domingo, septiembre 29, 2013

Circo de tres pistas



“Gracias, por lo que significa tener mecanismos alternos a los grandes poderes mediáticos, a lo que tristemente hoy tenemos como dominante.”

Carmen Aristegui

 

            En algún lugar indómito, ajeno a la voluntad de los hombres, la naturaleza aguarda pacientemente el momento menos propicio para desatar sus inclemencias y exhibir las pequeñeces de la condición humana...

 

            La insólita coincidencia de los huracanes Ingrid y Manuel provocó la devastación en ciudades y poblados en varios estados de la República Mexicana. Las precipitaciones destrozaron varios puntos en la red de carreteras y  arrasaron asentamientos irregulares, enfatizando la distancia entre la prosperidad y la marginación.

 

            La inclemencia de la naturaleza acaparó los titulares en todos los medios y desencadenó una secuela de vicios y aberraciones en la cobertura mediática porque la mediocracia mexicana capitalizó vulgarmente la tragedia: en el espectáculo noticioso abundaron los testimonios dramáticos de los damnificados, las escenas del duelo y la devastación. Y en este drama mediático el protagonismo se desplazó de las víctimas a la clase gobernante cuando inició la incesante divulgación de imágenes del señor presidente caminando en la zona del desastre con el agua hasta las rodillas, acompañado de sus secretarios y algún gobernador. En un sutil giro se distrajo la atención de las causas para enfocar las luces y las cámaras en los efectos excluyendo del discurso: la negligencia o la impericia en el desarrollo urbano, la indiferencia a las zonas marginales y a los cinturones de miseria como resultante de procesos corrompidos, la insuficiencia de los servicios públicos, los vicios ocultos en las obras públicas.

 

            Pero hubo un error en el cálculo y la mediocracia se excedió en el giro de la tragicomedia: Laura Bozzo y su equipo de producción se trasladaron, en  helicópteros pertenecientes al  Estado de México, al poblado de Coyuca de Benitez en el estado de Guerrero para filmar escenas de rescate y atención a los damnificados. Afortunadamente y por una insólita coincidencia, en aquel lugar también se encontraban la reportera Marcela  Turati y el fotógrafo Eduardo Miranda del semanario Proceso, quienes revelaron en el programa radiofónico de Carmen Aristegui el grotesco montaje y la falsedad dramatizada de Laura Bozzo transmitida por Televisa y el desvío en el uso de los recursos públicos. Las reacciones fueron inmediatas:

 

En los medios masivos, Laura de América, vanagloriándose de naca y vociferando peladeces exigió públicamente el derecho de réplica a Carmen Aristegui, quien respondió: “francamente tiene algo de gracia: ¿Tiene autoridad moral Televisa para exigir a gritos el derecho de réplica?”  En las redes sociales, la ciudadanía se expresó  en un intenso intercambio de opiniones provocando una arrolladora tendencia contra la conductora de falsedades dramatizadas y contra la televisora. Mientras tanto: se acumulan las denuncias del robo de despensas y la venta de víveres en las zonas de desastre. Comunidades enteras permanecen incomunicadas esperando ayuda y socorro.

 

Y así, damas y caballeros, en este circo de tres pistas se exhiben: la tragedia como espectáculo; el protagonismo político que encubre los vicios ocultos en las obras públicas; y el fortalecimiento de la crítica social que confronta a la mediocracia. Y en el espectáculo más grande del mundo se presentan  las fuerzas  indómitas de la naturaleza que aguardaron pacientemente el momento menos propicio para desatar sus inclemencias y exhibir las pequeñeces de la condición humana...

domingo, septiembre 22, 2013

Elixir virtual


“El ciberespacio es un sueño despierto

 para quienes juegan profundamente con su identidad.”

David Le Breton

 

            En algún lugar imaginario, cuando se extinguen todos los peligros,  emerge el personaje que suele vivir bajo el umbral de la conciencia y durante el éxtasis de su aliento derriba todos los obstáculos y supera todas las adversidades…

 

            Dicen los que saben que la fascinación del juego proviene de  un oasis donde se desvanecen las angustias del mundo real; que el juego es un placebo indispensable, un simulacro que materializa escenarios ficticios en circunstancias insólitas donde se aventuran los temerarios; y que sus bondades se perciben en una pausa obligada en la cotidianidad para una dosis de elixir existencial.  

 

Y el juego, como manifestación del pensamiento simbólico, es una actividad inherente a la condición humana susceptible a los cambios en el entorno. Hoy por hoy, la generación “My media” congrega a los jóvenes entre los 13 y los 24 años “que nacieron y crecieron con medios interactivos inalámbricos” para quienes el juego es una experiencia virtual que extingue la distancia entre el personaje y el jugador.  El impacto de la tecnología digital es incuestionable cuando se analizan las cifras millonarias en las ventas de consolas y videojuegos, pero sobre todo, cuando se ponderan los efectos del  sedentarismo -como la paradoja del juego- y  la adquisición de habilidades inéditas.

 

El juego en su modalidad digital es el reflejo del predominio de la tecnología en el estilo de vida y es un tema polémico, como lo fueron todas las innovaciones en su momento. Actualmente se analizan las repercusiones de la violencia en los videojuegos y sus implicaciones morales; se debate sobre la calidad artística en la creación plástica de mundos virtuales, en la exorbitante fantasía de su narrativa y en la musicalización de sus episodios.

 

Pero al margen de todas las consideraciones, es imperativo reconocer que el desarrollo de la tecnología digital transformó el estilo de vida y también la forma del juego,  como producto cultural. Grand Thief Auto V, el juego desarrollado por la compañía británica Rockstar North, lanzado al mercado el 17 de septiembre por Rockstar Games incluye parodias de los vicios tecnológicos que revolucionaron la comunicación y  las relaciones entre los habitantes del mundo digital. Refleja la dependencia perniciosa de los teléfonos inteligentes, la escasez de la reflexión y la carencia de espacios propicios para el pensamiento, la indiferencia ante el pasado o el futuro, la glorificación de la imagen.

