domingo, mayo 12, 2013

Un motivo para celebrar


En algún lugar del tiempo, por el ajetreo de la mudanza de una época a la siguiente se olvidaron los motivos de una celebración auténtica y se perdieron entre los vestigios de los paradigmas destrozados…

 

            Las primeras  fiestas y tradiciones de los pueblos estuvieron determinadas por los fenómenos naturales desatados por las divinidades y en el imperio del dogma, por el onomástico de los santos y los mártires del cristianismo; durante el siglo XX,  las prioridades del régimen de mercado se enmarcaron en nuevos rituales para materializar las cualidades y los valores intangibles. Es por eso que el año transcurre entre  celebraciones que irremediablemente implican  la compra de objetos o la contratación de servicios: desde el día del amor y la amistad hasta la noche vieja.

 

Una de esas fiestas es el día de las madres. La idea de celebrar a la madre surgió en la tristeza de un duelo: en 1905 falleció la madre de Ana Marie Jarvis  después de dedicar su vida a la dignificación de las madres trabajadoras y al mejoramiento de las condiciones sanitarias en las fábricas. Dos años después, Ana Jarvis decidió abandonar la estrechez del luto y  transformó el aniversario luctuoso de su madre  en una celebración  para todas las madres. Dirigió una campaña de promoción en todo el territorio norteamericano que culminó en 1914 con la conmemoración nacional del día de las madres el segundo domingo de mayo. La nueva costumbre se expandió a todo el mundo y en México se dedicó el 10 de mayo a la celebración del día de la madre en 1922.

 

            Pero sucedió lo inevitable y los valores sublimes se degradaron por la ética del lucro. La admiración sincera y el agradecimiento de los hijos perdieron su esencia emocional en una vulgar materialización y las cualidades maternales se estereotiparon en la imagen de una mujer  abnegada, sufrida y callada.  En 1920 Ana Jarvis manifestó su contrariedad por la comercialización del día de las madres, a partir de entonces dedicó sus esfuerzos y sus recursos para protestar contra la explotación mercantilista, incluso  fue arrestada varias veces por perturbar la paz. Casi un siglo después y en el preludio de una nueva época, es menester recuperar la esencia de una celebración que ha provocado una gama insufrible de cursilerías en el mercado de las emociones. Ana Jarvis murió con un desencanto crónico en el corazón pero ahora, la condición humana y los atributos maternales generan cifras y datos contundentes: el estudio más reciente del Instituto Nacional de Estadística y  Geografía  (Inegi) indica que el 71% de las mujeres mayores de 15 años tienen al menos un hijo; el 96% de las madres son económicamente activas y el 72% son madres solteras, viudas, separadas o divorciadas.  

 

La realidad se impone y es imperativo reconocer que la maternidad exige valentía para asumir una responsabilidad que nunca termina, disposición para la generosidad,  habilidad para atender simultáneamente el llamado de la vocación y el llanto de los hijos y la insólita fortaleza para mantener la calidez del hogar a pesar de todas las ausencias y las carencias. Y ahora, en el ajetreo de la mudanza de una época a la siguiente es menester recuperar  los motivos de una celebración auténtica, romper el molde de una figura maternal débil y olvidar esa fragilidad entre los vestigios de los paradigmas destrozados…

 

 

domingo, mayo 05, 2013

Muy lejos y para no volver


¿Qué clase de mundo es éste que puede mandar máquinas a Marte

 y no hace nada para detener el asesinato de un ser humano?

José Saramago

 

            En algún lugar del porvenir, en un páramo de la inmensidad se realizarán las utopías que alguna vez se creyeron imposibles; pero la culminación de todas las ficciones implicará el advenimiento de las distopías…

 

            Mientras las utopías reflejan el optimismo del presente en un futuro idealizado, las distopías proyectan las amenazas inminentes en un horizonte catastrófico; con las utopías se construye un entorno armónico, justo y equitativo;  en una distopía se consolidan las pautas existentes en la versión siniestra de la humanidad.  Por sus diferencias, la utopía y la distopía solían ubicarse en los extremos opuestos de la ficción pero el desplazamiento de la realidad hacia el futuro alteró la distancia que existía entre las visiones del porvenir.

 

            La colonización del planeta Marte fue una utopía, una ficción temeraria y extravagante durante el siglo XX cuya posibilidad se concretará  en los primeros años del siglo XXI. La empresa Mars One inició la búsqueda de voluntarios para habitar la primera colonia de humanos en Marte, quienes también protagonizarán el primer reality show fuera de la Tierra. El proyecto tiene un costo inicial aproximado de ocho mil millones de dólares, cantidad que  será cubierta por patrocinadores, socios y por la venta de los derechos de retransmisión de la misión.

 

La convocatoria tiene matices sorprendentes y fatales porque se espera conformar un grupo de 24 astronautas en el año 2015 para someterlos a un entrenamiento de 7 años y enviarlos a Marte en el 2023 en un viaje sin regreso porque los elegidos para habitar la colonia marciana jamás volverán a la Tierra. La idea de un viaje sin retorno generó polémica pero la sorpresa inicial fue superada por una cifra desconcertante: a escasos días de la convocatoria se inscribieron más de mil personas de distintas nacionalidades: chilenos, españoles, australianos, rusos, franceses, estadounidenses e incluso mexicanos. Sorprende la cercanía de un futuro que se creía muy lejano pero  es alarmante es número de seres humanos que  están dispuestos a abandonar el planeta para jamás volver.

 

Y es ahora cuando la utopía y la distopía coinciden en el tiempo: la distancia entre lo real y lo ideal se desvanece. El proyecto Mars One se realiza en una época caracterizada por las catástrofes, la alienación y la violencia. Los crímenes de odio registran un ascenso en todo el mundo, la violencia germina en el seno familiar y la disposición para la crueldad se manifiesta desde la infancia, la pobreza es un flagelo que se expande a todas las coordenadas del planeta. Las albricias de la utopía contrastan con la crueldad de la distopía y provocan sentimientos encontrados: es indignante que se destinen cantidades estratosféricas para un proyecto que no aportará un beneficio inmediato a la humanidad mientras la mitad de la población del planeta sobrevive en condiciones de miseria; es decepcionante que se emprenda la conquista de otros mundos y se postergue la atención a los índices de violencia, hambre e ignorancia que caracterizan a esta época; la convergencia es insólita pero tangible, el desencanto es  inexorable: en un páramo marciano se realizarán las utopías que alguna vez se creyeron imposibles mientras en la Tierra es inminente el advenimiento de las distopías …

domingo, abril 28, 2013

La elasticidad de los tiempos


En algún lugar matemático, desde la oscuridad de los tiempos perdura indescifrable una incógnita; por una misteriosa ecuación los plazos se elongan  y las fechas se expanden, sobre la tangente de la lógica se distorsiona la velocidad de los minutos y se produce una paradoja insospechada…  

 

            Dicen los que saben que el tiempo es una medida inconstante y veleidosa, que por eso, no transcurre con la misma agilidad; los científicos afirman que el tiempo es un elemento elástico y extremadamente versátil y los antropólogos  comprobaron que el  último siglo el tiempo perdió su legendaria consistencia para transformarse en un elemento líquido.

