domingo, junio 16, 2013

Tres palabras


“Ser padre o madre es el mayor acto de coraje que alguien puede tener,

porque es exponerse a todo tipo de dolor,

principalmente el de la incertidumbre de estar actuando correctamente

y del miedo de perder algo tan amado.”

José Saramago

 

            En algún lugar genético, entre los rasgos trazados durante la evolución, inmersa en las fibras más sensibles de los progenitores, perdura una habilidad extraordinaria que le confiere a los anhelos la consistencia de las convicciones…

 

            En todas las versiones de la vida, la procreación culmina con la independencia de los vástagos y en el preciso momento en que abandonan el nido para emprender  la construcción de su destino.  En el hábitat natural, la función de los progenitores se ha mantenido inalterable pero en el entorno cultural, susceptible a los cambios provocados en el nombre del progreso, la relación entre padres e hijos es un reflejo de la idiosincrasia predominante que en muchas ocasiones es totalmente ajena al mandato de la naturaleza.

 

            Durante la Modernidad, la función de los padres se adaptó a los paradigmas de un entorno cambiante y esquivo.  Cuando la mujer se incorporó al sector productivo por las  exigencias de un mundo bélico se transformó la configuración de hogar. Cuando se derrumbaron las fronteras y el mercado se erigió como el dogma social, el hogar encontró el sustento en ciudades y países lejanos. La madre trabajadora y el padre ausente han sido las figuras paradigmáticas en los hogares posmodernos.

 

            Y justamente ahora, cuando se celebra a los padres, es imperativo reconocer que los atributos de la maternidad y  de la paternidad se han transformado en épocas críticas y que  los hogares funcionan en condiciones distintas, no mejores ni peores, simplemente diferentes. Yo?... le confieso que prefiero celebrar la paternidad: porque la crianza y la formación de los hijos es una responsabilidad que excede las cuestiones de género. Una madre en la posmodernidad cumple también con las funciones del padre y viceversa.

 

            La gran mayoría de los hogares en la aldea global son monoparentales: ya sea por decisión de la madre, por el divorcio o por la ubicación de la fuente del sustento, circunstancia que arrebata al padre del terruño. La paternidad debe entenderse  como el compromiso moral que asumen los progenitores para formar a los hijos y convertirlos en personas independientes, capacitándolos para buscar la felicidad Ser padre y/o madre implica asumir las características del ejemplo con que se pretende educar a los hijos, enfrentar las vicisitudes del destino, soportar las exigencias del trabajo, compensar ausencias y endulzar lejanías. Esta función, que excede los atributos tradicionales del género, implica el respeto a la individualidad de los hijos, como seres únicos e irrepetibles con sueños y aspiraciones propias.

 

            La misión de los padres culmina cuando los hijos encuentran el sendero que los conduce a su realización plena como seres humanos, cuando encuentran la felicidad. Y entonces,  la única compensación, la más valorada y apreciada consiste en tres palabras: “te quiero papá/mamá”,  que expresadas en el momento oportuno y con la dosis  exacta de agradecimiento  compensan  todos los afanes, desvelos, angustias, sacrificios y ausencias, colmando de satisfacción todos los anhelos…

domingo, junio 09, 2013

Los caprichos de un círculo


En algún lugar decadente, encapsulados en la polución, deambulan especímenes nefastos adictos a las distorsiones del poder…

           

            El círculo que delimita a la clase gobernante es una figura caprichosa y flexible pero implacable porque brinda protección superlativa a un estrato social que es  prácticamente invulnerable; la pertenencia a esa estirpe le confiere derechos extraordinarios a personajes del ámbito político, quienes portan una licencia para trasgredir los ordenamientos jurídicos, los preceptos de la ética y de la moral, y ostentan  un sinnúmero de  atribuciones inéditas e insólitas con aplicación discrecional pero con validez en cualquier momento y circunstancia. Una nefasta tradición impone que el ejercicio de las atribuciones extraordinarias en la clase política debe mantenerse en la secrecía absoluta, pero esa tradición no es perpetua y los secretos salen a relucir cuando se abandona el caprichoso círculo del poder.

 

            Este fenómeno puede apreciarse en el caso de Genaro Góngora Pimentel, el exministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que traficó con sus influencias para acusar de fraude genérico y encarcelar a su expareja sentimental Ana María Orozco Castillo quien fue absuelta recientemente. Ahora se sabe que Góngora Pimentel solicitó un estudio psicológico de Ana María Orozco para confirmar el maltratado a sus hijos como causal para la pérdida de la patria potestad  y así, reducir el monto de la pensión alimenticia.

 

El desvanecimiento de las canonjías al abandonar el ejercicio del poder es una realidad incuestionable; plenamente convencido de ello, Andrés Granier Melo, ahora exgobernador de Tabasco, apareció públicamente por última vez en el aeropuerto de Villahermosa al mediodía del 30 de diciembre del 2012, horas antes del cambio de poderes en ese estado. La absoluta secrecía se desmoronó y ahora recae sobre el exgobernador de Tabasco la acusación por el desvío de 1,900 millones de pesos del erario.

 

Sí!... La extinción de los privilegios y la claudicación de los secretos oficiales siempre llegan tarde. Después de cuatro años de la tragedia en la Guardería ABC en Hermosillo, Sonora, la Procuraduría General de la República (PGR) revisará en su totalidad la averiguación previa que se integró por el incendio que provocó la muerte a 49 niños y se abrirá una nueva línea de investigación específicamente relacionada con la posibilidad de que el incendio fuera provocado para eliminar documentación relacionada con el manejo de 10,000 millones de pesos relacionados con un proyecto de inversión conocido como Plan Sonora Proyecta. Mientras tanto, los presuntos implicados continúan en el servicio público o en el sector empresarial, libres de cargos y responsabilidades.