 

Esta nueva forma de jugar acompañará a los jóvenes  definiendo los rasgos de los futuros habitantes del planeta: héroes digitales cuya adolescencia se extenderá más allá de los límites cronológicos. Pero el videojuego, como industria, arte o  medio de comunicación, conserva su dimensión antropológica al expresar las certezas y las  incertidumbres de la época, en un simulacro inofensivo donde  emerge el personaje que suele vivir bajo el umbral de la conciencia y durante el éxtasis de su aliento derriba todos los obstáculos y supera todas las adversidades…

domingo, septiembre 08, 2013

Una espiral de guerra


En algún lugar  del olvido, en los sótanos donde yacen  miles de pretextos, deambulan impasibles los motivos siniestros que predisponen la brutal depredación en los hombres…

           

            Un informe de la inteligencia estadounidense responsabiliza al presidente de Siria, Bashar al Assad, por el ataque a la población civil con armas químicas que causó la muerte a 1,429 personas el 21 de agosto en los alrededores de Damasco. Ese es el argumento del gobierno estadounidense para justificar la intervención militar de los países aliados (Francia,  Reino Unido, Canadá, Australia, Italia, España y Japón) pero hasta el  momento de escribir estas líneas, la propuesta de la acción militar en Siria no ha logrado el consenso a favor y el parlamento británico rechazó la propuesta argumentando la falta de evidencias concluyentes.  En estas circunstancias, el mundo atestigua una escena pletórica de incongruencias e insólitas casualidades:

 

Un Premio Nobel de la Paz, Barak Obama, intenta convencer a la ciudadanía y al congreso norteamericano de apoyar una acción militar en solitario. Enfatiza que  no pueden permanecer inmutables e ignorar lo que sucede al otro lado del mundo porque representa una grave amenaza a la seguridad nacional. Recurre a la clásica estrategia de esparcir temores infundados cuando asegura que el ataque en Siria es intolerable porque implica el riesgo de un ataque similar a la población estadounidense perpetrado por terroristas.

 

Reconoce que el pueblo norteamericano ya está cansado tras 10 años de guerras y que en ésta ocasión, única en la historia, la intervención tendrá una fecha de conclusión porque será “limitada en tiempo y alcance, específicamente diseñada para disuadir al gobierno sirio de usar arma químicas contra su pueblo y deteriorar su capacidad para hacerlo”. Afirmó que no pondrán a sus tropas en medio de la guerra de otros y que la bota estadounidense no pisará el suelo sirio, tal vez, porque el escarmiento militar se hará con drones o vehículos aéreos sin tripulación. Y para tocar las fibras sensibles de la ciudadanía, la cadena de televisión CNN transmitió 13 videos donde se observan las consecuencias del ataque químico en un  grupo de niños que sufren convulsiones  antes de morir.

 

El grado de certeza aportado por la inteligencia estadounidense no sólo se percibe en las declaraciones del Secretario de Estado, John Kerry, cuando afirma: “no nos pueden decir nada que no sepamos ya” refiriéndose a los inspectores de Naciones Unidas que rastrean el uso de armas químicas en Siria; también se confirma en la investigación realizada por The New York Times y The Guardian que describe cómo la  Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos y el Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno Británico, diseñaron una computadora para romper los códigos de cifrado y se asociaron con empresas de tecnología para lograr el acceso a la información digital de los usuarios antes de que se codificara y enviara por internet.

 

Estas fueron las revelaciones del ex contratista de la NSA, Edward Snowden, quien actualmente está refugiado en Rusia gracias al asilo temporal otorgado por el presidente Vladimir Putin, decisión que provocó el distanciamiento de los gobiernos ruso y norteamericano en la víspera de la cumbre del G-20 en San Petersburgo, donde se escucharon numerosos llamamientos a una solución política y una clara mayoría de los líderes se declaró a favor de los medios pacíficos en la  solución del problema sirio. Rusia, el país anfitrión del G-20, y de Snowden,  se opone a una posible intervención estadounidense en Siria porque el Consejo de Seguridad de la ONU no ha emitido el mandato; pero además, Rusia es un proveedor de armas de Damasco y  conserva una base militar en Siria, en el puerto Tartus donde atracan los submarinos nucleares y a los buques crucero de su fuerza naval.

 

El destino del régimen sirio se decidirá muy lejos de su territorio, donde la población protesta contra la posible intervención militar estadounidense. Los motivos de esta confrontación serán los mismos de siempre:  los paladines de la justicia y de la democracia se impondrán a los dictadores y derrocarán a todos los tiranos que lesionen la dignidad de su pueblo.  Y si existiese algún yacimiento o el campo de batalla se ubicara en una posición geográficamente estratégica, sería una mera coincidencia, insólita e insospechada,  un pretexto más en la espiral de incongruencias e ironías, que gira una y otra vez impulsada por  los motivos siniestros que predisponen la brutal depredación en los hombres…

domingo, septiembre 01, 2013

Ciberausencias


“así / diseminados pero juntos

 cercanos pero ajenos / solos codo con codo

 cada uno en su burbuja / insolidarios

 envejecen mezquinos como islotes”

Mario Benedetti

 

            En algún recóndito, en la inmensidad de un océano solitario emergen islas diminutas habitadas por un individuo y así,  paulatinamente y sin remedio, la geografía humana  abandona la corteza terrestre para gravitar en el ciberespacio…        

 

            Si el estudio de la historia evita la repetición de los errores, entonces, cuando las generaciones futuras analicen los pormenores de la aldea global en el siglo XXI deberán prestar especial atención al phubbing:  la pandemia de conectividad que hoy se dispersa en todo el planeta distorsionando  los matices  humanos de la comunicación. Phubbing es un acrónimo que fusiona las palabras  phone (teléfono) y  snubbing (menosprecio) que intenta describir:

a)     la descortesía de quienes ignoran a las personas por la exasperante obsesión de atender los mensajes en las redes sociales.

b)     el falso fortalecimiento de la autoestima al ostentar el modelo más reciente en dispositivos de conectividad  móvil.

c)     la  vulnerabilidad e impotencia de los acompañantes al sentirse ignorados.

d)     la nomofobia, o el pánico por desconexión que causa un miedo irracional cuando no se tiene a la mano el teléfono móvil o la tableta.

e)     la trivialización del concepto de “inteligencia” aplicado a los artefactos de comunicación que entorpecen funciones cognitivas.

f)      la paradoja del aislamiento galopante provocado por la tecnología de la comunicación.

