudadanos que aceptaron participar, y en un tercer sorteo se determinaron los cargos de los ciudadanos en las mesas de casilla. 



En estos momentos se escribe el nudo de este relato: el ideal del Instituto Federal Electoral (IFE) se encarna en todos y en cada uno de los capacitadores y  funcionarios de casilla que pondrán en funcionamiento un mecanismo gigantesco, que por la convicción ciudadana es  impecable. Por eso hoy, para describir el paisaje de la jornada electoral es imperativo incluir  los caprichos del azar,   la perseverancia de los capacitadores y  la generosidad de los ciudadanos.  El feliz desenlace de este relato se escribirá con los matices de la participación ciudadana, con los bemoles en la expresión de la voluntad popular.



El próximo domingo primero de Julio ejerza su derecho al voto, participe en la toma de las decisiones que marcarán el rumbo del país. No se abstenga ni anule su voto, porque al hacerlo el poder de decisión se restringe a una minoría. Recuerde que la democracia  se construye con la voluntad de todos los ciudadanos, que es una convicción que se fortalece cuando coinciden voluntades dispersas que abrazan el bien común…

                                                                                                      

Dedicada a todos los ciudadanos que como consejeros, técnicos, vocales, capacitadores y funcionarios de casilla colaboran  en el Instituto Federal Electoral,

y en especial a mis compañeros en el Distrito 01 de Baja California.

domingo, junio 10, 2012

Crónicas distritales. El verano electoral


En algún lugar fantástico y en el momento preciso,  las voluntades se sincronizan en un esfuerzo multitudinario, y no hay adversidades,  cantidades imposibles ni fechas impostergables para un mecanismo impulsado por el auténtico valor cívico…



            La ciencia ficción es el legajo del porvenir que se conoce anticipadamente; es el capítulo por excelencia de las utopías; es el género cultivado por los soñadores que se atreven a trasgredir las fronteras del tiempo; y  es el tiempo, el factor preciso e inexorable que materializa todas las ficciones y las incorpora a la realidad. Así fue desde los inicios de la Modernidad hasta el momento en que la tecnología se anticipó a cualquier pronóstico de la imaginación. El fallecimiento del escritor Ray Bradbury será uno de los hitos en el futuro que determinará el fin de la distancia entre las ficciones y las realidades. Por eso hoy, me desprendo del lastre gravitacional para emprender un viaje hacia las utopías y, en un emotivo afán, intentaré describir los esfuerzos y narrar las vicisitudes de un grupo de mexicanos. Estas crónicas no se escribirán en Marte pero registrarán las actividades en uno de los distritos electorales del país durante los días más intensos del proceso.





El verano electoral



            “Un minuto antes” el aire dominical estaba impregnado de expectación, la demora provocaba una gama inexplicable de reacciones, el aburrimiento se traducía en posturas desgarbadas y caminatas sin rumbo, el tema de las conversaciones daba giros inesperados: de la cuenta regresiva y de la larga espera a  la configuración de un nuevo orden mundial, y de ahí, a las andanzas por universos alternos.



            Súbitamente, los sueños guajiros se desvanecieron ante la vetusta figura del camión que lentamente se acercaba a la entrada del distrito. El cansancio desapareció por una ráfaga de adrenalina que infundió ánimo en todos (vocales,  consejeros, técnicos y personal de apoyo) y a pesar de la emoción colectiva, el protocolo inició con una mesurada algarabía. Los oficiales de la Marina entregaron las llaves de los candados y con una segueta se rompió el sello acerado; se abrieron las puertas y aparecieron cajas y cajas y más cajas con los materiales electorales. Bajo la estricta vigilancia de los marinos, las cajas descendieron del camión y recorrieron el breve trayecto hasta la bodega cuya puerta se cerró, se selló con la firma de los miembros del consejo. En los dos días siguientes, el distrito se transformó en un gremio artesanal por el golpeteo incesante, por las voces que dictaban cifras y los ecos que ratificaban las progresiones.  La obra  maestra consistió en estampar el sello oficial en el reverso de casi 800 mil boletas electorales y agruparlas por folio en secuencia consecutiva  para cada una de las 442  casillas, almacenarlas por orden numérico e inutilizar las sobrantes. Desde entonces, las boletas aguardan el día de los comicios bajo el resguardo militar.