 

No!... El círculo del poder no ha perdido fuerza ni consistencia; los protagonistas de los actuales escándalos políticos son personajes ahora excluidos de la estirpe gobernante. Es decepcionante. Pero esa decepción no debe extinguir el afán de justicia. Poco a poco, surgen espacios en los medios para denuncia (el caso de Góngora fue expuesto por la periodista Carmen Aristegui lo que desencadenó la revisión del caso y la liberación de la inculpada). Cuando se proteja legal y efectivamente a los periodistas, cuando se consolide la auténtica democratización de la información garantizando a la ciudadanía el acceso al discurso público  y se exhiban las arbitrariedades y los excesos de la clase política, entonces, y sólo entonces, se limpiará ese entorno decadente y se extinguirán la polución y los especímenes nefastos adictos a las distorsiones del poder…

domingo, junio 02, 2013

El cinismo del magnate


El fenómeno de la televisión demuestra que la gente

está dispuesta a ver cualquier cosa con tal de no verse a sí misma

 

En algún lugar insólito pero cotidiano, la desventura y las angustias se desvanecen por los artificios de un placebo visual y todos los sinsabores de la realidad se endulzan con la fascinación de la mirada…

 

La invención del daguerrotipo transformó la emisión de los mensajes en un proceso cautivador  porque las imágenes llegan instantáneamente al cerebro llevando consigo una pequeña inmensidad de ideas y significados.  El éxito de los mensajes o signos visuales obedece a la capacidad del cerebro para decodificar las imágenes percibidas en una fracción de segundo, pero en esta inmediatez no hay espacio para el discernimiento. Y así, las razones y los argumentos fueron desplazados en los mensajes visuales dirigidos a audiencias masivas y la televisión es el invento que confirma esta premisa.

 

Aunque existe una brillante excepción que confirma la regla: en 1949 Guillermo González Camarena, inventor de la televisión a colores, la presentó como un instrumento esencial para la enseñanza de la Medicina en la 9ª. Asamblea Nacional Cirujanos. Durante algún tiempo, las señales de televisión transmitieron clases de educación primaria y secundaria a todo el territorio nacional en un esfuerzo por llegar a  los rincones inaccesibles de la geografía mexicana donde aún se carecía de escuelas.

 

Pero sucedió lo inevitable: el auge de la industria del entretenimiento propagó ilusiones como placebos existenciales y erigió a la televisión como el medio masivo por excelencia que se convierte en la única vía para escapar de las angustias de la realidad. La eficacia del placebo de la televisión es una certeza incuestionable: una y otra y otra vez, los telespectadores imitan conductas  y actitudes  de personajes de la programación televisiva; durante las campañas de linchamiento mediático, los entrevistados en sondeos de opinión repiten textualmente las notas informativas  de los noticieros en televisión. Y recientemente, en la ciudad de Tijuana, Baja California, se aplazó la fecha para la terminación de transmisiones analógicas por las protestas de los habitantes que aún no cuentan con aparatos decodificadores o televisores digitales que representan el 7% de la población.  

 

Cómo debe entenderse este suceso?  Podría ser un episodio en una distopía que refleje la sumisión de una sociedad teledirigida: la digitalización de la señal de televisión es un avance tecnológico pero la calidad del audio y el video no significan la calidad de los contenidos; simplemente habrá más opciones idiotizantes. También podría ser la secuela infame en la biografía de los magnates: “para Emilio Azcárraga Milmo, como para su padre Emilio Azcárraga Vidaurreta, y para su hijo Azcárraga Jean, la televisión simplemente es un gran negocio: venderle espectáculo a los pobres y, a cambio, garantizarle al sistema la sumisión de los “jodidos” y el control político por la vía de la información”. La prioridad de la televisión comercial es divertir, distraer, enajenar  a los pobres  e incorporarlos  a la sociedad de consumo, su función no es mejorar su condición ni  mucho menos instruirlos.  

 

Cuando el porcentaje de los hogares mexicanos con televisor asciende al 95%, el cinismo del magnate adquiere la contundencia de una condena. La gran mayoría de los mexicanos olvida sus problemas al oprimir un botón y entonces, la desventura y las angustias se desvanecen por los artificios de un placebo visual y todos los sinsabores de la realidad se endulzan con la fascinación de la mirada…

 

domingo, mayo 26, 2013

Mundo Google


En algún lugar limítrofe y en la víspera del futuro se reinventan las prioridades y los métodos de una nueva época;  es una labor exhaustiva y apremiante porque el umbral del porvenir aguarda en un punto cercano y con él, la esperanza de realizar la utopía del conocimiento…  

 

            El escenario de un futuro que alguna vez se consideró remoto se construye segundo a segundo cuando los avances en la ciencia traspasan las fronteras de lo imposible. Hoy por hoy, el legado cultural y científico se conserva en una biblioteca universal e infinita porque el ciberespacio es el recinto donde se almacena, se comparte y se distribuye la información. La utopía hípermoderna consiste en el advenimiento de una sociedad sustentada en el conocimiento teórico y en la información donde las ideologías resultarían sobrando.

 

La Declaración de Principios de Ginebra en la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información en 2003,  expresa “el deseo y el compromiso de las naciones para construir una Sociedad de la Información centrada en la persona, integradora y orientada al desarrollo, en la que todos puedan crear, consultar, utilizar y compartir la información y el conocimiento, para que las personas, las comunidades y los pueblos puedan emplear plenamente sus posibilidades en la promoción de su desarrollo sostenible y en la mejora de su calidad de vida, sobre la base de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y respetando plenamente y defendiendo la Declaración Universal de Derechos Humanos".

 

            En el acceso al conocimiento residen todas las esperanzas y el factor de la polarización se ubica en la brecha digital. Las cifras publicadas por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT)  indicó que persiste la gran diferencia en el acceso a Internet: en las naciones emergentes es del 31%  mientras que en  los países industrializados asciende al 71%.  La población europea es la más conectada del mundo con un 77%, en segundo lugar se encuentra la población americana  con un 61% y las regiones con menor acceso son Asia y el Pacífico con un 32% mientras que África no supera el 16%.

