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domingo, noviembre 16, 2014

Anacronismos galopantes

En algún lugar caótico y confuso, la verdad se desplaza en una trayectoria  imprecisa entre las versiones oficiales, la beligerancia y las vivencias;  se refugia en una grieta del misterio para eludir  todos los matices que la distorsionan y la segregan…

            En el imaginario colectivo se fusionan las percepciones de una comunidad en un momento determinado amalgamando las ideas, certezas e incertidumbres inculcadas por una élite para el control social. Hoy por hoy, la tecnología de la  comunicación permite ponderar la veracidad de la información divulgada por las entidades oficiales y por usuarios o portales independientes.

            Pero los anacronismos suelen ser obstinados y no se extinguen por caducidad. Aún ahora, en el umbral de la sociedad del conocimiento siguen vigentes estrategias arcaicas para el control del imaginario colectivo  como el oneroso rubro de los “apoyos informativos” en la cuenta pública por el concepto de las generosas compensaciones a los periodistas que divulgan una opinión favorable de un personaje en la clase gobernante. Todavía se construyen magnos escenarios con audiencias lisonjeras que  aclamarán al gobernante con la falsedad de un aplauso delirante.

Otro de los anacronismos vigentes se refugia en las huestes enardecidas que se manifiestan con la fuerza que  brinda el anonimato para enturbiar el ambiente social y desacreditar a  las causas justas y legítimas. Y así, aprovechando el reclamo de justicia de  los padres de los 43 normalistas desaparecidos, una turba, ajena a los dolientes, aprovecha la indignación popular para destrozar oficinas y monumentos históricos. Y en el territorio de la beligerancia inaudita aún persisten las simulaciones, la fabricación de argumentos que justifiquen la intervención de la fuerza pública como la incursión de policías del Distrito Federal en la  Ciudad Universitaria para  indagar el robo de un teléfono celular (¿?)  lo que provocó la reacción violenta de los estudiantes (¿?); el resultado de este insólito episodio es un alumno herido por una bala perdida,  un agente policiaco con el cráneo fracturado, un vehículo oficial incendiado por encapuchados y  una marcha en protesta exigiendo la renuncia del rector.

Y el imaginario colectivo se dispersa en episodios de violencia: el desconcierto se socializa por la brutalidad de los energúmenos que pululan en la clase gobernante, por la flagrante violación de los derechos y garantías que el estado debe otorgar a los ciudadanos, por  los destrozos injustificables de una hueste de porros que distorsionan el eco de un reclamo legítimo.

Esta vulgar manipulación de la información polariza a la ciudadanía en los  estratos perniciosos de la apatía y el anarquismo, secuelas inevitables de la ineficiencia de la clase gobernante, sin distinciones. A pesar de la desinformación y el desconcierto, la conciencia ciudadana todavía es un baluarte social, un bien esquivo que se desplaza entre anacronismos galopantes eludiendo todos los matices que la distorsionan y la segregan…


Fuentes:


Animal Político. (2014). GDF entregará datos de quienes quemaron la Puerta de Palacio; no quedará impune: Rubido. Recuperado el 16 de Noviembre del 2014, de http://www.animalpolitico.com/2014/11/gdf-dara-la-federacion-los-datos-de-quienes-quemaron-la-puerta-de-palacio-nacional/
El Economista. (2014). Estudiantes de UNAM piden autonomía y salida de Narro. Recuperado el 16 de Noviembre del 2014, de http://eleconomista.com.mx/sociedad/2014/11/16/estudiantes-unam-piden-autonomia-salida-narro
El Mañana. (2014). Credibilidad de EPN ‘está por los suelos’: The Economist. Recuperado el 16 de Noviembre del 2014, de http://elmanana.com.mx/noticia/49794/Credibilidad-de-EPN-%E2%80%98esta-por-los-suelos%E2%80%99-The-Economist-PeaNietoRenuncia.html
Excelsior. (2014). Disparos en CU dejan 2 heridos; granaderos frenen a embozados. Recuperado el 16 de Noviembre del 2014, de http://www.nssoaxaca.com/nacional/250-general/104459-disparos-en-cu-dejan-2-heridos-granaderos-frenan-a-embozados
García, Jacobo. (2012). Peña Nieto pagó a importantes periodistas mexicanos para que hablaran bien de él. Recuperado el 16 de Noviembre del 2014, de http://www.elmundo.es/america/2012/05/11/mexico/1336765581.html
Olivares, Emir. (2014). Marchan jóvenes dentro de CU en protesta por dos estudiantes heridos. Recuperado el 16 de Noviembre del 2014, de http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2014/11/16/marchan-jovenes-dentro-de-cu-en-protesta-por-dos-estudiantes-heridos-2770.html
Plumas Libres. (2014). Publican polémica lista de periodistas que reciben dinero del gobierno de EPN. Recuperado el 16 de Noviembre del 2014, de http://plumaslibres.com.mx/2014/10/20/publican-polemica-lista-de-periodistas-que-reciben-dinero-del-gobierno-de-epn/
Proceso. (2012). Paga millones Peña Nieto a López Dóriga y Beteta por “apoyos informativos”. Recuperado el 16 de Noviembre del 2014, de http://www.proceso.com.mx/?p=307103
Regeneración. (2014). Pagó Peña Nieto 9 millones de pesos a conductores de “Tercer Grado”. Recuperado el 16 de Noviembre del 2014, de http://regeneracion.mx/sociedad/tercer-grado/
Rodríguez García, Arturo. (2014). Complacencia y mentiras en el encuentro de Peña con periodistas. Recuperado el 16 de Noviembre del 2014, de http://www.proceso.com.mx/?p=380013
Saldívar, Alejandro. (2014). Irrumpen granaderos en CU. Pretenden desalojar el auditorio Che Guevara. Recuperado el 16 de Noviembre del 2014, de http://www.proceso.com.mx/?p=387894