            La sumatoria de todos los esfuerzos y afanes en un distrito electoral es una cifra maravillosa que refleja  una convicción auténticamente ciudadana, es el producto de la coincidencia de buenas voluntades, de miradas inquisitorias y testimonios vivenciales; no obstante, esta cantidad   suele ignorarse, minimizarse o distorsionarse en falsedades malintencionadas y declaraciones ominosas. Sólo quienes se acercan al distrito pueden constatar la extraordinaria sincronía de un esfuerzo multitudinario, de firmeza de una convicción colectiva que supera las adversidades, que logra cantidades imposibles en fechas impostergables con un mecanismo impulsado por el auténtico valor cívico…

domingo, mayo 27, 2012

Desde las páginas de un libro


“La política será reemplazada por la metáfora. 

El político estará muy feliz de abdicar a favor de su imagen,

porque la imagen será mucho más poderosa de lo que él podría ser. ”

Marshall McLuhan





            En algún lugar imponderable,  las ideas se desplazan en ondulaciones esquivas y caprichosas desde la euforia hasta el olvido, porque el pensamiento es inmune a las medidas y en su entorno los rangos carecen de significado…



Las tendencias siguen un trayecto inexorable desde sus albores hasta su declive; en el surgimiento  de un imperio es posible detectar las causas de su derrumbe, pero la existencia de una idea es un índice incuantificable y el alcance de la influencia de un pensamiento elude cualquier limitación concreta o intangible. Las ideas nacen y se reproducen en el ámbito académico, se expanden en el mundo circundante y su impacto es imperecedero.



La vida extemporánea  de la Teoría Crítica que se postuló en los inicios del siglo XX  pudo detectarse en las protestas  que en 1968 que denunciaron los excesos de un  patriotismo exacerbado en los medios masivos. En las manifestaciones del movimiento #Yo soy 132  se identifican las líneas del pensamiento de Marshall McLuhan, heredero impecable del pensamiento crítico cuya percepción se ha confirmado una y otra vez en este globo terráqueo donde el medio es el mensaje y la reflexión se encuentra en peligro de extinción. Quiero creer que el movimiento  #Yo soy 132 es una reacción de la razón ante un criterio impositivo, el eco de la filosofía, la manifestación de la antropología, la concientización colectiva que súbitamente salió de las páginas de un libro para marchar por las avenidas de una ciudad.



El imperio mediático es el emblema de la Modernidad: la fábrica de las convicciones sociales que benefician a los grupos en el poder político y económico;  por la vía de la persistencia y el hartazgo, la mediocracia ha impuesto ideales y estereotipos, ha divulgado las actitudes de las grandes masas que favorecen a los consorcios financieros. Pero éste, como  todos los imperios, tiene una vigencia finita;  merodeando las paradojas de la posmodernidad, en el ascenso y en  la debacle del cuarto poder intervienen los mismos factores: la tecnología y la afinidad como elemento de cohesión social.



Las telecomunicaciones eliminaron las distancias geográficas para comunicar todos los rincones del mundo pero los radioescuchas y los televidentes del siglo XX fueron espectadores, receptores pasivos de la información. Hoy por hoy, los avances en las tecnologías de comunicación permiten que los usuarios participen en la divulgación informativa, son  consumidores y, a la vez,  productores de mensajes que rectifican los datos erróneos, identifican las notas tendenciosas y exhiben falacias en cuestión de minutos… o segundos.