 

El phubbing es una obsesión que se esparce con la velocidad de los virus alterando irremediablemente los niveles de atención de quienes lo padecen y que, en un grado superlativo, reduce los  niveles de empatía y compromiso.  La fatal atracción que ejerce la pantalla del teléfono móvil se arraiga en los usuarios por la sensación de importancia que les confiere y por la vulnerabilidad que “provocan”  en aquellos a quienes ignoran. Además,  las alegrías y las decepciones,  las disculpas y los errores se transmiten con algún dígito o grafo cuya emisión no requiere la valentía de expresarlo cara a cara y con el corazón en la mano.

 

No! … esto no significa la colonización del Nirvana ni la comercialización de los “viajes astrales” de Kalimán… La conexión permanente con el resto del mundo distorsiona la forma convencional de la convivencia por el desdoblamiento de un ente humano  y ahora es posible que un cuerpo ocupe dos lugares en el espacio porque la presencia física de un individuo no impide que su mente divague entre las frivolidades de otra conversación o circunstancia.  Gracias a las tecnologías de la información y la comunicación los habitantes de la aldea global viven deliberadamente desinformados en una conexión permanente que los incomunica con el mundo circundante,  desplazan sus prioridades a la virtualidad idiotizante y por el cúmulo de las ausencias mentales, la geografía humana  abandona paulatinamente la corteza terrestre para gravitar en el ciberespacio…  

   

 

 

domingo, agosto 25, 2013

El primer paso


En algún lugar vetusto y arcaico, entre las inercias y los vicios, uno de los gigantes del pasado se resiste y persevera;  pero la fatalidad es inminente, la monstruosidad  se enfrenta al dilema existencial y debe adaptarse al entorno globalizante...

 

A la sombra del ogro filantrópico, descrito por Octavio Paz, se consolidaron las cúpulas sindicales y la prosperidad de los líderes aumentó en la misma proporción del control ejercido sobre la clase trabajadora. Las plazas y los cargos se otorgaban en forma discrecional sin considerar los méritos de los aspirantes; y así, el trabajo al servicio del estado se desprendió de la vocación de servicio porque la simple asistencia era suficiente para devengar el salario y exigir las prestaciones de ley.  Los conocimientos, destrezas y habilidades de los trabajadores, que ingenuamente se requerían en la descripción de puestos, jamás fueron considerados porque la calidad y el profesionalismo de los trabajadores nunca fue un requisito. Por eso,  cuando se pretende instituir la calidad como criterio rector en la asignación y conservación de puestos de trabajo, las huestes sindicalistas se dicen agredidas.   

 

La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE)  se ha plantado en el Zócalo capitalino,  impidió el acceso al recinto legislativo y al aeropuerto internacional de la Ciudad de México y espera la llegada de contingentes para las marchas y movilizaciones en torno al diálogo que sostendrán con los representantes de las Cámaras de Senadores y Diputados.  Enarbolando el digno estandarte del derecho al trabajo defienden una causa indigna: permanecer al frente de un grupo de alumnos aun cuando carezcan de los atributos de un educador; defenderán su plaza con la fiereza de su mediocridad porque así lo indica el memorándum de un líder sindical; la impericia, la ignorancia o la  negligencia jamás serán motivos de despido porque no existe la unidad de medida que pueda cuantificar sus estragos de un mal maestro en la formación de un alumno. Las escenas del plantón, del bloqueo al recinto legislativo y las protestas son deleznables pero es imperativo precisar que en las filas de ese contingente no hay educadores auténticos, los profesionales en la docencia están muy lejos del desgarriate y aguardan  la solución del conflicto para volver a las aulas. Mientras una elite de porros       -que no están impartiendo clases pero que recibirán puntualmente el cheque quincenal- se dedica en cuerpo y alma a  trastornar el tránsito y amedrentar a las autoridades, miles y miles de niños pierden días de clases.

 

Hoy por hoy, cuando la eficiencia y la competitividad son los dogmas vigentes, la profesionalización debe ser un atributo en todas las actividades de la administración pública. Así como se exige la evaluación a los maestros debería exigirse a todos los funcionarios y servidores públicos. Cuando se establezcan y se respeten los requerimientos indispensables para cada puesto de trabajo se dará el primer paso hacia un país mejor donde los beneficios del trabajo se otorgan sólo a  los mejores. Con la revalorización del trabajo de desencadenaría una mutación y la monstruosa maquinaria de un estado ineficiente, tarde o temprano deberá adaptarse al entorno globalizante…

domingo, agosto 18, 2013

Un prodigio latente


“Educar no es dar carrera para vivir,

sino templar el alma para las dificultades de la vida.”

Pitágoras

 

            En algún  lugar de las contrariedades prevalece la nobleza de una convicción;

 desafiando todos los prejuicios prevalece un esfuerzo humanizante que se perpetúa en las primeras letras…

 

            En el noble precepto de la educación impartida por el Estado, como garantía constitucional y como uno de los derechos humanos, se confirma la vulnerabilidad de la teoría ante la contundencia de la práctica. El artículo constitucional, que consagra el derecho a la educación laica y  gratuita, erige al progreso científico como el criterio a seguir en la incesante lucha “contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios”. Pero las aulas se ubican muy  lejos de esos ideales, en un plano terrenal donde la educación se desprende de la aureola de la vocación para convertirse en la justificación de una parafernalia inmensa pero insuficiente, costosa pero ineficiente.