 

            El mejor ejemplo de la versatilidad de los tiempos se encuentra en la agenda oficial. Por los efectos de un insólito y maquiavélico cálculo, todos los plazos en el calendario de la administración pública coinciden con el periodo de las campañas electorales.  Es entonces cuando, inexplicablemente, se concluyen los grandes proyectos de gobierno, se inauguran las obras y los eventos que magnifican el desempeño de las dependencias públicas.  Al margen de las  leyes de la física, la presión atmosférica se agudiza durante el proceso electoral,  el clima se torna se torna intenso y el aire respirable, obtuso; las palabras adquieren significados letales y las acciones encubren motivos impronunciables.

 

            Una de las estrategias electoreras más eficientes consiste en capitalizar la miseria en votos. En todos los niveles de gobierno, cualquiera que sea el partido gobernante, las actividades de desarrollo social se tergiversan en una vulgar compra de simpatizantes. Recientemente, Rosario Robles, titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) destituyó a seis funcionarios acusados de utilizar los recursos de la dependencia para beneficiar a candidatos del Partido Revolucionario Institucional (PRI)  rumbo a las elecciones del 7 de julio. Por la misteriosa consistencia que el tiempo adquiere durante la contienda electoral, la decisión de la funcionaria desencadenó una secuencia de diatribas explotadas dolosamente en un escándalo mediático.  Por la excéntrica perspectiva que altera la visión en tiempos electorales,  las huestes partidistas se indignaron  ante la evidencia del uso indebido del gasto social, ofuscadas exigieron la destitución de Rosario y enardecieron las hostilidades que  pretendía neutralizar el Pacto por México. La incongruencia es galopante porque en la partidocracia nadie se altera ni se ofusca cuando se inauguran las obras públicas que milagrosamente se concluyen durante las campañas electorales,  no se escuchan protestas ni peroratas contra los mensajes que promocionan las acciones de gobierno.

 

            Sí!... Es inaudito, incomprensible.  La única explicación posible reside en los estragos del poder, esa fuerza indómita que misteriosamente tergiversa todos los principios y envilece las convicciones, que obstruye la lógica y perturba la memoria con paradojas insospechadas… 

domingo, abril 21, 2013

Alma Mater


En algún lugar apacible, en una arboleda cercana al templo de un héroe mitológico, lejos de las murallas de la ciudad y fuera del ámbito político, un sabio griego infundió en sus alumnos la libertad del pensamiento  y los condujo por el único sendero de la sabiduría…

 

            La autonomía garantiza la libertad de cátedra en las universidades públicas, libertad para diseñar sus planes y programas de estudio, para difundir la cultura y la ciencia sin limitaciones ni restricciones por parte del poder público, para investigar y generar conocimiento sin imposiciones del sector empresarial. Una universidad pública es autónoma cuando el único factor determinante en la vida académica es la búsqueda de la excelencia en la formación de profesionales. 

 

            Las aulas universitarias están exentas de los caprichos de la censura oficial que podrían inhibir la divulgación de ideas y saberes pero la autonomía no significa impunidad. Los delitos no pierden su tipificación jurídica cuando se cometen en un campus universitario y se transforman en una ofensa social cuando lesionan el patrimonio de la ciudadanía, adquieren una magnitud dolosa cuando la violencia de una minoría perjudica a toda la comunidad universitaria por la vía del desprestigio.

 

            Este año se han registrado seis agresiones en diferentes planteles de  la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); la saga de estas agresiones se registró en febrero cuando un grupo de  encapuchados tomó con violencia las instalaciones del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) en Naucalpan, Estado de México. En esa ocasión, los activistas encapuchados rociaron gasolina, encendieron fuego, rompieron vidrios y causaron destrozos en las oficinas del plantel y de la Dirección General del CCH en franca oposición a la reforma al plan de estudios del Colegio. La reforma en cuestión pertenece al Plan de Desarrollo Institucional 2011-2015, del Rector José Narro, cuyo objetivo es  “fortalecer el bachillerato de la UNAM y su articulación con los otros niveles de estudio, continuar con la mejoría de la eficiencia terminal y elevar la calidad de la formación de los egresados”.  Los 12 puntos de la reforma académica incluyen la actualización de los profesores, un sistema institucional de tutorías, la incorporación de la educación física, la filosofía y el  inglés  como materias obligatorias y la opción del francés como segunda lengua extranjera, la duración de las clases, el horario continuo y cursos en línea. 

 

            El argumento para las agresiones es absurdo; es una brutalidad, una aberración que contradice las aspiraciones de los auténticos alumnos universitarios. Quienes ingresan a la UNAM y lo hacen con la convicción de adquirir las habilidades y los saberes que implica  la calidad profesional, están dispuestos a cumplir con los requerimientos institucionales tendientes a elevar el nivel académico.  Los universitarios legítimos saben que la excelencia es el resultado de la dedicación, de la perseverancia y de la honestidad pero la excelencia es un concepto incomprensible para una minoría de atorrantes y haraganes que mantiene secuestrada mi Alma Mater.

 

Somos muchos, muchísimos más, los universitarios legítimos que condenamos las atrocidades cometidas por una minoría que se encubre en el anonimato y que se envalentona ante la desmedida prudencia de las autoridades. Me indignan estas afrentas. Hace ya muchos años, en la ciudad universitaria adquirí  el hábito de la excelencia y la vocación por la crítica, por eso creo firmemente que es imperativo conservar los rasgos primigenios de esta noble institución: alejarla de los caprichos del ámbito político, inmunizarla contra el corporativismo educativo que produce “intelectuales orgánicos” y contra los intereses del mercado que exige “mentes de obra” para resguardar  su independencia porque solamente en la autonomía plena será posible infundir la libertad del pensamiento  y avanzar en el único sendero que conduce al progreso.