El asalto a la información será el emblema de la hipermodernidad; el momento en  que la realidad se reescribió con miles de  percepciones y  millones de verdades se inscribirá, tarde o temprano, en los momentos estelares de la historia. Los mensajes en las redes sociales  convocan y reúnen a miles de personas con una idea en común pero su impacto y su trascendencia aún son imponderables. Para los idealistas con vocación por las utopías (como yo) estos movimientos significan el inicio de una forma diferente de escribir la historia, son los albores de un nuevo lenguaje que incluirá todos los acentos y de una visión humanizante que se configurará con todas las vivencias de un sinfín de corazones entrelazados con hilos invisibles pero contundentes.



Quiero creer que el movimiento  #Yo soy 132 es una reacción de la razón ante un criterio impositivo, el eco de la filosofía, la manifestación de la antropología, la concientización colectiva que súbitamente salió de las páginas de un libro para marchar por las avenidas de una ciudad. Quiero imaginar que las ideas se desplazan en ondulaciones esquivas y caprichosas,  que el pensamiento es inmune a las medidas y que en el entorno de las convicciones los rangos carecen de significado…


domingo, mayo 20, 2012

De la virtualidad a la realidad y viceversa


En algún lugar virtual, eludiendo las dimensiones y los cuantificadores se produce una reacción espontánea: la percepción se torna colectiva  y una nueva visión se configura con una diversidad de miradas…

            En la globalización, la conectividad se convirtió en una paradoja cuando mantuvo aislados a los navegantes en un océano de información. El triunfo de la tecnología sobre el tiempo y las distancias configuró un planeta habitado por usuarios ensimismados y esquivos,  pero en la vertiginosa secuela de avances e innovaciones surgió un efecto imprevisto y los espectadores pasivos se transformaron en protagonistas activos de la información.

En  la aldea global las tribus son virtuales y en México,  en pleno  proceso electoral, el impacto de un mensaje en redes sociales elude los mecanismos tradicionales que controlan la opinión pública.     En la efervescencia de las redes sociales, la militancia subrepticia impregna todos los mensajes: el proselitismo en línea produce  videos y reflexiones que con ingenio tecnológico, traducen cifras y datos en fobias y prejuicios. En una cadena infinita de reenvíos se distorsiona la información para atacar al adversario, se alteran personalidades, se editan biografías y se reescribe la historia en el afán de atraer simpatizantes.

            En este contexto y en cuestión de minutos, se divulgaron versiones encontradas de la participación de Enrique Peña Nieto,  candidato a la presidencia por el Partido Revolucionario Institucional, (PRI) en un evento con estudiantes de la Universidad Iberoamericana (UIA). Una de las versiones pretendió exhibir el rechazo de la comunidad estudiantil hacia Peña Nieto, ridiculizar su actuación ante una audiencia pensante para resaltar el nivel de su acervo intelectual. En contraste, el excesivo fervor  de los consorcios mediáticos por Peña Nieto se proyectó en la incisiva  descalificación a los universitarios en columnas, artículos, editoriales y reportajes,  se les describió como “porros, fascistas, acarreados y paleros” dispuestos a denigrar la inmaculada imagen mediática del candidato. 

Pero sucedió lo inesperado: la realidad se incorporó a las redes sociales para denunciar el manejo tendencioso de la información. Los testimonios de los acontecimientos inundaron las redes sociales y en un video aparecen 131 jóvenes que muestran su credencial indicando el número de matrícula que los acredita como alumnos de la UIA que expresaron libremente su opinión, sus inquietudes y sus ideas.

 Y se produjo la sinergia: estudiantes de la Universidad Anáhuac, del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), de la Universidad del Valle de México, del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (Itesm) y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se manifestaron contra la manipulación informática de los medios en apoyo a los estudiantes de la Universidad Iberoamericana (UIA). El movimiento se ha denominado “Soy 132” y sus participantes se identifican como “mexicanos informados y organizados que sueñan despiertos. Cuando los medios lo callan, ellos gritan. Si algo los entrenó para hacer esto, fue la indignación y la injusticia”. En este incidente se aprecia la consistencia del tejido social en la Red, de la fuerza de la empatía y la insospechada capacidad de réplica.  Si el proselitismo incursionó en las redes sociales, las reacciones  trascendieron  el ágora virtual.