 

Pero este abismo digital ya no es irremediable: Google tiene la intención de financiar, construir y ayudar a operar redes inalámbricas desde el África subsahariana hasta el sudeste de Asia, esperando conectar a Internet a millones de personas en países emergentes. Google estaría dispuesto a aportar los recursos necesarios para construir la infraestructura requerida,  proporcionar teléfonos móviles de bajo costo y emplear globos o dirigibles para transmitir señales a cientos de miles de kilómetros.

 

Sin embargo, la consolidación de la aldea Google implica riesgos y el acceso a Internet no garantiza la obtención de conocimiento. Aún es muy pronto para ponderar el costo de los beneficios pero los primeros efectos son evidentes: las tecnologías de la comunicación acercan a los cibernautas pero los abstraen de la realidad y se agudiza la dependencia de los dispositivos inteligentes en detrimento de los procesos cognitivos y la memoria.

 

 

 

Realizaremos el nuevo ideal social cuando la sociedad y la información no sean entornos excluyentes ni alienantes, cuando la comunicación sea un bien público y no una mercancía, cuando el lucro superlativo abandone la categoría de las prioridades; es una labor exhaustiva y apremiante pero inexorable porque el umbral del porvenir aguarda en un punto muy cercano y con él, la esperanza de realizar la utopía del conocimiento… 

domingo, mayo 19, 2013

La nueva Internacional


En algún lugar del desencanto,  donde se registran todas las atrocidades cometidas en la faz de la Tierra, se detectó la expansión incontenible de un virus corrosivo y flagelante que destruye las moléculas de la condición humana…

 

            Al margen de la aldea global y en un recinto blindado contra los dogmas se reunieron los científicos, los sabios y los expertos para determinar el momento exacto en que incluyó el odio a las diferencias en la lista de los patrones culturales. Los geógrafos examinan la cartografía de las furias irracionales, los historiadores revisan las crónicas de la maldad, los arqueólogos examinan los vestigios del castigo, los médicos analizan la anatomía de la violencia,  los antropólogos observan las manifestaciones del rechazo,  los expertos en el lenguaje redefinen la extensión del pronombre “nosotros” y los poetas se afanan por encontrar la otredad perdida.

 

            No se sabe a ciencia cierta cuándo, cómo, dónde y por qué surgió el parámetro que divide a la aldea global en categorías decadentes; tampoco es posible atribuir la autoría del canon de la discriminación a un solo personaje. Lo que es un hecho comprobado  es el avance incontenible de los odios sociales, tendencia retrograda que extermina los ideales de la contracultura del siglo XX porque la tiranía de los estigmas es un flagelo social que no disminuye, ni se atenúa; al contrario, tiende a expandirse y arraigarse en las nuevas generaciones.

 

            Entre los primeros resultados del cónclave de los sabios figura la secuencia en la lista negra de las causas para la exclusión, el repudio y la violencia: inicia con las razas y el origen, el género, las creencias y los cultos; continua con las orientaciones sexuales, el estrato social,  los autores preferidos, el poder adquisitivo, la ideología política; los rasgos recientemente incorporados al infame listado son la obesidad, la vejez, la migración ilegal, la obvia vulnerabilidad. Pero el indicador más alarmante es la dispersión en el margen de la edad: la capacidad para infringir dolor equiparando la violencia y el éxito traspasó el rango de  la adultez para contaminar a los adolescentes y a los niños.

 

Y éstas son las evidencias incuestionables del deterioro paulatino en las fibras sensibles de la humanidad, el odio a las diferencias germina sin conocimiento de causa y la intolerancia se exacerba en mentes débiles, volátiles y acríticas. En estas circunstancias, es ingenuo suponer que la celebración de un día contra las vertientes de la discriminación será suficiente para despabilar a las conciencias envilecidas y alienadas.

 

El respeto a la diferencia que solía involucrar una pisca de generosidad ahora se confunde con la indiferencia, que es una forma de crueldad; actitud predominante que detiene  el avance de un ideal históricamente postergado. Alguna vez se promulgó el derecho a la felicidad como una garantía jurídica; sin embargo, los senderos para buscarla se obstruyen o desaparecen en la construcción de un entorno implacable.

 

            La amenaza es inminente y los sabios trabajan sin descanso buscando la solución a esta pandemia; en un acto desesperado lanzaron una convocatoria planetaria: es un llamado  a todos los marginados de la Tierra a unirse para defender el derecho a la felicidad y luchar contra la tutela del odio, es el reclamo de la igualdad como una prioridad global y es el poema esperanzado que reivindica el género humano internacional.

 

            No! … La nueva Internacional no se difunde en los medios masivos ni recorre las redes sociales pero puede escucharse en una frecuencia de bajo espectro donde las ondas sonoras esparcen la certeza imperecedera de construir un mundo mejor. Será necesario afinar el oído y templar el corazón para combatir y erradicar ese virus corrosivo y flagelante que destruye sin piedad las moléculas de la condición humana…

domingo, mayo 12, 2013

Un motivo para celebrar


En algún lugar del tiempo, por el ajetreo de la mudanza de una época a la siguiente se olvidaron los motivos de una celebración auténtica y se perdieron entre los vestigios de los paradigmas destrozados…

 

            Las primeras  fiestas y tradiciones de los pueblos estuvieron determinadas por los fenómenos naturales desatados por las divinidades y en el imperio del dogma, por el onomástico de los santos y los mártires del cristianismo; durante el siglo XX,  las prioridades del régimen de mercado se enmarcaron en nuevos rituales para materializar las cualidades y los valores intangibles. Es por eso que el año transcurre entre  celebraciones que irremediablemente implican  la compra de objetos o la contratación de servicios: desde el día del amor y la amistad hasta la noche vieja.

 

Una de esas fiestas es el día de las madres. La idea de celebrar a la madre surgió en la tristeza de un duelo: en 1905 falleció la madre de Ana Marie Jarvis  después de dedicar su vida a la dignificación de las madres trabajadoras y al mejoramiento de las condiciones sanitarias en las fábricas. Dos años después, Ana Jarvis decidió abandonar la estrechez del luto y  transformó el aniversario luctuoso de su madre  en una celebración  para todas las madres. Dirigió una campaña de promoción en todo el territorio norteamericano que culminó en 1914 con la conmemoración nacional del día de las madres el segundo domingo de mayo. La nueva costumbre se expandió a todo el mundo y en México se dedicó el 10 de mayo a la celebración del día de la madre en 1922.