 

“Por mi raza hablará el espíritu”

 

 

*Lic. en Contaduría orgullosamente por la UNAM.


 

 

           

domingo, abril 14, 2013

Crónicas terrestres


En algún lugar sobre la línea del tiempo existen momentos cruciales en los que se decide el rumbo del porvenir; es entonces cuando los grandes relatos languidecen y se desmoronan las verdades absolutas…

 

            Uno de los rasgos que persisten en la condición humana es la brevedad de la memoria histórica; los hombres y los pueblos son incapaces de asimilar las experiencias del pasado para eludir las catástrofes sociales y políticas registradas en las crónicas del planeta Tierra.  Uno de los ideales que ha prevalecido a lo largo de la historia es la igualdad y uno de los flagelos que aún ahora divide a los pueblos es la discriminación.    Ya sea por las creencias, por el género o por el color de la piel, las escalas en la valoración de los seres humanos siguen siendo tajantes, categóricas, hirientes y crueles.   

 

            En la versión hipermoderna del esclavismo, millones de migrantes padecen los estragos de la discriminación en Norteamérica, trabajan en condiciones indignantes a cambio de una mísera remuneración y subsisten en un clima de pánico bajo la sombra de la deportación. Criminalizados por su origen y estigmatizados por su desesperación, sostienen a la economía estadounidense, que los ignora,  y con el envío de remesas contribuyen con la economía mexicana,  que los desterró.

 

            En la aldea global  como en el mundo antiguo, el imperio depende cada vez más de la multitud a la que oprime y domina. La presencia de los migrantes  en Norteamérica adquiere proporciones trascendentales: la simpatía del sector hispano fue determinante en las elecciones presidenciales del 2012; y en una simbiosis insospechada,  los colores y  los sabores de las tradiciones latinoamericanas  se incorporaron al estilo de vida norteamericano en una sutil pero contundente  reconquista cultural.

 

            Ahora, la posibilidad de una reforma migratoria ha convocado a miles de activistas que reclaman  el cese de las deportaciones y exigen la oportunidad de integrarse a la sociedad estadounidense como ciudadanos con igualdad de derechos y oportunidades. Mientras tanto, la comisión  bipartidista de senadores que prepara los detalles del proyecto de ley para  la reforma migratoria afirma que  no habrá amnistía, que el plazo para otorgar la residencia será de varios años y se está determinando el monto de las  multas y los impuestos que deberán pagar  los interesados en regularizar su situación migratoria.

 

Si  persiste el criterio que discrimina, esclaviza y criminaliza al sector donde se genera la riqueza se actualizarán las circunstancias que provocaron el derrumbe de antiguos imperios, tan grandes y poderosos como el estadounidense y éste no será  el último en surgir,  ni en caer. Episodios similares yacen en las páginas olvidadas de las crónicas terrestres, son recuerdos de épocas remotas y de lugares lejanos, visiones legendarias de los momentos cruciales que decidieron el rumbo del porvenir; hoy como siempre y desde entonces,  la condición humana es inmutable aunque los grandes relatos languidezcan y se desmoronen las verdades absolutas…

domingo, abril 07, 2013

Nombre y apellido


“Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos,

sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir”

José Saramago

                                                                                                     

En algún lugar de la memoria, encarnadas en las fibras más profundas del corazón perviven las imágenes de los seres queridos y el eco de los momentos compartidos; las evocaciones logran atenuar  los efectos de la ausencia pero jamás acallarán el reclamo de justicia…

 

Un saldo fatal, una cruzada indefinida y la homologación de todos los males  son los rasgos que distinguen al régimen calderonista: el saldo asciende a una insufrible cantidad de muertos y denuncias por desapariciones forzadas y tortura; la indefinición es la única constante en una campaña castrense anunciada como “guerra” que  después se minimizó como una “lucha” que terminó siendo  un “combate” contra el crimen organizado en el que se identificaba a los muertos  como “abatidos”; todos los secuestros y los asesinatos se tradujeron en líneas de investigación que invariablemente conducían a meras casualidades y crueles coincidencias con la  “delincuencia organizada” en un vano intento por desmentir una certeza socialmente compartida: en la política no existen  las coincidencias ni  las casualidades.  

 

Al margen de la información oficial y oficiosa, sobreviven los deudos de ciudadanos ajenos al crimen organizado quienes ya cansados de exigir el bálsamo de la justicia para cicatrizar su indignación solicitan la reivindicación pública erigida en un memorial. El Movimiento por la Paz, la Justicia y la Dignidad (MPJD) que encabeza el poeta Javier Sicilia lanzó una campaña en México y en el extranjero para reunir 100 mil firmas y solicitar al presidente Enrique  Peña Nieto que se dedique  el monumento conocido como  Estela de Luz  a la memoria de las víctimas de la violencia (con nombre y apellidos) donde se preserve la documentación de los casos.

 

Y… por mera casualidad, tres días después del inicio de la campaña del MPJD, en un evento improvisado, sin convocatoria abierta o invitación al público, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Chong realizó el acto protocolario, casi privado, de la inauguración del Memorial de Víctimas de la Violencia en México. Por la crueldad de las ironías, en este Memorial no se registró el nombre de los civiles “abatidos” por las fuerzas militares  y se erigió justamente en el Campo Marte muy cerca del Memorial del Ejército y la Fuerza Aérea Mexicana inaugurado por Felipe Calderón donde se inscribieron todos los nombres de los policías y militares caídos.