 

Los escándalos vulneran al entorno educativo en una secuencia mediática encauzada hacia el descrédito y el repudio: el rezago educativo como una ofensa de magnitud nacional enardecida por el exorbitante contraste entre las carencias en la infraestructura y la riqueza de la ex lideresa magisterial. Hoy  por hoy, el sindicato magisterial se resiste a los mecanismos de evaluación propuestos en la reforma educativa y la dirección gremial acordó el “estallamiento del paro indefinido y concentración masiva en la Ciudad de México a partir del lunes 19 de agosto  en el Zócalo de la Ciudad de México”. Ese mismo día, la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg) habrá entregado  233 millones 869 mil evidencias del escaso cuidado e interés concedidos a la educación pública. Los libros de texto distribuidos para el ciclo 2013-2014 ostentan errores garrafales como: “ocaciona”, “contrarestan”, “físicomotrices” o “desiciones”; palabras recortadas por una pésima edición; la unión de  dos preposiciones, acentos incorrectos e indicaciones imprecisas que señalan un color que no aparece, más lo que se detecte posteriormente.

 

Pero no todo es grilla y escándalo.  Por extraño que parezca, en las vulgares diatribas protagonizadas por porros profesionales  hay una omisión deliberada: la controvertida reforma al artículo 24 constitucional, aprobada por la Cámara de Diputados, el Senado y por la mayoría de los congresos estatales, que permite la  incursión de la jerarquía católica al ámbito público vulnerando la condición laica del Estado mexicano.

 

Y a pesar de todas esas contrariedades, ajeno a los conflictos y a las complicidades en la clase gobernante, perdura el afán humanizador y  en todos los días del ciclo escolar existe un prodigio latente: miles de alumnos llevan inscrita en el corazón la esperanza de sus padres y llegan al aula dispuestos a construir su destino;  el prodigio se realiza cuando prevalecen la curiosidad del alumno y la vocación del maestro, y entonces, el esfuerzo humanizante  se perpetúa desde las primeras letras para vencer todos los prejuicios…

domingo, agosto 11, 2013

La encarnación de un sueño


En algún lugar remoto,  entre escenas inconexas y ecos persistentes,  yacen los recuerdos del terruño; el sabor original colorea la piel,  fortalece los anhelos y ennoblece todos los esfuerzos…

 

            Algunos aprendieron a caminar sobre el suelo norteamericano y mezclaron las palabras de sus padres con  frases en inglés en un vocabulario mestizo; los que llegaron siendo adolescentes se adaptaron a las peculiaridades de un entorno diferente y hostil;  todos ellos encarnan el sueño de sus padres, por eso les llaman Dreamers y su hogar se ubica muy lejos del terruño que los vio nacer, del que conservan imágenes vagas o recuerdos deslucidos. Son la expresión actualizada del darwinismo porque descienden de los sobrevivientes que lograron resistir la crueldad de la discriminación con valor y con ingenio pero padecen el flagelo de la ausencia causado por la deportación de sus familiares. Aguardan la aprobación de la “Dream Act”: Development, Relief and Education for Alien Minors Act (Ley de fomento para el progreso, alivio y educación para menores extranjeros), que otorgaría la ciudadanía estadounidense a estudiantes indocumentados que hubiesen llegado a ese país siendo menores de edad. Y en el 2010 le dieron forma y consistencia a sus sueños en la Alianza Nacional de Jóvenes Inmigrantes ( NIYA).

 

            Las condiciones en que viven, el repudio que padecen y los estragos del estigma que los criminaliza se desvanecen cotidianamente entre los asuntos de menor importancia; el sufrimiento de los indocumentados es una molestia persistente que postergaban los legisladores norteamericanos  y que solían eludir los medios hasta  el martes 22 de julio, cuando 9 dreamers realizaron un temerario acto de resistencia civil.  Lizbeth Mateo, Lulu Martínez, María Peniche, Adriana Gil, Claudia Amaro, Marco Saavedra, Mario Gómez, Luis León y Ceferino Santiago, caminaron hacia la garita de Arizona y manifestaron a los oficiales de inmigración “que eran indocumentados, que no sentían vergüenza de serlo y deseaban regresar al país que los vio crecer y que consideran suyo.”  Fueron detenidos por agentes de la Patrulla Fronteriza y los recluyeron en el centro de detención de Eloy, donde permanecieron hasta el miércoles 7 de Agosto cuando se inició el proceso de asilo y fueron liberados.

 

Se vislumbra la realización de un sueño que hace años parecía imposible. En el mejor de los escenarios, serían humanitarios los motivos para la aprobación de la “Dream Act”, pero en la frialdad de la sociedad de mercado y en el bastión del consumismo exacerbado es más convincente  el 3.3% de crecimiento del PIB estadounidense proyectado por la “Oficina de Presupuesto del Congreso, que estima que la reforma migratoria, tal como ha sido aprobada en el Senado, añadiría a la economía más de 700.000 millones de dólares en el 2023 y 1,4 billones en el 2033. También pronostica una reducción del déficit presupuestario de 850.000 millones de dólares en los próximos veinte años y un incremento de 300.000 millones en las arcas de la Seguridad Social. Todo ello gracias a que la legalización de millones de personas aumentará el consumo, facilitará la creación de nuevos negocios y acentuará la competencia y el rendimiento de los trabajadores.”

 

            ¿Yo?... prefiero ponderar el factor humano de las cifras y sea cual fuere el porcentaje, quiero creer que la resultante incidirá en la revalorización de los inmigrantes y en el reconocimiento a su contribución en la riqueza del país extraño y hostil al que aprendieron a respetar. La dignidad debe ser el único pasaporte para los forasteros  que se atrevieron a soñar, que conservaron  el sabor original que colorea su piel y que nunca perdieron el valor que hoy ennoblece todos sus esfuerzos…

 

domingo, agosto 04, 2013

Si y solo si


“Revelar al mundo algo que le interesa profundamente y que hasta entonces ignoraba,  demostrarle que ha sido engañado en algún punto vital para sus intereses temporales o espirituales, es el mayor servicio que un ser humano

puede prestar a sus semejantes”.