Pero las bondades de la globalización y los beneficios del proselitismo en línea son marginales, es verdad que sólo el 20% de la población tiene acceso a la Red, pero también es cierto, que en esa minoría se propaga el germen virtual de la cohesión social,  que la percepción  colectiva  exhibirá las farsas mediáticas y que una nueva visión surgirá de una diversidad de miradas…

domingo, enero 01, 2012

La explanada de la democracia

“La enfermedad mortal de las democracias
es la renuncia de los ciudadanos a participar”.
José Saramago

Dedicada a mi tío: Arturo Murillo

En algún lugar meteorológico, por encima de la línea de flotación y sobre la curvatura más tenue del horizonte es posible vislumbrar el clima que se aproxima; y a veces, si la atmósfera está contenta, se pueden predecir los ánimos y las precipitaciones sociales…

El clima electorero se caracteriza por las precipitaciones triunfalistas, por las desavenencias con los plazos legalmente establecidos y por la animosidad del criterio partidista. En estas circunstancias, la ciudadanía se ve expuesta a un bombardeo proselitista de mensajes contradictorios y cunde la desinformación; cuando se exacerban los ánimos en la contienda electoral suelen desatarse escándalos aberrantes y predominan el repudio y el hartazgo sociales.

Sí!.. es una fórmula nefasta pero comprobada hasta el cansancio: cuando se incrementa la divulgación de perversidades se agudiza el rechazo. Y en una reacción en cadena, el desencanto de la ciudadanía provoca una apatía expansiva, y así, la soledad y el vacío ocupan la explanada de la democracia. Esa plaza pública, donde los ciudadanos participan en la toma de las decisiones que afectan la vida y el provenir de todos, corre el riesgo de convertirse en un páramo, en un desierto habitado por las huestes de la partidocracia quienes deciden el rumbo del destino nacional.

El ágora posmoderno presenta ya los estragos del abandono, pero no son irreversibles porque en cada ciudadano reside la posibilidad de revertir la tendencia que favorece exclusivamente a la clase gobernante. En este momento histórico se confrontan la ciudadanía y las aristocracias fácticas: la partidocracia produjo una pseudo reforma electoral que aminoró el poder de la mediocracia, que transmite mensajes para debilitar la confianza en las autoridades electorales. Y es preciso aclarar que los ataques al Instituto Federal Electoral, (IFE) hieren la integridad del electorado, porque esta institución articula el interés y la voluntad de todos los ciudadanos que lo conforman.

Ante las inclemencias que se avecinan es imperativo atender la convocatoria del IFE y ejercer plenamente la ciudadanía como funcionarios de casilla, como capacitadores asistentes o supervisores, como observadores o consejeros. Es necesario que los mexicanos acudan a la explanada de la democracia y ocupen el lugar que legítimamente les corresponde y que hagan valer su derecho a intervenir en las grandes decisiones para revertir los pronósticos que auguran la apatía, desánimo y el abstencionismo en las precipitaciones sociales…

domingo, diciembre 04, 2011

Imágenes parlantes

En algún lugar del proselitismo, en la factoría de carismas y perfiles existe un laboratorio metafísico, y ahí, bajo la presión del escrutinio y soportando el fuego inclemente de la contienda, las personalidades ficticias deberán trascender el plano vacío de la imagen…

En el inicio del proceso electoral rumbo a la presidencia en el 2012 se advierte el predominio de la imagen de los candidatos sobre la percepción de los partidos políticos. La estrategia mediática se sustenta en la inverosímil capacidad para el olvido selectivo de los electores: la promoción exhaustiva del carisma diseñado para un candidato deberá ser suficiente para anular los escándalos de la partidocracia en la memoria colectiva.