 

La casualidad si existe, es grotesca, pero  es mucho más que eso, es una afrenta deliberada a los dolientes que sólo puede explicarse como el desinterés por solventar  los excesos cometidos en el pasado por error, omisión, negligencia o prepotencia. Es lamentable que pretenda resolverse un agravio social con una ceremonia solemne ante un espacio vacío; la negativa a darle nombre y apellido a las víctimas  de la violencia se interpreta como la obstinada resistencia a la disculpa pública, indispensable para la reconstrucción del tejido social; es cierto que las evocaciones sólo atenúan los efectos de la ausencia pero también es cierto que la reivindicación sería la primer respuesta a los reclamos de justicia…

 

domingo, marzo 31, 2013

Paralelo 38°


En algún lugar victorioso, en el justo medio de la tensión que separa a las antípodas, se  erigió un criterio caprichoso que se desplazó sobre las líneas imaginarias del globo terráqueo; y así,  imponiendo la visión de unos sobre la realidad de otros, destruyendo gentilicios y arrancando esperanzas, se configuró el destino de los vencidos…

 

El fin de las hostilidades de la Segunda Guerra Mundial se concretó en Yalta, Crimea, con el reparto estratégico de los territorios liberados y de las naciones vencidas. Se estableció el paralelo 38° como la frontera entre las porciones coreanas concedidas a la hegemonía soviética y al imperio norteamericano. La división artificial de la nación coreana y el triunfo del comunismo en China despertaron al afán patriótico de la unificación, implacablemente exterminado en un conflicto armado donde midieron sus fuerzas las potencias que competían por el predominio mundial. A partir de entonces, en el globo terráqueo se trazó una brutal Línea de contención y las potencias se confrontaron varias veces en territorios ajenos con el pretexto de ayudar a naciones divididas. Vietnam, Afganistán, Guatemala, El Salvador, Chile, Argentina, son algunas de las desventuradas naciones que han sufrido el flagelo del intervencionismo militar.

 

El desenlace de la Guerra de Corea fue un empate bélico y es el primero de los fracasos de la diplomacia internacional (léase ONU). El Armisticio en Panmunjong firmado por las Coreas confrontadas es un pacto de no agresión pero no las obliga a sostener la paz como un compromiso adquirido; desde entonces, el estado de guerra es una realidad latente. Una y otra vez, en el concierto internacional y en el Consejo de Seguridad de la ONU, se impusieron la visión Occidental y la ética del lucro en un criterio ambivalente que permite en los “países libres” lo que castiga en la porción no alineada del mundo. El 7 de marzo la ONU anunció nuevas sanciones a Corea del Norte por su última prueba nuclear realizada en febrero y confirmada en el registro sísmico. La parcialidad del criterio imperante omite categóricamente las pruebas nucleares realizadas subrepticiamente por agencias norteamericanas en desiertos, océanos y valles olvidados en países tercermundistas.

 

Y la campaña del miedo rojo se actualiza: EEUU  mantiene 28.500 efectivos en Corea del Sur y está comprometido en la defensa de su aliado en caso de un hipotético ataque de Corea del Norte; en la ONU, EEUU  afirma que dos tercios de los 24 millones de norcoreanos encaran hambre con regularidad; se califican como bravuconadas las  declaraciones de Kim Jong-un, esta discrepancia se describe como la espiral de un círculo vicioso y por una mera coincidencia, el  gobierno de Estados Unidos advirtió hoy sobre la posibilidad de que un tsunami alcance las costas de California. Pero en la vorágine de la información referente a Corea del Norte, en los registros sísmicos de las pruebas nucleares se advierte la existencia de importantes yacimientos de uranio y plutonio, específicamente en Pyongyang, Taechon y en la frontera con China; los reactores nucleares se encuentran emplazados en Kumho y Yongbyon; los centros de investigación se ubican en Hyesan y en Hamhung.

 

Esta no será la primera vez: los nefandos intereses del mercado global suelen coincidir con la existencia de recursos naturales no renovables en los parajes de una nación desvalida y asolada por todos los males de un régimen antidemocrático a la que es imperativo salvar. Y ésta, tampoco será la última vez: la resistencia de los pueblos sometidos ha doblegado a poderosas fuerzas invasoras porque los excesos de la dominación y el afán patriótico son las antípodas que se tensionan desde que el mundo es mundo, el heroísmo nace para impedir la imposición de una visión ajena y la destrucción de gentilicios, y se enardece para reinventar el destino de los vencidos…

domingo, marzo 24, 2013

La idiotez en el rango constitucional


“Reducir todos los valores a un signo de compra-venta es una degradación.

Los medios tratan a las ideas, a las opiniones y a las personas como noticias

 y a éstas como productos comerciales.”

Octavio Paz

 

            En algún lugar distante y ajeno a la realidad, en un giro intempestivo del progreso surgió un código intangible y persuasivo; desde entonces, los atributos del pensamiento fueron desplazados por la fascinación de la mirada…  

 

La reforma constitucional en materia de telecomunicaciones presentada por el presidente Enrique peña Nieto postula la desaparición de monopolios como requerimiento para liberar la competencia y  facilitar el acceso a los medios electrónicos. En el cabildeo se defendieron los intereses de los gigantes mediáticos en México y en el debate se manejaron cifras, cantidades y porcentajes pero jamás se mencionó la calidad de los contenidos y se eliminó del artículo 6º. Constitucional el adjetivo “veraz” como requerimiento de la información transmitida.  Interpretando literalmente el texto modificado del artículo: se garantiza el libre acceso a la información transmitida en los medios electrónicos pero esta información está exenta de los requerimientos éticos de la comunicación: la veracidad, la imparcialidad y la objetividad. Luego entonces: se garantiza el libre acceso a noticias editadas, a los contenidos superfluos y a los datos triviales de un criterio idiotizante. Porque lo que se legisla en estos momentos es la recomposición del imperio mediático  (su funcionamiento, sus atribuciones y sus ganancias) y la reconfiguración del estado como el rector de las telecomunicaciones que recuperará el dominio sobre el “cuarto poder” a través de organismos (supuestamente) autónomos.

 

Es por eso que las expectativas que esta reforma ha generado son de índole económico. Con un optimismo desbordante, se  espera una reducción significativa en las tarifas de los servicios de internet y telefonía: México tiene la banda ancha más cara por Megabit por segundo (Mbps) y las tarifas más elevadas en telefonía de los 30 países que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El libre acceso a los medios electrónicos y la reducción en las tarifas facilitarán la conexión de los mexicanos con la aldea global; pero la conexión no debe equipararse con la comunicación y tampoco debe confundirse la información con el conocimiento. Los contenidos difundidos en la telecracia están (y estarán) diseñados para incidir en la opinión pública y condicionar las pautas de conducta, el control social se logra por la persuasión mediática en un simulacro de comunicación. Es ahora, cuando se aprecia nítidamente el efecto de la telecracia descrito por Octavio Paz: “Nada menos democrático y nada más infiel al proyecto original del liberalismo que la ovejuna igualdad de gustos, aficiones, antipatías, ideas y prejuicios de las masas contemporáneas.”