John Stwart Mill

 

            En algún lugar del planeta, a través de todos los siglos ha perdurado una frontera intangible, pero contundente, en todos los pueblos, reinos y naciones; al traspasar ese límite se evaporan todas las concepciones éticas porque ahí prevalecen los intereses del poder… 

 

            El estrecho círculo del poder se ubica en una región privilegiada, alejada y ajena a la idiosincrasia social porque en ese ámbito excluyente predomina una percepción distinta que adjudica honorabilidad a los actos criminales si benefician al Estado y sólo si son cometidos por la fuerza pública; las acciones que la población califica como aborrecibles e injustificables se justifican si obedecen al criterio oficial y sólo si se realizan en la secrecía; los actos de lesa humanidad adquieren una aureola heroica si su objetivo es conjurar las amenazas al régimen y sólo si son efectivas.       

           

            Los incidentes Wikileaks y Xkeyscore exhiben las contradicciones entre la convicción de un civil y los intereses en el ámbito del poder. Cuando el marine norteamericano Bradley Manning filmó una masacre cotidiana en Irak lo hizo impulsado por una convicción  moral para revelar la crueldad excesiva en el frente de batalla. La publicación de los cables y mensajes entre dependencias gubernamentales de todo el mundo en el portal de Julian Assange descubrió una inmensa red de complicidades en la violación flagrante a todas las convenciones internacionales que defienden los derechos humanos. La convicción por el respeto a la privacidad fue el único aliciente para que Edward Snowden revelara la existencia de un inframundo cibernético dedicado al espionaje inescrupuloso en todas las modalidades de las telecomunicaciones. Manning, Assange y Snowden detectaron la vileza de las acciones gubernamentales que yace bajo el camuflaje del noble servicio por la paz y la seguridad. Enclaustrados en un limbo de la justicia encarnan la cruel ambivalencia de la verdad: algunos los consideran los héroes hípermodernos de la libertad de expresión mientras otros los condenan por traición y espionaje.

 

            Lógicamente, las dos versiones de la verdad se confrontan en la arena mediática en circunstancias inequitativas. Tras la revelación de las intercepciones de todos los mensajes en el hiperespacio, el gobierno estadounidense se justificó con el combate al terrorismo: ayer se emitió una vaga alerta mundial a los viajeros debido a la posibilidad de un atentado porque  “la inteligencia estadunidense tiene información de que Al Qaeda en Yemen estaría en las últimas etapas de la planificación de un ataque no especificado.” Y en el entorno digital,  Viktor Mayer-Schönberger, profesor de regulación y gestión en el Internet Institut de la Universidad de Oxford, declaró que las tecnologías de la información y comunicación contribuyen al “desarrollo de sofisticados sistemas de predicción de mercado” y  en un desmesurado pronóstico, el experto en informática  aseguró que la “Big Data” con todos sus  algoritmos será “un revolucionario modo de gestionar el mundo, que permitirá pronosticar posibles embarazos no deseados, tumores aún no detectados o criminales en potencia… increíble!

 

            Y así, todo se justifica: las persecuciones, el acoso, las torturas y todas las aberraciones imaginables son actos de justicia sólo si  los ejecuta el Estado; la irrupción en los mensajes y en las actividades de los cibernautas en la red o en la nube serán un indicador infalible sólo si se capitalizan en el mercado global porque en el ámbito del poder se evaporan todas las concepciones éticas y  prevalecen los intereses de una élite… 

domingo, julio 28, 2013

Déficit de atención masiva


En algún lugar del progreso, en los límites de la utopía, los artificios provocan cambios insospechados, se deterioran las actitudes y se atrofian las visiones…

 

            La comunicación entre los seres humanos es mucho más que una estrategia de sobrevivencia porque es el vínculo que satisface las necesidades de  aceptación y pertenencia. Desde la oscuridad de los tiempos, las tribus y los pueblos surgieron por las semejanzas entre los individuos y la cohesión social se construyó con  los significados compartidos en forma de mitos, rituales, códices.

 

Hoy por hoy, el mandato congénito de la socialización sigue más vigente que nunca porque las necesidades de aceptación y pertenencia desplazaron a la información de las prioridades sociales. En los albores del mundo moderno el desarrollo de los medios masivos de comunicación permitió la divulgación de conocimientos, información  e ideologías pero en la aldea global, la tecnología ha facilitado el contacto entre los individuos. Miles y miles de millones de mensajes surcan el planeta a cada instante en las redes sociales  donde se comparten los pequeños fragmentos que configuran la realidad.

 

El advenimiento de las tecnologías de la información, específicamente los dispositivos de conectividad móvil están transformando las relaciones interpersonales, los hábitos, las filias y las fobias, y sobre todo, al imperio de la mediocracia. Pero la transformación no implica un cambio en los objetivos de los medios masivos: la inserción de imágenes y videos captados por dispositivos móviles  en las notas informativas  no altera el proceso de jerarquización de la información que se realiza en los medios masivos.

 

Un video exhibe los vulgares exabruptos de personajes aberrantes y rápidamente se convierte en una nota de interés nacional. Así tenemos los casos de Lady Profeco, Lady Senado y recientemente, del niño humillado en Tabasco por un energúmeno que trabajaba como inspector del Municipio de Villahermosa. En esos casos, el repudio galopante manifestado en las redes sociales incidió en  decisiones de gobierno. Y así, la atención de la población se desvía de los temas trascendentes y se fija en incidentes callejeros,  todos los usuarios de las redes sociales se indignan por la prepotencia de un funcionario municipal o se  ofenden por la vulgaridad de divas envalentonadas. Ya no es necesario provocar o crear escándalos para desviar la atención masiva porque en las redes sociales abunda material para exhibir toda clase de abusos y excesos. Y la tendencia parece irreversible porque, próximamente, unas gafas inventadas por Google permitirán filmar todo lo que su portador atestigüe.