 

            Pero sucedió lo inevitable y los valores sublimes se degradaron por la ética del lucro. La admiración sincera y el agradecimiento de los hijos perdieron su esencia emocional en una vulgar materialización y las cualidades maternales se estereotiparon en la imagen de una mujer  abnegada, sufrida y callada.  En 1920 Ana Jarvis manifestó su contrariedad por la comercialización del día de las madres, a partir de entonces dedicó sus esfuerzos y sus recursos para protestar contra la explotación mercantilista, incluso  fue arrestada varias veces por perturbar la paz. Casi un siglo después y en el preludio de una nueva época, es menester recuperar la esencia de una celebración que ha provocado una gama insufrible de cursilerías en el mercado de las emociones. Ana Jarvis murió con un desencanto crónico en el corazón pero ahora, la condición humana y los atributos maternales generan cifras y datos contundentes: el estudio más reciente del Instituto Nacional de Estadística y  Geografía  (Inegi) indica que el 71% de las mujeres mayores de 15 años tienen al menos un hijo; el 96% de las madres son económicamente activas y el 72% son madres solteras, viudas, separadas o divorciadas.  

 

La realidad se impone y es imperativo reconocer que la maternidad exige valentía para asumir una responsabilidad que nunca termina, disposición para la generosidad,  habilidad para atender simultáneamente el llamado de la vocación y el llanto de los hijos y la insólita fortaleza para mantener la calidez del hogar a pesar de todas las ausencias y las carencias. Y ahora, en el ajetreo de la mudanza de una época a la siguiente es menester recuperar  los motivos de una celebración auténtica, romper el molde de una figura maternal débil y olvidar esa fragilidad entre los vestigios de los paradigmas destrozados…

 

 

domingo, mayo 05, 2013

Muy lejos y para no volver


¿Qué clase de mundo es éste que puede mandar máquinas a Marte

 y no hace nada para detener el asesinato de un ser humano?

José Saramago

 

            En algún lugar del porvenir, en un páramo de la inmensidad se realizarán las utopías que alguna vez se creyeron imposibles; pero la culminación de todas las ficciones implicará el advenimiento de las distopías…

 

            Mientras las utopías reflejan el optimismo del presente en un futuro idealizado, las distopías proyectan las amenazas inminentes en un horizonte catastrófico; con las utopías se construye un entorno armónico, justo y equitativo;  en una distopía se consolidan las pautas existentes en la versión siniestra de la humanidad.  Por sus diferencias, la utopía y la distopía solían ubicarse en los extremos opuestos de la ficción pero el desplazamiento de la realidad hacia el futuro alteró la distancia que existía entre las visiones del porvenir.

 

            La colonización del planeta Marte fue una utopía, una ficción temeraria y extravagante durante el siglo XX cuya posibilidad se concretará  en los primeros años del siglo XXI. La empresa Mars One inició la búsqueda de voluntarios para habitar la primera colonia de humanos en Marte, quienes también protagonizarán el primer reality show fuera de la Tierra. El proyecto tiene un costo inicial aproximado de ocho mil millones de dólares, cantidad que  será cubierta por patrocinadores, socios y por la venta de los derechos de retransmisión de la misión.

 

La convocatoria tiene matices sorprendentes y fatales porque se espera conformar un grupo de 24 astronautas en el año 2015 para someterlos a un entrenamiento de 7 años y enviarlos a Marte en el 2023 en un viaje sin regreso porque los elegidos para habitar la colonia marciana jamás volverán a la Tierra. La idea de un viaje sin retorno generó polémica pero la sorpresa inicial fue superada por una cifra desconcertante: a escasos días de la convocatoria se inscribieron más de mil personas de distintas nacionalidades: chilenos, españoles, australianos, rusos, franceses, estadounidenses e incluso mexicanos. Sorprende la cercanía de un futuro que se creía muy lejano pero  es alarmante es número de seres humanos que  están dispuestos a abandonar el planeta para jamás volver.

 

Y es ahora cuando la utopía y la distopía coinciden en el tiempo: la distancia entre lo real y lo ideal se desvanece. El proyecto Mars One se realiza en una época caracterizada por las catástrofes, la alienación y la violencia. Los crímenes de odio registran un ascenso en todo el mundo, la violencia germina en el seno familiar y la disposición para la crueldad se manifiesta desde la infancia, la pobreza es un flagelo que se expande a todas las coordenadas del planeta. Las albricias de la utopía contrastan con la crueldad de la distopía y provocan sentimientos encontrados: es indignante que se destinen cantidades estratosféricas para un proyecto que no aportará un beneficio inmediato a la humanidad mientras la mitad de la población del planeta sobrevive en condiciones de miseria; es decepcionante que se emprenda la conquista de otros mundos y se postergue la atención a los índices de violencia, hambre e ignorancia que caracterizan a esta época; la convergencia es insólita pero tangible, el desencanto es  inexorable: en un páramo marciano se realizarán las utopías que alguna vez se creyeron imposibles mientras en la Tierra es inminente el advenimiento de las distopías …

domingo, abril 28, 2013

La elasticidad de los tiempos


En algún lugar matemático, desde la oscuridad de los tiempos perdura indescifrable una incógnita; por una misteriosa ecuación los plazos se elongan  y las fechas se expanden, sobre la tangente de la lógica se distorsiona la velocidad de los minutos y se produce una paradoja insospechada…  

 

            Dicen los que saben que el tiempo es una medida inconstante y veleidosa, que por eso, no transcurre con la misma agilidad; los científicos afirman que el tiempo es un elemento elástico y extremadamente versátil y los antropólogos  comprobaron que el  último siglo el tiempo perdió su legendaria consistencia para transformarse en un elemento líquido.