 

Aunque sería un gran avance, reducir los beneficios de la telecomunicación a las facilidades de acceso y al abatimiento de costos y tarifas es trivializar la curiosidad intelectual y perpetuar la estrategia que controla a las masas y a los pueblos con un código intangible y persuasivo que desplaza los atributos del pensamiento con la fascinación de la mirada… 

domingo, marzo 10, 2013

Infundados. Infundidos. Difundidos


            En algún lugar aglomerado, donde confluyen todas las ideas y se funden todas las voces, yace un mandato legendario que le infunde a los seres  humanos la imperiosa necesidad de encontrar afinidades…

 

La incursión de las redes sociales en las actividades cotidianas se expande inexorablemente: el fenómeno Facebook inició como un enlace instantáneo entre amigos y  se transformó en una secuencia de coincidencias que ahora involucra a cientos y miles  de personas; Twitter utiliza el mismo  mecanismo de enlace y es una herramienta mediática para los personajes de la vida pública que expresan sus opiniones y sus estados de ánimo en mensajes breves que llegan a la comunidad virtual. El éxito de las redes sociales reside en aplicar las bondades de la tecnología para satisfacer la imperiosa necesidad de comunicación que pervive en todos los seres humanos.

 

Cuando surgieron los medios de comunicación, la ciudadanía estaba aglomerada en una sociedad de masas y era el receptor pasivo de la información porque sus reacciones y opiniones jamás se divulgaron en los medios masivos. Nunca se cuestionó la veracidad de la información publicada o transmitida y fue entonces, cuando la mediocracia tuvo el poder para modificar y moldear las actitudes y pautas de conducta de pueblos y naciones enteros.

 

Los hábitos de consumo, las modas y los estereotipos son el resultado de campañas publicitarias que inventan, crean o diseñan, una necesidad que debe satisfacerse con la adquisición de un producto. Las pautas de conducta de una sociedad obedecen a los miedos infundados o conceptos infundidos, que son difundidos persistentemente en los medios masivos, de tal forma que una mentira que se transmite mil y un veces termina por convertirse en una verdad incuestionable. Pero ahora, aquellas masas, receptoras  acríticas, pueden emitir y transmitir sus reacciones y sus opiniones;  es posible compartir las ideas, proyectar el talento, y difundir  las escenas que desmienten las versiones oficiales y oficiosas  transmitidas en la mediocracia. Sin embargo, este logro de la comunicación que podría erigirse como un avance hacia la democratización de los medios se trivializa en contenidos simpáticos pero insulsos porque lo más importante, desde la oscuridad de los tiempos, es lograr la aceptación de los demás.

 

Y así, sin necesidad de protocolos se divulgan en twitter los comentarios de los políticos en una nueva estrategia mediática para consolidar o crear una imagen pública; cada semana se seleccionan los 10 mejores twits o los temas de conversación que por una cantidad estratosférica de comentarios “hacen” una tendencia en la opinión de la comunidad virtual. Y en un intenso intercambio de intrascendencias se disuelve el tiempo y las grandes causas se desvanecen; la capacidad de compromiso se extingue por los efectos devastadores del desencanto pero en la naturaleza humana persiste un mandato legendario que  infunde la imperiosa necesidad de encontrar afinidades…

domingo, marzo 03, 2013

Buscando las utopías perdidas


En algún lugar de la historia y esparcidos sobre una línea perpetua, yacen los vestigios de una especie inconclusa; las capas del tiempo preservan los ideales fosilizados que alentaron el espíritu de los héroes, entre los ecos del pasado deambulan  las esperanzas petrificadas que alguna vez forjaron la templanza de los hombres…

 

            Dicen los que saben, que el proceso evolutivo de la especie humana aún no concluye, que las mutaciones son imperceptibles porque las transformaciones se realizan en el músculo de  las convicciones. Desde que los homo sapiens poblaron el planeta, la estructura anatómica de la especie humana ha permanecido inalterable pero las transformaciones del pensamiento han provocado efectos concretos y contundentes.

 

            Las ideas y las convicciones se adaptaron al entorno desde la época de los mitos,  bajo la imposición de los dogmas y a  la luz de la razón; los pensamientos se materializaron en el proyecto de la modernidad, se agudizaron por el desencanto posmoderno para refugiarse en la virtualidad. Pero en ese trayecto, hubo una época en que la especie humana alcanzó niveles excelsos y sublimes: en los albores de la modernidad se expandió sobre la faz del planeta la certeza del progreso universal. La convicción emanaba de la ciencia y la prioridad fue el bienestar y la hermandad.

 

            Aquellos hombres y mujeres sacrificaron comodidades y placeres cotidianos buscando la solución a los quebrantos sociales y el antídoto para las epidemias. Su perspectiva era universal y sus efectos serían imperecederos.

 

            La firmeza de aquel ideal humanista contrasta con la apatía y el individualismo galopantes de los especímenes que actualmente habitan en la aldea global. Por eso ahora, bajo el predominio de la ética del lucro es casi imposible comprender a los héroes que redactaron el proyecto de la Modernidad. Uno de ellos, José Martí, vivió persiguiendo la libertad de un país condenado a la servidumbre, como colonia española y como anexo del imperialismo. El impacto de sus ensayos, artículos, poemas y discursos emana de una convicción auténtica, de la supremacía del bien común sobre los caprichos personales.