Sin embargo. (2014). Manifestantes ajenos a marcha causan destrozos en la sede del PRI en Veracruz. Recuperado el 16 de Noviembre del 2014, de http://www.sinembargo.mx/15-11-2014/1168971

domingo, noviembre 10, 2013

Memorias de madrugada


En algún lugar del tiempo, desde la perspectiva del presente, se moldea y se reconfigura el pasado; los quebrantos se desvanecen y las vergüenzas se atenúan para soportar el lastre de los errores cometidos…

 

La memoria es un prodigio  humanizante que entrelaza los tiempos y es un mecanismo versátil y bondadoso en todos los niveles de supervivencia; es una edificación sólida aunque se ubica en un ámbito intangible,  es un recurso con límites  inconmensurables y sus efectos eluden cualquier clasificación porque los recuerdos emergen  en el momento preciso para resolver un problema pero también se transforman para endulzar sinsabores o se ocultan para aliviar una angustia.

 

Por la versatilidad deliberada de la memoria es posible modificar o minimizar los recuerdos para reescribir el pasado y así, atenuar la crueldad, la vergüenza o  el sufrimiento que alguna vez de registró en la biografía de quien recuerda. Pero las bondades de este peculiar mecanismo de defensa contra el dolor, como todas las manifestaciones de la condición humana, también se pervierte por los excesos. Es por eso que la historia de los hombres y de los pueblos se escribe con el matiz de los vencedores y ahí reside la importancia de las ruinas, los documentos y los vestigios.

 

Erigido en una madrugada, el Muro de Berlín concretó la división ideológica del mundo en capitalistas y socialistas; en aquel entonces, el nacionalismo excedió las fronteras morales para impedir y castigar cualquier  trasgresión. Derribado en una madrugada, su  renovó las esperanzas desfallecidas  cuando el imperio del mercado impregnaba todas las coordenadas del mundo.

 

Sólo un tramo de aquel muro permanece en pie como un lienzo urbano que proyecta los extremos irreconciliables de la condición humana: sobre los represivos bloques de hormigón y concreto se exhiben todos los colores y las formas de la libertad. Es la galería de arte al aire libre más extensa del mundo porque abarca 1.3 kilómetros de lo que fue el Muro de Berlín, ahora conocido como East Side Galery donde cientos de graffitis transmiten la euforía de la libertad y  las esperanzas por un mundo  mejor.

 

Hoy por hoy, la construcción  de un complejo de departamentos de lujo amenaza la permanencia de este tramo del Muro y su demolición parece inminente. Desde marzo de este año, los ciudadanos alemanes y la comunidad artística han protestado contra la constructora Maik Uwe Hinkel por el desmantelimiento de ese espacio dedicado a la  libertad de expresión. Pero además, la permanencia de ese tramo del muro es históricamente imprescindible porque el poder las ruinas reside en la materialización del pasado a través de testimonios incuestionables cuyo mensaje no admite las tergiversaciones de la memoria.  

 

            El mensaje de las ruinas es contundente porque recuerdan una y otra y otra vez, los niveles de virtud o de perversidad que ha traspasado la humanidad. Algunos, como el Muro de Berlín, son recordatorios incómodos, pero efectivos, que restringen una y otra y otra vez los violentos impulsos de dominio; son los fieles testigos del tiempo que resisten los devaneos de la memoria y que perduran como testimonio y como lastre de los errores cometidos…

 

domingo, noviembre 15, 2009

Fervor revolucionario

“El sueño es la mitología privada del durmiente.
Los mitos son los sueños despiertos de los pueblos.”
Paul Ricoeur


En algún lugar remoto, entre las peripecias gloriosas del pasado, se inició la configuración de los mitos oficiales y la alegoría de los rituales nacionalistas; entonces, en la esencia revolucionaria del régimen surgió la identidad de un pueblo…

Dicen los que saben que la Revolución mexicana es una construcción simbólica, que se confeccionó para legitimar a los vencedores de los conflictos armados; afirman que el mito revolucionario es el cimiento en la edificación del imaginario colectivo, y que por eso, la mexicanidad se funde con los rituales de la historia oficial (1).