 

            El mejor ejemplo de la versatilidad de los tiempos se encuentra en la agenda oficial. Por los efectos de un insólito y maquiavélico cálculo, todos los plazos en el calendario de la administración pública coinciden con el periodo de las campañas electorales.  Es entonces cuando, inexplicablemente, se concluyen los grandes proyectos de gobierno, se inauguran las obras y los eventos que magnifican el desempeño de las dependencias públicas.  Al margen de las  leyes de la física, la presión atmosférica se agudiza durante el proceso electoral,  el clima se torna se torna intenso y el aire respirable, obtuso; las palabras adquieren significados letales y las acciones encubren motivos impronunciables.

 

            Una de las estrategias electoreras más eficientes consiste en capitalizar la miseria en votos. En todos los niveles de gobierno, cualquiera que sea el partido gobernante, las actividades de desarrollo social se tergiversan en una vulgar compra de simpatizantes. Recientemente, Rosario Robles, titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) destituyó a seis funcionarios acusados de utilizar los recursos de la dependencia para beneficiar a candidatos del Partido Revolucionario Institucional (PRI)  rumbo a las elecciones del 7 de julio. Por la misteriosa consistencia que el tiempo adquiere durante la contienda electoral, la decisión de la funcionaria desencadenó una secuencia de diatribas explotadas dolosamente en un escándalo mediático.  Por la excéntrica perspectiva que altera la visión en tiempos electorales,  las huestes partidistas se indignaron  ante la evidencia del uso indebido del gasto social, ofuscadas exigieron la destitución de Rosario y enardecieron las hostilidades que  pretendía neutralizar el Pacto por México. La incongruencia es galopante porque en la partidocracia nadie se altera ni se ofusca cuando se inauguran las obras públicas que milagrosamente se concluyen durante las campañas electorales,  no se escuchan protestas ni peroratas contra los mensajes que promocionan las acciones de gobierno.

 

            Sí!... Es inaudito, incomprensible.  La única explicación posible reside en los estragos del poder, esa fuerza indómita que misteriosamente tergiversa todos los principios y envilece las convicciones, que obstruye la lógica y perturba la memoria con paradojas insospechadas… 

domingo, abril 21, 2013

Alma Mater


En algún lugar apacible, en una arboleda cercana al templo de un héroe mitológico, lejos de las murallas de la ciudad y fuera del ámbito político, un sabio griego infundió en sus alumnos la libertad del pensamiento  y los condujo por el único sendero de la sabiduría…

 

            La autonomía garantiza la libertad de cátedra en las universidades públicas, libertad para diseñar sus planes y programas de estudio, para difundir la cultura y la ciencia sin limitaciones ni restricciones por parte del poder público, para investigar y generar conocimiento sin imposiciones del sector empresarial. Una universidad pública es autónoma cuando el único factor determinante en la vida académica es la búsqueda de la excelencia en la formación de profesionales. 

 

            Las aulas universitarias están exentas de los caprichos de la censura oficial que podrían inhibir la divulgación de ideas y saberes pero la autonomía no significa impunidad. Los delitos no pierden su tipificación jurídica cuando se cometen en un campus universitario y se transforman en una ofensa social cuando lesionan el patrimonio de la ciudadanía, adquieren una magnitud dolosa cuando la violencia de una minoría perjudica a toda la comunidad universitaria por la vía del desprestigio.

 

            Este año se han registrado seis agresiones en diferentes planteles de  la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); la saga de estas agresiones se registró en febrero cuando un grupo de  encapuchados tomó con violencia las instalaciones del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) en Naucalpan, Estado de México. En esa ocasión, los activistas encapuchados rociaron gasolina, encendieron fuego, rompieron vidrios y causaron destrozos en las oficinas del plantel y de la Dirección General del CCH en franca oposición a la reforma al plan de estudios del Colegio. La reforma en cuestión pertenece al Plan de Desarrollo Institucional 2011-2015, del Rector José Narro, cuyo objetivo es  “fortalecer el bachillerato de la UNAM y su articulación con los otros niveles de estudio, continuar con la mejoría de la eficiencia terminal y elevar la calidad de la formación de los egresados”.  Los 12 puntos de la reforma académica incluyen la actualización de los profesores, un sistema institucional de tutorías, la incorporación de la educación física, la filosofía y el  inglés  como materias obligatorias y la opción del francés como segunda lengua extranjera, la duración de las clases, el horario continuo y cursos en línea. 

 

            El argumento para las agresiones es absurdo; es una brutalidad, una aberración que contradice las aspiraciones de los auténticos alumnos universitarios. Quienes ingresan a la UNAM y lo hacen con la convicción de adquirir las habilidades y los saberes que implica  la calidad profesional, están dispuestos a cumplir con los requerimientos institucionales tendientes a elevar el nivel académico.  Los universitarios legítimos saben que la excelencia es el resultado de la dedicación, de la perseverancia y de la honestidad pero la excelencia es un concepto incomprensible para una minoría de atorrantes y haraganes que mantiene secuestrada mi Alma Mater.

 

Somos muchos, muchísimos más, los universitarios legítimos que condenamos las atrocidades cometidas por una minoría que se encubre en el anonimato y que se envalentona ante la desmedida prudencia de las autoridades. Me indignan estas afrentas. Hace ya muchos años, en la ciudad universitaria adquirí  el hábito de la excelencia y la vocación por la crítica, por eso creo firmemente que es imperativo conservar los rasgos primigenios de esta noble institución: alejarla de los caprichos del ámbito político, inmunizarla contra el corporativismo educativo que produce “intelectuales orgánicos” y contra los intereses del mercado que exige “mentes de obra” para resguardar  su independencia porque solamente en la autonomía plena será posible infundir la libertad del pensamiento  y avanzar en el único sendero que conduce al progreso.

 

“Por mi raza hablará el espíritu”

 

 

*Lic. en Contaduría orgullosamente por la UNAM.