 

En un futuro muy cercano, circulará una gama insospechada de episodios de la vida real filmados sin consentimiento de los protagonistas y los temas de interés político, económico, cultural serán desplazados de la atención masiva. La función primigenia de la comunicación se redefinirá por el consumo de datos, imágenes y videos insulsos. Tal vez, ese es el verdadero objetivo de los consorcios de la comunicación: reducir la atención  de los usuarios, atrofiar su percepción y recluirlo en un ínfimo entorno virtual con  los artificios que deterioren sus actitudes y se atrofien las visiones…

 

domingo, julio 21, 2013

Un dolor recurrente


En algún lugar de la condición humana, en una espiral esquiva y recurrente se desplaza veleidoso un vicio  que atrofia las fibras sensibles, nubla el entendimiento y contamina la razón…

 

            La implantación de la tolerancia y la erradicación de las prácticas discriminatorias son los retos que deberán asumir las naciones en el siglo XXI. Desde hace siglos el planeta se encuentra brutalmente divido por los dogmas religiosos, las naciones se fragmentan por cuestiones étnicas y aún prevalecen los estigmas que denigran a las diferencias. Hoy por hoy, la nación estadounidense es el reflejo de una brutal paradoja: en el destino anhelado de una multitud migrante persisten criterios que demeritan y criminalizan a los individuos por el color de la piel.  

 

            El reforzamiento de las medidas de seguridad en la frontera sur es la manifestación inequívoca del racismo predominante y una doble moral: la obstinación en criminalizar a los migrantes indocumentados obedece a una peculiar visión de la explotación laboral. Recientemente, un jurado en el estado de Florida declaró inocente a George Zimmerman, un vigilante voluntario de origen latino que disparó a Trayvon Martin, un joven afroamericano de 17 años. La exoneración se justifica con el argumento de la defensa propia y la aplicación de la ley “Stand Your Ground”  que permite el uso de la fuerza mortal si una persona se siente seriamente amenazada. Pero en la observancia de esta ley se omitió un detalle: el  adolescente estaba  desarmado, sólo cargaba un refresco y una bolsa de dulces.

 

            El veredicto del jurado desató protestas masivas en 100 ciudades de la Unión Americana y en conferencia de prensa, Barak Obama “señaló que los afroestadounidenses también están plenamente conscientes de las disparidades raciales en la aplicación de las leyes penales. Todo eso contribuye a una sensación de que si un adolescente blanco estuviera involucrado en un escenario similar, tanto el desenlace como las repercusiones podrían haber sido diferentes".

 

            La persistencia del criterio xenofóbico en Norteamérica, y en muchas partes del mundo, es una realidad insoslayable que trasciende el ámbito de la justicia. El ambiente de armonía en el que diversos grupos étnicos y raciales comparten el mismo entorno geográfico es tan sólo aparente porque en el fondo de la supuesta aceptación persiste el rechazo y la desconfianza;  la indiferencia se disfraza de respeto.

 

            La intolerancia y la discriminación, rasgos de un absolutismo retrograda, continúan flagelando a la humanidad, envenenando el corazón de generaciones enteras por la impotencia ante la injusticia, por el resentimiento ante el rechazo. Y será un dolor recurrente hasta que logremos comprender que los primeros humanos fueron africanos, que nuestra especie comparte el mismo ancestro y el mismo genoma, que las diferencias raciales son simplemente el resultado de la adaptación al entorno y que seremos merecedores del adjetivo “humano” cuando erradiquemos el veleidoso criterio que atrofia las fibras sensibles, nubla el entendimiento y contamina la razón…

domingo, julio 14, 2013

La rebelión de la conciencia


“Esta es la más refinada sutileza del sistema: inducir conscientemente a la inconsciencia, y luego hacerse inconsciente para no reconocer que se había generado un acto de autosugestión.”

George Orwell. 1984

 

            En algún lugar imperturbable se detectan todas las ansiedades y se ubican todos los pensamientos; y ahí, los engranes de un mecanismo inmenso  controlan las inercias y manipulan todos los secretos para conjurar la rebeldía de las conciencias…

 

            Lo fascinante de las distopías es la inminencia de su realización. George Orwell describió a una dictadura omnipresente sustentada en el control del pensamiento en la novela “1984”, un clásico de la ciencia ficción del siglo XX que ahora abandona el territorio literario para incursionar en la esquiva república de las revelaciones.

 

            La intervención de las agencias gubernamentales en todas las formas de comunicación entre los habitantes de la aldea global adquirió la consistencia de las realidades cuando Edward Snowden reveló los detalles de un programa de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA); Snowden trabajó como técnico en informática para la empresa Booz Allen Hamilton, desde la cual filtró información a los periódicos The Guardian y The Washington Post.  Hoy por hoy, se materializan las figuras de la ficción distópica: el gran hermano de la profecía orwelliana encarna en un complicado sistema que destruye la frontera ética de la privacidad al interceptar los correos electrónicos, videos, fotos y otros datos de los servidores como Google y Facebook donde el Buró Federal de Inteligencia (FBI) tiene equipos incrustados para extraer información con o sin el consentimiento de estos proveedores de datos. La criminalización de las revelaciones y la persecución a Snowden coinciden con los procedimientos del Ministerio del Amor, la institución que en “1984” se encarga de exterminar la reflexión, erradicar la crítica y castigar la disidencia aplicando tormentos mentales para inculcar la devoción al régimen en el cerebro de los rebeldes.