El próximo 20 de Noviembre, inicia la cuenta regresiva hacia el centenario de la Revolución mexicana, gesta social de la que emergió la ideología del Priato. El entorno político en el que se realizarán los festejos es evidentemente ajeno a los conceptos revolucionarios, el régimen calderonista se ubica en el extremo opuesto del imaginario colectivo y se dispone a celebrar un rito popular del pasado con la frivolidad de un espectáculo multimedia en la era del mercado.

Sí!... es inevitable. El tiempo siempre transforma las ruinas, y las proezas del pasado que ahí sucedieron, en un atractivo turístico. Sobre todo ahora, cuando el imperio de la ficción se expande a todas las esferas de la vida. El implacable efecto del tiempo atenúa la intensidad de los ideales, disuelve la sangre y el sufrimiento, y finalmente, extingue la llama que enardeció convicciones humanistas y patrióticas.

Hoy por hoy, casi a cien años de distancia, en la mexicanidad confluyen semejanzas y diferencias: el pasado se actualiza en la desesperanza y el hartazgo que merodean en el imaginario colectivo, la distancia entre la justicia social y la realidad cotidiana se expande; la diferencia reside en la posibilidad de una sublevación generalizada, que ahora deambula entre los rangos de lo improbable.

En perspectiva, los grandes triunfos de los postulados de la Revolución mexicana provocaron un desencanto descomunal. Pero aquella convicción de la intervención de las masas como el detonante que incidiría en un régimen equitativo y justo, y en el mejoramiento de las condiciones de vida, se desvanece inexorablemente.

Las voces que equiparan las circunstancias actuales con el clima en la víspera de la gesta revolucionaria y que alertan de un inminente estallido social, aquellas encuestas que han deslizado la posibilidad de la intervención de las boinas azules de la Organización de las Naciones Unidas en México, los argumentos que enfatizan la imperiosa necesidad de un estado militarizado para combatir al crimen organizado, no enarbolan convicción social alguna, porque obedecen a las estrategias elementales del control ideológico: esparcir un temor infundado para modificar las tendencias en la opinión pública.

La justicia social, ese reclamo ancestral en todas las coordenadas de la historia, yace en un rincón del imaginario colectivo, es un ideal surrealista que deambula en el sueño de los justos, que contempló impasible las expresiones monumentales del fervor revolucionario, que se confundirá en la inundación de luz y sonido en un espectacular despliegue de la tecnología del entretenimiento, que se desvanece en la ritualidad donde alguna vez surgió la identidad de un pueblo…


(1) Macario Schettino. (2007). “Cien años de confusión. México en el siglo XX”. México; Editorial Taurus.

lunes, octubre 26, 2009

En el umbral de las certezas

En algún lugar de la lógica, en los niveles elementales del raciocinio, se postula la existencia del umbral de las certezas; y en esa tenue frontera se determina la condición pública de las verdades…

El impacto de los medios de comunicación masiva reside en su capacidad para condicionar la opinión pública, para moldear percepciones e infundir aprehensiones. Por eso,
la consolidación de la mediocracia como el cuarto poder modificó los rangos de la realidad y reconfiguró el ámbito de las falacias.

Por obra y gracia de la divulgación mediática, las imprecisiones adquieren contundencia cuando se propagan y se esparcen; una vulgar mentira se transforma en una verdad absoluta cuando aparece una y otra vez en el discurso mediático. Las ideas, por disparatadas que parezcan, adquieren veracidad por el efecto de la repetición y las incertidumbres se configuran como certezas en cuanto se difunden.

Recientemente, la idea de un posible estallido social ronda los titulares de prensa y aparece en la declaración de personajes públicos: el rector de la UNAM, José Narro, el presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social, Gustavo Rodríguez Vega, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) Armando Paredes.

Esta preocupación ha sido compartida por la presidenta del PRI, Beatriz Paredes, y por el ex candidato presidencial perredista Andrés Manuel López Obrador. El secretario de Desarrollo Social, Ernesto Cordero, admitió que es preocupante el riesgo de un estallido social.

La idea de la subversión persiste: el Sindicato Mexicano de Electricistas reiniciará el 30 de octubre la primera jornada civil de resistencia a escala nacional con plantones y cierres intermitentes de instalaciones públicas.

Además, la historia amenaza con repetirse: ante una miscelánea tributaria aberrante, líderes empresariales y obreros advirtieron al Senado que, de no corregirse el alza de impuestos, puede darse un estallido social en 2010.

En estas circunstancias, es imperativo identificar a quienes han externado el temor por un estallido social, todos ellos son personalidades públicas con acceso a los medios de comunicación: integrantes de la clase política, de la jerarquía católica, de la cúpula empresarial.

En éste afán por condicionar la percepción social, el ejercicio del discernimiento es el único conjuro para los efectos idiotizantes de la mediocracia. La exposición reiterada de un argumento endeble pretende esparcir la sensación de inestabilidad, generalizar el temor para justificar una respuesta del estado, hasta hoy impredecible, para conjurar amenazas invisibles; al propagar ese temor inverosímil se traspasó el umbral de las certezas, y entonces, un barrunto se adjudicó la condición pública de las verdades…