 

 

           

domingo, abril 14, 2013

Crónicas terrestres


En algún lugar sobre la línea del tiempo existen momentos cruciales en los que se decide el rumbo del porvenir; es entonces cuando los grandes relatos languidecen y se desmoronan las verdades absolutas…

 

            Uno de los rasgos que persisten en la condición humana es la brevedad de la memoria histórica; los hombres y los pueblos son incapaces de asimilar las experiencias del pasado para eludir las catástrofes sociales y políticas registradas en las crónicas del planeta Tierra.  Uno de los ideales que ha prevalecido a lo largo de la historia es la igualdad y uno de los flagelos que aún ahora divide a los pueblos es la discriminación.    Ya sea por las creencias, por el género o por el color de la piel, las escalas en la valoración de los seres humanos siguen siendo tajantes, categóricas, hirientes y crueles.   

 

            En la versión hipermoderna del esclavismo, millones de migrantes padecen los estragos de la discriminación en Norteamérica, trabajan en condiciones indignantes a cambio de una mísera remuneración y subsisten en un clima de pánico bajo la sombra de la deportación. Criminalizados por su origen y estigmatizados por su desesperación, sostienen a la economía estadounidense, que los ignora,  y con el envío de remesas contribuyen con la economía mexicana,  que los desterró.

 

            En la aldea global  como en el mundo antiguo, el imperio depende cada vez más de la multitud a la que oprime y domina. La presencia de los migrantes  en Norteamérica adquiere proporciones trascendentales: la simpatía del sector hispano fue determinante en las elecciones presidenciales del 2012; y en una simbiosis insospechada,  los colores y  los sabores de las tradiciones latinoamericanas  se incorporaron al estilo de vida norteamericano en una sutil pero contundente  reconquista cultural.

 

            Ahora, la posibilidad de una reforma migratoria ha convocado a miles de activistas que reclaman  el cese de las deportaciones y exigen la oportunidad de integrarse a la sociedad estadounidense como ciudadanos con igualdad de derechos y oportunidades. Mientras tanto, la comisión  bipartidista de senadores que prepara los detalles del proyecto de ley para  la reforma migratoria afirma que  no habrá amnistía, que el plazo para otorgar la residencia será de varios años y se está determinando el monto de las  multas y los impuestos que deberán pagar  los interesados en regularizar su situación migratoria.

 

Si  persiste el criterio que discrimina, esclaviza y criminaliza al sector donde se genera la riqueza se actualizarán las circunstancias que provocaron el derrumbe de antiguos imperios, tan grandes y poderosos como el estadounidense y éste no será  el último en surgir,  ni en caer. Episodios similares yacen en las páginas olvidadas de las crónicas terrestres, son recuerdos de épocas remotas y de lugares lejanos, visiones legendarias de los momentos cruciales que decidieron el rumbo del porvenir; hoy como siempre y desde entonces,  la condición humana es inmutable aunque los grandes relatos languidezcan y se desmoronen las verdades absolutas…

domingo, abril 07, 2013

Nombre y apellido


“Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos,

sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir”

José Saramago

                                                                                                     

En algún lugar de la memoria, encarnadas en las fibras más profundas del corazón perviven las imágenes de los seres queridos y el eco de los momentos compartidos; las evocaciones logran atenuar  los efectos de la ausencia pero jamás acallarán el reclamo de justicia…

 

Un saldo fatal, una cruzada indefinida y la homologación de todos los males  son los rasgos que distinguen al régimen calderonista: el saldo asciende a una insufrible cantidad de muertos y denuncias por desapariciones forzadas y tortura; la indefinición es la única constante en una campaña castrense anunciada como “guerra” que  después se minimizó como una “lucha” que terminó siendo  un “combate” contra el crimen organizado en el que se identificaba a los muertos  como “abatidos”; todos los secuestros y los asesinatos se tradujeron en líneas de investigación que invariablemente conducían a meras casualidades y crueles coincidencias con la  “delincuencia organizada” en un vano intento por desmentir una certeza socialmente compartida: en la política no existen  las coincidencias ni  las casualidades.  

 

Al margen de la información oficial y oficiosa, sobreviven los deudos de ciudadanos ajenos al crimen organizado quienes ya cansados de exigir el bálsamo de la justicia para cicatrizar su indignación solicitan la reivindicación pública erigida en un memorial. El Movimiento por la Paz, la Justicia y la Dignidad (MPJD) que encabeza el poeta Javier Sicilia lanzó una campaña en México y en el extranjero para reunir 100 mil firmas y solicitar al presidente Enrique  Peña Nieto que se dedique  el monumento conocido como  Estela de Luz  a la memoria de las víctimas de la violencia (con nombre y apellidos) donde se preserve la documentación de los casos.

 

Y… por mera casualidad, tres días después del inicio de la campaña del MPJD, en un evento improvisado, sin convocatoria abierta o invitación al público, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Chong realizó el acto protocolario, casi privado, de la inauguración del Memorial de Víctimas de la Violencia en México. Por la crueldad de las ironías, en este Memorial no se registró el nombre de los civiles “abatidos” por las fuerzas militares  y se erigió justamente en el Campo Marte muy cerca del Memorial del Ejército y la Fuerza Aérea Mexicana inaugurado por Felipe Calderón donde se inscribieron todos los nombres de los policías y militares caídos.

 

La casualidad si existe, es grotesca, pero  es mucho más que eso, es una afrenta deliberada a los dolientes que sólo puede explicarse como el desinterés por solventar  los excesos cometidos en el pasado por error, omisión, negligencia o prepotencia. Es lamentable que pretenda resolverse un agravio social con una ceremonia solemne ante un espacio vacío; la negativa a darle nombre y apellido a las víctimas  de la violencia se interpreta como la obstinada resistencia a la disculpa pública, indispensable para la reconstrucción del tejido social; es cierto que las evocaciones sólo atenúan los efectos de la ausencia pero también es cierto que la reivindicación sería la primer respuesta a los reclamos de justicia…

 

domingo, marzo 31, 2013

Paralelo 38°


En algún lugar victorioso, en el justo medio de la tensión que separa a las antípodas, se  erigió un criterio caprichoso que se desplazó sobre las líneas imaginarias del globo terráqueo; y así,  imponiendo la visión de unos sobre la realidad de otros, destruyendo gentilicios y arrancando esperanzas, se configuró el destino de los vencidos…