 

            El episodio más reciente de este drama orwelliano se registró el viernes 12 de julio cuando Edward Snowden reapareció en público en Moscú, en el aeropuerto de Sheremetievo donde denunció “la campaña ilegal por parte de funcionarios del gobierno estadunidense para negarle el derecho a buscar y disfrutar del  asilo político” y citó el incidente del avión donde viajaba el presidente Evo Morales, “que se vio forzado a aterrizar en Viena luego de que varios países europeos cerraron su espacio aéreo al sospechar que Snowden podía encontrarse a bordo de la aeronave boliviana”.

 

La libertad del pensamiento enfrenta a su peor amenaza y el desenlace es incierto; algunos esperan ansiosos la caída de la cortina informática global y los pesimistas aguardan el restablecimiento del criterio único; yo quiero creer que la osadía de Edward Snowden impedirá que “el gobierno de Estados Unidos destruya la privacidad, la libertad de internet y de las libertades fundamentales de las personas alrededor del mundo con esta maquinaria de vigilancia masiva que están construyendo en secreto".  Ojalá que jamás se cumpla la profecía orwelliana, que esa distopía permanezca en los límites de la ficción y que la vocación por la verdad, como atributo del género humano, destroce los engranes de ese mecanismo inmenso  que controla las inercias y manipula los secretos para conjurar la rebelión de las conciencias…

domingo, julio 07, 2013

En la estrechez de un rango


En algún lugar dominical, inmersa en las leyes de las causas y los efectos, la voluntad popular confronta todos los obstáculos imaginables para manifestarse…

 

            Escribo esta columna durante la jornada electoral, horas antes de que se difundan las primeras cifras del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP). Hasta el momento los comicios se realizan de acuerdo a lo previsto y como  la consecuencia  lógica de las hostilidades intercambiadas durante las campañas de proselitismo. La ciudadanía ejercerá el derecho al sufragio en un ambiente turbio impregnado de denuncias por irregularidades, amenazas y episodios de violencia. Hoy por hoy, la soberanía popular se manifestará en la estrechez de un rango marginado por la ausencia de opciones.

 

            La trivialización de las campañas electorales por el exceso del mercadeo, la ausencia de personajes carismáticos, la carencia de propuestas y la beligerancia galopante en, y entre, los partidos políticos ha sido la tendencia predominante, latente y creciente que provoca el hartazgo y el repudio del electorado. La tendencia se agudizó en el actual proceso electoral donde pulularon las denostaciones, y también, con la implementación, extenuante y exhaustiva, de una pseudo encuesta conocida como push-poll, cuyo “propósito real es manipular la opinión pública por medio del uso de preguntas premeditadamente sesgadas y llenas de propaganda para apoyar al candidato o a su postura política”. Las push-poll  “son bombardeos con declaraciones falsas o distorsionadas, hechas así para generar actitudes negativas porque nadie recolecta ni analiza la información.” Como una práctica apócrifa del cálculo de las probabilidades, esta estratagema no está contemplada en las leyes electorales y su realización no se limita a los tiempos y a las formas establecidas en la agenda electoral. En la madrugada del domingo comicial continuaron las llamadas telefónicas de las push-polls, y supongo que continuarán hasta el último minuto de la jornada electoral.

 

Y si al hartazgo por las campañas negras se añaden los episodios de violencia contra varios candidatos durante el proceso, el resultado nacional reflejará únicamente la movilización de las huestes partidistas a las urnas porque los indecisos y los apáticos se abstendrán de votar. Los secuestros, ataques y amenazas a los candidatos durante las campañas, las incidencias como el robo de urnas, los enfrentamientos violentos,  la compra de votos y otros desmanes que perturben la jornada, son las evidencias de un brutal retroceso en cuestiones democráticas. En escenarios como éste, se atenúa, hasta diluirse, la convicción democrática de los ciudadanos, que no encuentran opciones válidas para expresar su repudio por la partidocracia; anular el voto no es suficiente y estamos muy lejos de que los partidos políticos en el congreso legalicen la opción del voto en blanco o las candidaturas ciudadanas o le confieran al porcentaje de abstencionismo la calidad de un mandato popular.

 

Mientras tanto, con las escasas opciones para expresarse y ante los excesos cometidos por las huestes partidistas, en esta jornada dominical, los mexicanos enfrentan el reto electoral y a pesar de  todos los obstáculos imaginables manifestarán su voluntad…

 

domingo, junio 30, 2013

Detrás del arco iris


“Sostenemos como evidentes estas verdades:

que todos los hombres son creados iguales;

que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables;

que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”

Declaración de Independencia, 1776

 

            En algún lugar recóndito, secreto y esquivo, la razón y el sentimiento coinciden en el tiempo; como  evidencia de la insólita alianza, la luz se fragmenta y endulza el horizonte con un arco festivo que prodiga todos los colores de la esperanza…

 

            El devenir de los tiempos y los caprichos del progreso desplazaron la búsqueda de la felicidad de la declaración universal de los derechos humanos y del corazón de los ciudadanos del mundo en un proceso contrario a la razón que instituyó el sendero único hacia la felicidad y que impuso estigmas denigrantes a quienes seguían un camino diferente. La intolerancia que alguna vez se pretendió erradicar por las bondades de la razón adquirió la consistencia de un prejuicio generalmente aceptado y socialmente correcto.

 

            Dos siglos después y en el mismo país que proclamó la Declaración de Independencia, la madrugada del 28 de junio de 1969 en Greenwich Village, la policía realizó una redada en el bar Stonewall Inn que era propiedad de la mafia y que abría sus puertas a los homosexuales, marginados entre las minorías marginadas,  “pero aquella noche los ánimos estaban especialmente exaltados:  200 personas se encontraban en el bar y algunas  se negaron a ser identificadas y cacheadas; al parecer, una de ellas golpeó a uno de los policías con su bolso y se desencadenó un disturbio contra la policía. La noticia se extendió por el barrio y pronto cientos de personas se enfrentaron a la fuerza pública por varios días defendiendo el derecho a manifestar su orientación sexual sin ser arrestados. Al año siguiente, se realizaron los primeros desfiles del Orgullo Gay en varias ciudades para conmemorar los disturbios donde la comunidad lésbico, gay, bisexual y transgénero (LGBT)  se atrevió a defender el derecho de la igualdad que les confiere su pertenencia a la especie humana.