Pero existe un elemento inesperado: los tiempos establecidos para el inicio de las campañas y la difusión masiva de mensajes proselitistas. El silencio mediático establecido por la ley electoral es la ocasión ideal para comprobar la solidez de las imágenes públicas de los virtuales candidatos Andrés Manuel López Obrador por el PRD y Enrique Peña Nieto por el PRI. El acceso a los medios masivos está restringido a sus participaciones en eventos públicos donde, por mera cortesía, se les conceda el uso de la palabra pero sin emitir mensajes persuasivos invitando al voto. Las imágenes diseñadas de los candidatos deberán adquirir consistencia y trascender el plano unidimensional de los logotipos; el discurso, por breve que sea, reforzará o destrozará las imágenes cuidadosamente elaboradas. Y ahí, en situaciones disímiles y en escenarios alternos, fuera de su entorno habitual se pondrá a prueba la consistencia de los carismas diseñados porque las palabras trascienden a la imagen y proyectan la capacidad intelectual del hablante. Y dicen los que saben, que en las expresiones espontáneas inicia el despegue o la debacle de una campaña.

Por lo pronto, ya se registraron las primeras frases que esclarecen el carácter y intelecto encubiertos detrás de una imagen espectacular: Andrés Manuel asumió la candidatura por los resultados de las encuestas realizadas en el PRD y en el ánimo de victoria aseguró que si se le hubiera reconocido el triunfo en el 2006, en lugar de Lula y Brasil, en el mundo se estaría hablando de México y de él. Y en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, durante la presentación del libro “México, la gran esperanza”, Enrique Peña Nieto aseguró que leyó algo que seguramente alentó su vocación por la política; dijo que fueron varios libros, o algunos, pero confundió el título y el autor del único libro que logró recordar.

El electorado ha soportado heroicamente el bombardeo mediático de dos campañas presidenciales y el desencanto resultante provocó el hartazgo por los artificios de la propaganda. La contienda exige esfuerzos inauditos porque las personalidades ficticias deberán trascender el plano vacío de la imagen…

domingo, octubre 16, 2011

Certezas maquiavélicas

En algún lugar de la contienda, cuando el curso del destino presagia la derrota y la humillación es inminente, se enardecen las ansias del poder, y en el fondo de la postración, se entretejen las amarguras de los vencidos…

En la víspera del inicio formal del proceso electoral en México, antes de las designaciones de los candidatos que contenderán por la presidencia de la República, en la turbia esfera de la partidocracia ya se proclamó a los vencedores. Y ante la eventualidad de la derrota surgen componendas y artificios para atenuar el resentimiento del vencedor por las afrentas infringidas en el fragor de las campañas.

Esta es la única justificación que encuentro para el desplegado “Por una democracia constitucional” que recientemente inundó todos los espacios mediáticos con la propuesta de un gobierno de coalición fundamentada en la confrontación partidista, como causa evidente de la parálisis legislativa y como el factor que perturba el funcionamiento armonioso del gobierno.

El desplegado está firmado por 46 personalidades de la clase política y de la comentocracia como los dignos postulantes de un sistema político que haga compatibles las diferencias propias de una democracia, un sueño guajiro que, si llegare a realizarse, eliminaría el disenso y el debate como cualidades esenciales de la democracia. Además, los intelectuales y políticos firmantes ignoran la tradición de infamias y traiciones en la política mexicana cuando afirman una falacia: en la democracia, la política nos hace diferentes pero no enemigos.

No!... Lo sorprendente del desplegado no es el motivo, ni la propuesta y mucho menos el título. Lo que ha conmocionado a la opinión pública es la lista de personalidades que lo firman, algunas con prestigio total y otras totalmente desprestigiadas, unos animados por un cambio estructural y otros por la animosidad de la derrota. Pero entre las líneas de este desplegado se leen los rasgos de una lucha feroz y grotesca por el poder en la partidocracia. Se perciben los ominosos motivos de una clase política mexicana como la concentración de advenedizos improvisados, sin formación cívica con una preparación carente de los elementos básicos en el nivel profesional, y son evidentes los argumentos de una intelectualidad sin independencia de criterio que se desplaza sigilosa en la espiral del silencio.