 

            En el auge de la hípermodernidad, Martí es la evidencia de una especie casi extinta pero a la vez, es la manifestación de una posibilidad latente, la encarnación de un legado genético que nos predispone a la nobleza, a la empatía, a la generosidad y a la compasión. Quiero creer que esos atributos permanecen encriptados en las hélices del genoma, que aguardan la ocasión para emerger y expandir la obtusa visión que tenemos del mundo. Y conservo la certidumbre de que algún día rescataremos los ideales fosilizados que alentaron el espíritu de los héroes, que escucharemos los ecos del pasado para revivir las esperanzas petrificadas que alguna vez forjaron la templanza de los hombres…

 

domingo, febrero 17, 2013

Summa cum laude


En algún lugar globalizado, en los altares donde se manufactura el conocimiento, se emiten las prioridades de la época, los modelos del éxito y los requerimientos para alcanzarlo; pero en la configuración del poderío material se excluyeron los atributos humanizantes…

 

            El 28 de Enero, la Kennedy School de la Universidad de Harvard inauguró el programa Angelopoulos Global Public Leaders otorgando una generosa beca al exmandatario mexicano Felipe Calderón Hinojoza quien colaborará con investigadores, docentes y alumnos aportando su experiencia en el análisis de “los retos que enfrentó como presidente y las políticas que desarrolló”. A simple vista, esta manifestación de generosidad académica implica varias incongruencias, pero en el fondo yace la lógica de una doble moral.  Felipe Calderón no es el primer personaje emanado de la crisis que ingresa a Harvard: George Papandreou, el ex primer ministro griego depuesto por el desastre económico en su país se incorporó al plantel con un sueldo de 46 mil dólares al mes por impartir clases sobre cómo superar la crisis del euro.

           

            En ese silogismo: el ingreso de Calderón al alma mater de la tecnocracia le confiere súbitamente el reconocimiento Summa cum laude a la nanocracia en México: ese estirpe de “funcionarios públicos cuyo principal atributo es su lealtad incondicional al  presidente porque su obediencia  trasciende y opaca la carencia absoluta de capacidad, de experiencia y de visión de Estado”. Su  formación académica en el extranjero  los hace “menos nacionalistas que los políticos tradicionales y son portadores de ideas extranjeras inadecuadas e inaplicables”. Por consiguiente: Harvard otorga un amplio reconocimiento  a la genuflexión del estado mexicano ante los imperativos de la tecnocracia global. Sí sí!... claro! …por supuesto!... el mandato de Felipe Calderón es uno de los temas fundamentales para entender el rumbo de la historia global! Es imprescindible conocer el funcionamiento de un estado que se apega ciegamente al canon del mercado y tipifica a los ciudadanos como insumos, a la sociedad como una unidad productiva y al gobierno como una agencia de negocios internacionales que debe adaptarse a los requerimientos de los consorcios financieros e industriales.

 

            La polémica invitación de Harvard provocó el repudio de alumnos y egresados mexicanos: más de 34 mil 300 personas se sumaron al rechazo de la incorporación de Calderón a esa Universidad; el poeta Javier Sicilia y el académico Sergio Aguayo enviaron una carta señalando la incongruencia de la invitación con los principios de la institución, y en un gesto de dignidad sin precedentes, el ex embajador Héctor Vasconcelos Cruz, devolvió a Harvard su diploma universitario como protesta. La respuesta de la institución fue un  argumento escueto pero esclarecedor: los logros de  Calderón  en materia macroeconómica son evidentes y cuantificables, mientras su responsabilidad en la tragedia causada por la estrategia contra el crimen organizado es cuestionable. Es más importante el monto de las inversiones extranjeras que el saldo de las victimas y la cifra negra de los mexicanos en condición de pobreza.

 

            Este episodio revela el predominio de un criterio materializante y monetario en la formación de los líderes políticos y empresariales,  el desplazamiento de la ética  hacia el rubro de las negociaciones,  el sesgo de las instituciones educativas como productoras incansables de paladines del mercado y mentes de obra que otorgan el grado Summa cum laude a los precursores del poderío material carentes de  atributos humanizantes…

domingo, febrero 10, 2013

En la estrechez de la cúspide


En algún lugar insólito, en la estrechez de los ángulos obtusos y eludiendo todas las fórmulas, las líneas se distorsionan y los valores se tergiversan; en ese pequeño espacio se restringen todos los juicios y las cifras adquieren valores ambiguos…

 

            El modelo actual del Instituto Federal Electoral se sustenta en la participación de la ciudadanía en todas las fases del proceso electoral en cada uno de los distritos, como capacitadores, supervisores, funcionarios de casilla, consejeros y representantes de los partidos políticos. Pero éste es un modelo piramidal. En los 300 distritos que cimentan la pirámide electoral se realizan tareas específicamente arduas en procesos estrictamente controlados que generan información profusa y detallada. La eficiencia y efectividad del mecanismo electoral en los 300 distritos se debe a la actuación de ciudadanos éticamente comprometidos con las labores que el IFE les encomienda. Pero al trascender el ámbito de los distritos la intervención ciudadana se desvanece.

 

Una distancia abismal separa a los distritos de la  cúspide de la pirámide, donde se ubica la Junta General Ejecutiva y  sesiona el Consejo General. Ahí se acata la normatividad que rige al instituto y ahí funciona la Unidad de Fiscalización de los Recursos de los Partidos Políticos. A esas alturas, la participación ciudadana se reduce significativamente a 9 consejeros  y al estrecho margen que les concede la legislación electoral, consensuada por los partidos políticos en el congreso.

 

En esa estrechez, los 9 consejeros deben asumir la ética de la imparcialidad para interpretar leyes y reformas ambiguas, reglamentos complejos pletóricos de palabrejas domingueras con procedimientos algebraicos que determinan  tiempos exactos para la ejecución de movimientos precisos  (pero uno de ellos, Sergio García Ramírez, sesgó su juicio para favorecer y exonerar al Partido Revolucionario Institucional, PRI).  Y desde esa cúspide,  la visión del proceso se restringe y es ahí, muy lejos de la realidad y  en el ángulo más obtuso de la geometría electoral, donde funciona la Unidad de fiscalización, responsable de la “quiebra moral del IFE” por los insólitos dictámenes sobre los gastos de campaña que determinan un dispendio de 63 millones de pesos del Movimiento Progresista de Andrés Manuel López Obrador pero que no detectan ningún exceso en los gastos de campaña de la coalición del Revolucionario Institucional y el Partido Verde Ecologista de México (PRI-PVEM).