 

El fin de las hostilidades de la Segunda Guerra Mundial se concretó en Yalta, Crimea, con el reparto estratégico de los territorios liberados y de las naciones vencidas. Se estableció el paralelo 38° como la frontera entre las porciones coreanas concedidas a la hegemonía soviética y al imperio norteamericano. La división artificial de la nación coreana y el triunfo del comunismo en China despertaron al afán patriótico de la unificación, implacablemente exterminado en un conflicto armado donde midieron sus fuerzas las potencias que competían por el predominio mundial. A partir de entonces, en el globo terráqueo se trazó una brutal Línea de contención y las potencias se confrontaron varias veces en territorios ajenos con el pretexto de ayudar a naciones divididas. Vietnam, Afganistán, Guatemala, El Salvador, Chile, Argentina, son algunas de las desventuradas naciones que han sufrido el flagelo del intervencionismo militar.

 

El desenlace de la Guerra de Corea fue un empate bélico y es el primero de los fracasos de la diplomacia internacional (léase ONU). El Armisticio en Panmunjong firmado por las Coreas confrontadas es un pacto de no agresión pero no las obliga a sostener la paz como un compromiso adquirido; desde entonces, el estado de guerra es una realidad latente. Una y otra vez, en el concierto internacional y en el Consejo de Seguridad de la ONU, se impusieron la visión Occidental y la ética del lucro en un criterio ambivalente que permite en los “países libres” lo que castiga en la porción no alineada del mundo. El 7 de marzo la ONU anunció nuevas sanciones a Corea del Norte por su última prueba nuclear realizada en febrero y confirmada en el registro sísmico. La parcialidad del criterio imperante omite categóricamente las pruebas nucleares realizadas subrepticiamente por agencias norteamericanas en desiertos, océanos y valles olvidados en países tercermundistas.

 

Y la campaña del miedo rojo se actualiza: EEUU  mantiene 28.500 efectivos en Corea del Sur y está comprometido en la defensa de su aliado en caso de un hipotético ataque de Corea del Norte; en la ONU, EEUU  afirma que dos tercios de los 24 millones de norcoreanos encaran hambre con regularidad; se califican como bravuconadas las  declaraciones de Kim Jong-un, esta discrepancia se describe como la espiral de un círculo vicioso y por una mera coincidencia, el  gobierno de Estados Unidos advirtió hoy sobre la posibilidad de que un tsunami alcance las costas de California. Pero en la vorágine de la información referente a Corea del Norte, en los registros sísmicos de las pruebas nucleares se advierte la existencia de importantes yacimientos de uranio y plutonio, específicamente en Pyongyang, Taechon y en la frontera con China; los reactores nucleares se encuentran emplazados en Kumho y Yongbyon; los centros de investigación se ubican en Hyesan y en Hamhung.

 

Esta no será la primera vez: los nefandos intereses del mercado global suelen coincidir con la existencia de recursos naturales no renovables en los parajes de una nación desvalida y asolada por todos los males de un régimen antidemocrático a la que es imperativo salvar. Y ésta, tampoco será la última vez: la resistencia de los pueblos sometidos ha doblegado a poderosas fuerzas invasoras porque los excesos de la dominación y el afán patriótico son las antípodas que se tensionan desde que el mundo es mundo, el heroísmo nace para impedir la imposición de una visión ajena y la destrucción de gentilicios, y se enardece para reinventar el destino de los vencidos…

domingo, marzo 24, 2013

La idiotez en el rango constitucional


“Reducir todos los valores a un signo de compra-venta es una degradación.

Los medios tratan a las ideas, a las opiniones y a las personas como noticias

 y a éstas como productos comerciales.”

Octavio Paz

 

            En algún lugar distante y ajeno a la realidad, en un giro intempestivo del progreso surgió un código intangible y persuasivo; desde entonces, los atributos del pensamiento fueron desplazados por la fascinación de la mirada…  

 

La reforma constitucional en materia de telecomunicaciones presentada por el presidente Enrique peña Nieto postula la desaparición de monopolios como requerimiento para liberar la competencia y  facilitar el acceso a los medios electrónicos. En el cabildeo se defendieron los intereses de los gigantes mediáticos en México y en el debate se manejaron cifras, cantidades y porcentajes pero jamás se mencionó la calidad de los contenidos y se eliminó del artículo 6º. Constitucional el adjetivo “veraz” como requerimiento de la información transmitida.  Interpretando literalmente el texto modificado del artículo: se garantiza el libre acceso a la información transmitida en los medios electrónicos pero esta información está exenta de los requerimientos éticos de la comunicación: la veracidad, la imparcialidad y la objetividad. Luego entonces: se garantiza el libre acceso a noticias editadas, a los contenidos superfluos y a los datos triviales de un criterio idiotizante. Porque lo que se legisla en estos momentos es la recomposición del imperio mediático  (su funcionamiento, sus atribuciones y sus ganancias) y la reconfiguración del estado como el rector de las telecomunicaciones que recuperará el dominio sobre el “cuarto poder” a través de organismos (supuestamente) autónomos.

 

Es por eso que las expectativas que esta reforma ha generado son de índole económico. Con un optimismo desbordante, se  espera una reducción significativa en las tarifas de los servicios de internet y telefonía: México tiene la banda ancha más cara por Megabit por segundo (Mbps) y las tarifas más elevadas en telefonía de los 30 países que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El libre acceso a los medios electrónicos y la reducción en las tarifas facilitarán la conexión de los mexicanos con la aldea global; pero la conexión no debe equipararse con la comunicación y tampoco debe confundirse la información con el conocimiento. Los contenidos difundidos en la telecracia están (y estarán) diseñados para incidir en la opinión pública y condicionar las pautas de conducta, el control social se logra por la persuasión mediática en un simulacro de comunicación. Es ahora, cuando se aprecia nítidamente el efecto de la telecracia descrito por Octavio Paz: “Nada menos democrático y nada más infiel al proyecto original del liberalismo que la ovejuna igualdad de gustos, aficiones, antipatías, ideas y prejuicios de las masas contemporáneas.”