Quienes firman este desplegado deberían saber que la historia de los hombres es confirmación perpetua de los preceptos maquiavélicos: que causa su propia ruina quien favorece el poder de otro, que es preciso caer en la infamia de aquellos vicios sin los cuales difícilmente se podrá conservar el poder, que en el poder se extinguen las promesas y que no es prudente entretejer alianzas con las amarguras de los vencidos…

domingo, julio 10, 2011

Temporada electorera

En algún lugar del Teatro Nacional, en los momentos previos al estreno del drama electoral se detallan las líneas y se actualizan las escenas de la patética tragicomedia que relata la lucha encarnizada por el poder; el preámbulo es un leve indicio de la intensidad de una secuencia perversidades…

La contienda electorera es una tradición recientemente adquirida en México: abarca un periodo impreciso anterior a la jornada electoral, en cualquiera de los tres niveles de gobierno, durante el cual se exhibe la deleznable esencia de la subespecie política en una secuencia dramatizada de nalgaprotismos, imbecilidades y perversiones. Es una temporada de episodios con escándalos de intensidad variable que suelen ser mediáticos: se repiten incesantemente los pormenores, se reproducen los discursos y las declaraciones, se incrementa el elenco con personajes emergentes, pero no se realiza ningún trámite en el ámbito judicial. Todo se dirime en el escaparate de los medios masivos sin repercusiones legales. Y así: en una insufrible secuencia de vulgaridades y cinismos escucharemos las versiones de los presuntos implicados, las respuestas beligerantes de los aludidos, los puntillosos señalamientos de los esbirros lamesuelas y todas las denostaciones que se acumulen hasta que decline la magnitud del espectáculo.

La campaña electorera rumbo a los comicios del 2012 inicia con el escándalo mediático protagonizado por Elba Esther Gordillo y las mediocres actuaciones que se incorporaron a este episodio. En este preámbulo se dirige la atención al pasado para exhibir los nefastos acuerdos, las cantidades estratosféricas y el cinismo galopante de los personajes involucrados en vulgares negociaciones para alcanzar la presidencia en el 2006. Con escándalos similares o peores se confabula el drama de la próxima elección presidencial. Sí! … La voz omnisciente de la sensatez advierte que se debe desconfiar de todos aquellos que puedan percibir las inmundicias del inframundo político sin alterarse ni ofenderse. Porque a diferencia del arte dramático, que al conmover sacude la conciencia y provoca la reflexión, el espectáculo protagonizado por los especímenes de la pseudo especia política siempre provoca una vomitiva repulsión y un desdén neurálgico en los seres humanos normales, pensantes y sensibles. Pero éste es, precisamente, el objetivo del patético drama de aberraciones: provocar un repudio generalizado, enfatizar la decepción ciudadana para enardecer la llama de la apatía y provocar el abstencionismo; cuando electorado abandona el escenario, el desenlace se confabula en una sombría escena de concertacesiones entre los protagonistas de las huestes partidistas. Moraleja?... No abandones el teatro hasta que caiga el telón. Es menester esperar el momento en que se desvanezca la cuarta pared que separa a los actores del público para que la musa del teatro esgrima el cuchillo del rechazo y aniquile a esta patética tragicomedia de la lucha encarnizada por el poder…

domingo, abril 10, 2011

Fina estampa

En algún lugar de las trivialidades, en un flamante despacho de ficciones ubicado en la esquina sur del imperio de la imagen, se realiza un proceso exhaustivo y extenuante: entre ensayos y errores se confecciona la personalidad pública de un adalid insulso que contienda dignamente por el poder…

Dicen los que saben que el impacto de las imágenes produjo la mutación del homo sapiens en homo videns, que en la sociedad del mercado suelen venerarse ídolos ficticios porque las ideas se han relegado a un plano alterno. Hoy por hoy, el canon del mercado impregna todos los rincones del ámbito social y una característica de la aldea global es la inminencia de la imagen en perjuicio de los contenidos y la esfera política no es inmune a esa tendencia: la figura de los personajes se somete a un escrupuloso proceso para compensar con su presencia todas las carencias e impericias.