 

Las cantidades son ridículas, la actuación de García Ramírez es deleznable y el daño infringido es alarmante porque las decisiones y las cifras emitidas por la cúspide del IFE no corresponden con la realidad galopante de las campañas y la credibilidad del instituto como órgano ciudadano está a punto de evaporarse.  Desde la estrechez que lo  margina, el Consejo General rechazó el dictamen de la Unidad fiscalizadora; se pospuso la discusión pero también se postergó la atención a un legítimo reclamo de la ciudadanía que rechaza el dispendio de recursos públicos en campañas políticas. Mientras tanto, la confianza del electorado se reduce  lamentablemente en la misma proporción en que crece su desencanto porque  la voluntad popular se  diluye en el  pequeño espacio donde se restringen todos los juicios y las cifras adquieren valores ambiguos…

domingo, febrero 03, 2013

El fin de los extremos


En algún lugar inesperado,  las fuerzas se equilibran y los extremos se evaporan, desaparece la tensión que mantenía alejadas a las antípodas, los ataques se degradan, las ofensas se olvidan, las divergencias convergen pero las convicciones claudican…

           

            El actual proceso electoral en Baja California, que inició el 1º de febrero, confronta a dos alianzas por la gubernatura, alcaldías y diputaciones en el congreso local. Ambas, se fundamentan en la incongruencia y se erigen sobre  las divergencias galopantes que solían distinguir a los partidos que las conforman;  el elemento de cohesión que logró reconciliar visiones y convicciones antípodas es el anhelo de victoria. Las coaliciones que buscarán el voto el 7 de Julio son: “Compromiso por Baja California” que se conforma con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido Verde Ecologista de México (PVEM), partido del Trabajo (PT) y Partido Encuentro Social (PES); y “Unidos por Baja California” que conforman el Partido Acción Nacional (PAN), Partido de la Revolución Democrática (PRD), Partido Nueva Alianza (Panal) y el Partido Estatal de Baja California (PEBC).  

 

Así, las opciones para emitir el voto se simplifican rotundamente pero las complicaciones aparecen cuando se pretende conciliar  argumentos irreconciliables, cuando los partidos coaligados deban olvidar los argumentos con los que alguna vez se atacaron, las descalificaciones que mutuamente se hicieron, los daños recíprocamente infringidos. Es por eso que la credibilidad de las alianzas únicamente se sustenta en su afán por la victoria electoral.  La conformación de coaliciones  entre partidos políticos en México es un fenómeno cada vez más frecuente y su éxito reside en la designación del candidato; la figura del contendiente aliancista deberá opacar la fluctuación de las convicciones y la volatilidad de los idearios partidistas. Suelen ser personajes conciliadores, de amplio criterio, tolerantes cuya imagen trasciende las consignas de su partido para encontrar coincidencias donde antes hubo radicalismos, es el elemento fundamental que fortalecerá o debilitará a las alianzas.

 

Si las precampañas son únicamente el trámite indispensable que debe realizarse en tiempo y forma para registrar al candidato oficial, será la debacle de los partidos pequeños que participaron en la farsa del partido predominante. Si la precampaña equivale a la búsqueda del candidato con el perfil idóneo, al margen de compromisos o intereses de partido, la coalición emergerá fortalecida con una imagen capaz de reconciliar lo irreconciliable.

 

            Hoy por hoy, ante las coaliciones que buscarán el poder en Baja California, la pregunta ineludible es: cuál será la visión que unificará la diversidad de criterios en las alianzas?   Es posible que los abanderados de la extrema derecha adquieran, aunque sea por contagio, una pisca de sensibilidad social?   En el trajín de las amalgamas: los extremistas reconocerán los excesos perniciosos en el fanatismo moralino y en los radicalismos de izquierda?  Suponer las cualidades del producto emanado de una alianza es aún prematuro, lo evidente es la contundencia de las aspiraciones y el final inminente de los extremos porque el afán de victoria es implacable y desvanece la  tensión que mantenía alejadas a las antípodas, degrada los ataques y anula las ofensas, hace converger a las divergencias pero las convicciones claudican…

domingo, enero 27, 2013

En vivo y en directo


En algún lugar incuestionable ondea el pendón de la justicia,  desde ahí se propagan los ideales y virtudes que deberán enaltecerse y se proclaman los vicios que deberán condenarse…

 

            Las prioridades y los criterios para la impartición de justicia adquieren la perspectiva de la clase gobernante pero requieren del consenso social para legitimarse. Ahí radica la importancia de la opinión pública y hacia ella se enfocan todas las estrategias de los consorcios de la comunicación masiva. Erigidos como el cuarto poder, los medios masivos tienen la capacidad para influir en la opinión pública y su impacto es tan profundo que no sólo influyen, “crean” la opinión pública.  Dirigen la frustración o la indignación colectiva hacia un personaje, juegan con las incertidumbres y los temores de las masas,  fabrican continuamente ídolos y villanos, mártires y verdugos, configuran los modelos de excelencia, dictan la actitud predominante.

 

Sí!... La fabricación del consenso es el producto de la alianza entre los gobiernos y los medios.  Adquiere matices realmente siniestros cuando  la población adopta los argumentos emitidos en los medios masivos, cuando  la transmisión incesante de mensajes breves y simples anulan la reflexión, cuando  las multitudes hacen suyos los motivos fabricados en la mediocracia, cuando se enardecen para condenar algo o glorificar a alguien.

             

            Y sí!  El caso de Florence Cassez es un ejemplo de la fabricación del consenso. En la mañana del 9 de Diciembre del 2005, Carlos Loret de Mola, conductor del noticiero televisivo “Primero Noticias” presentó  “en vivo y en directo” la captura y aprehensión de la peligrosa banda de secuestradores “El zodiaco” incluyendo a Florence Cassez,  pareja sentimental del líder. Pero el operativo transmitido fue un video pregrabado, una  supuesta recreación de los hechos producida por el consorcio Televisa. En recreaciones y montajes similares se divulgaron los éxitos en la cruzada contra el crimen organizado emprendida por Felipe Calderón. Pero en los primeros meses del gobierno de Enrique Peña Nieto, en la mañana del miércoles 23 de Enero del 2013, los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación concedieron el amparo liso y llano a Florence Cassez por las violaciones de los derechos humanos que impidieron el debido proceso judicial. Ahora, cuando se esclarecen las circunstancias que fundamentaron la decisión de la SCJN, los corporativos televisivos pretenden deslindarse acusando a las autoridades involucradas, argumentan que fueron engañados, los directivos de Televisa alegan total desconocimiento y la opinión pública se polariza por el manejo tendencioso de la información en los consorcios mediáticos.