 

Aunque sería un gran avance, reducir los beneficios de la telecomunicación a las facilidades de acceso y al abatimiento de costos y tarifas es trivializar la curiosidad intelectual y perpetuar la estrategia que controla a las masas y a los pueblos con un código intangible y persuasivo que desplaza los atributos del pensamiento con la fascinación de la mirada… 

domingo, marzo 10, 2013

Infundados. Infundidos. Difundidos


            En algún lugar aglomerado, donde confluyen todas las ideas y se funden todas las voces, yace un mandato legendario que le infunde a los seres  humanos la imperiosa necesidad de encontrar afinidades…

 

La incursión de las redes sociales en las actividades cotidianas se expande inexorablemente: el fenómeno Facebook inició como un enlace instantáneo entre amigos y  se transformó en una secuencia de coincidencias que ahora involucra a cientos y miles  de personas; Twitter utiliza el mismo  mecanismo de enlace y es una herramienta mediática para los personajes de la vida pública que expresan sus opiniones y sus estados de ánimo en mensajes breves que llegan a la comunidad virtual. El éxito de las redes sociales reside en aplicar las bondades de la tecnología para satisfacer la imperiosa necesidad de comunicación que pervive en todos los seres humanos.

 

Cuando surgieron los medios de comunicación, la ciudadanía estaba aglomerada en una sociedad de masas y era el receptor pasivo de la información porque sus reacciones y opiniones jamás se divulgaron en los medios masivos. Nunca se cuestionó la veracidad de la información publicada o transmitida y fue entonces, cuando la mediocracia tuvo el poder para modificar y moldear las actitudes y pautas de conducta de pueblos y naciones enteros.

 

Los hábitos de consumo, las modas y los estereotipos son el resultado de campañas publicitarias que inventan, crean o diseñan, una necesidad que debe satisfacerse con la adquisición de un producto. Las pautas de conducta de una sociedad obedecen a los miedos infundados o conceptos infundidos, que son difundidos persistentemente en los medios masivos, de tal forma que una mentira que se transmite mil y un veces termina por convertirse en una verdad incuestionable. Pero ahora, aquellas masas, receptoras  acríticas, pueden emitir y transmitir sus reacciones y sus opiniones;  es posible compartir las ideas, proyectar el talento, y difundir  las escenas que desmienten las versiones oficiales y oficiosas  transmitidas en la mediocracia. Sin embargo, este logro de la comunicación que podría erigirse como un avance hacia la democratización de los medios se trivializa en contenidos simpáticos pero insulsos porque lo más importante, desde la oscuridad de los tiempos, es lograr la aceptación de los demás.

 

Y así, sin necesidad de protocolos se divulgan en twitter los comentarios de los políticos en una nueva estrategia mediática para consolidar o crear una imagen pública; cada semana se seleccionan los 10 mejores twits o los temas de conversación que por una cantidad estratosférica de comentarios “hacen” una tendencia en la opinión de la comunidad virtual. Y en un intenso intercambio de intrascendencias se disuelve el tiempo y las grandes causas se desvanecen; la capacidad de compromiso se extingue por los efectos devastadores del desencanto pero en la naturaleza humana persiste un mandato legendario que  infunde la imperiosa necesidad de encontrar afinidades…

domingo, marzo 03, 2013

Buscando las utopías perdidas


En algún lugar de la historia y esparcidos sobre una línea perpetua, yacen los vestigios de una especie inconclusa; las capas del tiempo preservan los ideales fosilizados que alentaron el espíritu de los héroes, entre los ecos del pasado deambulan  las esperanzas petrificadas que alguna vez forjaron la templanza de los hombres…

 

            Dicen los que saben, que el proceso evolutivo de la especie humana aún no concluye, que las mutaciones son imperceptibles porque las transformaciones se realizan en el músculo de  las convicciones. Desde que los homo sapiens poblaron el planeta, la estructura anatómica de la especie humana ha permanecido inalterable pero las transformaciones del pensamiento han provocado efectos concretos y contundentes.

 

            Las ideas y las convicciones se adaptaron al entorno desde la época de los mitos,  bajo la imposición de los dogmas y a  la luz de la razón; los pensamientos se materializaron en el proyecto de la modernidad, se agudizaron por el desencanto posmoderno para refugiarse en la virtualidad. Pero en ese trayecto, hubo una época en que la especie humana alcanzó niveles excelsos y sublimes: en los albores de la modernidad se expandió sobre la faz del planeta la certeza del progreso universal. La convicción emanaba de la ciencia y la prioridad fue el bienestar y la hermandad.

 

            Aquellos hombres y mujeres sacrificaron comodidades y placeres cotidianos buscando la solución a los quebrantos sociales y el antídoto para las epidemias. Su perspectiva era universal y sus efectos serían imperecederos.

 

            La firmeza de aquel ideal humanista contrasta con la apatía y el individualismo galopantes de los especímenes que actualmente habitan en la aldea global. Por eso ahora, bajo el predominio de la ética del lucro es casi imposible comprender a los héroes que redactaron el proyecto de la Modernidad. Uno de ellos, José Martí, vivió persiguiendo la libertad de un país condenado a la servidumbre, como colonia española y como anexo del imperialismo. El impacto de sus ensayos, artículos, poemas y discursos emana de una convicción auténtica, de la supremacía del bien común sobre los caprichos personales.

 

            En el auge de la hípermodernidad, Martí es la evidencia de una especie casi extinta pero a la vez, es la manifestación de una posibilidad latente, la encarnación de un legado genético que nos predispone a la nobleza, a la empatía, a la generosidad y a la compasión. Quiero creer que esos atributos permanecen encriptados en las hélices del genoma, que aguardan la ocasión para emerger y expandir la obtusa visión que tenemos del mundo. Y conservo la certidumbre de que algún día rescataremos los ideales fosilizados que alentaron el espíritu de los héroes, que escucharemos los ecos del pasado para revivir las esperanzas petrificadas que alguna vez forjaron la templanza de los hombres…