Bajo este criterio, todas las aspiraciones por la candidatura presidencial en el priísmo se han sometido a la imagen del actual gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, el “Modelo Bombón”, descrito perfectamente por Denise Dresser: “El copete acicalado. La sonrisa diamantina. La novia famosa. El gobierno dadivoso. La publicidad omnipresente. La pantalla alquilada”. Esta imagen galante del candidato modelo perturba a la militancia del panismo rampante: buscan, escarban, escrudiñan, revisan y ponderan sin cesar. La búsqueda ha sido exhaustiva porque es imperativo enarbolar a su contendiente y distraer la atención acaparada por Peña Nieto. Después de intentos fallidos y ante la ausencia de carismas decidieron imitar el modelo priísta: lanzaron al flamante secretario de Educación Pública, Alfonso Lujambio, como aspirante a la candidatura presidencial: un jovenazo sin copete pero bien peinado, cuya figura deberá causar el impacto suficiente y anular su falta de criterio, la ausencia de voluntad y la deficiencia inminente e irreversible de inteligencia. Sí! … será una verdadera proeza, un prodigio de la imagología, porque sólo los expertos lograrán reinventar la imagen y provocar una percepción favorable para el secretario de Educación Pública que considera que la televisión es una cajita lista que educa a las masas con las telenovelas producidas por un macuarro.

Para empezar, Lujambio se adjudicó el título del mejor aspirante del panismo para competir por la presidencia e inició su confrontación ninguneando al adversario: “el chico, jovencito, de nombre creo Peña (Nieto)”. Y así, el proselitismo será un duelo de estampas, de imágenes brillantes que opacarán la vacuidad de los personajes, de caballeros de fina estampa que sonrientes pasearán por los aguajes, por los patios encantados y las plazuelas, ocultando bajo el ala del sombrero y detrás del oropel la inmunda condición del testaferro, quienes envestidos con una personalidad ficticia serán los adalides insulsos que contenderán por el poder…

domingo, febrero 20, 2011

Presunto educado

“Por su realidad de sujeto consciente, el hombre se escapa del mundo natural, se presenta como hacedor de historia y se humaniza”
Scanone y Remolina

En algún lugar remoto, perdido en la oscuridad de los tiempos cuando los dogmas aún no sometían el instinto natural de la curiosidad, la primera luz sobre las nacientes conciencias surgió en la transmisión de la experiencia…

Dicen los que saben que la educación es el esfuerzo más humanizante, que la condición humana se construye en el aprendizaje, porque ese rasgo humanizador surgió en la imperiosa necesidad de sobrevivir. Sin embargo, en este mundo deshumanizante las bendiciones de la educación se restringen paulatinamente. La educación, como una función del estado mexicano se tergiversó en el mercado de plazas, en la venta de votos y en un negocio ajeno a los fines primigenios de la educación pública.

Como reflejo de su contexto, la educación es el proyecto olvidado de una gerencia de negocios a cargo de la administración pública. La insensibilidad social de los gobiernos arrinconó a la educación en el rezago, por el descuido consuetudinario los educadores laboran en condiciones deplorables y el deterioro del tejido social provoca un porcentaje creciente de deserciones. Y ahora, cuando los contendientes se prestan a desenfundar sus armas en el proceso electoral, el presidente Felipe Calderón, como el paladín de la derecha encargada de perpetuar las desigualdades sociales, infringe una herida letal a la educación pública: el decreto que permite deducir las colegiaturas del Impuesto sobre la Renta emite un reconocimiento explícito a la calidad de la educación que imparte el sector privado y un demérito implícito a la educación pública.