 

            Sí!... Es un caso indignante, porque exhibe el sometimiento del poder judicial a los caprichos de los gobernantes en turno, la nefasta intención de manipular la opinión pública y las complicidades en el diseño de estrategias mediáticas para divulgar las virtudes que deberán enaltecerse y los vicios que deberán condenarse…

domingo, enero 20, 2013

El reflejo de Narciso


En algún lugar del ego, sobre la superficie líquida del tiempo se reflejan las figuras que encarnan al éxito y los objetos que equivalen a la felicidad; por eso, la vida se evapora en una intensa búsqueda de artificios…

 

Dicen los que saben, que el hombre es el reflejo de su entorno, que persigue los sueños compartidos en su época, y que por eso, el tiempo es el mejor medio de contraste  entre los ideales y los modelos de excelencia. Las diferencias entre la actualidad y las épocas que le preceden se visualizan al comparar sus personajes emblemáticos: Prometeo en la Modernidad y Narciso en la Posmodernidad. Hoy por hoy, Lance Armstrong emerge como una figura que encarna el éxito,  el paradigma de la sociedad de mercado que equivale a riqueza y reconocimiento elevados a la dimensión global.

 

Armstrong es el reflejo fiel de su época y de su entorno, de una generación obsesionada con el éxito y su equivalente monetario y mediático que ante la insuficiencia de los esfuerzos humanamente posibles suelen incurrir en la ergogenia: el uso de sustancias o procedimientos que agilizan la recuperación física después de labores extenuantes y el plazo para la obtención de los resultados esperados se reduce vertiginosamente. Esta impaciencia es  otro rasgo de los habitantes de la aldea global: la metamorfosis debe ser un proceso rápido e indoloro, exento de los rigores  de la disciplina (los productos que prometen resultados milagrosos en dos semanas son la clara evidencia).

 

Para los especímenes como Armstrong, la permanencia en el escaparate mediático es una necesidad, una compulsión. La  entrevista donde Armstrong acepta (con monosílabos) todas las versiones de la deshonestidad en que incurrió  fue un evento mediático, debidamente promocionado, como lo será sin duda la producción de una película con su historia. El momento y las circunstancias de esta revelación fueron fríamente calculados porque no habrá consecuencias legales: ya prescribió el plazo para sancionarlo por perjurio pero  la confesión pública sería un argumento a su favor para retirar la prohibición vitalicia para competir.

 

Al margen de las implicaciones legales y mediáticas de esta revelación, el caso de  Lance Armstrong  ejemplifica una actitud que tiende a predominar, no solo en el ámbito del deporte. Es una especie de canon que influye en las decisiones y que guía las acciones de individuos obsesionados con el éxito. Y la primera regla es: que no hay reglas!  Se pueden trasgredir todos los mandatos morales, éticos y legales en la búsqueda frenética de la victoria, por lo que se diluye  la frontera entre el bien y el mal: Lance Armstrong no cree haber hecho algo malo; en su peculiar orden de ideas, lo único que debe castigarse y evitarse es el fracaso,  porque la derrota es la némesis de los narcisos hípermodernos, egos que no soportan ni asimilan la frustración.

 

Y en las aras del triunfo se produce una paradoja: el éxito es vital pero debe alcanzarse sin esfuerzos, sin fracasos, sin perseverancia, sin dolor. Es menester sobresalir para sobrevivir en un mercado hostil que enaltece la competencia desleal, que no admite intentos fallidos, que materializa lo sublime en  objetos que equivalen a la felicidad porque la vida se evapora en la intensa búsqueda de artificios…

 

domingo, enero 13, 2013

El portal de las verdades


En algún lugar inescrutable, más allá del umbral de lo aparente y custodiado por todas las versiones del poder, se encuentra el único acceso a la verdad; de cuando en cuando, surgen genios temerarios que rompen los eslabones que encadenan al conocimiento…

 

En el imperio de mercado, el conocimiento continúa custodiado por los poderes fácticos; el acceso a contenidos académicos, científicos y legales está restringido y exageradamente controlado: la evidencia es la desproporción en el castigo a los temerarios que infringen los mecanismos de ese control.

 

Ese es el caso de Bradley Manning, el marine norteamericano que publicó el video conocido como “Asesinato colateral” que mostraba el ataque indiscriminado a la población civil en Irak, preso y torturado en Quantico,  enfrenta el cargo de ayudar al enemigo que se castiga con  condena perpetua. En las mismas circunstancias se encuentra Julian Assange, el fundador del sitio Wikileaks, que desde hace seis meses se refugia en la embajada de Ecuador para evitar su extradición a los Estados Unidos para ser juzgado por las filtraciones publicadas en la red.

 

Y fue también el caso de Aaron Swartz: el genio que a los 14 años ingresó a la Universidad de Stanford y que a esa edad contribuyó en la creación de los estándares para compartir y diseminar contenidos –blogs-;  el activista  contra la censura en la red que dirigió las protestas  contra la  ley SOPA; el  protagonista solitario de la “Primavera académica”. En 2011 fue arrestado por fraude informático por la obtención de material académico de ordenadores protegidos del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). Fue declarado inocente de ese cargo  pero  fue acusado por autoridades federales por el  acceso ilegal a un servicio de distribución de revistas científicas y literarias restringido a suscriptores y descargar 4.8 millones de artículos y documentos con la intención de liberarlos, lo que se castigaría con “una sentencia enormemente exagerada (35 años de prisión y multas por un millón de dólares) que equiparaba un gesto a favor del conocimiento libre a un acto de terrorismo”.

 

Pero esa infame sentencia quedará pendiente porque Aaron decidió terminar su lucha contra  la censura. El caudillo cibernético de la libertad del conocimiento se suicidó el 11 de enero a los 26 años. Con su muerte se escribe un episodio más en la interminable crónica de los abusos del poder y también, se esclarecen las incertidumbres sombrías que alguna vez lo afligieron al confrontar  los ideales con  la realidad, el debate inexorable en todas las causas y el compromiso ineludible de todos los héroes. En el 2007 Swartz escribió en su blog: "Hay un momento, en que la vida ya no se disfruta como vida, cuando el mundo parece ir más despacio y todos sus innumerables detalles repentinamente se hacen brillantes, dolorosamente claros”.

 

Necesitamos más héroes. Gracias a la convicción humanitaria de personajes como Swartz, Manning y Assange, el advenimiento de la sociedad del conocimiento  no se vislumbra tan lejano. Quiero creer que surgirán más genios y temerarios  dispuestos a  derrocar la ignorancia, que es la versión más aberrante de la opresión, y romperán los eslabones que encadenan al conocimiento…