 

Hoy por hoy, en el reciente desfile del Orgullo Gay se celebró la decisión histórica de la Suprema Corte Estadounidense sobre la constitucionalidad de los matrimonios homosexuales. La estrella absoluta del festejo fue Edith Windsor, una viuda de 84 años cuya denuncia contra la Ley de Defensa del Matrimonio (DOMA) “generó el efecto dominó que consiguió la igualdad ante las leyes federales de las uniones de personas de mismo sexo.”   

 

Pero el arco iris no puede abarcar al mundo entero y los contrastes son inevitables: la homofobia es la principal causa de la intolerancia y de los crímenes de odio. Las expresiones beligerantes contra la comunidad LGBT surgen con repudio y violencia en todas las coordenadas del planeta, aún en los países que tradicionalmente se mantenían en la vanguardia  del pensamiento liberal. En México, no faltan las declaraciones que le atribuyen a esta minoría todas las perversiones conocidas y sobresalen los personajes políticos  que enarbolan el estandarte de la intolerancia y que, en el deleznable ejercicio de una doble y falsa moral, condenan públicamente lo que toleran y realizan en secreto.

 

Los dogmas predominantes siempre han polarizado a las naciones y a los pueblos: los criterios discriminatorios se detectan en el gentilicio griego, en la ciudadanía romana, en el culto católico, en el capitalismo industrial y ahora, en los prejuicios inquisitoriales. Siempre habrá un sector que no coincida con el criterio predominante y la calidad de las sociedades humanas residirá en su capacidad para reconocer la dignidad implícita en las diferencias y para otorgar a todos los individuos el derecho a buscar la felicidad en senderos alternativos. Hoy por hoy, es imperativo recuperar la esperanza de los firmantes de Declaración de Independencia que empeñaron su vida, su hacienda y su honor en defenderla, en uno de los momentos estelares de la humanidad cuando la luz de la razón se fragmentó para endulzar el horizonte con un arco festivo que prodiga desde entonces todos los colores de la esperanza…

domingo, junio 23, 2013

El sesgo


En algún lugar intrigante,  se fusionan las cifras y las fechas, los nombres y los cargos en cuestionamientos que sólo aceptan una respuesta; y así, con realidades esquivas y certezas improbables,  incidiendo en el pasado se pretende visualizar el porvenir…

 

            La comparación entre los pronósticos y los resultados  es inevitable en la culminación de los procesos electorales pero en la reciente elección presidencial en México la diferencia entre los votos emitidos y  los porcentajes  de las encuestas difundidas en los medios masivos fue un escándalo. El Movimiento Progresista  inició un juicio de inconformidad argumentando que las encuestas electorales fueron utilizadas como medio de publicidad o presión a favor del candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI);  los siete magistrados electorales consideraron infundado el agravio y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) exoneró a las agencias encuestadoras de haber manipulado los resultados de sus estudios como forma de propaganda a favor del entonces candidato, Enrique Peña Nieto.

 

            Aún ahora, no existe consenso respecto al motivo del escándalo poselectoral: algunos se indignan por el juicio de inconformidad o por la difusión de pronósticos tendenciosos y otros se ofenden por la resolución de los magistrados pero aquel incidente reflejó el abuso en el ejercicio de las probabilidades,  la  divulgación exhaustiva de encuestas durante las campañas de proselitismo y la incorporación constante de las cifras y los porcentajes en el discurso triunfalista de los candidatos.

 

            Lejos de aminorarse, estos abusos se agudizan: en el actual proceso electoral en el estado de Baja California surgieron  empresas encuestadoras que realizan un sondeo intenso y continuo vía telefónica. Lo intrigante no son las nuevas encuestadoras ni el partido político que solicita sus servicios y tampoco la frecuencia de los sondeos.  Lo cuestionable es el sesgo de la encuesta porque la estructura  de la entrevista telefónica incluye datos que descalifican a alguno de los contendientes; las preguntas de la encuesta inician  así: “sabía usted que el candidato Fulanito hizo esto y aquello cuando fue el mero mero?” y continúan: “sabiendo esto: por quién votaría usted si las elecciones fueran el día de hoy?” y esta secuencia se repite dos o tres veces en la encuesta.

 

            La estrategia, si puede considerarse así,  consiste en “revelar” el aspecto siniestro de algún candidato o la “verdadera” intención del opositor que aspira a la victoria electoral y  pretende moldear las respuestas del entrevistado y conducir la encuesta hacia el resultado esperado. De esta forma, el resultado del sondeo será favorable y se divulgará como un logro de campaña para influir en el amplio sector de indecisos y convencer a los apáticos.  Hoy por hoy, los hogares bajacalifornianos reciben dos o tres llamadas telefónicas cada semana de empresas desconocidas solicitando la participación en una breve encuesta y la intensidad de las “revelaciones” y la frecuencia de las encuestas aumentarán en la proximidad de los comicios.

 

            Pero la causalidad también interviene en las probabilidades: cuando la aplicación tendenciosa de encuestas y el sesgo en las preguntas son evidentes el margen de error se eleva a porcentajes que inhabilitan el sondeo porque los electores entrevistados  que identifican la tendencia de la encuesta, modifican y falsean sus respuestas. Por lo tanto: el cálculo de probabilidades está doblemente sesgado y no constituye un elemento fiable para la toma de decisiones. En esta versión de las campañas negras,  el esfuerzo es inútil y provoca reacciones adversas en el electorado; a trece días de los comicios,  el único pronóstico fiable es el porcentaje del abstencionismo, que será el reflejo incuestionable del manejo caprichoso de realidades esquivas y del vano afán de incidir en el pasado para visualizar el porvenir…