El decreto exhala la sumisión del régimen hacia la cúpula empresarial, es un regalo al sector social donde reside el poder adquisitivo y la gran mayoría de los indecisos cuya simpatía se pretende atraer rumbo a las elecciones presidenciales. La estrategia posiciona al panismo rampante como un partido de las clases privilegiadas dispuesto a todo por conservar el poder, incluso a disfrazarse con una máscara popular en sus alianzas con el perredismo.

Sí!... desafortunadamente, cuando la procuración de la justicia se erige como una garantía discrecional sobre la presunción de la culpabilidad, la educación corre el riesgo de convertirse en una presunción humanista, en la paradoja de la sociedad del conocimiento, en regímenes que pretenden confinar sus atributos en un estrecho círculo de privilegiados que acaparan aquella luz que provocó el nacimiento de las conciencias, en un mundo de crueles contrastes donde se restringe la libertad legendaria del pensamiento que alguna vez conjuró los egoísmos instintivos para que los hombres transmitieron su experiencia…

domingo, enero 16, 2011

Una quimera de largo aliento

En algún lugar del lenguaje, entre los significados y las intenciones, existe una gama de artificios para tergiversar el sentido estricto de las palabras, para atenuar las incoherencias y encubrir las ambigüedades…

En el primer “Diálogo por la Seguridad” y ante la escalofriante cifra de 34,612 homicidios con violencia, Felipe Calderón redefinió uno de los objetivos fundamentales de su mandato: el conflicto entre el crimen organizado y su régimen ya no es una “guerra”, porque ahora es una lucha, un combate, una estrategia de gobierno. El mandatario se negó categóricamente a utilizar el término “guerra” porque implica únicamente a las fuerzas armadas y corrige su discurso justamente ahora, cuando solicita el involucramiento y el compromiso de la sociedad civil para erradicar la inseguridad del clima social.

Después de cuatro años de “lucha”, la mayor expectativa creada por el calderonismo sigue en el limbo de las promesas; el narcotráfico, erigido como la causa de todos los males y la consecuencia de todos los rezagos, sigue siendo el enemigo público número Uno hacia donde se trasladan todas las frustraciones del régimen.

Pero a Felipe Calderón le urge ganar este combate, o aparentar una victoria en esta quimera de largo aliento, para izarla como el estandarte del panismo en la próxima contienda electoral. Su premura refleja la carencia de resultados porque la impunidad y la corrupción son los grandes pendientes sin resolver. Su ansiedad trasciende el ámbito de su competencia: la crítica de Calderón se enfoca en la actuación de los jueces a quienes califica como “simples verificadores de requisitos”, además, la propuesta presidencial para la reforma a la Ley de Seguridad Nacional y el tema del fuero militar no han logrado un consenso favorable en el legislativo.

Sea como fuere, y aunque “una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa”, esta lucha, estrategia, combate, o como se le ocurra llamarle, pasará a las Crónicas del Poder como el complicado argumento de una quimera sin final. La violencia, las injusticias y los abusos derivados de la actuación de las fuerzas armadas sustentarán los discursos de los opositores en la contienda electoral para descalificar al calderonismo.

Y en el reinicio del circulo vicioso, las palabras que ahora atenúan el fracaso se transformarán en adjetivos descalificativos e hirientes, lo que ahora se ostenta como un éxito se traducirá en una mediocridad desde la perspectiva electorera, porque este año la administración pública se mimetizará con la búsqueda del poder. Y una vez más, los hechos adquirirán dos enfoques contrarios y excluyentes por los efectos demagógicos del lenguaje, y entre los significados y las intenciones, se desplegará esa gama de artificios que tergiversan el sentido estricto de las palabras, que atenúan las incoherencias y encubren las ambigüedades…